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LA CONTINUA TORMENTA
DE JÚPITER

El Hubble observa la antigua tormenta en la atmósfera de Júpiter
Cuando los astrónomos
del siglo XVll orientaron sus telescopios hacia Júpiter,
observaron un punto rojizo visible en el planeta gigante. Este gran
punto rojo todavía está presente en la atmósfera de Júpiter,
luego de
300 años. Ahora se sabe que es una tormenta extensa, que gira como un ciclón.
Parece un huracán de baja
presión en el mar caribe; sin embargo, el punto rojo rota hacia la izquierda,
lo cual evidencia que se trata de un sistema de alta presión.
Los vientos dentro de esta tormenta joviana alcanzan velocidades de cerca
de 270 mph. El punto rojo es la tormenta más grande del Sistema Solar. Con un diámetro de 15.400 millas, es casi dos veces
el tamaño del planeta Tierra y una sexta parte del diámetro del propio
Júpiter. La larga vida del punto rojo puede deberse al
hecho de que Júpiter es un planeta gaseoso. Falta una superficie
sólida, que disiparía la energía de la tormenta, como sucede
cuando un huracán hace recalada en la tierra. Sin embargo, muchas
veces, el punto
rojo cambia dramáticamente su dimensión en cuanto a tamaño y color. Tales cambios
fueron registrados por las imágenes planetarias de las cámaras fotográficas 1
y 2 de Júpiter obtenidas por el famoso telescopio Hubble, de la NASA.
Los astrónomos estudian los fenómenos del tiempo en otros planetas para
obtener una mayor
comprensión del clima de nuestra propia tierra. Al carecer de una superficie
sólida, Júpiter nos permite un experimento de laboratorio para
observar fenómenos del tiempo bajo condiciones muy diferentes a las
imperantes en la tierra. (*)
(*)
Fuente: gbsystems.com/web/astro/hubble/050899.htm
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