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EL
SIMBOLISMO DE LOS ANIMALES BÍBLICOS
Por Sergio
Fuster
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Imagen
de un pez en una antigua catacumba cristiana
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En este artículo del investigador bíblico Sergio Fuster,
colaborador de Temakel, se explora la problemática relación
entre el Dios bíblico y su posible representación mediante el
simbolismo animal. En esta exploración, con sólido basamento
documental, se atraviesa la cuestión particular de si Yahvé
pudo haber tenido un tótem propio, y el simbolismo bíblico de
animales como el león, el toro, el águila, el dragón, la oveja
y el pez. Sin embargo, luego de estas precisiones sobre posibles
representaciones animales de la divinidad, el autor de esta
investigación subraya el ineludible principio de que, el contexto
bíblico-judaico "Yahvé en el culto profético era irrepresentable.
Su naturaleza era totalmente ajena a cualquier elemento mágico
o natural".
EL
SIMBOLISMO DE LOS ANIMALES BÍBLICOS
Por Sergio
Fuster
Desde tiempos pretéritos,
el hombre ha tratado de reducir el espacio
intermedio entre lo sagrado y lo profano mediante el concepto
del parentesco. En el sexto día creativo del génesis, Dios hizo
al hombre a "su imagen" y "según su semejanza".
Se lo presenta aquí como "hijo" de Dios. Es
decir, separado moralmente del resto de las otras obras vivas,
pero allegado a Dios, porque tiene la capacidad de reflejar
sus cuatro atributos divinos cardinales, a saber: amor, justicia,
sabiduría y poder.
La
diferencia con las bestias es que fueron creadas con una
constitución valorativa diferente. Esto acontece en el quinto y
sexto día respectivamente. Las escrituras los clasifican como:
los animales terrestres (domésticos y salvajes), las criaturas
voladoras y los monstruos marinos (Hab.Tamin, del caldeo
Tiamat). Su función, entre otras, era ser subyugados,
domesticados para servir a los propósitos humanos (1).
Por lo
tanto, el relato bíblico de los orígenes plantea una brecha
abismal entre la bestia y el hombre ideal; ni que hablar de Dios
mismo. Vale decir, que el simbolismo del producto humano como
parte integrante de la imagen divina, no animal, en el caso de la
configuración monoteísta, es patente (2).
Sin
embargo, para la estructura simbólica de la mayoría de los
pueblos antiguos, el hombre en el mundo comparte una solidaridad
entre el cielo y la tierra como parte plena y totalizadora del
cosmos; lugar al que accede después de su vida terrena, como
reintegro a su origen (No debemos olvidar que en la mayoría de los
mitologemas, el hombre está compuesto por un principio divino:
espíritu; aliento; parte de otra divinidad. Y otro terrestre:
barro; tierra; humus; humanidad). Como cité en un trabajo
anterior (3), según las creencias del pasado, en el instante de la
muerte, el hombre vuelve a formar parte de un emblema sideral del
que procede su estirpe; pero aquí en el espacio telúrico se
desdobla en su esencia originaria, y pervive en una polaridad
opuesta, en el símbolo animal o vegetal (4), del cual también
procede el eterno retorno (Eclesiastés 12: 7).
Ahora, ¿es
posible encontrar estas relaciones entre los israelitas? ¿Permite
el sistema monoteísta representar a Yahvé bajo emblemas
animales?
¿EXISTIÓ
UN TOTEM DE YAHVÉ?
El
sistema del totem:
1.
1-Las tribus que basan su sociedad en el sistema totémico,
reconocen su parentesco con el animal representado en el tótem,
como emblema terrestre que une a la casta. Dicho animal es
hierofánico, sagrado por naturaleza, es el progenitor mítico del
clan al que sólo es posible matar o cazar en la instancia ritual
(
Wunt "Elementos de psicología de los pueblos"
1912, Pág 116).
1.
2-Se puede rastrear el culto animal hasta las culturas nómades,
sociedades en que la caza y la domesticación era esencial para su
subsistencia. En el Génesis, Abel era pastor. Ante Yahvé presentó un
carnero (arquetipo de Israel). Para estas sociedades
itinerantes todo está en movimiento, como sus animales. Por lo
tanto, su espacio es simbólicamente circular, como sus tiendas.
Caín, en cambio, era cultivador, ofrece el fruto de la tierra,
representa el sedentarismo (culto cananeo), la permanencia, la
estática, la construcción con piedra. De hecho él funda la
primera ciudad antediluviana, Enoc. Un detalle interesante
es que en la época del nieto de Adán, Enos, se "da comienzo
a invocar el nombre de Yahvé" (Gen4: 26). Los comentaristas
judíos entendían este pasaje como la instauración de un culto
profano. Quizá representando a Yahvé elohim en su símbolo
animal, como un torillo alado (5). Entre los fenicios conocido
como el dios toro El ( El- eloha, singular de elohim).
Tanto
los cultos de pueblos pastores (Israel), como en los ritos de
pueblos agrarios (cananeos), tenían una adhesión a las
practicas cruentas, y diríamos de estos últimos lascivas y
sanguinarias; son "bestiales", instintivos (6). Ciertas
divinidades con aspecto animal pueden provenir de una imagen
totémica primitiva y politeísta, como los dioses egipcios que se
enmascaraban con aspectos de diferentes animales (7). O como la
diosa Hindú Genesa o el Dionisos Zagreus, transformado en
toro, que fue muerto y devorado por los titanes (8). Lo que llevó a
muchos a establecer la hipótesis que con Yahvé pudo haber
ocurrido el mismo proceso evolutivo.
Sin
embargo, existen profundas diferencias entre el culto hebreo y el
cananeo. Al sur de Jerusalén, en el valle de Hinón, durante el
siglo VIII a. C., se llevaba a cabo una horrenda inmolación de
infantes al Molek (Malcan, otro aspecto de la divinidad de Baal el
hijo del toro El, adorado en Amón), en el culto a la fertilidad y
el inicio de las cosechas. Dichos ritos terminaron con la campaña
iconoclasta del reformista rey Josias (II Reyes 23: 1-25; II
Crónicas 25-34). El ídolo tenía un busto con cabeza de toro y
su cuerpo era un horno llameante de hierro (9). La relación es
clara, el Dios de la fertilidad y la capa telúrica compartía una
correspondencia con lo profundo de la tierra donde se obtenían
los metales y el emblema animal. La víctima era devuelta al seno
materno, a lo abismal, al origen (10), siendo otra instancia de la
disolución, hasta lograr fundirse con lo divino.
Gran
parte de los que practicaban dicho culto eran israelitas. En el
Antiguo Testamento encontramos innumerables referencias a la
inclinación casi natural del pueblo hebreo a adorar
estatuarios de becerros ( Exodo 32 1-6, 24, 35; I Reyes12: 11). El
sincretismo entre Yahvé-El (dios toro) parece ser la respuesta
más viable (11).
1. 3-Excavaciones
arqueológicas han desenterrado, tanto en Eridú como en Jericó,
numerosos objetos votivos de animales cultuales en tierras
bíblicas que datan del período natufiense reciente. Esto nos
recuerda los ídolos familiares que se mencionan en la época
patriarcal, conocidos como terafin (Génesis 31), cuyo testimonio
se encuentra documentado en las tablillas de Nuzi(12). ¿Es
posible que hayan sido tótems de Yahvé? Mientras la religión de
los patriarcas siga siendo un misterio la pregunta quedara sin una
respuesta definitiva.
En el
sitio Timna, en la península del Sinaí, donde los egipcios
explotaban las minas de cobre durante la dinastía XVIII, se ha
desenterrado un santuario dedicado originalmente a la diosa Hator,
representada a menudo como un becerro. El emplazamiento sostenía
una estructura tipo tienda, que luego fue reutilizada por los
madianitas emparentados con Moisés. En el interior del santuario,
se halló una serpiente totémica de cobre con la cabeza dorada. Lo
que nos recuerda al ídolo-serpiente de cobre que los israelitas
levantaron durante su travesía en el desierto. Por las
referencias del libro de los Reyes, este emblema totémico fue
conservado como reliquia en el santuario del templo de Yahvé como
objeto de devoción. Si bien, por un lado no podemos hacer ninguna
apreciación con respecto al relato del Pentateuco o a las
crónicas reales, por el otro, es imposible no establecer
relaciones (13).
LOS
ANIMALES SIMBÓLICOS EN LA BIBLIA
2.1-En
la Biblia la palabra "bestia" (Heb. Be-hema)
tiene una connotación arábiga y se usa en la mayoría de los
casos con relación a lo terreno, a lo profano (14). Algunos
animales se han usado figurativamente en este sentido. Cuando
Adán y Eva fueron expulsados del Edén y entraron al ámbito de
lo humano, Dios los cubrió con pieles; ya no reflejaban las
cualidades divinas. En Génesis 4: 7, en sentido alegórico, se
relaciona la actitud asesina de Caín con la de un animal
(agazapado) que él debía dominar.
En el
salmo 80 contrapone la figura de su "escogido" con la de
un jabalí. En el libro apócrifo del "Apocalipsis de
Moisés" se relata la leyenda judía donde Eva increpa a
una bestia que ataca a su hijo Set, y ésta le responde "¡El poder de los animales ha comenzado por tu culpa!", y hace
una dicotomía cualitativa entre los seres hechos a imagen de Dios
y las bestias salvajes del campo. Estos textos forman un substrato
contextual en la que muestran en sentido teológico la condición
humana alejada de Dios y que se hallan más cerca del mundo
profano, el reino animal, pero en el fondo con un toque divino,
dormido, que deben despertar (15).
Lo
cierto es que los animales en los registros testamentarios han
sido usados con una diversidad de valencias, esto se debe a la
polisemia del símbolo. Nosotros en el presente trabajo
repasaremos tres: con relación a lo divino, a lo político y a lo
cultual.
Connotaciones
divinas:
3. 1-
El simbolismo bíblico animal, en ocasiones fue utilizado para
representar cualidades divinas (16). En la Biblia es aplicado
frecuentemente como parte integrante de las visiones místicas
proféticas. La creencia antigua era que los animales que se
aparecen en sueños revelan significados para despertar el alma.
Por ejemplo, en la visión del carro del profeta Ezequiel, éste ve
la figura de cuatro querubines con cuatro caras cada uno: de
águila; de toro; de hombre y de león. La imagen del
"carro" alude a la movilidad de todo el drama místico,
y las ruedas circulares al mensaje dinámico que caracteriza al
pensamiento de las sociedades nómadas. Por lo tanto, el
simbolismo animal no podía estar ausente. Además el estar en
presencia del trono de Dios tiene que interpretarse a estos
símbolos animales como cualidades divinas. El mismo núcleo
simbólico aparece en Apocalipsis Cap. 4, con una lectura similar.
En este último esquema, si bien el trono está estático, las
criaturas querúbicas aladas están en movimiento.
El águila
dorada de Palestina, por su mirada penetrante ha sido símbolo de
la sabiduría de Yahvé (17). En la antigüedad se la relacionaba
con las hierofanía, o las apariciones visibles de poderes
misteriosos, usada frecuentemente como signo supersticiosos de
mensajes divinos. En el medioevo, el águila con las alas
extendidas representaba las tres personas de la combinación
trinitaria cristiana (18). De esta ave sublime se creía que al
envejecer volaba hacia el sol para quemar sus alas reintegrándose
al fuego y al oro, y luego se bañaba en las aguas bautismales
recuperando su vigor, símbolo cristiano de la muerte y
resurrección de Cristo.
El león
crinado fue todo un emblema de realeza y justicia. En la escalinata que llevaba al
trono del rey Salomón había doce leones de oro en cada
lado ya que a la dinastía davídica se la llama "el león
que es de la tribu de Judá"; y en la visión de Ezequiel
simboliza la equidad de Dios, el juez supremo.
El toro
era ilustración del poder de Yahvé y de las fuentes fecundantes
de la vida. En su sangre residía la redención y era el tipo
profético de una simiente mesiánica salvadora. Por ello se
entiende que se hallaran representaciones de él en el altar de
cobre de sacrificios del patio del templo.
La
cara del hombre, es un símbolo patente del amor, cualidad
superlativa de Dios como principio neutro que sólo Yahvé puede
manifestar y que sólo el humano puede refractar. Se notara que
aún en esta interpretación simbólica no se deja de mostrar el
distanciamiento que pone el pensamiento hebreo entre el hombre y
la bestia (19).
Connotaciones
políticas:
4.
1-Otra asociación que ha hecho el hombre del simbolismo animal es
con relación a su identidad territorial y sus escudos
correspondientes. En épocas donde los límites geográficos eran
imprecisos, el estandarte animal suplía esa función ya que el
signo sideral no ofrecía ninguna solución al ser demasiado vago.
Con el tiempo, el signo animal que identificaba al pueblo o en su
defecto el emblema del dios o ancestro, empezó a dibujarse en los
broqueles "circulares". En este caso podemos ver una
solidaridad entre el simbolismo animal y los estandartes. Filón
de Alejandría nos narra que en tiempos de Tiberio, Poncio Pilato
gravó su imagen en escudos ceremoniales, lo que provocó el
levantamiento del pueblo judío (20).
4.
2-Las hordas de cazadores, se identificaban con el león al igual
que los persas. Las sociedades patriarcales ostentaban el toro
salvaje y su cornamenta. En Egipto se tenía por signo faraónico
la serpiente áspid, y los escitas se representaban con los
caballos. También encontramos el signo en Roma, donde aparece el
águila como emblema imperial (21).
4. 3-
En él capitulo 7 de Daniel, se presentan las imágenes de cuatro
bestias que salían del mar, del caos primordial. Significan
reinos y naciones agresivas, integradas por hombres de iguales
características, buscando el dominio de unas sobre otras. Es una
lucha de supremacías de reinos en constante movimiento. "En
cuanto a las bestias, porque son cuatro, hay cuatro reyes que se
pondrán de pie en la tierra" (Dan 7: 17). Estos
representaban a Babilonia, bajo la figura dinámica de un león
con alas, que luego le fueron arrancadas. Se interpreta como que
los sucesores de Nabucodonosor II ya no conquistaron territorios
con la misma rapidez. Media y Persia, aparece como un oso terrible
que tenía tres costillas en su boca, símbolo de las tres
direcciones por donde se extendieron sus dominios: Mesopotamia,
Tracia (Asia menor) y Egipto. Grecia como un leopardo joven
(Alejandro hijo de Filipo II) con cuatro alas y cuatro cabezas (sus
cuatro generales que le sucedieron) y a Roma con una bestia
polimorfa temible, que todo a su paso lo trituraba (22).
4.
4-En el Apocalipsis de Juan, aparece una única bestia que reúne
simbólicamente los significados de las visiones de Daniel (23). Se
presenta a las potencias mundiales protagonistas de la historia
bíblica como distintas cabezas, siete en total, que procede de un
mismo cuerpo, es de color escarlata (en un trabajo futuro
trataremos el tema del símbolo de los colores) y posee diez
diademas. Los cuernos son símbolos bíblicos de naciones o reyes.
Esta también sale del mar, del caos primitivo y lleva el número
666. El 6 no alcanza el número perfecto, el 7, el hecho que el 6
se repita tres veces es símbolo de imperfección (24).
4. 5-
En el Apocalipsis cristiano, aparece un dragón (gr. Drakon) con
siete cabezas. La serpiente en esta valencia es Satanás mismo,
aquel viejo reptil que tentó sinuosamente a Eva. El hecho que
tenga el mismo número de cabezas que la bestia escarlata nos
quiere decir que el diablo domina a las potencias mundiales.
Además lidera a los ángeles caídos, representados en el drama
como la tercera parte de las estrellas que el maligno ofídio
arrastra con su cola (25).
La
estructura de sentido de estos oráculos, corresponden con el
estilo de la literatura "apocaliptica" bastante usada
para el siglo II a. C; y de ella tenemos numerosos ejemplos en los
textos de Qumrám (26). Por otro lado, es una clara correspondencia
de la solidaridad animal, como símbolos de lo divino y terrestre
alternativamente.
Como
última observación cave llamar la atención sobre el final de
estos oráculos. En todos los casos terminan como el triunfo sobre
ellos (las tinieblas) del reino de Dios (la luz).
Connotaciones
cultuales:
5. 1-
El chivo o la oveja ha sido usado con frecuencia con relación al
culto levítico. La sangre del animal es sustitutiva de la vida
humana. Aquella que paga el precio de redención pero a la vez se
lleva los pecados. En el día de la expiación, el sumo sacerdote
debía tomar un animal de este tipo y debía pronunciar sobre su
cabeza los pecados de comunidad del pueblo, luego soltaban al
animal para que el desierto lo absorba, a Azazel, posiblemente una
divinidad negativa.
5. 2-
Otro animal usado en el culto pero ya para períodos cristianos,
era el pez. Jesús había dicho en Mateo 13: 47- 50, que los
herederos del Reino de Dios serían como peces atraídos a las
redes de su prédica. Durante el siglo II d. J. C., los cristianos
utilizaron este símbolo para identificarse. Según Tertuliano,
decía que los cristianos relacionaban al pez con el bautismo
cristiano. La palabra IKTHUS, era un signo acróstico que
traducido se lee así: Iesous Kristos Theou Urios Sotér
(Jesucristo hijo de Dios salvador) (27).
La
paloma era otro de los símbolos cristianos más conocidos.
Emblema de la paz entre Dios y el hombre cuando este hizo la
alianza con Noé después del Diluvio, es el fin de un ciclo y de
un nuevo comienzo. También simboliza la tercera persona de la
trinidad, el Espíritu Santo. En los gravados medievales se la
representaba sobre las mazmorras de una torre, entre rejas. El
simbolismo de la torre tiene relación con la ascensión iniciática y con alcanzar el máximo grado de conciencia. Es de
notar que en la arquitectura sagrada de las catedrales góticas
aparecían peces y palomas terribles en los mosaicos, rosetones y
en los capiteles de las columnas (28).
Un
interesante motivo que presentan las obras de arte de la época es
el símbolo de Ireneo, conocido como el de los cuatro
evangelistas. Dentro del vitral dividido en cuatro partes con el
diagrama de una cruz, y el dibujo de Cristo como un cordero en el
centro, aparecen los cuatro querubines con cuerpos de león. Cada
uno representa a un evangelista. Mateo, con el rostro de hombre;
Marcos, el león; Lucas el toro; Juan, el águila. Para Dante, la
combinación del cuerpo del león con la cabeza de águila era el
emblema mismo de Cristo, en cuya fusión encuentra lo humano
(león, animal terrestre) y lo divino (águila, animal que surca
los cielos); es decir, dios hecho carne.
Como
vimos los animales en la mentalidad arcaica no sólo representa lo
humano, lo bestial, reflejado en las cualidades humanas sino
también simbolizan la nobleza y los atributos de Dios, pero
siempre en movimiento.
El
problema con la simbología bíblica y la relación Dios-animal
como representación telúrica, presenta serios inconvenientes que
no podemos dejar de aclarar si queremos hacer un abordaje
temático serio. Yahvé en el culto profético era
irrepresentable. Su naturaleza era totalmente ajena a cualquier
elemento mágico o natural. En las visiones aparece como la figura
de un hombre cuyo rostro no puede ser distinguido, y por lo tanto,
representado. La figura animal es refractada a sus criaturas
angélicas, como aquellas que espejan sus atributos superiores.
Claro que esta concepción se dio en un marco de una especulación
teológica hermética, de donde procede el único documento
sagrado que disponemos. Sin embargo, creo que este estudio abre la
cuestión de sí se puede hablar de que los israelitas hayan tenido
en el ámbito de lo popular, de lo subterráneo, de lo proscrito,
algún sistema totémico del culto al toro o a la serpiente de
cobre. Las limitaciones que nos presentan la arqueología y el
silencio de sus fuentes escritas al respecto hacen que existan
serias dudas acerca de encontrar algún día una respuesta
satisfactoria.
Notas:
-
J.
F. Free hace referencias interesantes sobre la domesticación
en épocas bíblicas. Albright: "Midranite Donkey
Caravans" 156 pág 62-64.
-
Ver
sobre el origen divino del hombre en la mitología nórdica.
"Historia Danesa" siglo XIII compilación de
Tácito y Gramático.
-
S.
Fuster: "Cielo y Zodíaco" publicado en
Temakel
-
M.
De Jonnes: "Los tiempos mitológicos"
Barcelona. Ed.Olimpo 1998.
-
Maimonedes
"Tratado de idolatría". El Targún de
Palestina dice " Esta fue la generación en cuyos días
ellos comenzaron a descarriarse y hacerse ídolos y a llamar a
sus ídolos por el nombre de la palabra del Señor"
-
Juan
Bergua: "Historia de las religiones" Madrid,
Ed. S. Matin 1964, pág 93.
-
F.
Schwarz "Geografía Sagrada..." Bs. As. Ed.
Errepar. 1996.
-
Op.
Nota 4. Pág. 40.
-
Malken
o Moloc significa rey. Según Diodoro Sículo tenia la forma
del toro. Corresponde al cartaginés Crono. Biblioteca
Historica XX 14: 4-6-16.
-
Eliade
a hecho un interesante trabajo sobre los sacrificios
metalúrgicos. "Herreros y alquimistas"Madrid,
Alianza. 1974
-
Graves-Pati:
"Los mitos hebreos" Madrid. Ed Alianza. 1986
Pág 25.
-
J.
B. Pritchard: "Sabiduría del Antiguo Oriente"
1966 Pág 196-197. (nota).
-
John
Roberson "La Biblia" Barcelona, Ed. Folio.
1993 Volumen II Pág. 125.
-
E.
W. Vine: "Diccionario Expositivo de las palabras del
Antiguo Testamento". Colombia. Ed Caribe 1994. Pág
32.
-
J.
Sicre: "Profetas" Pág. 1270.
-
Insight
on the Scriptures. Usa. W.T. 1991.
Tomo I, Pág 318-338.
-
Ibídem
-
Vila
Esculain: "Diccionario bíblico ilustrado"
Clie.
-
Op.
Nota 16
-
Filón.
"Sobre la embajada de Cayo" XXXVIII, 299-305.
-
"El
Libro de las bestias". Sufí.
Madrid 1997 pág. 1102.
-
To
Daniel’s prophecy. W.T. 1994. USA
-
The
Wycliffe Bible Comentary
"Revelation
its grand climax at hand". W.
T. 1998 Pág 186. Rene Guemon "Sobre los números
y la matemática" Ed Symbolos. Cuadernos de Gnosis
N-4 Guatemala 1994 Pág 42.
-
"Estudio
sobre simbología cristiana" Ed.
Mallorca 1983.
-
N.
Ennecavé: "Los rollos del Mar Muerto" Vol. I
Ed. La Luz Bs. As. 1946.
-
F.
Nicolay "His de las creencias" Bs. As. Ed.
Anaconda. 1946.
-
C.
Lassay " El bestiario de Cristo: simbolismo animal",
Ed Mallorca
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