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SAN FRANCISCO DE ASÍS
Y SU CANTICO DEL HERMANO SOL
CANTICO
DEL HERMANO SOL
(...) Loado seas, mi Señor, con todas tus criaturas,
especialmente el hermano Sol,
el cual hace el día y nos da la luz.
Y es bello y radiante con gran esplendor;
Y de Ti, Altísimo, nos hace mención.
Loado seas, mi Señor, por la hermana luna y las estrellas;
en el cielo las has formado claras y preciosas y bellas.
Loado seas, mi Señor, por la hermana agua
la cual es muy útil, y humilde, y preciosa, y casta.
Loado seas, mi Señor, por el hermano fuego,
con el cual alumbras la noche,
y es bello y jocundo, y robusto y fuerte.
Loado seas, mi Señor por nuestra madre tierra,
la cual nos sustenta y gobierna,
y produce diversos frutos con coloridas flores y hierbas.
(...) Loado seas, mi Señor, por nuestra hermana
muerte corporal,
de la cual ningún hombre viviente puede escapar. (*)

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Ojo
que atraviesa el cielo. Apertura, desde lo terrestre,
hacia el centro del movimiento.
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(*) Fuente:
San Francisco de Asís, Leyendas de Amor y virtud, ed.
Errepar.
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