|

Pedro
Aznar (Foto de suristan.com)
|
Con Cuerpo y alma,
que en su mayoría está compuesto de versiones de autores americanos,
Pedro Aznar parece haber alcanzado un punto firme en su búsqueda
de un estado elevado de la canción popular. En una de sus
grabaciones más disfrutables, comparte con invitados como
Suna Rocha, Charly García, Mercedes Sosa, Nilda
Fernández o Ney Matogrosso una obra serena
que lo muestra como interprete refinado. Plenamente sudamericano
y sin plantearse como conceptual, el disco deja aparecer en
el entramado de canciones un relato sutil sobre los estados
del cuerpo y el alma, apostando por el equilibrio y revelando
que ciertas canciones tienen en sí la posibilidad de convertirse
en un mantra.
(*)
Esta entrevista a Pedro
Aznar fue realizada originalmente para la revista La Contumancia en
1999, donde se publicó en junio, año final de la revista,
valioso proyecto editorial independiente sobre música popular
donde podían hablarse de temas como el alma y el cuerpo. El
entonces último disco de Aznar fue la excusa perfecta como para
acercarse a sus intereses globales como ser humano y artista.
Diego
Oscar Ramos, nuevo y entusiasta colaborador de Temakel, comparte
con nosotros también una muy valiosa entrevista con Hermeto
Pascoal
y con el grupo teatral de El
Periférico de Objetos.
LA
MUSICA CURA LAS HERIDAS DEL ALMA
Una
entrevista al músico argentino Pedro Aznar
"Hay
una leyenda celta
que dice que cuando sufrieron la invasión de los romanos,
los soldados atraparon a uno de los guerreros y torturándolo
le preguntaban dónde está el verdadero centro de poder, esperando
que dijera Roma, pero dijo: el verdadero centro de poder
es el que está entre mis pies, es esta tierra; y creo
que define de la mejor manera posible el vínculo inamovible
que uno tiene con la tierra donde nació", dice seguro
Pedro, "te podés ir a vivir donde quieras y hacer millones
de cosas interesantes, pero hay algo irrompible, nunca me
sentí más sapo de otro pozo que viviendo en Nueva York, estaba
cómodo en lo externo pero no podía tocar la tierra ni hacer
contacto con el lugar, sentí que tenía que volver acá si quería
hacer algo trascendente para mí".
-
"Cuerpo y Alma", tiene suena absolutamente
sudamericano, sin ser complaciente con un latinoamericanismo
demagógico.
-
Creo que ese es mi mayor logro de este disco, me enorgullece que
se vea porque es algo que busqué siempre, quería que se diera
sin dejar de lado partes mías, porque soy un músico que por
historia y definición salí del rock, lo demás lo fui
incorporando, salvo la música argentina, que está sonando todo
el tiempo en mí, desde los tangos que escuchaba mi padre en la
radio hasta el folclore que veía en la televisión. No quería dejar
ninguna vertiente afuera ni hacer un disco trilladamente
sudamericano, porque no me hubiera reconocido en él. Los
músicos sudamericanos que admiro, Milton, Caetano, Mateo o el
Cuchi (Leguizamón), son personas que supieron fusionar, juntando a
Gerswhin, Porter, los Beatles con muchas otras cosas para hacer
una síntesis.
-
Pensando en este disco y en tu carrera en general, cuando hacés
versiones de otros con algunos hacés relecturas pero con otros
parecés tener una relación de respeto absoluto.
-
Con los Beatles me da un respeto a la manera de Bach, ¿cómo lo
vas a reinterpretar?, o en el caso de Mateo, que es un
arquitecto sublime de las música, no podés cambiarle muchas
cosas, corrés un riesgo muy grande, todo está puesto con un
sentido particular, hay una comprensión espiritual muy poderosa
del arte musical, no me animaría a cambiarle gran cosa, en
ninguna de las dos canciones lo hice, hay apenas alguna pequeña
decoración, pero está respetadísimo el arreglo de él. Con
los otros autores no es que no tenga respeto, me parecen
maravillosos, pero hay compositores que permiten más la
relectura, Chico Buarque, me parece un autor inmenso pero su
música se presta a la reinterpretación, es como Jobim, que es
un Bach, pero lo maravilloso arquitectónico está ya en sus
melodías, podés cambiarle los acordes, el ritmo, hacer los
arreglos que quieras, pero siempre es él. En Mateo creo que hay
que dejar hasta la última coma de intenciones, porque la
arquitectura está no sólo en lo melódico, lo lírico, lo
tímbrico o lo rítmico, está en todo. La forma y el contenido
en Mateo es como su idea del cuerpo y el alma, están
perfectamente juntas.
-
No debe ser lo mismo, pensando en estos temas, lo que debe
generarte el encuentro con otro músico al tocar que cuando
grabás una canción solo, regrabando muchas tomas sucesivas de
los instrumentos y de tu propia voz, como cuando hiciste el
cover de "Because".
-
Sí,
el echo de regrabarse uno mismo es un poco como decía Bill
Evans, tener "conversaciones con uno mismo", "Because"
fue un ejercicio de recreación de los maestros. Creo que era
Alonso, el pintor argentino, el que estudiaba obras de grandes
maestros para practicar, Picasso hacía lo mismo y es la mejor
manera de aprender. Lo primero es escuchar la obra terminada y
empezar a hacer la vivisección, ver de qué elementos está
conformada, tenés que agudizar el oído, al punto de ver cada
detalle. En esa grabación en particular además fue tratar de
recrear sónicamente cómo estaba echa, los ambientes, los ecos,
los timbres, todos los colores y fue un aprendizaje maravilloso.
Como vas grabando de a una cosa a la ves estás pensando en
cómo va a ser el producto final y a la vez vas viendo cómo
cada una de las capas se va pareciendo cada vez más a la obra.
-
¿Es más intenso crear solo una obra que llevaría trabajo de
grupo?
-
Creo que hay cosas personales y muy íntimas que la mejor manera
de hacerlas salir es con uno mismo, hay canciones como "I
can´t find it", que es está en "David y Goliath",
que grabarlas fue literalmente un ritual, con velas y todo el
asunto. Eso no lo podía hacer con nadie porque me moría de
vergüenza, era una cosa conmigo que no sé cómo me animé a
sacarla, fue una pequeña iniciación, una muerte y
resurrección conmigo que se ofició a través de la música; y
cuando trabajás con otros se produce otra cosa, hay una
inmediatez, una interrelación, una riqueza de tener muchas
visiones juntas, eso es maravilloso.
Los
satoris de Pedro
Pensar
la canción como fuente de comunicación de lo esencial, de la
identidad colectiva, puede servir para entender mejor la apuesta
estética de "Cuerpo y alma", para ubicarlo en una
trama mayor que la de los circuitos de crítica y difusión
musicales. "La música instrumental – explica un Aznar
cada vez más dedicado a la canción - puede tener un desarrollo
más abstracto, pero incluso las sinfonías están totalmente
pautadas y las canciones son un formato popular chiquito con sus
propias reglas; aunque en ciertos ambientes académicos siempre
hay prejuicios frente a todo lo popular, por el viejo
tema de que lo que viene del vulgo no puede tener ningún valor,
en realidad todo lo arquetípico, todas las tradiciones orales
son vulgares, las cosas que compartimos todos tienen algo más
valioso que cualquier filosofía, hay algo trascendente en esa
participación tribal".
-
En todo aspecto, cuanto más profundo vas más te encontrás con
lo arquetípico, aunque no es tan común que se lo asocie con la
canción.
-
La canción popular lo que tiene de emotivo se da cuando toca
esos puntos comunes, un ritmo, una forma de cantar, una
poética; hay muchos modos de reconocerse entre los miembros de
un mismo grupo. Y es cierto que en estos últimos años empecé
a bucear más profundamente ahí, precisamente porque tiene esta
riqueza que intuí desde chico, escuchando música popular.
-
En la idea de la perfección de la canción debe tener relación
con el hecho de que confluyan lo popular y lo sofisticado, algo
muy presente en la canción beatle a la que tenés devoción.
-
Es que Los Beatles son un momento de perfección de la música
popular más importante, son una referencia obligada; es como
decir Gershwin o Cole Porter, como decir Cuchi Leguizamón en
nuestro país o Charly, gente que llevó la música popular un
pasito más allá, que pone pasión, una necesidad expresiva
imperiosa. Había algo en la nota que hiciste con Jaques
Morelenbaum en el cual definía lo que era buen arte o mal arte
y me quedé reflexionando sobre eso y no sé si estoy tan de
acuerdo con lo que decía Jaques; siento que lo bueno o lo malo
es un territorio imposible de definir, lo que me resulta más
atractivo es cuando un artista está creando la obra por una
necesidad imperiosa, cuando no hay una motivación pasajera o
pedestre, cuando hay una profunda sinceridad, cuando hay algo
interno que es como una especie de volcán.
-
Es el concepto de creación del que habla Sábato, a quién le
dedicaste un tema en "Contemplación" y ¿no es
cercano a ese "hambre del alma" en que decís que se
convirtió para vos la música cuando escuchaste de chico
"Revolver" de los Beatles?
-
Sí, es como dicen los maestros zen, que solamente el discípulo
puede encontrar iluminación cuando la busque tan
desesperadamente como el oxígeno que le permite seguir vivo;
con el arte es lo mismo, creo que solamente te convertís en un
gran artista si hay un hambre del alma insaciable.
-
Algo interesante del budismo zen es que sugiere que la
iluminación, más que a través de una exploración
hipermetódica, puede surgir en el momento más inesperado.
-
Ah, más vale, el satori te llega en cualquier lado, por eso a
los discípulos en los templos los mandan a trabajar, quizás en
el medio del trabajo lo pescan y con la labor artística es lo
mismo, uno a veces tiene esos satoris, pequeños o grandes, en
los momentos más inesperados. Cuando estábamos grabando
"Los chicos de la calle" de "David y Goliath"
faltaba poner el bajo pero no me sabía bien los acordes, lo
había escrito con la guitarra de apuro, el ingeniero de
grabación me dijo "andá a meter el bajo", le dije
"bueno, lo paso para probar el sonido", entré a tocar
y una especie de ola me agarró y me revoleó, toqué en una
especie de furia y quedé agotado, como si me hubiera pasado
algo por encima. Esa toma fue la que quedó, corregimos apenas
dos notitas que estaban espantosamente afuera; no me sabía los
acordes, pero había pasado por los lugares donde tenía que
pasar, fue una intuición y a veces pasan esos satoris, en
momentos de profundo placer creativo, casi de inconciencia.
-
¿Sentís que la música es una herramienta más precisa para
ese tipo de búsquedas?
-
Que es un camino, seguro, un camino del alma, se pude buscar por
muchos lados, pero me parece que hay un llamado a nivel celular
que el que es músico lo vivió toda su vida, sentir que no hay
otro camino, que puede haber otros accesorios, pero ves un
tronco central. Sí, indudable, creo que los momentos más
placenteros de mi vida fueron en un noventa por ciento a través
de la música.
La
felicidad del mantra
"Canta
el alma en mantras" dice la estrofa del tema inicial de
Mateo, y poco parece más adecuado que la voz de Aznar para
regalar el prólogo beatífico de un relato fragmentado y
escondido sobre los estados por los que puede ir pasando ese
cuerpoalma, encuentros que son un rezo o ausencias que alejan
del equilibrio hasta volver a ese origen calmo de la unión.
-
En la canción de Mateo aparece el tema del mantra y la misma
canción puede serlo.
-
Sí, absolutamente, esa canción es cíclica, es una oración,
es totalmente devocional, pero no de afuera sino en algo de
adentro, o las dos cosas si se quiere, es lo que más me rompió
la cabeza cuando la escuché por Mateo, dije este tipo está
rezando y era un rezo absolutamente feliz.
-
La canción tiene puntos de pasaje, crece hacia un estribillo
que provoca paz.
-
Fijate que hay una cosa que no hice a propósito, me di cuenta
después lo que había pasado, al final hay un diálogo de
tambores y unas respuestas del bajo, a través de todo eso hay
un OM que no lo hice a propósito, es una voz que mantiene
apenas una nota muy larga que se repite cuatro veces y en
realidad es como si alguien estuviera haciendo OM, que es la
sílaba divina. Dije acá podría hacer alguna nota pedal y dije
OOO pero salió como OM, es el mantra.
-
La forma en que la cantás también genera esa paz, lo que no
sucede tanto con la versión de Milton Nascimento, sin plantear
con esto ninguna comparación artística.
-
Vaya a saber lo que leyó Milton, cada obra tiene muchas frecuencias y lecturas distintas, posibilidades diferentes, yo
lo que sentí es lo devocional, sin las imágenes trilladas, las
velas y el rezar; sentí que era una oración.
-
El disco termina siendo tan circular como la canción de Mateo.
-
Sí, tiene una luz, incluso el video que hicimos de "Días
blancos de primavera" está trabajado sobre dos mitos, el
de Eros y el de Démeter, el primero habla del amor romántico y
el segundo sobre el eterno retorno, son arquetipos mitológicos
que compartimos, realidades psicológicas.
-
En ese cuerpo de ideas en fuerte la noción de que podamos
entrar en frecuencia con lo colectivo, quizás el arte sea una
de las formas más claras de contactarse con ese inconciente
colectivo.
-
Seguro y eso explica también lo de las ideas emergentes,
determinadas cosas que pensamos todos en determinado momento,
que son un emergente generacional. Y los artistas van y pescan
eso, en el mismo momento que otro lo hace en otro lado del
mundo, uno dice ¿qué pasó?, ¿se robaron las ideas los unos a
los otros?, cuando captaron algo que estaba en el aire.
-
Una de estas ideas de época puede estar en la revalorización
de las raíces, quizás este disco actualmente refleja más el
oído actual en cuanto al rescate de lo sudamericano.
-
Quizás habría
más prejuicios antes, incluso hay mucho rock latinoamericano
que está incorporando músicas locales, es bárbaro porque en
realidad todas las músicas populares son mixtas, los
asentamientos de los pueblos europeos y las formas
lingüísticas y culturales o étnicas tienen todas por lo menos
mil años, por eso me causa gracia cuando la gente se pone
fundamentalista al hablar de rock, tango o folclore. Momento,
estamos hablando de músicas americanas que no tienen
trescientos años, es una payasada hablar de la pureza. Lo más
importante es incorporar esa culturalidad mixta, que es
inherente a nosotros americanos y hacer lo mejor posible de
ella, no escaparle ni suponer que encerrándote en hacer
chacareras estás haciendo una música pura, mentira, es
también una música mixta, tiene nativo americano, africano y
europeo.
Ofrendas
en la red
Si
siempre aparece en sus canciones el tema de los cambios personales
y la búsqueda de otra percepción sobre uno, esta visión queda
más en evidencia cuando se nos permite curiosear las lecturas
e intereses de Pedro. En su pagina de Internet - www.pedroaznar.com.ar
– el músico guarda un lugar para enlazar distintos sites de
la red que amplían y resignifican sus canciones, así aparecen
Carl Jung, Borges, Cortázar, Aldous Huxley, el I Ching, el
Vegetarianismo, el Yoga, Greenpeace y númerosas páginas musicales.
"Lo de los enlaces es interesante – comenta Aznar – y
en cierta forma lo hice a modo de devolución por los ídolos
que tuve de joven, que me llevaron a descubrir cosas; a Whitman
y Kipling los descubrí por Borges, a Artaud a través de Spinetta,
cosas que fui descubriendo a veces por declaraciones de músicos
que me gustaban".
-
Es bueno también para releer tu obra, desde otro lugar.
-
Sin duda, te deja ver dónde están las fuentes, cuando ves los
puntos de partida de un artista comenzás a tener una
apreciación mucho mayor de la persona y de la obra, por eso lo
de los enlaces lo hice diligentemente. Son puntos de ayuda de
lectura.
-
A veces hay una visión superficial sobre el arte de la
canción, no todos te relacionarían con el zen, por lo que no
sólo sirve como tu ofrenda personal sino para ver qué hay
detrás de lo que escribís.
-
En cierta forma volvemos a lo que hablábamos antes, sobre el
arte que incluye ese pasito extra, ese nivel de lectura
siguiente. Siempre traté de que hubiera, aún en las cosas más
simples, un nivel de lectura más, una riqueza, capas de
significado.
-
Por eso me parecía más rico ver este disco con estas cosas,
cobra otro significado.
-
Sin ser un disco conceptual, creo que cuenta una historia, hay
un ámbito, una atmósfera. En el poema de apertura digo
"mi cuerpo prodigio de alerta a las señales de la
vida", hablo de los cuerpos de todos nosotros; después
dice "proa hacia el asombro del pasaje, nuestro cuerpo este
sur hermoso y maltratado, bendito de los frutos, tantas veces
profanado por la mano de los hombres": nosotros nos
encargamos de martirizar nuestros propios cuerpos por negarlos,
por eso había pensado que cuerpo y alma no tendría que tener
separaciones, pero como el titulo era de Mateo no lo quería
tergiversar, pero tal vez el nombre del disco tendría que haber
estado escrito sin separaciones, cuerpoalma o almacuerpo.
Lamentablemente entendimos muy mal las enseñanzas de las
religiones occidentales que nos llevaron a pensar que el mundo
está para que hagamos lo que queramos con él, que el cuerpo
está para negarlo y trascenderlo, que lo que importa es el alma
y una serie de payasadas más. Tenemos que empezar a juntar las
dos cosas.
-
Quizás hubo una mala lectura de Aldous Huxley y su generación
intelectual, al olvidar que el cuerpo llevándolo a la
experimentación también corre riesgos, se puede perder la
riqueza de la ampliación de los sentidos.
-
En cierta forma sí. Creo más en los estados trascendentes que
sean para el cuerpo también, uno puede tomar cosas, te podés
drogar y ver planes, pero estás destruyendo tu cuerpo. La trascendencia tiene que estar con
cuerpo y alma ligados, por eso es fundamental cuidar el cuerpo,
no de una manera obsesiva, porque todo es riesgoso y te acerca
un día más a la muerte, no hay que ponerse tan ascético, lo
más razonable es el camino del medio como aseguraba Buda.
-
En un poema relacionás al alma con un anhelo, la llamás la voz
del mundo.
-
Ahí esta lo de lo popular, nuestra alma canción de amor, ahí
aparece el ritual que nos junta, que es la canción del alma de
todos, de anhelo y no añoranza, el anhelo es una especie de
brazo extendido, es la esperanza de alcanzar algo que es
alcanzable. Grito de guerra ante el pillaje, por el materialismo
estúpido en que estamos viviendo, somos una especie de ciudad
sitiada saqueada infinidad de veces y cuya riqueza es el cuerpo
y el alma, lo que somos en realidad.
-
¿El pillaje tiene que ver también con la desritualizacion del
mundo, la perdida de lo mágico que trae el iluminismo al tratar
de explicar racionalmente todo?
-
En cierta forma sí, es el mundo racional, la idea tragándose
la magia y el misterio, a la luz de las ideas hemos destruido todo suponiendo que podíamos explicar todo bonitamente,
separarlo en bonitos cajoncitos, desacralizar todo fue uno de
los saqueos más importantes que hizo Occidente.
La
belleza que cura las heridas
Múltiple
de capas de sentido como el arte que disfruta, Aznar goza de la
amplitud y no termina de identificarse con los reflejos que
sobre él arrojan, imágenes que hablan de virtuosismo precoz,
de una aparente condición ecléctica de su carrera, de la
complejidad y hasta frialdad de su música. Antes que todo,
mucho más que un intelectual virtuoso, el tantas veces elegido
como el mejor bajista argentino se siente músico que apuesta
por la belleza.
-
¿Cómo crees que se te ve en el panorama musical argentino?
-
Se han tejido algunos mitos alrededor mío, en una época a
alguien se le ocurrió ponerme como músico intelectual, justo
cuando tuve un viraje y comencé a escribir más canciones;
después me criticaron por eso. Cuando experimenté con música
electrónica me colgaron el mote de que hacía música fría con
computadoras y en mis últimos dos discos hay un uso mínimo de
la tecnología. Ninguna de esas cosas tuvo asidero, creo que he
desconcertado a mucha gente. Está siempre esa necesidad de
meter en un casillero y me molesta que mañana no pueda decidir
hacer otra cosa porque alguien te puso en un lugar, eso
inmoviliza.
-
Un punto crítico fue la idea que alguna vez circuló de haber
dejado Serú como un acto de soberbia.