Símbolo y geografía en Argentina
La mítica Salinas Grande
En el universo bíblico la sal es puente de unión entre Dios y su pueblo. La diosa lituana Gajiba dominaba el fuego sagrado y, para honrarla, se lanzaba sal a las llamas. Estos solos ejemplos ya expresan el vínculo entre la sal, lo divino y lo sagrado. En la vasta tierra existen numerosas salinas. Salinas Grandes. Como las que existen entre las provincias de la Pampa y la provincia de Buenos Aires, en la República Argentina.
El Chaco impenetrable
Desde la altura, la tierra a veces parece una continua erupción de vida. Ebullición de árboles, montes y broza. Es la geografía que exhibe con furor su potencia vegetal. Es el bosque. El bosque El impenetrable que se expande en las provincias argentinas de Chaco y Formosa. A través de sus densas fortalezas verduzcas fluyen la música azulada de los ríos Bermejo y Pilcomayo.
En el Río de la Plata
Frente a la Ciudad de Buenos Aires, se propaga el río más ancho del planeta: el Río de la Plata. Inmensa lengua acuosa que lame las costas de la gran urbe. Un ancho dragón de agua dulce que generalmente es ignorado y olvidado por los habitantes de la capital argentina. El gran Río de la Plata: tierra líquida, ondulante, que semeja un mar y refleja los rayos del sol o la luna. El río es tan sagrado y misterioso como la tierra que bordea. Es escenario posible para que el hombre nade entre sus olas con imaginación. Ese bracear imaginativo es el que acomete Manuel Mujica Lainez en su relato El pastor del río, perteneciente al volumen de cuentos Misteriosa Buenos Aires.
El puente del Inca y su leyenda
El Puente del Inca se halla en la Cordillera de los Andes, en la provincia de Mendoza, en la República Argentina. Su longitud es de 47 metros, su ancho de 28 mts. Se extiende sobre el Río Las Cuevas. Este muy conocido puente natural de piedra se llama "del inca" porque se cree que la realeza inca descendía con frecuencia hasta a él, para beneficiarse con sus medicinales aguas termales.
En el cerro Famatina. Una evocación de Joaquín V. González
Joaquín v. González es uno de los grandes escritores argentinos olvidados. Su escritura poseía la temperatura lírica de un auténtico romántico. Los paisajes de su amada Argentina y de América exaltaron su pluma. Una geografía puede ser sacralizada por un pueblo y sus ritos. Pero también por un poeta. Joaquín V. González sacralizó el cerro Famatina en la provincia de La Rioja, su terruño natal.
El uritorco
En el norte de la provincia argentina de Córdoba, en el Valle de la Punilla, junto a la pequeña ciudad de Capilla del Monte, late el cerro Uritorco. Los antiguos habitantes de la región eran los misteriosos comechingones (que algunos estudiosos suponen de origen vikingo). En la actualidad, el Uritorco emana el aura de lo mágico y extraño.
La laguna del Pescado en Victoria, Entre Ríos
No sólo la humanidad arcaica sacralizaba los paisajes, sus ámbitos geográficos de existencia. El hombre moderno también puede constituir un sitio como lugar de emergencia y manifestación de lo extraño, lo sagrado. Generalmente, este proceso es desencadenado por algún hecho de naturaleza inexplicable. Esto es lo que ocurrió en la Laguna del Pescado, en la localidad de Victoria, en la provincia de Entre Ríos, Argentina.
