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FUEGOS DE WILLIAM BLAKE

"El árbol que mueve algunos a lágrimas de felicidad, en la Mirada
de otros no es más que un objeto Verde que se interpone en el camino.
Algunas personas ven la Naturaleza como algo Ridículo y Deforme, pero para
ellos no dirijo mi discurso; y aun algunos pocos no ven en la naturaleza
nada en especial. Pero para los ojos de la persona de imaginación, la
Naturaleza es imaginación misma. Así como un hombre es, ve. Así como
el ojo es formado, así es como sus potencias quedan establecidas".
William Blake, en Carta al Dr. Trustler (23 agosto 1799)
"Para ver el mundo en un grano de arena, y el Cielo en una flor
silvestre, abarca el infinito en la palma de tu mano, y la eternidad en
una hora. Aquel que se liga a una alegría, hace esfumar el fluir de la
vida; aquél quien besa la joya cuando ésta cruza su camino, vive en el
amanecer de la eternidad.
...Los
profetas describen lo que vieron en Visiones... con sus órganos
imaginativos e inmortales. Un Espíritu y una Visión no son, como
supone la filosofía moderna, un nuboso vapor, o una nada: se hallan
organizados y articulados meticulosamente, más allá de lo que pueda
producir la naturaleza mortal y perecedera. Quien no imagina rasgos más
fuertes y mejores, y bajo una luz más fuerte y mejor que la de su ojo
perecedero, no imagina en absoluto."
William Blake en un catálogo descriptivo de cuadros [1809]
William Blake vivió entre 1757 y 1827, en Inglaterra. Poeta
precursor del romanticismo. Grabador y visionario. Pregonero de la
fuerza demoníaca de la creación. Generador de paisajes míticos y
simbólicos. Invocador de los antiguos profetas. Defensor de la
divinidad del cuerpo, los placeres sensuales y la sabiduría de lo
infinito. Aquí nos acercaremos a su fuego creador mediante una galería
con algunos de sus más representativas imágenes. Y luego su texto
sobre la Voz del Demonio y los Proverbios del Infierno en Las Bodas
del Cielo y el Infierno, una de sus obras poéticas fundamentales. Y
luego un texto de honda indagación filosófica sobre su visionario
verbo procedente de la pluma de Georges Bataille.
LA
VOZ DEL DEMONIO, EN LAS BODAS DEL CIELO Y EL INFIERNO
Todas las biblias o códigos sagrados son causas de los errores
siguientes:
1. Que el hombre tiene en realidad dos principios
existentes, a saber, cuerpo y alma.
2. Que la energía, llamada el Mal, sólo pertenece al
Cuerpo; y la Razón, llamada el Bien,
sólo pertenece al Alma.
3. Que Dios atormentará eternamente al hombre por seguir
sus energías.
Pero los siguientes contrarios de ello, son verdad.
1. El hombre no tiene un Cuerpo distinto de su Alma, pues lo que
llamamos Cuerpo es una porción del Alma discernida por los cinco
sentidos, principales entradas al Alma en nuestros tiempos.
2. La energía es la única Vida y emana del Cuerpo. La
Razón es el confín o circunferencia externa de la Energía.
3. La Energía es la Delicia Eterna.
Quienes contienen al deseo, lo hacen porque el suyo es lo bastante
débil como para ser contenido.
Así, quien contiene, o la razón, usurpan su lugar y
gobiernan a los que se resisten.
Y contener gradualmente se torna pasivo, basta que es apenas la sombra del deseo.
La historia de esto consta en El Paraíso Perdido. El que gobierna, o la Razón, es llamado Mesías.
Y el Arcángel original, poseedor del mando sobre las
huestes divinas, es llamado el Diablo o Satanás y sus hijos son llamados Pecado y Muerte.
Pero en el Libro de Job, el Mesías de Milton es llamado
Satán. Pues esta historia ha sido adoptada por ambos partidos.
En verdad, a la Razón le pareció como si el deseo
hubiese sido expulsado; pero la versión del Demonio es que el Mesías fue quien
cayó y formó un cielo con lo que había hurtado al Abismo.
Esto se muestra en el Evangelio, en el que le implora al
Padre que le envíe al que reconforta o al Deseo, sobre el cual la Razón podría concebir Ideas para
construir. El Jehovah -o Yhavé -de la Biblia no es otro que aquel que mora en la fogosa llama. Sabed que tras la
Muerte de Cristo, se transformó en Yahvé.
Pero en Milton, el Padre es el Destino, y el Hijo, un
promedio de los cinco sentidos; y el Espíritu Santo, ¡vacío!
Nota. La razón por la cual Milton escribió maniatado al
referirse a los Angeles y a Dios y libremente al tratar de los Demonios y del Infierno radica en que era un
verdadero Poeta y del partido de los Demonios, sin
saberlo.
PROVERBIOS
DEL INFIERNO
En tiempos de siembra
aprende, en
la cosecha enseña, y en el invierno goza. La
senda del exceso lleva al palacio de la sabiduría. La
prudencia es una fea y rica solterona cortejada por la incapacidad. Quien desea y no actúa engendra la plaga.
El
cuerpo muerto no venga injurias. El acto más
sublime consiste en poner a otro ante ti. La
necedad es el atuendo de la bellaquería. La
vergüenza es el atuendo del orgullo. Las
prisiones se construyen con piedras de Ley; los lupanares con ladrillos
de religión. La altivez del pavo real es la
gloria de Dios. La lujuria del chivo es la liberalidad de Dios. La
cólera del león es la sabiduría de Dios. La
desnudez de la mujer es obra de Dios. El rugir de
los leones, el aullido de los lobos, el oleaje furioso del mar
huracanado y la espada destructora son porciones de la eternidad
demasiado grandes para que las aprecie el ojo humano. .Que
el hombre vista la melena del león y la mujer el vellón de la oveja. Presto has de estar para decir lo que piensas, que así
el ruin te evitará. Todo lo que es posible
creerse es imagen de la verdad. Nunca el águila
malgastó tanto su tiempo como cuando se avino a aprender del cuervo. A la
atareada abeja no le queda tiempo para la pena. Las
horas de la locura el reloj las mide; pero ningún reloj puede medir las
de la sabiduría. Piensa por la mañana, actúa a
mediodía, come al anochecer y duerme por la noche. Escucha
los reproches de los tontos! ¡Forman un titulo regio! El
manzano nunca pregunta al haya cómo ha de crecer tal como el león no
interroga al caballo sobre cómo atrapar la presa. Quien
recibe agradecido da copiosas cosechas. El alma de
la dulce delicia no puede mancillarse. Al ver un
águila ves una porción de genio. ¡Alza la cabeza!
Tal
como la oruga elige las hojas mejores para depositar en ellas sus
huevos, el sacerdote reserva su anatema para las mejores dichas. Las
oraciones no aran! Los elogios no cosechan! La cabeza es lo Sublime; el corazón, lo patético; los
genitales, la Belleza; manos y pies son la Proporción. Como
el aire es al ave o el mar al pez es el desdén para el despreciable. El perfeccionamiento traza caminos rectos; pero los
torcidos y sin perfeccionar son los caminos del genio. Mejor
matar a un niño en su cuna que alimentar deseos que no se llevan a la
práctica. La verdad nunca puede decirse de modo
que sea comprendida sin ser creída. Quien
ha sufrido tus imposiciones, te conoce. Como el
arado sigue a las palabras, Dios recompensa las plegarias. Los
tigres de la ira son más razonables que los caballos de la
instrucción. El débil en coraje es fuerte en astucia. ' Si
otros no hubiesen sido tontos, tendríamos que serlo nosotros.
Los antiguos poetas animaban todos los objetos
sensibles con dioses o genios. Les prestaban nombres de bosques, ríos,
montañas, lagos, ciudades, naciones y de todo lo que sus dilatados y
numerosos sentidos podían percibir.
Y en particular estudiaban el genio de cada ciudad o
país, y los colocaban bajo el patrocinio de su divinidad mental.
Hasta que se formó un sistema del cual algunos se
aprovecharon para esclavizar al vulgo pretendiendo comprender o abstraer
las divinidades mentales de sus objetos. Así comenzó el sacerdocio.
Que escogió formas de culto tomándolas de cuentos
poéticos
Hasta que por fin sentenciaron que eran los dioses quienes
habían ordenado aquello.
Así los hombres olvidaron que todas las deidades residen
en el pecho humano.
LAS
BODAS DEL CIELO Y EL INFIERNO
Por George Bataille
La
incoherencia de sueño de los escritos visionarios de Blake no opone
nada a la claridad que el psicoanálisis en definitiva pretende
introducir. Pero no por ello debe ser menos su incoherencia resaltada.
Madeleine L. Cazamian escribe: "A lo largo de esos relatos
exuberantes y complicados, los mismos personajes mueren, resucitan y
nacen en varias ocasiones, en circunstancias diferentes. Los y
Enitharmon son los hijos de Tharmas y de su emanación, Eon, y Urizen es
su hijo; en otros pasajes es engendrado por Vola; ya no se le atribuye,
pues, la creación del mundo, sino sólo su organización, de acuerdo
con las leyes de la razón en su Jerusalen será obra de Elohim, otro de
los Eternos; o bien emanará entera del "Hombre universal". En
Los cuatro Zoas, Urizen se llama Urthona y se convierte en el espectro
de Los; en otro poema (Milton), en el que desempeña el mismo papel,
aparece como idéntico a Satán. Es el monstruo tenebroso de la luz;
además del Norte, pleno de sombras y de escarcha, le corresponden otros
puntos cardinales, según el propósito simbólico a que se incorpora.
En realidad era, y lo sigue siendo generalmente, el Jehová de la
Biblia, el creador celoso de la religión mosaica, el fundador de la ley
pero, he aquí, que Jehová en Jerusalem es invocado como el Dios del
perdón, cuando es gracia especial que aporta a todas partes "el
cordero" o el Cristo. En otros pasajes, cuando Blake personifica la
visión imaginativa la llama: Jehováh -Elohim-. Es imposible intentar
un esfuerzo de interpretación completa. Parece que el poeta vive en una
pesadilla o en un deslumbramiento..." (1)
El
caos puede ser el camino de un posible que puede definirse, pero si
recurrimos a las obras de juventud, nos damos cuenta de que sólo se
esclarecen en el sentido de un imposible -en el sentido de una
violencia poética y no de un orden calculado. El caos de un espíritu
no puede ser respuesta a la providencia del universo, sino despertar
en la noche, donde lo único que responde es la poesía ansiosa y
desenfrenada.
En
la vida y en la obra de Blake sorprende su presencia en todo lo
que el mundo propone. Un poco en contra de la hipótesis según la cual
Blake personifica el tipo del introvertido de Jung, puede afirmarse que
no existe nada seductor, sencillo o feliz que él no haya conocido: las
canciones, la risa de la infancia, los juegos sensuales, el calor y la
borrachera de las tabernas. Nada había que le irritara tanto como la
ley moral opuesta al goce:
Pero
si nos dieran cerveza en la iglesia
Y una alegría llameante para iluminar nuestros corazones...(2)
Ingenuidad
que revela al joven poeta abierto sin cálculo a la vida. Toda su obra,
cargada de horror, comenzó en la alegría de los "caramillos"
(en el momento en que Blake escribió esos "cantos felices que los
niños no pueden escuchar sin sentir alegría")
Esta
alegría anuncia un matrimonio, el más singular que anunciaron jamás
los "caramillos".
La
audacia juvenil llevaba al poeta a superar todos los contrarios: el
matrimonio que quiso celebrar era el del Cielo y el Infierno.
Debemos
prestar atención a las frases singulares de William Blake. Estas frases
están cargadas de sentido: describen el acuerdo, al fin, del hombre con
su propio desgarramiento, y por último su acuerdo con la muerte, con el
movimiento que le precipita a ella. Son mucho más que simples frases poéticas.
Reflejan, con una exactitud suficiente, un retorno sin escapatoria para
la totalidad del destino humano. Blake expresaría más tarde su agitación
de una manera desvariante y desordenada, pero se encuentra en la
culminación del desorden que le posee: y desde esa altura percibe, en
su integridad y en su violencia, el alcance del impulso que, al tiempo
que nos precipita hacia lo peor, nos eleva hacia lo glorioso. Blake no
fue en modo alguno un filósofo, pero pronunció lo esencial con un
vigor e incluso con una precisión que puede envidiarle la filosofía.
"Nada
avanza sino es mediante los Contrarios. La Atracción y la Repulsión,
la Razón y la Energía, el Amor y el Odio, son necesarios para la
existencia humana.
De esos contrarios nace lo que las Religiones llaman el Bien y el Mal.
El bien es lo pasivo subordinado a la razón. El Mal es lo activo que
nace de la energía.
El Bien es el Cielo. El Mal es el Infierno...
Dios atormentará al hombre durante toda la Eternidad porque está
sometido a su Energía...
La Energía es la única, y es del Cuerpo, y la Razón es el límite o
circunferencia que envuelve a la Energía.
La Energía es delicia eterna" (3)
Esta
es la forma singular que adquieren hacia 1793 esas célebres Bodas
del Cielo y el Infierno que proponía al hombre, no que acabara con
el horror del Mal, sino que sustituyera la mirada huidiza por una visión
lúcida. En esas condiciones no quedaba ninguna posibilidad de reposo.
La Delicia eterna es al mismo tiempo la Eterna vigilia: quizá sea el
Infierno, que el Cielo sólo supo -en vano- rechazar.
La
piedra de toque en la vida de Blake es la alegría de los sentidos.
Opone la sensualidad al primado de la razón. Condena la ley moral en
nombre de la sensualidad. Escribe: "Lo mismo que la oruga elige las
hojas más hermosas para en ellas depositar sus huevos, el sacerdote
deposita su maldición sobre las más hermosas alegrías" (4). Su
obra propugna resueltamente la felicidad sensual, la plenitud exuberante
de los cuerpos. "La lujuria del macho cabrío, dice, es la bondad
de Dios", o más adelante: "La desnudez de la mujer es la obra
de Dios" (5). Sin embargo, la sensualidad de William Blake es
diferente de esa escapatoria que niega la sensualidad real, y no quiere
ver en ella más que salud. La sensualidad está del lado de la Energía,
que es el Mal, y que le confiere, en realidad, su significación
profunda. Si la desnudez es la obra de Dios -si la lujuria del macho
cabrío es su bondad- esa es la verdad que anuncia la sabiduría del
Infierno. Escribe:
En
una esposa, desearía
Lo que siempre se encuentra entre las rutas
Las facciones del Deseo saciado.(6)
En
otro lugar expresa precisamente el brote de la energía -la violencia-
que el Mal era a sus ojos. El poema siguiente puede ser el relato de un
sueño:
Yo
vi una capilla toda ella de oro
Donde ninguno osaba entrar,
Y afuera una multitud aguardaba llorando,
llorando, de luto y adorando.
Vi
una serpiente elevarse entre
los pilares blancos del pórtico
Y forzó, forzó y forzó,
hasta arrancar las bisagras de oro
Y
sobre las dulces losas
incrustadas de perlas y rubíes brillantes
se estiró con toda su largura viscosa
hasta llegar encima del ara blanca.
Vomitando
su veneno
Sobre el pan y el vino.
Y entonces entré en una pocilga
y me tumbé entre los cerdos.(7)
Blake
tuvo seguramente conciencia de la significación de este poema. La
capilla de oro es sin duda la del "Jardín del amor" de los
"Cantos de Experiencia", en cuyo frontón está
escrito:"No debes" (8).
Por
encima de la sensualidad y de un sentimiento de horror que a ella está
asociado, su espíritu se abría a la verdad del Mal.
Lo
ha representado bajo la imagen del Tigre, en versos que han pasado a ser
clásicos. Algunas frases son lo contrario de una escapatoria. Nunca
ojos más abiertos miraban fijamente al sol de la crueldad:
Tigre,
Tigre, ardiente y centelleante
En los bosques de la noche
¿Qué mano, qué miradas inmortales
supieron formar tu terrible simetría?
¿Dónde
está el martillo? ¿No la cadena?
¿De qué brasas salió tu cerebro?
¿Sobre qué yunque?, ¿y qué golpes terrible
Osaron soldar sus terrores mortales?
Cuando
las estrellas han arrojado sus lanzas
y regado los cielos con sus lágrimas,
¿Sonrió al contemplar su obra?
Aquel que hizo al Cordero, ¿te hizo también a ti? (9)
En
la fijeza de la mirada de Blake adivino tanta resolución como miedo.
Por otra parte, me parece difícil llegar más profundamente que en esta
representación del Mal al abismo que el hombre es para sí mismo:
La
Crueldad tiene un Corazón Humano,
Y la Envidia un Rostro Humano
Y el Terror la Divina Forma Humana
Y el Misterio el Ropaje del Hombre
El
Ropaje del Hombre es el Hierro que se forja
La Forma Humana, un Forja de llamas,
El Rostro Humano, un Horno precintado
El Corazón Humano, su Garganta hambrienta.(10)
(*)
(*)
Fuente: Georges Bataille, La literatura y el mal, Taurus, 1971.
REFERENCIAS:
(1)WILLIAM BLAKE: Poémes choisis.
(2)"EL PEQUEÑO VAGABUNDO", en W.Blake, Poetry and Prose.
(3)"LAS BODAS DEL CIELO Y EL INFIERNO"
(4)WILLIAM BLAKE: Poémes choisis.
(5)Ibid.
(6)"POEMAS MEZCLADOS", en W.Blake: Poetry and Prose
(7)Ibid
(8)W.BLAKE: Poetry and Prose
(9)"CANTOS DE EXPERIENCIA", en W.Blake, Poetry and Prose
(10)W.Blake, Poetry and Prose.
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