1.
Introducción
El descubrimiento de América por parte de Cristóbal Colón en
1492 y la posterior conquista de este continente a manos de españoles
y portugueses repercutieron a partir del Siglo XVI en otra región
del planeta, un tanto alejada de los acontecimientos de
conquista: trátase de Africa.
Aunque
separados ambos continentes por el Océano Atlántico, con
desarrollos históricos, sociales y económicos completamente
diferentes, a partir del Siglo XVI se produce un acercamiento
entre América y Africa. La causa de esta aproximación radica
en que la conquista de América, con todas las riquezas
naturales y perspectivas de desarrollo que ofreció a sus
conquistadores, requería de la complementación indispensable de
mano de obra para la apropiación de tales riquezas y la obtención
de ventajas en la explotación económica de tan vastas zonas.
Es
justamente Africa la que tendrá el "monopolio" en el
abastecimiento de la fuerza de trabajo necesaria, en calidad de
esclavos. Comenzará un flujo incesante que durará
cuatrocientos años, en el cual millones de africanos atravesarán
compulsivamente en barcos negreros el Océano Atlántico para
posteriormente ser vendidos a los colonizadores de América.
En
este trabajo se pretende describir los momentos que antecedieron
al tráfico mismo, dando a conocer la expansión y la penetración
europea en Africa a partir del Siglo XV, en la cual Portugal
hace de vanguardia. Luego se hace una reseña del tráfico de
esclavos, primero desde la costa occidental de Africa y
posteriormente desde la oriental.
Más
adelante, se menciona el denominado comercio triangular entre
Europa, Africa y América, para finalmente pasar a apreciar
algunos de los efectos demográficos, políticos y económicos
que el tráfico de esclavos produjo al continente africano.
2.
Penetración europea en Africa
El
Siglo XV fue un siglo marcado por grandes avances técnicos y
científicos, especialmente en materias relacionadas con la
navegación y la construcción naval. Este desarrollo animó a
las potencias europeas de la época a intentar algunos cambios
en el comercio internacional.
Hasta
ese siglo, el comercio internacional, restringido casi sólo al
Mar Mediterráneo y Océano Indico, se encontraba en manos de
mercaderes árabes, tanto en el Norte y Oriente de Africa como
en el mismo Océano Indico. Portugal fue el primer Estado
europeo en intentar un cambio de sentido, tratando de abrir una
vía marítima con la India a fin de importar directamente las
especias y otros productos suntuarios desde el Oriente,
boicoteando a los intermediarios árabes que traían estos
productos a Europa a través del Mar Rojo y Mar Mediterráneo.
En
el Siglo XV, los portugueses comienzan a buscar un camino a lo
largo de la costa occidental africana. Es así como en el año
1481 construyen el primer fuerte en Costa de Oro (Forte da
Mina), intentando desde allí alcanzar las vetas de oro de esta
parte de Africa. Es desde este fuerte, construido con
autorización de los jefes africanos de la región, de donde envían
misiones diplomáticas al interior.
Con
el tiempo. el comercio se diversificó, dejando de ser el oro la
única mercancía que Africa ofrecía. Comienza la extracción
de marfil, de pieles, maderas y, finalmente, como se verá, de
esclavos.
En
la costa oriental de Africa, Portugal requiere de apoyo estratégico
para sus embarcaciones que se dirigen a la India. Para
conseguirlo, necesita destruir las fortificaciones árabes en la
costa. Así, Vasco da Gama, el primer navegante europeo en
llegar a la zona, ya en 1502 bombardea la ciudad costera de
Kilwa (1) y posteriormente también son atacados los puertos de
Sofala (2) y Mombaza (3). Las ciudades costeras no pueden hacer
frente a los ataques portugueses y sucumben.
En
1507, la Isla de Mozambique se convierte en el cuartel general
portugués de la costa oriental africana, a partir del cual se
recogen los tributos de los jefes locales, se imponen aranceles
de importación y exportación y se suprimen todas las
intentonas de revuelta contra el poder del conquistador.
Ya a
finales del Siglo XVI, para fortalecer su posición, los
portugueses construyen en 1592 el Fuerte Jesús, en Mombaza,
capaz de hacer frente a ataques desde tierra y mar. Este fuerte
se convierte en el centro costero más poderoso de la región.
En
Africa Austral, los portugueses intentan abrir rutas para las áreas
de extracción de oro a partir de los establecimientos en Sofala
e Isla de Mozambique, usando el río Zambeze como vía de
comunicación con el interior. Fundan y fortifican ciudades
fluviales (Sena y Tete) y destruyen los antiguos puestos
comerciales swahilies (4).
Por
su parte, en 1561 los jesuitas consiguen penetrar en la corte
real de Mutapa (5) y bautizar al rey, parientes y consejeros. En
1569 el rey portugués Don Sebastián envía mil hombres para
obtener el control de las minas de oro, expulsar a los
mercaderes swahilies y abrir camino a los misionarios. Toda esta
presión origina divisiones en la corte, las cuales conducen a
la declinación definitiva de Mutapa. Además, a finales del
Siglo XVI los barcos franceses, ingleses y holandeses comienzan
a rondar el Cabo de Buena Esperanza, con lo que se inicia la
generalización de la ocupación europea.
Bajo
la influencia de la Corte de Lisboa, el tráfico de esclavos se
transforma en una de las principales motivaciones de esta
penetración.
3.
Inicios del trafico de esclavos
Entre
el Siglo VII y el Siglo XVI, en Africa se produce un gran
desarrollo económico, político y cultural, coronado con la
creación de varios estados y reinos como el del Gran Zimbabwe (6), de Mutapa, el Imperio del
Congo (7), de Ghana (8), de Mali (9) y de Songhay (10).
Africa
nunca estuvo aislada de los continentes vecinos. Varias regiones
fueron directamente influenciadas por el islamismo. Estos
contactos con el exterior, especialmente con el mundo árabe a
través del comercio, dieron a Africa una contribución valiosa
y una experiencia importante.
Sin
embargo, a partir del Siglo XVI el rumbo de la historia africana
tiene un vuelco total, cuando Europa entra en un período de
expansión económica y geográfica, pasando a interferir
negativamente en el desarrollo de las sociedades africanas.
Entre
los siglos XVI y XIX, millones de africanos son arrancados
violentamente de sus tierras y aldeas con destino a América y
las islas del Océano Indico (11), donde son obligados a trabajar en
grandes plantaciones de azúcar, tabaco, algodón, cacao y en
las minas de oro y plata. Estos productos son aprovechados
posteriormente como materia prima para las industrias en evolución
en Europa.
Debido
al hecho que en América los colonizadores no consiguieron
utilizar a los indígenas como fuerza de trabajo en volumen y
condiciones deseadas, recurren a los esclavos importados desde
Africa. Alrededor del año 1550, comienza este tráfico de
esclavos del continente africano a América y a partir de 1720 a
las islas despobladas del Océano Indico.
Con
el tráfico de esclavos, el hombre pasa a ser un objeto de
cambio, una mercancía y una máquina de trabajo, en lugar del
buey o del arado.
Eran
varios los métodos utilizados para la obtención de esclavos.
Las guerras entre los reinos por el control del comercio y la
extensión de sus territorios constituían las principales
formas de apropiación de esclavos, los que posteriormente eran
vendidos en la costa a los traficantes. Incluso, a veces el tráfico
se realizaba entre grupos de una misma jefatura, cuando la
demanda era abundante. En ocasiones, los esclavos eran obtenidos
a través de la imposición de tributos a los jefes sometidos.
También los traficantes hacían por su cuenta guerras y
"razzias" para conseguir esclavos.
4.
El tráfico en Africa Occidental
En
esta parte, el trabajo se centrará en el trafico de esclavos
desde el territorio que corresponde aproximadamente a lo que hoy
es Angola.
Como
ya se dijo, en la costa occidental de Africa el tráfico de
esclavos comenzó en el siglo XV. En 1441, por primera vez, los
portugueses capturan esclavos africanos.
Antes
de la llegada de los europeos a la costa occidental africana
muchos reinos e imperios de esta región habían logrado gran
prosperidad económica y eran cultural y políticamente fuertes.
En
1482, los portugueses llegan por primera vez al Congo.
Desembarcan en la desembocadura del río Congo y contactan con
los habitantes de la jefatura Soyo y con el propio Mani-Soyo (12).
La
noticia de la presencia de los portugueses llegó hasta Mbanza
Congo, capital del Imperio, donde vivía Manicongo Nzinga Nkuvu.
A partir de entonces comienzan a establecerse relaciones entre
el Imperio del Congo y el Reino de Portugal. Estas relaciones se
consolidan cuando Manicongo Nzinga Mbemba sucede a Manicongo
Nzinga Nkuvu.
En
1512, Manicongo Nzinga Mbemba firma un acuerdo con el rey de
Portugal. En este acuerdo, Portugal se compromete a enviar al
Congo misionarios, profesores, constructores, médicos, farmacéuticos
y también consejeros jurídicos que ayudarían a Mbemba a
reorganizar el sistema administrativo y jurídico.
Por
su parte, Mbemba retribuiría otorgando facilidades comerciales
a los comerciantes lusitanos, permitiendo la propagación del
cristianismo en su territorio, facilitando la obtención de oro,
cobre, marfil y esclavos. El Congo enviaría a Lisboa y Roma
varios jóvenes para que aprendiesen a leer y escribir y fuesen
formados como sacerdotes.
El
oro, el cobre, el marfil y los esclavos servirían como moneda
de cambio para pagar los gastos de viaje, estudio y formación;
igualmente como retribución por todos los productos valiosos,
ornamentos, armas, vestuario y otros que serían enviados a
Mbemba. Con este acuerdo, Mbemba pretendía obtener ayuda técnica
y económica para desarrollar su Imperio.
Para
los portugueses, este acuerdo significaba penetrar y obtener las
riquezas tan deseadas en Portugal y Europa. Bajo el pretexto de
expandir el cristianismo entre los pueblos paganos, la religión
se convierte inicialmente en la principal forma de penetración
y facilita la dominación posterior y el pillaje del Congo.
Mbemba
fue el primero en convertirse al cristianismo y es bautizado con
el nombre de Alfonso I.
Sin
embargo, el futuro traería grandes sorpresas para Manicongo
Alfonso I. Nunca recibió los barcos que solicitaba. Algunos de
los jóvenes congoleses enviados a estudiar a Europa fueron
reducidos a esclavos. El Congo poco y nada recibió de Portugal,
salvo misionarios y comerciantes.
Con
el correr de los años, el comercio fue ganando una dinámica
sin precedentes en esta región. Se abrían nuevas rutas de
acceso al interior, la competencia por el tráfico de esclavos
se generalizaba, muchos manis de las jefaturas y reinos
dependientes comenzaron a hacer directamente el comercio con los
traficantes de São Tomé. Manicongo ya no conseguía controlar
el tráfico en el Imperio. Algunos reinos tributarios entran en
luchas por su autonomía. Alrededor del año 1586 se produce un
conflicto de autoridad entre Ngola, "mani" del reino
de Ndongo (13) y Manicongo, que acaba por fijar la frontera entre
los dos reinos en el río Dande.
Por
su parte, los portugueses construyen grandes fortalezas,
instalan colonos y desarrollan actividades militares en la parte
del reino del Congo. A partir de la Isla de Luanda esperaban
conseguir esclavos, oro, plata y otros metales en mayor
cantidad.
En
1575 comienzan a implementar el plan de ocupación. Se funda la
ciudad de Luanda y construye un fuerte. A partir de Luanda
penetran con apoyo militar a fin de obtener mas esclavos.
La
conquista de Luanda y la desintegración del Imperio del Congo
significan la culminación de la autonomía e independencia política
de Manicongo, comienza la competencia comercial, se propaga la
lucha contra los reinos vasallos y se pone de manifiesto la
interferencia en su política interna y externa.
La
posición geográfica de Ndongo (Angola) facilita el tráfico de
esclavos a lo largo de la costa y desde el interior. Loango y
Mpinda fueron inicialmente los principales puertos de exportación
de esclavos en el reino del Congo, ubicados en el actual
territorio de Angola.
Las
rutas terrestres más utilizadas eran: Mpinda a Mbanza Congo
(Sao Salvador) y de allí a Mpunbu; de Ambrizete a Mbanza Congo,
pasando por Bembe; de Mbanza Congo a Soyo. La ruta marítima era
de Loango a Luanda.
El
tráfico de esclavos en la costa occidental africana paso a ser
monopolio de los portugueses, que no permitían socios en este
negocio altamente lucrativo. Sin embargo, este monopolio no se
prolongó por mucho tiempo. Las noticias de las riquezas
provenientes del Golfo de Guinea alimentaban la codicia del
resto de Europa, comenzando por los españoles. En 1475, los
españoles enviaban una flota de 30 barcos a Guinea, contra la
cual Portugal preparó otra para combatirla. Las tentativas de
incursión por parte de los españoles en el tráfico establecido
continuarían.
A su
vez, los ingleses también interfieren el tráfico de esclavos
en esta región. Inicialmente practicaban la piratería en las
posesiones portuguesas del Golfo de Guinea, Costa de Mina y
Costa de Malagueta.
Se
realizan extensas negociaciones que toman siempre en cuenta los
intereses comerciales de los ingleses en Portugal y el
mantenimiento del monopolio portugués en la costa occidental de
Africa. Estas negociaciones culminan con la Convención del 29
de octubre de 1576, que reconoce la libertad de los mercaderes
ingleses en Portugal, pero reserva a los portugueses el negocio
de Africa por tres años.
Mientras
tanto, otros países europeos entran en el tráfico de esclavos.
Así, en el Siglo XVII junto a Portugal y España compiten
Inglaterra, Francia y Holanda, lo que desencadena una verdadera
disputa a los intereses del monopolio portugués.
Debido
a esto, por Ley del 19 de marzo de 1605, Portugal cerró los
puertos de sus colonias a la navegación extranjera. Sin
embargo, esta medida fue ineficaz, aún más cuando su
superioridad marítima había desaparecido.
En
esta guerra comercial, el 2 de octubre de 1608, España prohibía
el comercio con sus colonias a cualquier extranjero, incluyendo
a los lusitanos.
Los
holandeses, a partir de 1612, desencadenan ataques de ocupación
a las posesiones portuguesas. Los centros comerciales lusitanos
que se encontraban a lo largo de la costa son atacados desde el
mar. En agosto de 1641, después de varios anos de batallas, es
ocupada la costa de Angola y de Benguela. Los holandeses
pusieron fin al monopolio en los territorios y mares de dominio
portugués. Como consecuencia de la ocupación de Angola, los
portugueses no tienen otro camino que recurrir a Mozambique como
fuente de aprovisionamiento de esclavos para su colonia en el
Brasil.
5.
El tráfico en Africa Oriental
Es
así como el tráfico transatlántico de esclavos llega a la
costa oriental africana más tarde que a la costa occidental.
Fue a partir de 1645 que los traficantes y comerciantes
portugueses comienzan a frecuentar los puertos de la costa
oriental africana con más asiduidad, especialmente Mozambique.
Este
tráfico se intensifica a partir de la segunda mitad del Siglo
XVIII, cuando la demanda de esclavos en esta región supera la
extracción de oro y marfil.
A
partir de los primeros anos del Siglo XIX, las relaciones
comerciales con el exterior pasan a depender casi exclusivamente
de la exportación de esclavos. De todos los puertos de
Mozambique se exportan esclavos para las islas francesas del
Indico, América, Arabia, Golfo Pérsico, India y Goa (posesión
portuguesa en la India).
Ya
antes del Siglo XVIII habían salido esclavos de Mozambique según
fuentes árabes y portuguesas, pero en ningún caso el número
fue tan elevado y alarmante como desde el Siglo XVIII en
adelante.
Si
las condiciones físicas de los puertos favorecían las
actividades de los negreros, la complicidad de los gobernantes,
desde los gobernadores generales hasta los gobernadores de
capitanías(14), agravó la situación. Ellos fueron los
principales traficantes y exportadores de esclavos hasta los años
sesenta del Siglo XIX. Vendían esclavos a los franceses,
quienes los llevaban a sus plantaciones de azúcar y café a las
islas del Indico.
Dadas
las necesidades de mano de obra en las plantaciones de América
del Sur, especialmente del Brasil, mercaderes brasileños,
norteamericanos y centroamericanos comenzaron a llegar y a
principios del Siglo XIX el tráfico hacia América superaba al
de las islas del Indico.
En
este tráfico se destacan también los yao (15) y los maravies (16)
del Lago de Niassa, que venían hasta la costa con caravanas de
esclavos para ser vendidas a los traficantes árabes. Los yaos
llevaban también esclavos para los "prazos" del valle
del Zambeze (17).
A
partir de 1830, los árabes fueron los principales traficantes
de esclavos. Muchas embarcaciones árabes, pangaios (18), desde
diferentes puertos del norte de Mozambique acarreaban gran número
de esclavos para las islas Comores y Madagascar. A mediados del
Siglo XIX, estos traficantes cambian tejidos por esclavos. La
isla de Ibo paso a ser frecuentada por los árabes de Zanzibar,
Kilwa, Mombaza y sobre todo por los de las islas Comores.
A
partir de 1854, el tráfico de esclavos para las islas francesas
paso a llamarse "exportación de trabajadores libres".
Esto se debió a la prohibición del tráfico y al control de
los ingleses en el Indico. En la práctica, este tipo de
comercio terminó sólo en 1902.
Como
medida de la magnitud del tráfico, sirve el siguiente cuadro
que indica el número de esclavos embarcados sólo desde
Mozambique a las islas del Indico entre 1720 y 1902 (19):
Período
Número de esclavos
1720-1799
125.306
1800-1854
255.000
1855-1902
115.133
Total
495.439
Otro
ejemplo es el caso de la ciudad de Zanzíbar, una de las que más
evidenció el tráfico de esclavos. A partir de 1811 Zanzíbar
ya exportaba entre 6 y 10 mil esclavos por año. A partir de
1839 se convirtió en un verdadero centro del tráfico de
esclavos en la costa oriental de Africa. Se calcula que eran
vendidos entre 40 y 45 mil esclavos por año.
6.
El comercio triangular
Inicialmente,
desde que en 1441 los portugueses capturaron por primera vez
esclavos africanos, estos eran exportados para Portugal, España
e Italia y otras partes de Europa, aunque en pequeñas
cantidades.
Después
de la conquista de América, el tráfico de esclavos no sólo
aumentó extraordinariamente, sino que se transformó en una
institución que por cerca de cuatro siglos iría a relacionar
en forma dramática a tres continentes: Africa-América-Europa.
Esta relación es conocida como comercio o tráfico triangular.
A
inicios del Siglo XVI varios territorios en América fueron
colonizados por portugueses y españoles. Los aborígenes fueron
masacrados o reducidos a la esclavitud durante la conquista.
Como
ya se señaló, en estas tierras conquistadas los europeos
introdujeron el cultivo de la cana de azúcar, tabaco, algodón
y café y la extracción de oro y plata, productos todos muy
apetecidos en Europa.
Estas
labores exigían de mucha mano de obra. Los aborígenes
diezmados por las guerras, las epidemias, el trabajo forzado y
el alcohol no podían satisfacer las necesidades de mano de
obra. Los traficantes ávidos de lucro y con experiencia en el
tráfico de esclavos ponen sus ojos en Africa, como región con
fuerte mano de obra barata.
Por
otro lado, a inicios del Siglo XVI, Europa ya es el centro del
comercio que liga todos los continentes. Los navíos negreros
que transportan esclavos parten para Africa desde los puertos
europeos cargados de artículos de reducido valor: barras de
fierro, tejidos, uniformes, bebidas alcohólicas, espejos,
collares, armas, etc.
En
Africa, estos artículos son trocados por oro, pieles, goma,
marfil y sobre todo por esclavos, para después ser llevados a
América y ser entregados a los colonos que explotaban las
plantaciones y minas.
También
en el continente americano funciona el trueque y los esclavos
son cambiados por azúcar, algodón, tabaco, café, madera, oro,
plata y otros metales preciosos, que los comerciantes negreros
venden posteriormente en los mercados de Europa. Se podría
comparar este comercio con el que actualmente se conoce con el
nombre de "barter", en el cual no hay dinero en
circulación, sino sólo bienes y productos.
En
un comienzo, el comercio es monopolio absoluto de españoles y
portugueses, pero a partir de finales del Siglo XVI las compañías
holandesas, francesas e inglesas entran en este circuito
mercantil, luchando por controlar estas regiones. Surge así una
competencia encarnizada entre los países europeos que se
mantiene durante todo el período del tráfico de esclavos.
Los
holandeses traficaban y exportaban los esclavos que vendían en
el Brasil y en América Central. En el Siglo XVIII, los ingleses
transportaban para sus colonias en América del Norte, para México, Cuba, Jamaica y el Perú.
A
partir del Siglo XVII y especialmente en el siglo XVIII los
negreros franceses desembarcan esclavos en la isla de Santo
Domingo (Haití), en las Antillas Francesas y en Lousiana en América
del Norte.
En
el transcurso de los siglos XV y XVI el tráfico negrero fue
obra especialmente de navegantes particulares, comerciantes y
piratas. A partir del Siglo XVII pasa a ser ejercido por grandes
compañías. Ellas se encargan del comercio en el Atlántico y
de la explotación de las colonias. Organizan también la
instalación de factorías, la construcción de fuertes y bodegas
para almacenar esclavos.
En
el caso de Portugal, el tráfico de esclavos fue realizado prácticamente
sólo por negreros particulares, que llevaban del Brasil a
Africa tabaco de mala calidad y ron y regresaban con esclavos a
cambio. Esto se desarrollo especialmente a partir del Siglo
XVII, cuando las relaciones entre las posesiones de Africa y el
Brasil comenzaron a ser directas. En el comercio del Atlántico,
Portugal se ve superado por los grandes países expansionistas
de la época: Holanda, Francia e Inglaterra.
7.
Consecuencias del tráfico para Africa
Efectos
demograficos
El
tráfico de esclavos provocó estragos en Africa, los cuales aún
hoy en día se hacen sentir. Durante cuatro siglos este
continente fue escenario de guerras y "razzias" por la
captura de esclavos. Millones de africanos fueron exportados
para tierras lejanas, otros tantos millones murieron en largas
marchas hasta la costa y en los almacenes a la espera de ser
embarcados.
Este
éxodo forzado de millones de personas provoco la disminución
del crecimiento vegetativo de la población africana, ya que los
hombres y mujeres en edad de procreación eran vendidos.
Algunos
investigadores llegan a decir que entre los siglos XV y XIX el
continente perdió más de cien millones de hombre y mujeres jóvenes.
Varias regiones africanas quedaron casi totalmente despobladas.
El investigador André Gunder Frank en su libro La Acumulación
Mundial 1492-1789 señala la cifra de 13.750.000 esclavos traídos
a América entre los siglos XVI y XIX, a lo que el investigador
Enrique Peregalli añade un 25% por muertes en el trayecto y un
25% más por muertes en Africa con motivo de las guerras de
captura, lo que da un total de 20.625.000 africanos perdidos
para el continente en ese período (21).
Igualmente,
se calcula que en ese período sólo desde la costa de Angola a
los puertos de São Tomé y América fueron transportados tres
millones de esclavos. Así se explica que las zonas más
pobladas en el Siglo XV como el Congo, Ndongo y Quissana, en el
Siglo XVII estuviesen ya despobladas.
Además,
muchas poblaciones, ante el peligro de la esclavitud,
abandonaron sus zonas originales, refugiándose en las regiones
interiores, ayudando a la despoblación.
Efectos
políticos
El
comercio de esclavos era el más lucrativo y los europeos se
encargaron de persuadir a los jefes locales y a los mercaderes
africanos para participar en él. De este modo se produjo una
reacción en cadena. La aristocracia, los jefes y los
comerciantes africanos querían aumentar su riqueza, autoridad y
poder, queriendo también defender su independencia. Para ello,
necesitaban de armas de fuego y mercancías de Europa. En este
contexto, la fabricación de armas de fuego se transformó en un
gran negocio de exportación. Con ellas se organizaban extensas
cazas de hombres, ataques a otros pueblos, tribus y aldeas, con
el fin de someterlos y venderlos como esclavos.
De
este modo, se deterioraron las relaciones entre los diversos
estados y pueblos. Los pueblos del litoral y del interior más
próximo se encontraban en guerra continua. Así, a partir del
Siglo XVI los reinos de Benín, Congo y Angola en Africa
Occidental, tal como el Imperio Mutapa en Africa Oriental, se
desmoronaron.
En
los siglos XVII, XVIII y XIX, en las selvas del Golfo de Guinea
y en el valle del río Zambeze se desarrollaron estados
militares con base en el comercio de esclavos. Tenían una rígida
organización militar, poseían grandes ejércitos permanentes y
se enriquecían con la venta de sus propios hermanos, haciendo la
guerra a los pueblos vecinos.
Efectos
económicos
Además
de la captura de hombres y mujeres, el tráfico promovió el
saqueo sistemático de los bienes producidos. Ya sea a través de
tributos o de pillaje, los traficantes saqueaban el producto de
las cosechas, ganado, marfil, pieles, cera, maderas preciosas.
Las
actividades económicas como la agricultura, minería, artesanía,
alfarería y el comercio local fueron abandonados y se
orientaron a una actividad económicamente más productiva: la
esclavitud.
El
tráfico de esclavos trajo al continente africano un
estancamiento, por no decir un retroceso económico. La
agricultura, los tejidos, la fundición y la forja de metales se
fueron reduciendo. En contrapartida, se desarrollo la exportación
de seres humanos.
En
lugar de poner a la venta productos, ahora el único producto de
fácil venta en el mercado eran los propios productores. Las
pequeñas industrias locales no pudieron sobrevivir. Por lo
tanto, el tráfico de esclavos retardo el desarrollo y creó
condiciones para el actual estado de subdesarrollo (22).
Citas
(1)
Del Siglo XII al XIV, Kilwa fue la ciudad más importante de la
costa oriental de Africa. En su apogeo, Kilwa llego a controlar
Sofala (s. XIII), Mafia, Zanzíbar, Pemba y otras ciudades
costeras del sur. Ubicada en el actual territorio de Tanzania.
(2)
Sofala era una ciudad portuaria que se situaba un poco al sur de
lo que es hoy el puerto mozambiqueño de Beira. Era el puerto más
al sur de la costa oriental africana conocido por los árabes. A
través de Sofala obtenían el oro producido en el Gran Zimbabwe
y en el Imperio de Mutapa.
(3)
Principal puerto de Kenya.
(4)
Pueblo que habitaba la costa oriental de Africa. Su nombre
proviene de la palabra árabe "swahel" que significa
"costa marítima". El swahili es una lengua bantú. En
el Siglo VII de nuestra era estas poblaciones se convirtieron al
islamismo.
(5)
Entre 1440 y 1450 Nyantaimba Mutota sale del Gran Zimbabwe con
sus guerreros y familias para el norte y se queda en la región
de Dande, en el valle del río Zambeze. Los ejércitos de Mutota
conquistaron esta zona del norte del altiplano y formaron entre
los ríos Mazoe y Luia un nuevo reino. Matope, hijo y sucesor de
Mutota, unificó todas las tierras entre el desierto de Kalahari
y la región de Sofala. Fundó el Imperio Mutapa, cuyos límites
se extendían desde el desierto de Kalahari al Océano Indico y
del río Zambeze al río Limpopo, rodeado de reinos vasallos que
le obedecían.
(6)
El Reino de Zimbabwe fue uno de los más poderosos de toda
Africa Austral. Las poblaciones de Karanga lo fundaron entre los
ríos Zambeze y Limpopo. Su apogeo se sitúa entre los años
1250 y 1450. Hoy aún existen las ruinas de lo que fue la
capital de este Reino, el "Gran Zimbabwe" o "Casa
de Piedra", construida en varios períodos entre el Siglo
VIII y el Siglo XV.
(7)
El Imperio del Congo fue un reino poderoso que creció y se
desarrolló sobre las márgenes del río que después tomó su
nombre. Fue fundado por Nimia Lukeni a finales del primer
milenio de nuestra era. Se extendía desde el río Congo al
norte hasta el río Cuanza por el sur, ocupando toda la región
norte del territorio actual de Angola, desde el Océano Atlántico
por el occidente hasta el río Cuango por el oriente.
(8)
Ghana fue el reino mas antiguo de Africa Occidental. Ya en el
Siglo IV Ghana era una confederación de clanes. Su apogeo se
produjo en el Siglo X, siendo destruido en el siglo siguiente.
Se situó entre los ríos Senegal y Niger. Tenía a Kumbi-Saleh
como capital.
(9)
En las ruinas de Ghana se encuentran los fundamentos de los orígenes
del reino de Mali. Sus fundadores pertenecían al grupo lingüístico
Mande. Alrededor del año 1350 los Mande extendieron su
autoridad a todo el valle superior del río Niger (hasta Gao), a
una parte del Sahara (Walata), al Bambuk y a toda la región
costera comprendida entre el río Senegal y el río Geba. Su
capital era Niani.
(10)
Songhay fue el último de los imperios sudaneses. Fue construido
por campesinos Gabibis y pescadores Sorko de las márgenes del río
Níger. Su apogeo se sitúa entre los siglos XIV y XVI.
(11)
Las islas del Océano Indico a que se refiere este trabajo son:
las islas Seychelles (89 islas e islotes), las islas Mascarenas
(actualmente constituidas por el estado de Mauricio (12) Agalea,
Albatros, Cargados, Coco y Rodríguez- y la Isla de la Reunión,
posesión francesa), las islas Comores y la isla de Madagascar.
(13)
Mani significa jefe, especialmente para designar al jefe de
tribu.
(14)
El nombre de Angola proviene de Ngola, rey de Ndongo.
(15)
Sobre la complicidad de los gobernadores portugueses en las
colonias respecto al tráfico de esclavos existe abundante
documentacion en el Archivo Histórico Ultramarino de Lisboa y
en el Archivo Histórico de Mozambique en Maputo.
(16)
El pueblo "yao" (conocido como "mujao" por
autores portugueses antiguos o como "ajau" por los
contemporáneos) tenía su centro en los contornos del lago de
Niassa y entre los años 1840/50 el pilar de su economía se
basaba en el comercio de esclavos.
(17)
El Imperio Marave fue formado por los Lunda, pueblo que vivía
en la región de Tete, al norte del río Zambeze y que salió de
su territorio avanzando a lo largo de este río hasta la costa,
siguiendo luego hacia el norte más allá del río Rovuma
(actual frontera entre Mozambique y Tanzania).
(18)
Alrededor del año 1600, Portugal envió a Mozambique colonos
portugueses e indios cristianos de Goa para establecerse en el
valle del río Zambeze. En 1650, el Rey de Portugal decidió que
las tierras del valle pertenecían a Portugal y que sus
propietarios debían pagar tributos a la Corona. Las tierras
pasaron a ser arrendadas por un plazo ("prazo" en
portugués, de allí su denominación como "prazos da Zambézia"
o "prazos da Coroa"). Los "prazos" fueron
utilizados por Portugal como una tentativa de garantizar la
colonización en esta región del interior, aunque durante
muchos años hubo disputas entre los "prazeiros" y la
Corona.
(19)
Los "pangaios" eran pequeñas embarcaciones utilizadas
por los traficantes árabes, las cuales por sus condiciones
especiales eran propicias para el tráfico clandestino de
esclavos desde pequeñas ensenadas y bahías, donde los navíos
de guerra no podían hacer un control efectivo.
(20)
Tomado del libro O tráfico de escravos de Mocambique para as
ilhas do Indico, 1720-1902, de José Capela. Período
1720-1799: pág. 25; período 1800-1854: pág. 41; período
1855-1902: pág. 62; Núcleo Editorial de la Universidad Eduardo
Mondlane, Maputo, junio de 1987.
(21)
Enrique Peregalli, Escravidão no Brasil, Global Editora,
São Paulo, 1988, pág. 51.
(22)
Ver Madre Negra, de Basil Davidson.
Bibliografía
CAPELA,
José; O tráfico da escravatura nas costas de Moçambique, em
1902, en Arquivo, Boletin Semestral del Archivo Histórico de
Mozambique, Número 3, abril de 1988, pág. 5-11.
Apontamento
sobre os negreiros da Ilha de Moçambique, en Arquivo, Número
4, octubre de 1988, pág. 83-90.
CAPELA,
José; MEDEIROS, José; O tráfico de escravos de Moçambique
para as ilhas do Indico,1720-1902;
Núcleo Editorial da Universidade EduardoMondlane,
Maputo, 1987.
INDE,
Editorial Escolar, Historia de Africa, Sexta Clase, varios
autores, Maputo, 1987.
PANTOJA,
Selma; Fontes manuscritas para a historia de Moçambique no Rio
de Janeiro - até final do século
XX, en Arquivo, Número 5, abril de 1989, pág. 41-48.
PEREGALLI,
Enrique; Escravidão no Brasil, Global Editora, São Paulo,
1988.
Varios
Autores; A historia da minha Patria, INDE, Editorial Escolar,
Maputo, 1986.