|
LA CÚPULA
SITIADA
Los murales de cinco
maestros en Galería Pacífico
Fotos
Andrés
Manrique

En
1945, en Galería Pacífico, en Buenos Aires, Argentina, cinco maestros
plasmaron su arte en ocho murales en una amplia cúpula. Durante mucho
tiempo, aquellos frescos latieron sobre los corredores y salas de un
centro cultural. Pero, luego, la lógica del interés comercial rodeó
la cúpula radiante de colores. Y entonces el antiguo foro cultural fue
devorado por cientos de escaparates, negocios y el flujo continuo de
potenciales compradores que ya poca o ninguna atención le tributan a la
cúpula de los murales, el titilar de la pasada luz de una casa de la
cultura.
Los murales hoy sobreviven en su cúpula sitiada por la polución
comercial y los miradas que se desplazan hacia el reflejo hiptnótico de
una vidriera. Cúpula reducida a mero ornamento, lujoso decorado de
fondo. Metáfora del pulso marginal del arte y su etérea altura entre
bocanadas de vértigo comercial, consumismo y aceleración.
Los murales que perduran en la cúpula sitiada nacieron de las
pinceladas de los maestros argentinos Lino Spilimbergo, Antonio Berni, Juan
Carlos Castagnino, Manuel Colmeiro y Demetrio Urruchúa.
Sus obras abarcan temáticas diferentes, logrando una cohesión
inigualable de formas y colores. A pesar de los recaudos, los murales
tuvieron que ser restaurados dos veces, la primera en 1968 bajo la
dirección de Antonio Berni y la segunda en 1991 por un equipo
argentino-mexicano. En ambos
casos, se mantuvo una fidelidad hacia los materiales originalmente
utilizados, los colores primitivos y el espíritu del equipo que
trabajó en las pinturas.
En este momento de Temakel, convertiremos la cúpula sitiada, la
cúpula ornamento, en cúpula celebrada por una mirada respetuosa y una
serena contemplación. Señal de la perduración del arte en su altura
esférica.
Todas las imágenes pueden ser ampliadas mediante un clic
Arriba portada: la cúpula sitiada, rodeada por el devenir comercial y
la indiferencia. Luego, abajo, galería con los murales, con nombres
propuestos por nosotros, de izquierda a derecha, en primera fila:
1: La mano que emerge, mural de
Antonio Berni; 2: La
asombrada mujer con el cesto, mural de
Castanino; 3:
Detalle de mural de Berni; segunda
fila: 4:
La mujer que alza su fruto, mural de Urruchúa; 5:
Mujeres que vuelan, mural de Colmeiro; 6:
Hombre que alza al caballo, mural de Spilimbergo; tercera
fila: 7:
Mujer con pañuelo y hombre con la ola, mural de Urruchúa; 8:
Lugar de reposo y fantasía, mural de Berni; 9:
Desnudez de los cuerpos, mural de Colmeiro.
|