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LA EXTRAÑA SUPERFICIE
DE EUROPA

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Europa
es una de las lunas de Júpiter. Su superficie es una de
las más intrigantes de nuestro sistema solar. Toda su extensión
está congelada y se halla surcada por una intrincada red
de trazos tal como muestra la imagen de arriba, a la derecha.
Esta imagen fue obtenida por la sonda espacial Galileo,
el satélite que más se acercó a la pequeña luna jupiteriana.
Los científicos alientan algunas sospechas sobre lo que
oculta el misterioso rostro estriado de Europa. Se conjetura
que, quizá, bajo la corteza helada palpita un gran océano,
un vasto espacio líquido donde quizá exista la vida fomentada
por un posible calor interior que habría creado sorprendentes
volcanes de hielo. Algunas de estas especulaciones son contempladas
en el informe que presentamos a continuación sobre el resultado
de la inspección fotográfica realizada por la Galileo
sobre la irregular extensión de Europa.
A la izquierda, en imagen para ampliar, pueden apreciar
un detalle de la enigmática faz del satélite de Júpiter.
Otro de los motivos para la restitución del asombro y el
enigma en nuestra proyección hacia el cosmos desde este
momento de Astronomía de Temakel.
Los
Volcanes de Hielo Reforman la Caótica Superficie de Europa
Volcanes
que vomitan hielo, colisiones y fricciones entre las placas
tectónicas han reformado la caótica superficie de Europa,
la congelada luna de Júpiter, de acuerdo con las últimas
imágenes obtenidas por la nave Galileo de la NASA.
Flujos
sobre Europa
Las
imágenes, capturadas cuando la nave Galileo se aproximó
a menos de 430 millas (692 kilómetros) de Europa el 19 de
Diciembre del 2000, se han presentado hoy en una conferencia
de prensa en el Cuartel General de la NASA en Washington,
DC.
Aunque las imágenes no muestran ningún volcán de hielo o geiser
activo, si revelan la presencia de lenguas de material sobre la
superficie que probablemente fueron originados por ellos, afirmó el Dr.
Ronald Greeley de la Universidad de Arizona, Tempe, miembro del equipo
de reconocimiento fotográfico de la misión Galileo.
"Esta es la primera vez que hemos visto verdaderos ríos de hielo
en cualquiera de las lunas de Júpiter", dijo Greeley. "Estos
ríos, así como las marcas oscuras en algunas de las fracturas y
cordilleras de Europa, parecen ser restos de volcanes de hielo o
geiser".
Las nuevas imágenes parecen aumentar las expectativas de Europa de ser
uno de los lugares del Sistema Solar que podría haber albergado el
desarrollo de la vida, dijo Greeley.
"Existen tres criterios fundamentales que deben ser considerados
cuando se estudia la posibilidad de que exista vida fuera de la Tierra
-- la presencia de agua, compuestos orgánicos y un calor adecuado,
" dijo Greeley. "Europa, obviamente posee una cantidad
importante de hielo de agua, y se sabe que los compuestos orgánicos son
comunes en el Sistema Solar. La gran cuestión ha sido cuánto calor se
genera en su interior".
"Estas nuevas imágenes demuestran que hubo suficiente calor para
conducir estos ríos a la superficie. Europa, por tanto, posee un gran
potencial para cumplir los criterios de la exobiología", añadió
Greeley.
"Esto no prueba la existencia de un océano subterráneo bajo la
superficie de Europa, sino que demuestra que es un lugar muy excitante
desde un punto de vista científico.", afirmó Dr. Ronald Greeley
de la Universidad de Arizona, Tempe, miembro del equipo de
reconocimiento fotográfico de la misión Galileo.
Imagen
de Europa desde Galileo
Las
imágenes también revelan a un gran diversidad en la edad
geológica de varias regiones de la superficie de Europa.
Algunas áreas parecen ser relativamente jóvenes, con terrenos
suaves libres de cráteres, mientras que otras contienen
grandes cráteres y numerosos hoyos, lo que sugiere que son
mucho más antiguas.
Imagen de Europa desde Galileo
La
helada corteza presenta los signos de haber sido deformada
por el movimiento de la placas tectónicas. "Parecen
existir signos de diferentes tipos de tectonismo",
dijo Greeley. "En muchas áreas se ve como la corteza
ha sido desplazada en un proceso similar al del fondo oceánico
de la Tierra. Esto es diferente de los procesos tectónicos
que se producen en, digamos, Ganímedes, la luna de Júpiter.
Esto sugiere que el interior de Europa podría se distinto
que el de Ganímedes".
Los científicos de la misión Galileo tendrán una oportunidad mejor
para comprender el interior de Europa cuando la nave espacial recoja
datos sobre la gravedad en un futuro vuelo en Noviembre. El campo
gravitatorio se mide registrando los cambios que se producen en la
frecuencia de la señal de radio de la nave a medida que sobrevuela la
parte posterior de la luna. Esto no fue posible durante el último vuelo
debido a que las condiciones de transmisión empeoraron a medida que
Júpiter pasaba por detrás del Sol desde la posición de la Tierra.
Cordilleras
sobre Europa
Europa
está atravesada por una increíble y compleja red de cordilleras,
de acuerdo con Sullivan. "Las cordilleras son visibles
bajo todas las resoluciones", explicó. "Las cordilleras
emparejadas son las más comunes. Con una resolución mayor,
las cordilleras que antes aparecían como rasgos individuales
se revelan como dobles".
Algunas de las cordilleras podrían haber sido formadas por la tensión
en la helada corteza: a medida que dos placas se separan, material más
caliente, procedente del interior, podría emerger y congelarse formando
una cordillera. Otras podrían haberse formado por compresión: a medida
que dos placas se empujan mutuamente, el material donde se produce el
contacto podría deformarse para dar lugar a la cordillera.
Además de los ríos de hielo y la tectónica, Greeley y Sullivan
indicaron que algunas áreas de Europa parecen haber sido modificadas
por procesos desconocidos que los científicos está debatiendo
todavía. Greeley declaró que algunas áreas, por ejemplo, parecen
haber sido modificadas por la "erosión por sublimación" - la evaporación del agua y otros volátiles como el amoníaco y metano
en el vacío del espacio-. "Algo está destruyendo la
topografía", afirmó Greeley, "y esta erosión por
sublimación parece ser un buen candidato para lo que está
ocurriendo".
Durante el encuentro del mes pasado, la nave Galileo voló más de 200
veces más cerca de Europa que la nave Voyager 2 lo hizo en 1979.
Después de deslizarse sobre Júpiter en lo que los ingenieros de la
misión denominaron "órbita de fase", el siguiente vuelo
programado de Galileo lo llevará a menos de 364 millas (587
kilómetros) de Europa el 20 de Febrero.
El Laboratorio de Propulsión a Chorro, Pasadena, CA, coordina la
misión Galileo par la Oficina de la Ciencias Espaciales de la NASA,
Washington, DC. (*)
(*)
Fuente:
www.solarviews.com/span/eurpr2.htm
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