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LA
PRESENCIA DE LA NATURALEZA EN LA OBRA DE TOLKIEN
Por Verónica
Gómez
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Rivendel: la
intensidad de la naturaleza élfica en la Tierra Media. |
Introducción
El
presente artículo intentará indagar en el concepto de
naturaleza, en su relación con el Iluminismo y el Romanticismo,
y finalmente en su inserción en la literatura de Tolkien. Para
esto se delinearán las visiones ilustrada y romántica del
mundo, el concepto de naturaleza a grandes rasgos a través de
esos períodos, y aquellas apariciones de la misma en los textos
de J.R.R. Tolkien. Se tratará también de rastrear, a lo largo
de las menciones que haga en sus libros, cuál es la postura
tomada por este autor con respecto a la naturaleza y a su
visión en general (ilustrada o romántica). Es mi opinión (y
lo intentaré demostrar en este trabajo) que Tolkien ha elegido
una orientación de corte romántico en su escritura en ambos
casos (a nivel general y, por lo tanto, también en su idea de
naturaleza). La decisión de abordar este tema para la
presentación final de este cuatrimestre surgió de los textos
propuestos en los prácticos, y de las clases prácticas en sí.
La música tiene un papel muy importante en la obra de Tolkien,
ya que es casi la hacedora del comienzo. En El Silmarillion,
libro en el que se describe y se explica el principio, no sólo
de la famosa Tierra Media (que luego será el lugar en el que se
desarrolle la trilogía de El Señor de los Anillos),
sino del mundo en general (o Arda, nombre que recibe el mundo en
el lenguaje que Tolkien ha creado, y el cual significa "el
reino"). En esta obra, un dios supremo se decide a soñar
otros seres, que luego serán similares a semidioses, y son
ellos quienes con sus cantos (especialmente Yavanna) crearán el
mundo y su naturaleza, incluyendo los árboles primordiales. De
allí provino el interés por buscar mayores relaciones entre
los textos y temas vistos en las clases, y la obra de este
escritor. Y dadas las similitudes encontradas, es por ellas que
me atrevo a postular, de antemano, que la visión de Tolkien es
básicamente romántica, al igual que la manera en la que
considera y escribe sobre la naturaleza.
Iluminismo
y Romanticismo :
El Iluminismo es
una corriente de pensamiento nacida en el siglo XVIII, como
contraposición a la llamada "oscuridad" de la Edad
Media. Durante la Edad Media se consideraba que Dios era el
centro de todas las cosas, del universo. Y, naturalmente,
también de la verdad. Toda la verdad provenía de Dios. Era una
sociedad de tradiciones, mitos y ritos con los cuales el hombre
deseaba acercarse a Dios y a esa verdad de la que él era
fuente. Este Dios era quien otorgaba sus favores a los señores
feudales, y éste, a su vez, repartía esos dones entre sus
vasallos según su parecer.
A partir del
surgimiento del Iluminismo cambia la visión del mundo. ¿O es
al revés, y lo que cambia es la visión que ciertos hombres
tenían sobre el mundo? Comienzan a aparecer otras ideas, otros
pensadores, otros filósofos. Es el caso, por ejemplo, de lo que
plantea Descartes en sus meditaciones. Este autor comienza a
buscar una verdad que pueda ser tomada como tal sin ninguna
duda. Cuando algo admitía la posibilidad de una duda, lo
descartaba. De esa manera llegó a pensar que lo único
verdadero que podía ser adoptado sin dudas era la capacidad de
pensar. Si él dudaba de algo, era porque podía, porque
pensaba, y eso era irrefutable. Desde allí comenzó a buscar la
verdad añorada en el pensamiento. Esta es una idea fundamental
para la ilustración, que se basa en el pensamiento, en la
racionalidad. La posición central en la vida pasa de Dios al
hombre, ya que ahora el hombre es el que obtiene la verdad a
través de su propio pensamiento. El hombre pasa a ser el centro
de la historia, y pasa a escribirla, cuando en la Edad Media eso
le correspondía a Dios únicamente. La verdad y el conocimiento
llegan a través de la luz de la razón y el pensamiento. Hay un
auge progresivo de la escolarización y de la alfabetización,
como lo demuestra el surgimiento de la enciclopedia. Se
proponía, con el optimismo típico del período, abandonar el
latín como lenguaje escolar para que la educación fuese
accesible a todos y no sólo a aquellos que hablaran esta
lengua. Aunque algunos filósofos (como Kant,por ejemplo)
creían que el hombre, en esa época, todavía no era un hombre
iluminado, pero que en el futuro llegaría a serlo, siguiendo
este camino, que es el de la razón. Las ciencias en general y
las matemáticas, las físicas y las médicas en especial son
las protagonistas de este período que relega a la naturaleza a
un espacio vacío (este punto será analizado en el próximo
subtema, La Naturaleza). Las ideas de futuro y progreso
son fundamentales para la ilustración, por estar relacionadas
con el razonamiento y el avance del hombre hacia un estadio
mejor. Se consideraba que en el futuro todo sería mejor gracias
a las ciencias y a los avances y progresos de la humanidad.
Humanidad es otro concepto acuñado en esa época. Esto se debe
a que se borran las tradiciones particulares de cada pueblo, por
considerarlas oscuras, y cada hombre pasa a ser igual a los
otros, pertenezcan a la nacionalidad que pertenezcan. Esta es,
en definitiva, una idea utópica, ya que a pesar de haber
conseguido algunos progresos a este respecto, la igualdad de los
hombres no es uno de ellos. De hecho, es el valor propuesto por
la Revolución Francesa (junto con la fraternidad) que más
falló (la Revolución Francesa proponía libertad, igualdad y
fraternidad).
El Romanticismo
llega a ser una crítica de esto. Es por ese motivo que en este
trabajo se habla primero de la Ilustración, ya que de esta
manera, al comprender los presupuestos ilustrados de la época,
resultará más sencillo contrastarlos con los románticos.
El Romanticismo
nace prácticamente al mismo tiempo que la corriente ilustrada,
pero se hace más agudo durante y después de la Revolución
Francesa, extendiéndose hacia el siglo XIX. Es una corriente
signada por la desesperanza y la desilusión, propiciadas por el
desastre y el sufrimiento de la revolución y del Terror
Francés, y de las monarquías absolutistas que surgen después
de ellos. El romántico es un hombre vuelto hacia el pasado, ya
que el optimismo ha desaparecido y el futuro ya no le traerá la
bienaventuranza y la felicidad que creía. Rescata la historia
de tiempos pasados por creerlos mejores, sobre todo los de la
Edad Media. Esos tiempos de caballeros andantes, de héroes, de
honores. Es por esto que la literatura de la época se vuelca
hacia estos temas. La crítica fundamental que le hace a la
ilustración es haberse olvidado de una parte importante del
hombre : su alma, su esencia, su naturaleza. En la
antigüedad, sobre todo en la antigua Grecia, el poeta era el
encargado de conectarse con los dioses. Los dioses se
posesionaban de él y se expresaban a través del poeta. Esta es
una idea olvidada por el Iluminismo y rescatada por la corriente
romántica. La poesía, el mito y los relatos vuelven a tener
importancia, como manera de transmitir, para otras generaciones,
los hechos y acontecimientos. Esta es la fuente de verdad para
los románticos, ya que para escribir poesía había que
conectarse con uno mismo, con los sentimientos internos (amor,
desesperanza, pasión, frustración, etc.) y dejar salir las
palabras. El romántico vuelve a pensar en un espíritu del
mundo, y rechaza la fría objetividad del hombre ilustrado.
Incluso el mundo de los sueños es rescatado por los
románticos, ya que había sido dejado de lado por los
ilustrados como algo turbio, poco claro, confuso. La historia ya
no es un proceso hacia la perfección humana (ubicada en el
futuro), lo que constituía en realidad una suposición ingenua.
La ola romántica produce el resurgimiento de la peculiaridad,
la singularidad, la personalidad. Esto también está en
contraposición con una idea ilustrada, donde se presuponía que
todos los hombres era iguales, para lo cual se borraban las
diferencias (culturales, nacionales y referentes a las
tradiciones). Los románticos tratan de rescatar esas
diferencias. El catalán, el provenzal y el vasco en España, y
la cultura celta en Irlanda deben su reaparición a esta
corriente. Esto es importante si tenemos en cuenta que Tolkien
se ve influido por esta cultura.
La
naturaleza :
Comencemos por
decir que un concepto donde la naturaleza resulta ser un simple
sistema mecánico inanimado nos permite sentirnos más seguros y
poderosos. Desde el punto de vista ilustrado, la naturaleza no
es más que un instrumento del cual el hombre ser sirve para sus
propios planes. Toma de ella lo que necesita, y punto. Está
allí para servirle. Pero no siempre fue así. De hecho, la
palabra "materia" deriva de la misma raíz
etimológica que "madre" (en latín, los términos son
"materia" y "mater").
En la antigüedad,
los pueblos primitivos depositaban en la naturaleza sus
esperanzas, sus temores y sus fantasías, encontrando en ella
diversos dioses y diosas, espíritus, almas y poderes no
humanos. No la veían tal como era o de manera objetiva, porque
la naturaleza representaba más que eso para ellos. A partir de
los progresos realizados por las ciencias, se descubre que la
naturaleza está gobernada en realidad por una serie de leyes
impersonales, y lo que se intenta hacer es dominarla mediante
esas ciencias y las tecnologías. Incluso la Reforma
desvalorizó a la naturaleza, considerándola un simple
escenario de la vida humana, que por esa época ya comenzaba a
ser el centro de toda la atención. Tanto las religiones judeo-cristianas
como el Islam afirman el carácter único de su Dios, de la
misma manera que prohiben rendirle culto a través de imágenes,
sino que su presencia se encuentra en todos los seres vivos,
especialmente en la naturaleza. Una película actual que habla
sobre este tema y critica a la Iglesia Católica moderna es
"Estigma". En ella se da cuenta de un supuesto
evangelio según Jesucristo, donde se dice específicamente que
Dios no se halla en casas de piedra o madera, sino alrededor de
su seguidor. Se utilizan las frases de Dios, transmitidas por su
hijo Jesucristo, tales como "levanta una piedra y me
hallarás" o "corta un trozo de madera y allí
estaré". Todos ellos elementos de la naturaleza.
Pero es a partir de
la ilustración, y sentado principalmente sobre las bases de la
Reforma, que se produce el cambio, dado que alienta un modelo
mecanicista en el cual la naturaleza pasa a estar desencantada,
y el mundo material se separa del espiritual. Deja al hombre
como amo y señor de la naturaleza, para hacer uso de ella de
manera indiscriminada. Esto le confiere al hombre un poder
ilimitado. O al menos eso cree. La naturaleza podía ser sacada
de su estado regular para ser manipulada, transformada y
utilizada por el hombre, que se servía de la ciencia y la
tecnología para tales fines.
A través de la
historia, los hombres han considerado de maneras diferentes a la
naturaleza. Los antiguos griegos desarrollaron una concepción
en la que la naturaleza no sólo estaba viva, sino que también
era inteligente, pues su orden "natural" era
impactante. En la época medieval se heredaron estas visiones,
haciéndose esto visible en las famosas catedrales góticas,
cuyas cúpulas, columnas y bóvedas se orientaban hacia el sol
naciente y se elevaban hacia el cielo como forma de conectarse
mejor con su Dios. La vida natural, ya sea vegetal o animal,
estaba viva, era animada, y estaba entrelazada con la vida
humana. Este modelo fue reemplazado por uno nuevo, del universo
como máquina, a partir de la revolución mecanicista. La
naturaleza ya carecía de alma, de espontaneidad, es decir, ya
no tenía vida propia. Era solamente materia muerta a
disposición del hombre. Esto lo expresa claramente Descartes,
de quien se habló en el tema anterior en referencia a la
ilustración, quien retira las almas del mundo natural y
convierte al cuerpo humano en un autómata mecánico, ya que
responde a las leyes mecánicas del mundo material. "El
antiguo orden animista, la antigua relación de los pueblos
nativos con la tierra, quedan reemplazados cuando entran las
excavadoras y se impone el nuevo orden sobre la faz de
tierra".
Desde entonces, el
Romanticismo, como corriente crítica de la ilustración,
considera de una manera diferente a la naturaleza. Para ellos,
el intento de mejorar la naturaleza era destruirla, y gustaban
de la naturaleza en su estado salvaje, sin intervención del
hombre. La historia de América podía contarse como la historia
de una nueva comunión entre el hombre y la naturaleza, en lugar
de la historia de sus conquistas. Incluso Darwin, que luego se
desarrolló como científico, había sido influenciado por los
dones de la naturaleza en su juventud, transformando el poder
creador de la naturaleza en una teoría. Rechazó el Dios de
Newton como máquina del mundo, tomando a la Madre Naturaleza
como la única creadora de toda fuente de vida, en lugar del
"padre celestial".
En resumen, con la
revolución científica del siglo XVII la naturaleza pierde su
poder, su autonomía, su organización, sus atributos
tradicionales. Las almas fueron expulsadas de los cuerpos
mecanizados y de los objetos naturales del mundo. La materia era
inanimada, pasiva, sobre la que actuaban ahora fuerzas físicas
y matemáticas externas, en lugar de estar regida por el
animismo o los espíritus. Puesto que la naturaleza era sólo
materia pasiva en movimiento, todos sus poderes creadores y
atributos fueron depositados en ese Dios celestial. Para la
visión romántica, la naturaleza detentaba el poder productor
invisible generadora de fenómenos, y las almas organizaban el
desarrollo y la conducta de los organismos. La naturaleza era
organizada e inteligente. "El alma vegetal, activa pero
invisible, daba forma a la materia de la planta en crecimiento y
la organizaba en concordancia con sus propios fines". Las
almas eran físicas porque formaban parte de la naturaleza.
La
naturaleza en Tolkien:
Mi intención
primera era analizar el papel de la naturaleza en El
Silmarillion, la obra de Tolkien donde se narra el comienzo
de un mundo : su mundo. Un mundo creado por él hasta el
más mínimo detalle. Pero entonces noté que no solamente en
ese libro se hacía referencia a la naturaleza, y me dediqué a
rastrear más párrafos en los que se hablara del tema.
Hay tres
categorías fácilmente diferenciables en la obra de Tolkien, y
a las que él les brinda mayor importancia : los elfos, los
hombres y los enanos. Y luego están los hobbits. Tanto los
primeros como los segundos son hijos de Ilúvatar (o Eru, como
era llamado antes de crear la tierra), un dios todopoderoso
creador del mundo y de sus criaturas. En el principio, este dios
tuvo pensamientos, de los que surgieron los Ainur, especie de
semidioses que tenían cada cual su propio poder y
particularidad. A cada uno de ellos le había sido otorgada una
melodía individual. Estas melodías son las que fueron creando
el mundo, cuando fueron volcadas (una vez entrelazadas en
armonía todas ellas) hacia el vacío. Esas canciones provenían
de Ilúvatar, ya que él era quien las inventaba y las otorgaba,
y por lo tanto era él quien decidía qué iba a ser creado y
qué no. Estos Ainur se posicionan así como instrumentos de
Ilúvatar, y a pesar de tener grandes poderes, ninguno se
compara a este gran y único dios. Aún así, fueron ellos, por
gracia de Ilúvatar, quienes concibieron el mundo (el cual
sería la residencia de los hijos de Eru) con sus canciones. Y
esto fue posible porque Ilúvatar hizo visibles los cantos de
los Ainur. Sin embargo, no intervinieron en la creación de
estos hijos, los que llegaron con la tercer canción. Ellos eran
los elfos (los primeros nacidos) y los hombres (los seguidores).
Algunos de los Ainur que, enamorados de la belleza de este nuevo
mundo inventado en el medio del vacío, decidieron en el
principio de los tiempos residir en él para observarlo y
trabajar para completarlo, para que de esta manera se cumpliera
la visión de Ilúvatar. Estos seres fueron llamados Valar (que
significa "los que tienen poder") por los elfos, y
aguardaban el nacimiento de los hijos de este dios con gran
alegría y algo de impaciencia. Los señores de los Valar eran
siete, lo mismo que las Valier (que significa "las reinas
de los Valar"). Entre ellos Manwë (que era uno de los
Valar, "el rey mayor") y Varda (que era una de las
Valier y esposa de Manwë, cuyo nombre es "la elevada"
en la lengua élfica) eran los más poderosos. Pero también
Yavanna (que quiere decir "la dadora de frutos"), otra
de las Valier, cobra importancia para este trabajo, ya que es
aquella encargada de crear y mantener la naturaleza, al igual
que su esposo, Aulë. Aulë domina todas las sustancias que
componen a ese nuevo mundo llamado Arda, "el reino".
Es el herrero y maestro de artesanos, quien también tendrá
importancia por su creación, de la que se hablará un poco más
adelante. Cabe aclarar asimismo, porque también será
mencionado, que Melkor era en un principio uno de los Valar,
casi tan poderoso como Manwë. Melkor se vuelve codicioso y
desea ser él quien en realidad pueda gobernar sobre los hijos
de Ilúvatar, y por lo tanto hará todo lo posible para
cumplirlo, de manera solapada primero y abiertamente después
(sumiendo a la tierra en la guerra y el temor). Todo esto
aparece relatado en el Valaquenta (o "el libro de los Valar").
Esta introducción
nos permite situarnos en el contexto (a grandes rasgos) en el
que se desarrolla la historia. En el capítulo llamado "De
Aulë y Yavanna" es donde comenzamos a ver la importancia
que Tolkien le otorga a la naturaleza. Allí se hace mención a
la impaciencia de Aulë con respecto a la llegada a Arda de los
hijos de Ilúvatar. Ante el retraso de esta llegada, decide
crear a sus propios hijos, para enseñarles sus habilidades y
artes. Es entonces que concibe a los enanos. "Y Aulë hizo
a los Enanos como son todavía, porque aún no tenía clara en
la mente la forma de los Hijos que estaban por venir y porque el
poder de Melkor aún obraba en la Tierra ; y por tanto
deseó que fueran fuertes e inquebrantables. Pero temiendo que
los otros Valar lo culparan, trabajó en secreto ; e hizo
primero a los Siete Padres de los Enanos en un palacio bajo las
montañas de la Tierra Media". Esto aparece relatado en el
Quenta Silmarillion (o "la historia de los silmarils").
Naturalmente, Ilúvatar lo descubre, al igual que a su
creación. Aulë le explica que él no quería el dominio
absoluto, como lo buscaba Melkor, sino que deseaba tener seres
diferentes a él para enseñarles sus ciencias, y amarlos como a
hijos. Pero he aquí lo que Ilúvatar le contesta :
"En el principio del Mundo di ser a los pensamientos de los
Ainur y del mismo modo he tomado ahora tu deseo y le he dado
sitio en el Mundo ; pero no enderezaré de ningún otro
modo la obra de tus manos y, tal como la hiciste, así será.
Pero esto no toleraré : que estas criaturas lleguen antes
que los Primeros Nacidos de mi hechura, ni que tu
impaciencia sea recompensada. Dormirán bajo la piedra en la
oscuridad y no saldrán de ella hasta que los Primeros Nacidos
no hayan despertado sobre la Tierra ; y hasta ese momento
tú y ellos esperaréis, aunque la espera os parezca larga. Pero
cuando llegue la hora, yo mismo los despertaré y serán para ti
como hijos ; y a menudo habrá disputas entre los tuyos y
los míos, los hijos de mi adopción y los hijos de mi
elección". Es de esta manera que los enanos son condenados
a vivir imperfectos, de la forma en que Aulë los había creado.
Ahora bien, éste recibe también un castigo de Yavanna, su
esposa. Le indica a Aulë que Eru ha sido piadoso con él, ya
que ha obtenido cierto tipo de perdón por su falta (Ilúvatar
le permitirá conservar su obra), pero que, por haberle ocultado
sus pensamientos, sus hijos no amarán su propia creación.
"Amarán primero las cosas que sean obras de sus propias
manos, al igual que su padre. Cavarán en la tierra y no
estimarán las cosas que crecen y viven sobre la tierra".
Es así que, como castigo, a los enanos no se les dará el don
de apreciar la naturaleza, como tendrán los otros hijos de
Ilúvatar. Este es un primer pasaje donde se observa la
importancia de la naturaleza para Tolkien, puesto que el no
poder disfrutar de ella se imparte como un castigo. Hay una
revalorización del mundo natural.
Otra de estas
revalorizaciones podría considerarse que se encuentra en los
elfos mismos. Los elfos son los Primeros Nacidos y los únicos
hijos de Ilúvatar que son inmortales. Por lo tanto son los más
sabios. Y ellos se entienden con la naturaleza. Eso quiere decir
que es sabio apreciar la naturaleza y respetarla. Son descriptos
también como los más bellos, lo cual liga la belleza a la
naturaleza en este libro. Incluso los hombres están ligados al
mundo natural, ya que despiertan con el Sol. "...el primer
Sol se elevó en el oeste, y los ojos de los hombres se abrieron
vueltos hacia allí, y cuando anduvieron por la Tierra, hacia
allí fueron casi siempre". Eran llamados los hijos del
sol. El sol es utilizado en esta obra como contrapunto a la
maldad, representada por la oscuridad de Melkor y de su sucesor
y discípulo, Sauron. No está de más señalar que los árboles
tienen una consideración aparte. Durante la creación, Yavanna
concibe dos árboles especiales que serán aquellos alrededor de
los que giren la futura creación y la preservación de la
naturaleza y del mundo : Telperion (de hojas color verde
oscuro y plata) y Laurelin (de hojas verde claro con bordes de
oro) eran sus nombres. Fueron la creación más renombrada de
Yavanna, y en torno a ellos se entretejen todos los relatos de
los Días Antiguos. Estos árboles marcaban el tiempo. En siete
horas cada uno de los árboles alcanzaba su plenitud y luego
disminuía, y cada uno comenzaba a renacer una hora antes de que
el otro se extinguiera. "Así empezaron los Días de la
Bendición en Valinor, y así empezó también la Cuenta del
Tiempo" dice el autor. De esto se desprende que considera a
la naturaleza con alma propia, capaz de regular el mundo con sus
tiempos internos. Tal como la toma el Romanticismo, la
naturaleza es ordenada e inteligente.
El
bosque en la obra de Tolkien :
También podemos
rastrear en su obra la concepción del bosque que tiene el
autor. De la misma manera que lo considera Italo Calvino en su
obra "El bosque-raíz-laberinto", el bosque es para
Tolkien un laberinto natural que debe ser atravesado para llegar
a una sabiduría mayor y a una realización personal más
completa. Su obra El Hobbit ilustra muy bien este
concepto de "viaje hacia el saber" a través de la
naturaleza, ya que se puede resumir como el viaje de su
protagonista, Bilbo Bolsón, atravesando numerosos peligros en
busca de sí mismo, de su valor y de su coraje. Pero puede verse
especialmente en dos zonas de la obra de Tolkien. La primera es
en El Hobbit, principalmente en los capítulos ocho y
nueve, "Moscas y arañas" y "Barriles de
contrabando" respectivamente. Es allí donde este concepto
se hace más gráfico, ya que Bilbo y su grupo cruzan
directamente un bosque peligroso, y Bilbo descubre que, después
de todo, sí tiene valor y astucia. La otra zona relacionada con
esto es el bosque de Fangorn. A partir del capítulo cuarto de Las
dos torres aparece un personaje que luego tendrá su lugar a
lo largo de El Señor de los Anillos : Bárbol. Esta
figura es la representante del bosque de Fangorn, el cual es
temido y considerado como tenebroso y oscuro por los habitantes
de la Tierra Media. Sin embargo, a medida que se va
desarrollando la historia, Bárbol se muestra solidario con los
viajeros que allí se encuentran (dos hobbits), brindándoles
agua y comida, hospedándolos en su vivienda y ayudándolos a
hallar el camino hacia la salida del bosque. Luego se unirá a
la lucha, junto a los otros de su clase, contra Sauron, el ya
mencionado Señor Oscuro.
Así también del
bosque de Fangorn es de donde surge Gandalf, el sabio mago que
guía a los demás en esta cruzada, amigo de Bilbo y Frodo
Bolsón.Gandalf había sido arrastrado a las tinieblas, y es en
este bosque en el que decide mostrarse nuevamente a sus amigos,
mágicamente recuperado y más sabio que antes. Por estos dos
puntos se puede ver que cuando Tolkien escribió sobre Fangorn,
lo consideró como algo que sólo puede ser tétrico o peligroso
si no se lo conoce realmente en su interior. Una vez conocido,
el bosque es un ámbito maravilloso de belleza, sabiduría
(representada por los seres que vivían en ese bosque, como
Bárbol) y recogimiento.
De la misma manera
se puede pensar a Bárbol como un intento de unión entre el
hombre y la naturaleza. Al igual que Calvino hacia el final de
su obra (quien propone esta unión mediante el enlace
matrimonial de Verbena y Arándano), Tolkien intenta mostrarnos
que esta conjunción es posible. Y esto se ve en la descripción
que él mismo hace de Bárbol para sus lectores : "La
figura era la de un hombre corpulento, casi de troll, de por lo
menos catorce pies de altura, muy robusto, cabeza grande,
encajada entre los hombros. Era difícil saber si estaba vestido
con una materia que parecía una corteza gris y verde, o si esto
era la piel. En todo caso los brazos, a una cierta distancia del
tronco, no tenían arrugas, y estaban recubiertos de una piel
parda y lisa. Los grandes pies tenían siete dedos cada uno. De
la parte inferior de la larga cara colgaba una barba gris,
abundante, casi ramosa en las raíces, delgada y mohosa en las
puntas". Es así como Tolkien trata de unir al hombre con
la naturaleza.
Conclusión :
Teniendo en cuenta
los conceptos utilizados como marco teórico y lo expuesto de la
obra de Tolkien a lo largo del análisis, es posible llegar a
una conclusión con respecto a la hipótesis planteada al
comienzo de este trabajo. Ya sea ahondando en su concepción del
bosque como laberinto a ser atravesado para una realización
personal (por ejemplo el caso de Bilbo Bolsón, quien después
de su aventura regresa a su hogar con una mente más abierta,
nuevos amigos, más coraje y otra visión del mundo) o en la de
naturaleza, podemos ver que esta última tiene una gran
importancia para este autor. Considera a la naturaleza como
bella, sabia y ordenada. Esto se refleja claramente en la
descripción que Tolkien hace del comienzo de la cuenta del
tiempo, mencionada con anterioridad. Estos atributos son los que
la corriente romántica le adjudica a la naturaleza,
retomándolos de las antiguas culturas, especialmente de la
griega. Eso nos permite ratificar la hipótesis propuesta.
Tolkien nos dice
que los elfos son quienes aprecian mejor a la naturaleza y todos
sus dones y beneficios. Nos dice también que los elfos son los
seres más sabios de la Tierra Media, por ser los más antiguos.
Por lo tanto, la sabiduría se encuentra en valorar la
naturaleza. Cosa que los enanos no pueden hacer, como castigo
por el pecado que su padre, Aulë, ha cometido al crearlos
contra la voluntad de Ilúvatar.
El bosque puede ser
maravilloso una vez que se lo conoce por dentro, como es el caso
de Fangorn cuando los hobbits Merry y Pippin lo descubren en
compañía de Bárbol. Es en este ser en el que Tolkien resume a
la naturaleza y a los hombres en un intento por hacernos ver que
esta unión es posible. Cerca del final de El Señor de los
Anillos, después de las batallas libradas por diversas
especies que habitan la Tierra Media, los elfos, representados
por Legolas, y los enanos, representados por Gimli, dejan de
lado sus diferencias esenciales y se convierten en amigos. Los
elfos y los enanos se despreciaban por ser tan opuestos (con
respecto a la naturaleza), pero luego de atravesar varias
dificultades en defensa de la tierra que todas las especies
compartían, ven que en realidad no es imposible que se
entiendan. El famoso "Concilio de Elrond" habla de la
colaboración entre los diferentes seres, quienes luchan en
conjunto por la subsistencia de su propio mundo y de su propia
libertad. (*)
(*) (*)
Fuente: Trabajo realizado por Verónica
Gómez en
el contexto de la materia Principales Corrientes del Pensamiento
Contemporáneo de la Carrera de Ciencias de la Comunicación de
la Universidad de Buenos Aires en el año 2002.
Bibliografía
utilizada :
- Tolkien, J.R.R., El
Silmarillion, Grupo Editorial Planeta (Independencia 1668), Buenos
Aires, abril de 2002.
- Tolkien, J.R.R., El
Señor de los Anillos, Ediciones Minotauro para Círculo de
Lectores (Travessera de Gracia 47-49), Barcelona, España,
1995.
- Descartes, Rene,
Meditaciones metafísicas, en el cuaderno número 1 de la cátedra
Casullo de PCPC, segundo cuatrimestre, 2002.
- Tolkien, J.R.R., El
Hobbit, Ediciones Minotauro para Círculo de Lectores (Travessera
de Gracia 47-49), Barcelona, España, 1995.
- Kant, Immanuel, ¿Qué
es la Ilustración?, en el cuaderno número 3 de la cátedra
Casullo de PCPC, segundo cuatrimestre, 2002.
- Sheldrake S., El
renacimiento de la naturaleza, editorial Paidós.
-
"Estigma" (película); nombre original en inglés:
"Stigmata", EEUU, 1999.
- Calvino, Italo, El
bosque-raíz-laberinto, en la unidad 3 de prácticos de la
cátedra Casullo de PCPC, segundo cuatrimestre, 2002.
- Cuadernos 1, 2 y 3
completos de teóricos de la cátedra Casullo de PCPC, segundo
cuatrimestre, 2002 (para la caracterización de los conceptos del
marco teórico).
- Unidades 1, 2A, 2B y 3
completas de prácticos de la cátedra Casullo de PCPC, segundo
cuatrimestre, 2002 (para
los conceptos de naturaleza, bosque y laberinto).
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