| EL COQUENA Es raro encontrarse con el Coquena, pero si esto
ocurre, se lo toma como un presagio nefasto. Tal visión no dura más que
un instante, porque de inmediato se transforma en un espíritu. Se enoja mucho cuando se cazan vicuñas con
armas de fuego, y castiga duramente a los que hacen esto, pero también
sabe conceder bienes. Se enoja asimismo con los arrieros que cargan
demasiado a sus llamas. A los buenos pastores, en cambio, los premia con
monedas de oro. Coquena es además dueño de las minas de oro
y plata, así como de los tesoros escondidos de la región, a los que
defiende también con celo. Antes se decía que de noche llevaba rebaños
cargados de oro y plata, extraídos dc distintas minas cordilleranas,
hacia el Sumaj Orko de Potosí, para que no se agotaran sus legendarias
riquezas. Los bagajes iban atados con víboras a guisa de cuerdas. Para Fortuny, el mito de Coquena vendría a confundirse con el del Llastay, aunque más circunscripto a Salta y Jujuy, área donde mantiene una gran vigencia. El poeta Juan Carlos Dávalos le cantó." (*) (*) En Seres mitológicos argentinos, de Adolfo Colombres, Buenos Aires, ed. Emecé. Inicio Temakel Portada Mitos y leyendas ancestrales
|