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EN BUSCA DE LOS SONIDOS
PRIMORDIALES
Entrevista a Steve
Roach
Y
en el comienzo los hombres imaginaron con sonidos el rostro
esquivo de los dioses. Imaginaron sonidos primordiales.
Las manifestaciones sonoras, rítmicas y sutiles, de una
realidad sagrada. La música arcaica y el acecho de los
nervios misteriosos del mundo. A ese sitio de la sensibilidad
musical regresa Steve Roach. Músico norteamericano
que se inició en los sonidos primordiales a través de un
viaje a la Australia mítica y aborigen. En múltiples obras,
Roach funde la antigua inspiración musical con la moderna
musicalidad electrónica. Es el caso de Dreamtime
return, Forgotten gods, Desierto solitario,
Orígenes, Voice; y también en obras en colaboración
con músicos afines como Jorge Reyes o Vidna Obmana.
Ahora aquí, en Temakel, presentaremos una traducción
de una entrevista a Roach editada en inglés en la página
Jungle Voodoo. Mediante este diálogo podrán acercarse
a uno de los pioneros en la recuperación de los tribales
sonidos primordiales.
E.I
EN BUSCA
DE LOS SONIDOS PRIMORDIALES
Entrevista
a Steve Roach
- ¿Cuándo
comenzó tu viaje musical? ¿Cuándo empezaste a crear tu propia
música y cuáles fueron tus más tempranas influencias musicales?
- Crecí en el sur de California, donde muchas fuerzas
obraron en mí. Cuando era muy joven, hacía constantes visitas al desierto, las montañas y el mar.
En estos espacios alejados de la
gente y las ciudades, se desvanecen las influencias de la vida moderna.
Estas tempranas experiencias fueron lo que abrieron en mí la conciencia
de mundos interiores que aún hoy estoy descubriendo.
La música vino después. Empecé a crear música por primera
vez a los 19 años. Cuando el mundo que deseaba expresar
comenzaba a rebullir en mí, me encontré con el modelo de
sintetizador que existía a mediados de la década del 70'.
Este fue mi primer instrumento.
- Mucha de tu música se halla atravesada por elementos tribales,
por místicos ritmos que impresiona a los sentidos. Algo
pasado, arcaico, remoto, arroja la mente como una piedra
que vuela en la conciencia universal. Profundos zumbidos,
tañidos de tambor, y una deliciosa orquestación de sintetizadores,
consiguen hacer presente el pasado tribal, los primeros
caminos sonoros de la humanidad. ¿Podrías explicar tu experiencia
con lo tribal y cuando comenzó a marcar tu música?
-Desde el comienzo de mi
carrera creadora, la suprema fuente de inspiración ha sido el mundo natural y su influencias
sobre nosotros a través del sonido. En este proceso he desarrollado
también un interés
por el modo como otros humanos han expresado la relación entre lo natural y lo
sonoro. Australia fue para mí un lugar fundamental en esta exploración.
Australia ya me llamaba muchos años antes de mi
primer viaje allí en 1987.
En
Australia se consumó mi conexión con lo tribal. Nunca pude explicar
cómo ni por qué. Quizá, para entender mi experiencia, deberías escuchar
DREAMTIME RETURN (el regreso de la época
del sueño). La expresión de mi afinidad con lo tribal se encuentra
también en ORIGINS y ARTIFACTS. Estas obras
fueron creadas unos pocos años después de mi segundo viaje a Australia.
Durante mi travesía por aquella tierra mágica, fue una singular experiencia el dormir en antiguos lugares
aborígenes salpicados con pinturas rupestres de miles de años, próximos a mi bolsas de
dormir. Esos increíbles lugares fueron una suerte de puerta de
entrada hacia caminos que no puedo reducir a palabras. La música que
compongo busca expresar ese sentimiento inefable. Las cualidades
de mi música fueron evolucionando a través de un proceso natural.
Cuando por primera vez descubrí el didgeridoo, a mediados de los años
ochenta, comencé a combinar su sonido con los sintetizadores. Fue una
combinación de lo viejo y lo nuevo, que me posibilitó la construcción
de un puente
entre dos mundos. El didgeridoo es como una suerte de sintetizador
arcaico, que permitía crear poderosos sonidos primordiales. Casi eléctricos. Mi
música electrónica es un acercamiento a esos sonidos
primordiales. Durante la creación de ORIGINS o ARTIFACTS podía tocar
el didgeridoo por un hora o más antes de comenzar la sesión con los
instrumentos electrónicos.
Esta sensación de sentirme
entre dos mundos, también procede de mi vida en el desierto. En el
desierto intento descubrir sonidos como un arqueólogo, pero como un
arqueólogo que busca las
reliquias del pasado ("reliquias sonoras" en este caso) en su
propia conciencia.
Trato de alimentarme
también de las culturas no occidentales. Pero no quiero idealizar a esos pueblos y
culturas. No
quiero convertirme en un aborigen. Soy occidental y, por lo tanto, no
pertenezco al mundo tribal. Y esto es lo que hace más fascinante el
deseo de aproximación al universo sonoro arcaico.
-¿Qué otros pensamientos guían tu
creación musical?
-Vivo una vida casi monacal. Suelo sentirme como un artista
o un pintor o escultor que gusta dedicar largos meses al pintar o crear.
Ese es el sitio donde me complace estar. Gusto de estar con gente o en
el llamado mundo real sólo en pequeñas dosis. Siempre fui así. Crecí
como un outsider. Este rasgo de mi carácter no cambió con el tiempo. En mi
tarea de difusión de
los sonidos primordiales, raras veces encontré colaboradores
que estuvieran en mi mismo camino. Vidna Obmana o Vir Unis están
entre ellos. Estas colaboraciones me han significado un relajante
descanso respecto al trabajo solitario. Y también representó una senda
de creación colectiva que me permitió descubrir niveles musicales que
no podría haber descubierto solo.
-Algunos de tus trabajos tempranos (como STRUCTURES FROM
SILENCE) muchos los consideran el inicio del "meditation
album". ¿En la época en que compusiste aquella obra,
explorabas más intensamente los estados de conciencia?
-En la
época en la que compuse STRUCTURES FROM SILENCE estaba
viviendo en la ciudad de Culver, cerca del MGN
Studio. En ese momento me sentí sumergido en un interesante espectro de intereses que abarcaban
desde otras músicas hasta los inicios de la
computación por animación. Era sentirse parte de una tribu tecnológica.
Eran los comienzos de
los años 80', en la era pre-internet. Pero en el medio de todo aquel caos, nunca
dejo de madurar mi deseo de acceder al santuario sonoro. Al santuario de los sonidos
primordiales. (*)
(*)
Traducción de Esteban Ierardo.
Todas
las fotografías pertenecen al cuaderno que acompaña a la edición del
álbum doble DREAMTIME RETURN, de Steve Roch, editado por Fortuna
Records. Esta obra, como otras, constituyen una de las principales
fuentes del Viaje
Sonoro, una experiencia
musical sensitiva que realizamos en Buenos Aires.
Detalle
de fotos (de arriba hacia abajo): 1:
Steve Roach durante su viaje a Australia, delante de antiquísimas
imágenes rupestres indígenas en una cueva; 2:
Una de las pinturas rupestres, generada por la imaginación de los
antiguos aborígenes australianos, cerca de la cual Roach se entregó al
sueño fisiológico y al sueño de los viejos ritmos ancestrales; 3:
Roach, en el centro, junto a un
antropólogo y un camarógrafo que lo acompañaron en su viaje de
acercamiento a los sonidos primordiales en la tierra del perdido Tiempo
del ensueño.
Para mayor
acercamiento a la creación musical de Steve Roach se puede consultar su
página web:
www.steveroach.com
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