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EL
MUNDO DE LOS HOPIS
¿Cómo
ha podido sobrevivir el grupo cultural de
los hopis, con una población aproximada
de 6500 personas, en una nación moderna de
231 millones de habitantes? La respuesta
no puede estar en una organización política compacta, toda vez que cada uno
de los poblados hopis se autogobierna con su
propio regidor y su sistema de clanes
matrilineales, que poseen las tierras. Lo
que mantiene la cohesión de esta cultura y
de la sociedad que la sustenta es un ciclo
ceremonial de dramas culturales, en los
que participa cada hopi. Los dramas poseen
una sólida base religiosa y filosófica.
En el ceremonial hopi son de capital
importancia los kachinas, espíritus
bondadosos de los difuntos, de los
antepasados, personificados por los
bailarines con máscaras. Hay unos 335
kachinas diferentes, cada uno con su
personalidad y sus máscaras distintas,
viviendo en su propia aldea sobrenatural
con sus propios jefes. Llegan a cada
poblado hopi en diciembre y pasan el
invierno, la primavera y parte del verano
con la gente, bendiciéndola y asegurándole
la lluvia para las cosechas. En julio,
regresan a la aldea kachina de las
montañas.
El
corazón secreto de toda la realidad hopi
es el kiva, una cámara rectangular con
una escala en el techo que comunica con el
mundo superior. El kiva es la Madre
Tierra, y un agujero en su suelo (el
sipapu) es el lugar de emergencia por el
que llegaron los hopis de mundos
anteriores. La mayor parte de los dramas
rituales empieza en la aldea kiva, y algunos terminan en ella. El
éxito de las plegarias ofrecidas delante de los
altares kivas está asegurado por el empleo
de bastones de oración, la harina sagrada
de maíz y el tabaco.
Como en otros indios pueblos, los payasos
son parte integrante de su representación.
Pintados con franjas negras y blancas
horizontales, exhiben un humor picante,
con comentarios burlescos sobre
el entorno social, en ocasiones a expensas de los espectadores blancos.
Constituyen una importante válvula de
escape para una sociedad altamente
conformista.
Todas
las ceremonias y danzas públicas son
anunciadas por un heraldo jefe. En las
danzas kachinas los participantes en el
canto son conducidos a la plaza por el gran padre
con
acompañamientos de tambores, moviéndose
todos en el sentido contrario a las agujas
del reloj, con el director de la danza en
el centro. En los bailes sociales los
cantores y tamborileros están separados.
En contraste con lo que ocurrió en la
Mesoamérica posterior a la conquista, el
drama ritual de los indios pueblos
es casi puramente indígena, con escasa o
ninguna influencia española y sin
sincretismo alguno. No sólo tenemos aquí un descendiente directo de la
religión y ceremonias del periodo clásico de
los indios pueblos del Suroeste americano,
sino también una muestra - a pequeña
escala - de lo que debieron de haber sido
los grandes ritos del calendario de la
Tenochitlan azteca antes de 1521.
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Izquierda,
en imagen para ampliar, monstruos
ante una Kiva. Piden alimentos al
jefe tribal. De no acceder éste a
su pedido, lo devorarán.
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La
leyenda de los orígenes hopi
Todas
las sociedades pueblo tienen sus mitos sobre los
orígenes. Son las actas no
escritas sobre la conducta cultural y
social. De manera similar a otras
poblaciones del Nuevo Mundo, como los
aztecas, también los hopis (abreviatura de
Hopituh Shinumu, "el pueblo pacífico") creen que primero
hubo unos mundos inferiores y creaciones
imperfectas, y que sus antepasados pasaron
sucesivamente a través de las
mismas, y en el caso de los hopis a través de un
sipapu o vagina del
mundo.
Cada mundo inferior está asociado con una
dirección, un color, un mineral y un pájaro
específicos. Es una concepción
probablemente de origen asiático.
El mundo primero, "el espacio
infinito" fue un universo feliz en el
que estuvo el primer pueblo. Con el
tiempo fue destruido por el fuego, cuando
la disensión y la guerra, eran ajenas a los
hopis, se adueñaron de él. En el mundo
segundo, "la media noche
oscura", y debido al renovado conflicto, el fin
llegó con el frío y el
hielo, salvándose el pueblo elegido en un
hormiguero. Aquella población subió al
mundo tercero a través de una escala, pero
volvió a repetirse la misma catástrofe,
con grandes inundaciones como la fuerza
destructora de todo. La Mujer Araña salvó a
los antepasados hopis ocultándoles en balsas y
conduciéndoles
hasta la tierra seca. En el mundo cuarto,
que es el nuestro, el "mundo
completo", el vigilante a la vez que
el que otorga y arrebata la vida es
Masau'u, el dios fuego. Aquella salida a
través del sipapu vio la migración de los
clanes hopis hasta las aldeas de la meseta
en la que hoy se encuentran. (*)

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El
16 de julio se celebra una
ceremonia llamada Niman. En
ésta los espíritus
kachinas bailan por última
vez en ese año, antes de
emprender su regreso a la
Casa de los Espíritus.
Sólo en el próximo
diciembre regresarán a la
aldea. En la imagen, de
arriba derecha, puede verse
una hilera de kachinas con
máscaras que reproducen las
nubes de agua que danza al
compás de una música
estruendosa. Los kachinas
desempeñan su acción
mágica bajo la mirada de un
grupo de payasos ataviados
con franjas horizontales. |
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| (*)
Fuente: Coe, now y Benson, "El drama
ritual hopi", en La américa antigua.
Civilizaciones
precolombinas, volumen
II,
pp. 212-215. |
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PINTURAS DE
ARENA Y UNA LEYENDA DE LOS NAVAJOS
Por
Joseph Campbell

En el Museo de Arte Moderno de Nueva York,
hace unos años, un grupo de cantores
navajos vino a mostrar pinturas de arena y
cómo lo hacían, y fue maravilloso
observar a estos hombres tomando en las
manos arena coloreada y haciendo con
precisión sus maravillosas pinturas.
Cuando lo hacían, siempre dejaban en
blanco un detalle. Entonces, cuando fueron dadas a artistas para que las copiaran
y pudieran guardarse en ese Museo de Arte Navajo, algo
quedó afuera. Eso es para proteger a los que trabajan con la pintura del
poder de ésta. Se supone que no deben tener su poder activado. Pues
bien, hicieron una pintura en el museo y después les preguntaron:
"¿No podrían terminar una pintura, completar ésta por ejemplo?".
Ellos se rieron, y dijeron: "Si termináramos ésta, mañana a la
mañana todas las mujeres en Manhattan estarían embarazadas". De modo
que estas cosas tienen poder. También fue interesante observarlos cuando las
pinturas eran destruidas, cuando se las dispersaba.
Tomaban la arena, y en lo único que yo podía pensar era en un sacerdote
católico romano con la hostia consagrada en sus manos. Aquí había poder sagrado. No eran simplemente barridas, eran puestas en un
bolso especial y llevadas a otra parte de la que no sabemos nada.
(...) Ahora quiero ir a una leyenda específica, la leyenda de "Donde
los Dos Vinieron a Su Padre".
Cuando se inició la Segunda Guerra Mundial y los hombres
jóvenes de la Reserva Navajo fueron reclutados por el ejército, hubo un
viejo cantando aquí llamado Jeff King.
Una amiga mía, Maude Oaks, fue al país
navajo a aprender el saber de las leyendas y a hacer
pinturas. Bueno, tuvo realmente que seducir a los ancianos para que le
entregaran sus historias, y lo que los persuadió fue comprender que
los jóvenes ya no estaban aprendiendo estas cosas. Estos rituales
son de una noche, de tres noches o de nueve noches. Y
el cantante tiene que conocer de memoria una
mitología y un sistema de ritos extremadamente
complejos. Y no debe haber errores: siempre hay un
segundo cantante para supervisar que no se cometan errores
en e1 canto.
A los jóvenes ya no se los
pone a aprender esto. Y así es como los rituales están muriendo.
El argumento fue que si se le
entregara este material al moderno investigador
antropológico, sería guardado y conservado como un tesoro en
el museo de los navajos. Por eso se decía que en aquel
entonces (esto sucedía en la década de 1930), la familia navajo tipo tenía un padre,
una madre, un hijo y dos antropólogos. El pueblo
navajo era un coto de caza para los antropólogos. Bueno, cuando
un joven era alistado, su familia podía ir al viejo Jeff King, que
había sido explorador militar para el ejército norteamericano cuando combatían a
Gerónimo y los apaches. King murió casi
centenario, y está enterrado como héroe
militar en el cementerio de Arlington.
Bueno, Maude fue a él para conocer el ritual que realizaba
sobre los jóvenes reclutados por el ejército. Era un viejo ritual
guerrero llamado "Donde los Dos
Fueron a Su Padre".
Al emerger del submundo, la gente
se estableció en este pequeño sitio, y en las cuatro
direcciones están las montañas de los puntos
cardinales llenas con las semillas de
todas las cosas. Se habla de la Casa de la
Mujer Cambiante, una figura maravillosa de
la mitología navajo. Esta mujer había
nacido milagrosamente de la mitología
navajo. Esta mujer había nacido
milagrosamente de una nube, y era madre de
dos niños varones por milagro, por
nacimiento virginal. Se estaba bañando en
una pequeña fuente y el sol brillaba
sobre ella, y cuando volvió a su casa dio
a luz a un niño. Había monstruos creando
problemas en la vecindad, así que ella
cavó un pequeño agujero y metió al
niño allí, en una especie de cuna
subterránea, para protegerlo de los
monstruos, y después volvió a la fuente
a lavarse, y volvió a concebir, esta vez
de la luna. Así que volvió, y ahí
tenemos a los dos niños. El niño que
había nacido del sol se llamó Matador de
Enemigos. Es el guerrero, dirigido hacia
lo externo. El niño que nació de la luna
se llama Hijo del Agua, y es el médico,
el chamán. El motivo de los héroes
gemelos es común a muchas, muchas
mitologías del mundo. Representan al jefe
guerrero y su sacerdote mago.
Pues bien, los chicos viven con su madre y ven que no
sólo su madre sino todos los vecinos tienen problemas
con los monstruos, así que piensan que les convendría
ir a buscar ayuda de su padre, el sol. (El sol es en última instancia padre de los dos, porque la luz del sol
ilumina a la luna). Ahora bien, su madre les había
dicho: "Aquí hay muchos peligros, chicos, y
ustedes pueden ir al este, al sur, al oeste, pero no
vayan hacia el norte". Así que van hacia el norte.
Es el único modo de conseguir material nuevo: no
obedecer a la comunidad. Son los que se meten en
problemas. Así que, guiados por Hombre Arcos Iris, van
a las montañas, a los cuatro puntos cardinales; todos
en los mitos de los indios norteamericanos va de a
cuatro. Circundan el mundo y están en
camino. Es el típico mito del viaje del héroe.
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Arriba,
izquierda, pintura de arena navajo con la
representación de el Padre Cielo (izquierda) y la
Madre Tierra (derecha). La Madre Universal tiene
dentro de sí el maíz que alimenta. Abajo,
derecha, otra pintura de arena que muestras las
multiplicadas imágenes de los héroes gemelos.
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Cuando llegan al final del mundo conocido, es decir,
cuando llegan al horizonte, enfrentan al guardián del
umbral, cuyo nombre es Chico de las Arenas Blancas. Es
el guardián del Oriente. Tiene brazos largos. Toma a la
gente y le entierra la cabeza en la arena y la aplana.
Es el encargado de ver que la gente no vaya más allá
de los límites de la mitología. Los jóvenes lo
elogian. Dicen: "Oh, maravilloso Chico de las
Arenas Blancas, nunca hubo en el mundo nada como
tú". El nunca en su vida había recibido tantos
elogios, así que dice: "De acuerdo, pueden
pasar". De ese modo pasan, primero al Chico de las
Arenas Blancas, después al de las Arenas Azules y así
sucesivamente, y ahora están más allá de los límites
del mundo.
Marchan por una especie de paisaje sin rasgos y ven a
una mujer muy, muy vieja, cuyo nombre es Vejez. Y ella
les dice: "Bueno, hola, muchachos, ¿qué están
haciendo aquí, son de la tierra?" Ellos dicen: "Vamos camino a la
casa de nuestro padre, el sol, a conseguir armas para salvar a nuestra madre
de los monstruos". "Oh", dice ella, "es un camino muy, muy largo. Serán viejos cuando lleguen. Pero les daré un consejo. No sigan por
mi camino. Vayan a la derecha de él." Así que los chicos empiezan a caminar en fila a la derecha, pero después se olvidan.
Los héroes siempre se olvidan. Y están caminando otra vez por
el camino, y empiezan a sentirse viejos, y tienen que usar bastones, hasta que al fin no pueden caminar más y la Vejez, la mujer vieja, los
ha estado mirando y vuelve a dirigirles la palabra. "Ah, ah, ah, se los
dije". Ellos dicen: "¿Puede volver a hacernos jóvenes?". "Bueno", dice ella, "si
tienen cuidado en adelante lo haré", y acto seguido se escupe en las
manos y saca humedad de sus axilas y de entre las piernas
y los frota, y vuelven a ser jóvenes. Y les dice: "Ahora
sigan por la derecha del camino".
Siguen adelante, y muy pronto ven otra pequeña viejecita, una viejecita negra.
Es la Mujer Araña. Estas arañas viven en el suelo y esta es una
especie de hada madrina, la contrapartida del hada madrina de
nuestros cuentos. Es el espíritu de la tierra madre, en forma de vieja araña.
"Oh, hola, chicos de la tierra, ¿qué los trae acá?" "Bueno, vamos
caminando a donde está nuestro padre, el sol, para que nos dé armas
con las que salvar a nuestra madre." "Oh, es un viaje muy, muy largo. Sería
mejor que vinieran a mi casita y los prepararé para la
travesía".
Y a continuación hace que el Sol vaya rápido (tiene poder sobre el mismo sol)
de modo que se ponga y ellos tengan que pasar la noche con ella. Les
pareció que su agujero era muy pequeño. ¿Cómo podrían entrar?
Pero no hubo ningún problema. Bajan, y ella les da de comer cierta
comida y le da ciertas piezas de ébano y turquesa para tragar y
les prepara para la travesía y les dice qué problemas tendrán, qué
cosas encontrarán, y les da una pluma para protegerlos. "Con esta
pluma superarán todos los obstáculos, es decir el cactus que
corta, los juncos que pinchan, las rocas que se chocan, y todo lo
demás".
Bueno, con esta ayuda, los jóvenes retoman el camino y pasan todos los obstáculos. Lo de
siempre. Ya estamos más allá del mundo conocido. La ayuda mágica nos
viene en forma de un hada madrina. Los sucesos del viaje son predichos y
superados. Los chicos entonces llegan al océano que rodea
al mundo. Es un motivo mitológico corriente. El Okeanos
de los griegos. Sabemos que rodea el mundo porque aquí están las
cuatro montañas de las cuatro direcciones. En otras palabras, han trasladado
el espacio a un cuadro plano. En estos cuadros, han
trasladado el espacio a un cuadro plano. En estos
cuadros, los animales no se representan de modo naturalista. Este pueblo sabe cómo
representar toda estas cosas de modo naturalista. Pero aquí lo
representa en la forma de su referencia espiritual. La
transformación de la naturaleza en arte consiste en
representar los fenómenos naturales transparentes a la
trascendencia.
Los jóvenes, con la pluma entre ellos,
ahora cruzan el agua por el poder mágico que les ha sido
dado. Se acercan a la Casa del Sol, que está custodiada por cuatro tipos
de animales guardián. Primero tenemos las cuatro serpientes. El
joven que ha sido educado como guerrero, al tener su
psicología transformada de la conciencia secular a la militar, viene caminando a lo
largo de esta línea, y se arrodilla aquí con la cabeza sobre esta cesta de
escamas jabonosas de yuca. Realiza una ablución
ceremonial, una purificación; hay que purificarse
antes de la revelación, y ese es el sentido de este
rito. Hay también osos guardianes, truenos guardianes y
vientos guardianes. Los muchachos, después de haberlos
superado, entran en la Casa del Sol. Es un microcosmos del macrocosmos, con las cuatro direcciones. Aquí está la hija
del sol, aquí está el caballo del sol. Cabalga alrededor del mundo con
su escudo de sol. Estos son los pasos de los muchachos, y
las pausas donde se encuentran los obstáculos en el camino.
Llegan. El sol ha salido a hacer su recorrida diaria, y
los recibe la hija. Les pregunta quiénes son. Ellos dicen: "Somos los hijos del sol". "¿Ah sí?
Bueno, eh, papá no está en casa ahora, pero cuando llegue les hará las
cosas difíciles, así que yo los protegeré." Y los
envuelve en nubes de los cuatro colores y los coloca sobre las puertas de sus respectivos
colores. Sobre una puerta pone a Matador de Enemigos, y sobre
la otra a Hijo del Agua. A la noche llega el sol, se baja del caballo,
entra en la casa. Cuelga el escudo en la pared y va clunk, clunk,
clunk, clunk... Se
vuelve hacia la hija y dice: "¿Quiénes son esos dos
jóvenes que vi entrar hoy aquí?".
Ella dice: "Siempre me recomiendas que me porte bien cuando estás dando la
vuelta al mundo. Estos chicos dicen que son tus hijos".
"¿Ah sí, eso dicen ? " Y se pone a revisar
la casa, los encuentra y los somete a pruebas.
Este es un motivo favorito de las historias de los
indios norteamericanos. La prueba del padre, o la prueba
del suegro, o de quien sea. Los arroja contra espinas de
los cuatro colores en las cuatro direcciones. Espinas de
pedernal. Ellos se aferran a la pluma. Sobreviven. Les
da tabaco envenenado para que fumen. Sobreviven. Los
pone en la cabaña de sudar y trata de matarlos de
calor. Sobreviven. Al fin les dice: "Bueno, supongo
que son mis hijos. Vengan al cuarto contiguo". Los
lleva al cuarto contiguo. Pone a uno de los jóvenes
sobre una piel de búfalo negro, al otro sobre
una blanca, y les dice sus verdaderos nombres y cada uno
adquiere carácter genuino. Recordemos que antes los dos
eran negros y del mismo tamaño. Ahora son más altos e
Hijo del Agua es azul. Bueno, la descripción de ese momento
de iniciación en ese cuarto, donde entran el trueno y
el relámpago, es algo terrorífico, pero ahora saben
quiénes son. Este es el segundo nacimiento mediante el
padre, lo mismo de lo que hemos estado hablando.
Una vez han sobrevivido, son tan poderosos que se
dividen en cuatro. El amarillo es la contrapartida de
Matador de Enemigos, y el blanco es la contrapartida de
Hijo del Agua. Y, ahora en su pleno poder, emprenden el
regreso a través del océano cósmico. Llegan al
agujero en el cielo. Ahora, la pluma que cabalgan no es
la misma que les dio la Mujer Araña. Es una que les ha
dado su padre. Su padre, ahora en el agujero
en el cielo, les hace pasar un examen final. "¿Cuál
es vuestro nombre? ¿Cuál es el nombre de la
montaña del norte? ¿Cuál es el nombre del agujero en
la tierra?" Las respuestas se las soplan Mosca
Grande y Pequeño Viento. Ustedes dirán que eso es
hacer trampa, pero no lo es. Si no fueran dignos no
habrían recibido la inspiración. Así que, ahí
tienen; si están destinados a pasar el examen, pasarán.
Pues bien, una vez pasado el examen, los jóvenes bajan
la montaña central, el Monte Taylor.
Ahora, antes de ponerse a trabajar en la matanza de los
monstruos específicos que estaban molestando a su
madre, tienen que matar al monstruo arquetípico, que
vive junto a este lago. Su nombre es Gran Monstruo
Solitario. Una característica de los monstruos es que
confunden la sombra con la sustancia; así que este Gran
Monstruo Solitario, confundiendo reflejo con sustancia,
se bebe el lago y lo digiere con fuerza y después lo
vuelve a escupir, y ahí están. Bebe el lago cuatro
veces. Ni siquiera un monstruo resiste a semejante
esfuerzo. Así que los chicos ganan. Es interesante
notar que este monstruo también es hijo del sol. Pero
el sol interviene para ayudar a los chicos a matar al
monstruo: ambigüedad sobre virtud y vicio y pares de
opuestos y todo eso.
Una vez matado el monstruo, están listos para volver a casa.
Cuando llegan a los pies del Monte Taylor,
empiezan a marchar y pierden las armas de su padre. Han salido del campo del puro fuego masculino al terreno
mixto del agua, donde el fuego se mezcla con tierra. Y les sale al
encuentro el Dios Parlante, que es el ancestro macho de la línea femenina
de los dioses. Es mezcla de macho y hembra y les da un
bastón de plegarias parlante hecho de maíz macho y hembra para que los
guíe. Reciben armas dobles: armas macho y hembra. Y esta
energía que emana de ellos en forma de chispas indica que
están llenos de poder mágico, y siguen cabalgando la pluma.
La boca y los ojos del Dios Hablador están hechos de lluvia masculina y
niebla femenina, subiendo en esta forma. Su nariz es de caña de
maíz. Les ha dado las armas para matar a los monstruos terrenos.
Después de una tremenda serie de batallas, matando a estos horrendos
monstruos, los chicos están casi exhaustos. Tanto que han perdido
los brazos y las piernas, e Hijo del Agua está en peligro de volverse
sólo el reflejo de Matador de Enemigos. Así que los
dioses bajan y realizan una ceremonia sobre ellos, y
recuperan la salud. ¿Y qué suponen que es esta
ceremonia? Es lo que he venido diciendo: la ceremonia de
su propia historia de vida, igual que el psicoanalista
que nos lleva a recordar todas esas cosas de la infancia
y nos ayuda a recuperar el camino recto. Cuando han
pasado esta prueba y superado esta ceremonia, vuelven a
ser cuatro. Esta es la primera pintura de arena más
fuerte del grupo: los cuatro muchachos, cada uno de pie
sobre la montaña de su respectivo color.
Cuando Maude Oaks recibió estas ceremonia de Jeff King
... le dijo: "Bueno, eso es
todo". (...) Y así es como tenemos la historia
completa. Es la típica aventura mitológica. Salir del
mundo limitado en que hemos sido criados, ir más allá
de lo que cualquiera sabe, y entrar en los dominios de
la trascendencia, y después adquirir lo que falta
volver con el botín: un ejemplo perfectamente hermoso
de este sistema. (*)
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(*)
Fuente: Joseph
Campbell, Los mitos en el tiempo, Buenos
Aires, Emecé, pp.41-50.
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Arriba,
izquierda, dos
navajos realizan una
pintura de arena
que, en su versión
finalizada, en
imagen para ampliar,
se muestra abajo
izquierda. |
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