Indice de grandes relatos fantásticos
Grandes relatos fantásticos de Borges, Cortázar, Maupassant, Tolkien, Mujica Lainez...
La pata de mono, por W.W. Jacobs
El relato que sigue a continuación fue incluido por Jorge Luis Borges, Bioy Casares y Silvina Ocampo en su famosa Antología de la literatura fantástica. Jacobs (1863-1943), humorista inglés, (autor de Many Cargoes (1896); The Skipper's Wooing (1911); Sea Whispers (1926) ), fraguó esta historia donde la superstición pierde su carácter supuestamente grotesco o risible para convertirse en una fuerza real y poderosa.
Wakefield, por Nathaniel Hawthorne
Nathaniel Hawthorne nació en Salem, en 1804, y murió en 1864 en las montañas de New Hampshire. Salem era entonces una ciudad vieja y pobre, heredera de la antigua aldea puritana, donde, en 1692, diecinueve mujeres fueron condenadas a la horca bajo el cargo de hechicería. Uno de los jueces en este proceso era antepasado de Nathaniel.
El electrobardo de Trurl, por Stanislaw Lem
En la cripta, por Howard Phillips Lovecraft
En este nuevo momento de Grandes relatos fantásticos de Temakel le presentamos "En la cripta", uno de los máximos cuentos de Howard Phillips Lovecraft, "el soñador de Providence". El mencionado relato está precedido por una reseña biográfica del creador de la saga mítica de Los Mitos de Cthulhu; obra ésta donde se menciona el enigmático libro el Necronomicón.
El gato, por Héctor Murena
El capote, por Nicolai Gogol
Podemos preguntarnos hoy, como un problema del campo de la teoría literaria, acerca del uso del canon. Y también leer cuentos célebres para disfrutar de aquello que contamos como herencia. Dostoievski dijo "Todos salimos del capote de Gogol" y esta puede ser hoy una invitación a leer un cuento magnífico.
"La rosa de Paracelso" y "Tigres azules", por Jorge Luis Borges
Los dos cuentos borgeanos que ofrecemos a vuestra lectura pertenecen a La memoria de Shakespeare. En "La rosa de Paracelso", Borges imagina su ficción desde la tradicional relación maestro-discípulo. El verdadero maestro elige con matemática precisión a un discípulo. La sabiduría reclama verdad y también autenticidad en su descubrimiento y asimilación. Si la motivación del candidato a discípulo no es noble, el saber corre peligro y pierde una posibilidad para su correcta conservación.
La última visita del caballero enfermo, por Giovani Papini
La puerta en el muro, por H.G. Wells
Herbert George Wells inicia su visita a este mundo en 1866, en Kent,. Inglaterra. Estudia en la Normal Scholl of Science de Londres. Hasta casi cumplir los treinta años, se desempeña como contable, tutor y periodista. Desde 1895 hasta su muerte, en 1946, dedica plenamente sus energías creadoras a la literatura. Escribe así más de 80 libros. Su primera novela es La máquina del tiempo (1895), que consigue un gran éxito.



