Durante toda su vida, Henry Thoreau
escribió, escribió y escribió —ensayos, libros, poemas,
traducciones, cartas, diarios— y lo escrito se ha convertido
en parte importante de nuestro patrimonio como americanos.
Aunque Thoreau nació hace unos 175 años, las preguntas que
se hizo —sobre el sentido de la naturaleza, sobre la necesidad
de lo silvestre como tónico para el espíritu, sobre los
derechos y las responsabilidades individuales— siguen siendo
asuntos centrales de la vida americana. En sus escritos,
Thoreau también describió situaciones universales, y se
hizo preguntas sobre valores humanos que también los son.
Thoreau
nunca mencionó cuándo supo que sería un escritor, pero probablemente
en algún momento de su carrera universitaria escogió la escritura como
obra de su vida. Aparte de un ensayo temprano sobre las estaciones, cuya
autenticidad es dudosa, las primeras composiciones que se conservan de
Thoreau son aquellas que escribió para sus clases de lengua y
literatura inglesa en la universidad, clases que incluían composición,
lógica y exposición pública. Thoreau asistió a las clases impartidas
por un profesor de retórica y oratoria llamado Edward Tyrrel Channing.
En sus clases, Channing —que instruyó a todo un grupo de
extraordinarios escritores— les asignaba temas. Algunos de esos temas
influenciaron claramente el trabajo posterior de Thoreau como escritor:
por ejemplo, Thoreau escribió un ensayo escolar sobre "el deber,
inconveniencias y peligros de la conformidad, en cosas grandes y pequeñas"
(Early Essays, 105). Diecisiete años después, en Walden,
escribió: "Si un hombre no marca el paso con sus compañeros, tal
vez sea porque escucha el sonido de un tambor diferente. Dejémosle
marchar al son de la música que oye, no importa cuán acompasada o
lejana." (326)
Harvard se
estableció como una institución puritana, y cuando Thoreau formó
parte de ella, la universidad era oficialmente una escuela Unitaria. En
los días de Thoreau, los licenciados de Harvard se convertían por lo
general en profesores o ministros de la iglesia, no en médicos o
abogados. Tras licenciarse en agosto de 1837, Thoreau dió clases
durante una temporada: su primer trabajo fue uno bien pagado, como
profesor de la escuela del distrito en Concord. No obstante, conservó
ese trabajo sólo durante dos semanas. Cuando un miembro del consejo
escolar visitó la clase de Thoreau y la encontró demasiado bulliciosa
para su gusto, pidió a Thoreau que mantuviese una disciplina más
estricta. Irritado por esta interferencia, Thoreau seleccionó varios
estudiantes al azar, los azotó y dimitió del cargo (se trataba de
dejar claro una posición personal, pero comprensiblemente algunos de
los estudiantes tratados tan injustamente nunca le perdonaron).
Infructuosamente,
Thoreau buscó otro trabajo como profesor, hasta que en 1838 abrió su
propia escuela en Concord. En 1839 se le unió su hermano mayor, John, y
juntos trabajaron en la reabierta Concord Academy hasta abril de 1841,
cuando John enfermó de tuberculosis y la escuela tuvo que cerrar. En lo
sucesivo Thoreau confiaría en su talento práctico para mantenerse.
Realizó trabajos de pintura, jardinería y mudanza, y trabajó también
en el negocio familiar de fabricación de lápices, así como de
agrimensor para los terratenientes locales.
Cuando
comenzó a dar clases, Thoreau inició un diario en el que recoger sus
pensamientos; también modificó el orden de sus nombres, de David Henry
a Henry David. Se estaba inventando a sí mismo como un hombre nuevo,
como un escritor. Esta faceta constituía la parte más importante de su
identidad; para continuar escribiendo se mantenía gracias a sus otros
diversos. En noviembre de 1837 vio su obra en letras de imprenta por
primera vez, cuando el periódico de Concord publicó un obituario
escrito por él.
Tras cerrar
la Concord Academy en 1841, Thoreau aceptó una oferta de Ralph Waldo
Emerson, el famoso escritor que vivía en el otro extremo de Concord,
para residir con su familia y pagarse la estancia como jardinero y
encargado de mantenimiento mientras se concentraba en escribir. Los dos
años y medio que permaneció en la casa de Emerson le dieron la
libertad de leer, pensar y escribir, cuando más la necesitaba. Mientras
se encontraba allí, reorganizó y volvió a copiar todo lo que había
escrito en su diario, y decidió estructurarlo y comenzar a recolectar
material para su primer libro, A Week on the Concord and
Merrimack Rivers. Escribió varios ensayos y un buen numero de
poemas, publicando algunos en una revista llamada The Dial,
dirigida por Emerson con la ayuda ocasional de Thoreau.
Cuando en
1847 Thoreau describió su vida a los restantes miembros de su clase en
Harvard, incluyó "escritor" sólo como un oficio entre muchos
otros: "Soy un maestro de escuela; tutor privado, agrimensor;
jardinero, granjero; pintor (de brocha gorda), carpintero, albañil,
jornalero, fabricante de lápices y de papel de lija, escritor y
poetastro a veces." (Correspondence, 196). No obstante,
Thoreau estaba a punto de hacer realidad su sueño de publicar un libro:
en 1849 apareció A Week, y aunque no se vendió bien, su
apreciación de sí mismo como escritor quedo confirmada.
Thoreau
continuó escribiendo: sobre sus viajes —al cabo Cod y a los bosques
de Maine— y sobre sus caminatas por Concord, durante las cuales
observaba cuidadosamente los cambiantes colores de las hojas en otoño y
la historia vital del manzano silvestre. Escribió también sobre
acontecimientos actuales, como las injusticias de la Ley de Esclavos
Fugitivos o de la sentencia de muerte recibida por el abolicionista John
Brown tras capitanear un ataque sobre Harper’s Ferry. Y escribió
también acerca de una cuestión filosófica: el problema de cómo vivir
nuestras vidas cuando la tarea de ser fieles a nosotros mismos parece
entrar en contradiccion con el deber de ser miembros responsables de la
sociedad.
Thoreau
escribió su libro más influyente, Walden, sobre el ciclo de su
vida en el lago Walden, sito a unas dos millas del centro de Concord,
donde vivió entre 1845 y 1847. Pero su mayor y más impresionante obra
es el diario, que contiene unos dos millones de palabras. Escribió su
primera entrada en octubre de 1837 y la última en noviembre de 1861: en
total completó casi cincuenta cuadernos con observaciones sobre lo que
veía durante sus paseos, comentarios sobre los libros que leía,
relatos de conversaciones con sus vecinos, y borradores de fragmentos de
las conferencias, ensayos y libros que estaba escribiendo. A partir de
1850 Thoreau escribía en su diario con regularidad. En lugar de
escribir todos los dias, empero, parece que guardaba sus notas durante
varios días y luego las pasaba al diario todas de una vez.
En el siglo
XIX, llevar un diario constituía una forma de escritura más pública
de lo que se considera normalmente hoy. Muchos de los vecinos literatos
de Thoreau llevaban un diario también —Emerson, Nathaniel Hawthorne,
Bronson Alcott y su hija Louisa May—y a veces se intercambiaban los
cuadernos y leían las observaciones y reflexiones ajenas. La comunicación
epistolar era mucho más popular que ahora, y mucho más necesaria, sin
teléfono ni grandes medios de transporte. En sus cartas, Thoreau revela
aspectos de su personalidad más directamente que en sus escritos
publicados o incluso en su diario. En julio de 1849 escribió a Ellen,
la hija de Emerson de diez años de edad que visitaba a sus primos en
Staten Island:
Puedo
adivinar bastante bien qué te interesa y qué cosas piensas. De
hecho, yo mismo estoy interesado en esas mismas cosas. Supongo que
pensarás que las personas tan viejas como tu padre y yo estamos
siempre pensando sobre cosas muy graves, pero yo sé que estamos
meditando sobre los mismos viejos temas que meditábamos cuando teníamos diez años, sólo que lo hacemos de modo más grave. (Correspondence,
245)
Los libros y
ensayos y poemas y cartas y diarios de Thoreau son todo lo que nos queda
de él—los detalles de su vida y personalidad son interesantes y útiles
de conocer, pero sólo puedes tener tu propia y directa relación con él
mediante las palabras que escribió. Miles de personas en todo el mundo
así lo han hecho, y Thoreau ha inspirado grandes ideas y nobles
acciones a lectores como el presidente de los EEUU John Fitzgerald
Kennedy (1917-1963), el lider indio Mahatma Gandhi (1869-1948), y el
defensor de los derechos civiles Martin Luther King, Jr. (1929-1968). ¡Lee
a Thoreau y prepárate para cambiar tu vida!
¿Dónde
encontrar más información?
Los escritos
de Thoreau, especialmente Walden, están disponibles en muchas
ediciones. No obstante, los volúmenes publicados en la colección The
Writings of Henry D. Thoreau de la Princeton University Press son
los que reflejan más fielmente las intenciones de Thoreau con respecto
a su obra. Un grupo de editores, expertos en la vida y obras de Thoreau,
trabajan desde 1966 bajo el auspicio del National Endowment for the
Humanities para dar a la prensa esta nueva colección. Cada volumen
cuenta con una introducción que proporciona información sobre la
composición y la historia de la publicación de la obra u obras en
cuestión, y el diario se completa con notas.
A diciembre
de 1996, los siguientes volúmenes de la edición Thoreau están
disponibles en Princeton University Press:
Walden. Ed.
J. Lyndon Shanley. 1971. The Maine Woods. Ed. Joseph J.
Moldenhauer. 1972. Reform Papers. Ed. Wendell Glick. 1973. Early
Essays and Miscellanies. Ed. Joseph J. Moldenhauer et al. 1975 A
Week on the Concord anal Merrimack Rivers. Ed. Carl F. Hovde
et al. 1980. Translations. Ed. K. P. Van Anglen. 1986. Cape
Cod. Ed. Joseph J. Moldenhauer. 1988. Journal 1: 1837-1844. Ed.
Elizabeth Hall Witherell et al. 1981. Journal 2: 1842-1848. Ed.
Robert Sattelmeyer. 1984. Journal 3: 1848-1851. Ed. Robert
Sattelmeyer et al. 1990. Journal 4: 1851-1852. Ed. Leonard N.
Neufeldt & Nancy Craig Simmons. 1992.
Si quieres
leer una obra de Thoreau que todavía no ha sido publicada por la edición
Princeton, son aconsejables las siguientes ediciones:
-
Excursions.
Ed. Bradford Torrey and Francis H. Allen.
Boston: Houghton Mifflin Co., 1906,
The
Natural History Essays. Ed. Robert
Sattelmeyer. Salt Lake City: Peregrine Smith, Inc.,1980.
Faith in
a Seed: The Dispersion of Seeds and
Other Late Natural History Writings. Ed. Bradley P. Dean.
Washington, D.C. and Covelo, CA: Island Press, 1993.
Collected
Poems of Henry D. Thoreau. Ed. Carl Bode.
Baltimore: The Johns Hopkins University Press, 1964.
The
Correspondence of Henry D. Thoreau. Ed.
Carl Bode and Walter Harding. New York: Alfred H. Knopf, 1962.
Journal.
A diciembre de 1996, la única versión
disponible del diario a partir de 1852 es The
Journal
of Henry D. Thoreau, Ed. Bradford Torrey
and Francis Allen (14 vols. Boston: Houghton Mifflin Co., 1906).
Esta ha sido reeditada en dos grandes volúmenes por Dover (1962) y
en catorce volúmenes rústica por Peregrine Smith Books (1984). El
texto que cierra el Journal 4 en la edición Princeton se
retoma en la p. 474 del volumen 3 en todas las versiones de la edición
de 1906. Existen muchos volúmenes de selecciones del diario; las
siguientes cuentas con excelentes prefacios y pueden ser de interés
si tú también escribes un diario:
In the
Woods and Fields of Concord. Ed. Walter
Harding. Salt lake City: Gibbs M. Smith, Inc., 1982,
H. D.
Thoreau: A Writer's Journal. Ed. Laurence
Stapleton. New York: Dover Publications, Inc., 1960.
Finalmente, si quieres escribir sobre Thoreau,
quizá quieras echar un vistazo a una fascinante recopilación de breves
piezas escritas por gente del mundo del cine, de la música y de la política,
que explican lo que ha significado Thoreau para ellos. El libro, editado
por Don Henley y Dave Marsh, se llama Heaven Is Under Our Feet y
fue publicado en 1991 por Longmeadow Press en Stamford, Connecticut. (*)
(*) Traducción
de Antonio Casado da Rocha.