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OBRA
SOLAR EN AMAICHA

En los Valles Calchaquíes
perdura el paso indígena. Las culturas llamadas calchaquíes
habitaron en la región entre el 300 al 1500 aproximadamente.
En territorio tucumano del valle, palpita una joya: Amaicha.
En Aimacha vive la familia Aguaysol, que dirige la Fundación
Amauta en Los Zazos. Los Zazos es un rincón de Amaicha,
casi un barrio, a cuatro kilómetros de la plaza situada el centro
del pueblo. Se trata de una Escuela Cultural y "Ecomuseo"
–como ellos mismos la nombran– que estimula el trabajo comunitario
y realiza talleres, cursos, exposiciones, publicaciones, campañas
médicas, planes de reforestación de especies autóctonas y otras
emprendimientos que buscan tallar mejor viva y educación para
los habitantes de la serena Amaicha.
Y mediante una calle flanqueada por vetustos algarrobos, se
puede arribar al Complejo Cultural Pachamama, que posee
una espléndida vista del valle. Allí, late un gran museo arqueológico-antropológico
dotado de un área de geología y paleontología. Pero lo más radiante
allí es la colección de tapices y esculturas del artista
Héctor Cruz. Una Obra Solar. Hace varios años, Cruz trascendió
internacionalmente por la brillantez de su obra artística. En
el museo, viven varios de los seres nacidos de su paciente y
amoroso trabajo sobre la piedra o el metal. Seres, esculturas,
figuras, de motivos indígenas. Figuras de pensamientos indescifrables
hoy, que, quizá, meditan en el perdido universo del indio. Y
quizá también columbran, hacia el oeste, las Sierras de
Quilmes. Allí, respiran las famosas Ruinas de los Quilmes,
uno de los máximos yacimientos arqueológicos de Argentina donde
sobreviven, tal vez, los intangibles espectros de sus antiguos
pobladores. Los bravos indios quilmes resistieron la marea destructora
del conquistador hispano. Pero, a mediados del siglo XVII, los
hombres de petos, caballos y arcabuces, los derrotaron. Quienes
sobrevivieron al sitio por hambre al que los sometió el conquistador
fueron deportados al sur de la provincia de Buenos Aires (a
la localidad que hoy lleva su nombre) donde finalmente desaparecieron.
Sombras de dolor y derrota del indio que aún silban con el viento
del norte. Quizá, los creaciones de Héctor Cruz, dialogan, en
secreto, con los fantasmas del ayer de la derrota. Y, tal vez,
tal vez, todavía adoran al Sol y el misterioso poder creador
de la Tierra.
E.I

Fotos
de Iair Khon y María Fernando Musso
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