Astronomía
Cielos y zodíaco entre los pueblos antiguos, por Sergio Fuster
El cielo perdido, por Mariano Ribas
EL CIELO PERDIDO
Por Mariano Ribas
Hubo una época, no muy lejana, en que el cielo nocturno todavía formaba parte de la vida cotidiana. Y en realidad así fue durante casi toda la historia de la humanidad. Todas las culturas, en todos los rincones de la Tierra, convivieron con ese magnífico techo natural: la Vía Láctea cruzando el cielo de lado a lado, como un gigantesco puente resplandeciente, y a su alrededor, por todas partes, incontables estrellas de distintos brillos y colores. La escena cobraba aun más dramatismo cuando algún cometa se descolgaba de las profundidades del espacio, y desplegaba una larguísima cola blanco azulada. O cuando una lluvia de meteoros iluminaba la noche y parecía presagiar el fin de los tiempos. Era un paisaje potente y sobrecogedor. Y su sola contemplación fue un ritual íntimo y silencioso que repitieron miles y miles de generaciones.
La continua tormenta de Júpiter
El planeta Júpiter, por Isaac Asimov
La extraña superficie de la Luna Europa
Europa es una de las lunas de Júpiter. Su superficie es una de las más intrigantes de nuestro sistema solar. Toda su extensión está congelada y se halla surcada por una intrincada red de trazos tal como muestra la imagen de arriba, a la derecha. Esta imagen fue obtenida por la sonda espacial Galileo, el satélite que más se acercó a la pequeña luna jupiteriana.
La nebulosa de Orion
La Nebulosa de Orión es una nube gigantesca donde actualmente fotonebulorionhubble.jpg (53767 bytes) están naciendo estrellas, a partir de la condensación de los gases. Este objeto es muy popular entre los astrónomos aficionados y los amantes de la astronomía.
El astronauta y la luna
Reportaje al astronauta Edgar Mitchell realizado por Martín Mazzini durante la estadía del famoso astronauta en la ciudad de Buenos Aires. Mitchell manifiesta aquí que su viaje a la plateada Señora de la Noche le permitió comprender que la vida en la Tierra "es parte de un proceso mayor. El universo no es un accidente, es un proceso inteligente que se organiza a sí mismo".
Ante la vía láctea, texto de Brian Swimme
Las estrellas regalan su fuego. Para nosotros. Sus selvas de ojos titilantes, sus blancas hogueras, refulgen desde las vértebras del cosmos. ¿Por qué no asombrarse, otra vez, o alguna vez, frente a las polifonías de las luces estelares, enigmáticas? El hombre contemporáneo palpita dentro de las murallas plásticas de la gran urbe moderna.



