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La
guerra civil norteamericana duró cinco años. Durante su
transcurso, murieron miles de hombres en cruentas batallas.
Una de ellas ,
la más decisiva y famosa, es sin duda Gettysburg (izquierda
imagen del campo de batalla). En ella el general Lee fue
vencido. Esta derrota inició un proceso de inexorable debilitamiento
de las fuerzas sureñas que concluyó con la capitulación
de los Estados Confederados Sureños ante el general Ulises
Grant. En Gettysburg fue fundamental la defensa de la colina
Little Round Top por el heroico profesor de religión, convertido
entonces en coronel, Joshua Lawrence Chamberlain. Cuando
sus hombres parecían que estaban a punto de ser avasallados
por las cargas de las tropas sureñas, Chamberlain ordenó
un enérgico contraataque a punta de bayoneta. Esto sorprendió
a los soldados del Sur y terminó por dispersarlos. Luego
de la victoria norteña, en el campo de Gettysburg yacían
miles de cadáveres. Estos descansan
hoy en el Cementerio del Parque Nacional de Gettysburg (imagen
izquierda). En este nuevo momento de Galerias históricas
de Temakel le presentamos algunas de las numerosas
imágenes históricas que los fotógrafos de la época obtuvieron
del horror de aquella trágica guerra y un artículo sobre
la batalla de Gettysburg.
GALERIA
FOTOGRAFICA DE GETTYSBURG Y LA GUERRA CIVIL NORTEAMERICANA
Imágenes:
Arriba, portada: Tres soldados sureños capturados después
de Gettysburg. Fotos 1, 2 y 3: soldados muertos durante
batalla de Gettysburg; 4: General Ulises Grant; 5: Oficiales
de la Unión, 1862; 6: General Lee; 7 y 8: otros caídos
de Gettysburg; 9: Oficiales sureños; 10: Banda de
músicos de la Union; 12: Soldados del Norte en la inminencia
del choque en Gettysburg; 13: Imagen de Richmond, 1862,
capital de los estados sureños confederados.
Abajo, izquierda, en artículo
sobre batalla de Gettysburg, imagen de
Joshua Lawrence
Chamberlain, héroe del ataque a punta de bayoneta en la
colina Little Round Top.
LA BATALLA DE GETTYSBURG
Por
David F. Cross
La Batalla de Gettysburg,
y quizás el destino de la Unión, se decidió en una hora
de lucha desesperada sobre las laderas rocosas de Little
Round Top.
En Junio de
1863, la fortuna militar
Confederada en el Este estaba en su cenit. El Ejército de
la Unión del Potomac acababa de ser derrotado en la Batalla
de Chancellorsville; vigorizado con su victoria, el Ejército
de Virginia del Norte empezó la invasión del Norte. Parecía
que una victoria decisiva más, esta vez en el suelo del
estado Norteño, podría aplastar la ya hundida voluntad del
Norte y forzar al gobierno de Abraham Lincoln a la mesa
de negociación, donde una paz negociada podía ganar la guerra
para la Confederación.
El
1 de Julio, por una dramática consecuencia, el ejército del General
Robert E. Lee se encontró con el Ejército del Potomac. mandado ahora
por el Maj. Gen. George Gordon Meade, en la Batalla de Gettysburg. El
primer día del encuentro, las legiones de Lee empujaron a las tropas
Federales a través de la ciudad a una posición defensiva en Cemetery
Ridge. El ejército de Lee parecía invencible. Al final del día,
parecía como si otra gran victoria Confederada estuviera por
producirse. Sin embargo, podría ganarse esta vez más que sólo otra
batalla , posiblemente toda la guerra.
Por
supuesto no ocurrió de este modo. Mejor liderado por Meade, superiores
decisiones tácticas de sus oficiales de campo y, lo más importante,
tenazmente combatido por las tropas Federales, derrotó al los
Confederados y los empujo a Virginia. Con la retirada del ejército
Rebelde, el espectro de la paz se desvaneció para siempre.
Pero
estuvo cerca. Desde entonces, los " ¿y si?" de Gettysburg han
encantado a los historiadores de la batalla más importante de la Guerra
Civil. Uno de los grandes imponderables se sitúa en la funesta lucha
por Little Round Top. La posición defensiva de la Unión en el segundo
día de batalla se asemejaba a una "J" invertida,
extendiéndose desde Culp`s Hill al norte, alrededor de Cemetery Hill y
al sur irregularmente a lo largo de Cemetery Ridge hasta Little Round
Top. Geográficamente y estratégicamente, los 182 metros de altura de
Little Round Top se anclaban a la izquierda de la Línea de la Unión.
En manos Confederadas, las tropas de Lee tendrían un trampolín para
atacar la retaguardia de la Unión y forzar la evacuación de Cemetery
Ridge.
La
mañana del 2 de Julio, el segundo día de la batalla, Little Round Top
estaba ocupada por una división del XII Cuerpo mandado por el Brig.
Gen. John W. Geary. Meade ordenó a la unidad de Geary reunir el resto
del XII Cuerpo en Culp`s Hill y a las tropas del III Cuerpo del Maj.
Gen. Daniel E. Sickles encargarse de la posición de Geary. Pero en la
confusión, las tropas del III Cuerpo no llegaron y Geary empujó fuera
a sus hombres demasiado pronto, dejando Little Round Top indefensa. Lee,
sintiendo la debilidad Federal, eligió atacar el sur de la línea de la
Unión. Si las tropas Confederadas pudieran romper esta parte de las
defensas de la Unión y ocupar Little Round Top, toda la línea de la
Unión se volvería indefendible.
Hubo
muchos momentos cruciales en los tres días de batalla en Gettysburg,
pero ninguno como la defensa de Little Round Top por el 20º Regimiento
de Maine. Si hubieran sido expulsados los Yankees de Maine de Little
Round Top, la Batalla de Gettysburg podía haber tenido un resultado
diferente. Al menos, Meade así lo pensó, diciendo más tarde, " A
no ser por el oportuno avance del Quinto Cuerpo y el rápido envió de
una parte a Round Top, donde se encontraron al enemigo casi en la cresta
y tuvieron una desesperada lucha para asegurar la posición- Yo digo que
a no ser por estas circunstancias el enemigo habría asegurado Round Top
plantando su artillería ahí, dominando todo el campo de batalla, y el
resultado de lo que hubiera pasado lo dejo a su juicio."
Afortunadamente
para las fuerzas Federales, a Lee le llevó la mayor parte del día
reunir sus tropas y disponerlas para atacar las zonas débiles. Su plan
era atacar la izquierda de la Unión con 20.000 hombres mientras el
resto de su ejército presionaba la derecha de la Unión. La división
de Mayo General John B. Hood, compuesta por la Brigada de Alabama del
Gen. Brig. E.M. Law a la derecha y la Brigada de Texas/Arkansas del Gen.
Brig. J.B. Robertson a la izquierda, avanzaría primero sobre las 4:30
p.m. Se dirigieron hacia el sur de la línea de la Unión defendida por
el V Cuerpo del Maj. Gen. George Sykes. A medida que la brigada de Law
avanzaba, giró oblicuamente hacia la izquierda, golpeando la ladera
occidental de Little Round Top y arremetiendo hacia el desfiladero de
Plum Run; lo que amenazó con envolver todo el flanco izquierdo de la
Unión. El Teniente General James Longstreet más tarde describiría
este avance de la división de Hood como las " 3 mejores horas de
combate que ninguna tropa había hecho en un campo de batalla."
Mientras
tanto, Meade estuvo enviando tropas hacia el interior de sus líneas tan
rápido como llegaban al campo de batalla. Estaba preocupado por el
flanco izquierdo de la Unión y envió a su jefe de ingenieros, Gen.
Brig. Governeur K. Warren, a Little Round Top para valorar la
situación. Warren llegó a las 3:30 p.m. y- para su completa sorpresa-
encontró la colina sin defensa. Reconociendo el desastre en el hecho,
envió frenéticamente jinetes a Meade y Sickles que mandaba el
adyacente III Cuerpo, solicitando ayuda inmediata. Sickles, cuyas tropas
aún estaban calurosamente trabadas en combate, respondió que no tenía
nada que le sobrase. Afortunadamente, el Coronel Strong Vincent, que
mandaba la 3ª Brigada de la 1ª División, del V Cuerpo, interceptó
uno de los mensajes de ayuda. Inmediatamente reconoció la importancia
estratégica de la colina y llevó a los 1350 hombres de su brigada a
"redoble" hacía Little Round Top. Vincent situó los cuatro
regimientos de su brigada- el 20º de Maine, el 83ª de Pennsylvania, el
44ª de Nueva York y el 16ª de Michigan- a lo largo de las laderas
meridional y occidental que encaraban frontalmente a los Rebeldes. Sus
últimas palabras a los 389 hombres del 20º de Maine fueron: "Esta
es la izquierda de la línea de la Unión. ¿Lo entienden?. ! Tienen que
mantener este terreno a toda costa ¡"
Avanzando
contra ellos estaba el 15ª Regimiento de Alabama y siete compañías de
47º Regimiento de Alabama, bajo el mando del Coronel William C. Oates.
Se le había ordenado "pasar entre los Round Tops, encontrar la
izquierda de la Unión, rodearla y capturar Little Round (Top)."
Sus hombres fueron atraídos hacia su derecha por el fuego de un
destacamento del 2º de Tiradores U.S (Berdan`s) del Mayor Homer R.
Staughton en la base de Round Top. Empujando a los tiradores, los
regimientos de Alabama se movieron hacia la cima de Round Top.
Haciendo
una pausa para descansar, Oates alineo a sus hombres y los envió
rompiendo la ladera norte de Little Round Top por la garganta entre las
colinas. De repente, lo que fue descrito como una "gran
fuerza" de enemigos arrojó "el más destructivo fuego"
hacia sus hombres desde la ladera de Little Round Top- era el 20º
Regimiento de Maine de Chamberlain.
Oates
tenía la ventaja en números, 654 fusileros contra 358 de Maine. Él
describió al 15º de Alabama como el "mejor y más fuerte
regimiento de la división de Hood". Sus hombres estaban
endurecidos en la batalla y muy confiados, se vanagloriaban de que
"nunca se habían batido en retirada". Cuando atacaron se
batieron con fuerza, "con una impetuosidad que revelaba la
anticipación de un fácil triunfo". Sin embargo, debían haber
estado cansados, habiendo marchado 28 millas (42 Kms) en la últimas 24
horas para llegar al campo de batalla. Oates no era un soldado
profesional, convirtiéndose en coronel del 15º de Alabama en Mayo de
1863, pero era conocido como un líder feroz y agresivo.
Los
hombres del 20º de Maine, en contraste con los de Alabama, no eran
tropas veteranas, habiendo tenido una pequeña experiencia en el campo
de batalla. Estos hombres también estaban cansados; habían marchado
durante 107 millas (154 Kms) en los últimos cinco días, incluyendo 26
millas (39 Kms) el día anterior, para llegar al campo de batalla. Su
coronel había sido profesor de religión y lenguas romances en el
Bowdoin College. Sin embargo, Joshua Lawrence Chamberlain compenso la
ventaja de Oates con una fuerte posición, un mejor manejo de sus
hombres, y una determinación de hierro. Chamberlain informó que cada
hombre que pudiera llevar un rifle, incluyendo "cada gastador y
músico", estaban colocados en la línea. Dos soldados del 2º
Regimiento de Maine estando vigilados por el 20º Regimiento de Maine
mientras esperaban la corte marcial también les fueron dados rifles y
uniéndose de buena gana a la línea de batalla.
Chamberlain
envió a la Compañía B, mandada por el Capitán Walter G. Morril, a la
izquierda como escaramuceadores para proteger su flanco. Detenidos por
el avance de los Rebeldes, los hombres de Morril se ocultaron tras un
muro de piedra. Allí se les unieron 14 Tiradores Berdan, que
previamente habían sido expulsados del frente de Round Top.
Posteriormente este acontecimiento tuvo importantes consecuencias.
Las
tropas de Alabama atacaron a las 6 p.m., y la lucha inmediatamente se
volvió intensa. Más tarde Oates describió la lucha: "Ordené a
mi regimiento arrojar a los Federales del borde de rocas, ganar la
retaguardia enemiga, y echarlos de la colina. Mis hombres obedecieron y
avanzaron hasta la mitad del camino de la posición enemiga, pero el
fuego era tan destructivo que mi línea se agitó como un hombre
intentado andar contra un fuerte viento, y entonces lentamente,
tenazmente, retrocedieron un poco".
Oates
ordenó otro avance: "Expulsamos a los Federales de su fuerte
posición defensiva; cinco veces se recobraron y nos cargaron, dos veces
llegaron tan cerca que algunos de mis hombres tuvieron que usar sus
bayonetas." Otra carga más de las tropas de Alabama y el
"20º de Maine fue expulsado del borde pero no más allá del
siguiente borde de la falda de la montaña."
La
lucha era ahora cuerpo a cuerpo, tan cerca que - por una vez - las
supuestas bayonetas realmente se convirtieron en un arma más que en una
mera amenaza. Un soldado raso del 20º de Maine, envalentonado o
enloquecido por la lucha, intentó arrebatar los colores al abanderado
del 15º de Alabama, John G. Archibald. Como el Yankee hizo una
repentina acometida por la bandera, el Sargento Pat O`Connor avanzó
serenamente y clavó la bayoneta en la cabeza del Federal.
El
ruido de la batalla, tan fuerte como se pueda imaginar, era
ensordecedor. El Capitán James H. Allison, al mando de la Compañía C,
ahuecó su mano en su oreja mientras Oates gritaba una orden. Entonces,
en el proceso de ejecutar la maniobra ordenada, Allison de repente cayó
con una bala atravesada en la cabeza. Se giró sobre su espalda,
levantó sus brazos, tembló y murió. El resto de la compañía,
horripilada por la visión, perdió un momento y se amontonó alrededor
de su líder caído hasta que Oates consiguió que empezaran a avanzar
de nuevo.
Otro
comandante de compañía, el Capitán Henry C. Brainard de la Compañía
G, cayó entre el pedregoso borde de Little Round Top. Sus últimas
palabras fueron, "¡O Dios, que pueda ver a mi madre!"
Incluso
más doloroso para Oates, a nivel personal, fue la pérdida de su joven
hermano John, que ahora sucedió en el mando a Brainard. El joven Oates
había estado enfermo ese día y solo había alcanzado el campo de
batalla después de que su hermano encontrara un caballo para que él lo
montara. Entonces el Coronel Oates se acerco a su lugar de reposo en el
campo y le sugirió que podría, con honor, permanecer tras la líneas.
"Hermano, yo no lo haré," dijo John Oates. "si me
quedase la gente diría que lo hice por cobardía; no, señor, soy un
oficial y nunca deshonraré el uniforme que visto; recorreré todo el
camino, a menos, que me maten, lo cual es muy probable." John Oates
cayó muerto, abatido por muchas balas, momentos más tarde.
Theodore
Gerrish del 20º de Maine describió la batalla desde su lado:
"Diez minutos habían pasado desde que habíamos formado la
línea...pero no teníamos indicios del enemigo: ¡Pero
Mirad!¡Mirad!¡Mirad! exclamó la mitad de los cien hombres de nuestro
regimiento al mismo tiempo; y no es de extrañar, por la derecha de
nuestro frente vimos las líneas del enemigo. El choque se inició...la
carnicería empezó. Nuestro regimiento fue cubierto por humo y
fuego."
Desearía
poder pintar con mi pluma los tremendos detalles de esa hora - como
rápidamente los cartuchos eran arrancados de las cajas y derramados en
las humeantes bocas de las armas; como las baquetas de acero chocaban y
sonaban en los ardientes cañones; como las manos y caras de los hombres
se volvían lúgubres y negras con la pólvora quemada; como nuestra
pequeña línea, bautizada con fuego, se tambaleaba acá y allá como si
avanzara o la empujaran; como nuestros oficiales animaban valientemente
a los hombres a permanecer y exponiéndose temerariamente al fuego
enemigo - una terrible mescolanza de llantos, gritos, vítores, gemidos,
oraciones, maldiciones, estallidos de proyectiles, zumbidos de balas de
rifle y sonidos de acero.
El
enemigo estaba vertiendo un terrible fuego sobre nosotros, sus fuerzas
superiores les daba una gran ventaja...El aire parecía estar vivo con
el plomo. Las líneas a veces estaban tan cerca unas de otras que los
cañones de las armas hostiles casi se tocaban...Una vez hubo una breve
calma en la carnicería, y nuestra agotada línea se cerró, pero pronto
la lucha ardió de nuevo con renovada fiereza...Muchas de nuestras
compañías habían sufrido terriblemente...pero no hay descanso y la
carnicería continuó."
Oates
decidió concentrar al 15º de Alabama a su derecha en un esfuerzo por
flanquear la izquierda de la línea de la Unión. Advertido de que
"algo muy extraño estaba pasando" tras los Confederados
atacantes, Chamberlain trepó a una gran roca y vio a las columnas de
flanqueo de Oates moviéndose para atacar el flanco izquierdo. El 20º
de Maine estaba en un gran apuro. Chamberlain tuvo que maniobrar para
proteger su flanco mientras combatía con el 47º de Alabama a lo largo
de todo su frente. Informó que, "Sin revelar el peligro excepto a
uno o dos oficiales, tuve que mover el ala derecha al flanco izquierdo,
cogiendo intervalos de un paso o dos...extendiéndola tanto como para
cubrir todo el frente donde se luchaba; y al mismo tiempo moví el ala
izquierda a la retaguardia izquierda, haciendo un gran ángulo en los
colores que fueron llevados hasta el frente donde nuestra izquierda
tenía su primer apoyo."
La
línea del 20º de Maine se asemejaba ahora a un "V" compuesta
por un único escalón de hombres. "Nunca fuimos tan rápidos"
informó Chamberlain, el 15º de Alabama que asaltaba de nuevo lo que
esperaba que fuese un flanco izquierdo desprotegido, llegando a diez
pasos antes de ser detenidos por la repentina mortal descarga de la
nueva ala izquierda del 20º de Maine. "Desde ese momento comenzó
un feroz y sangriento combate más allá del que haya visto nunca y el
cual duró con toda su furia toda una hora", informó Chamberlain.
Cada bando lucho como hombres enloquecidos. En la historia del 20º
regimiento de Maine simplemente se declara que, "Nadie pudo
describir esta parte del combate con coherencia". Chamberlain
recordó que "el eje del conflicto se balanceó adelante y atrás,
con salvajes molinos y remolinos. A veces vi alrededor a más enemigos
que a mis propios hombres."
Los
Confederados de algún modo rompieron a través de la línea de la
Unión en muchos lugares; hubo un combate cuerpo a cuerpo. De alguna
manera la línea del 20º de Maine se sostuvo, pero su ala izquierda
había sido forzada a retroceder tanto que ahora la línea se asemejaba
a una horquilla del pelo y el fuego proveniente de la izquierda
aterrizaba en la retaguardia del ala derecha. Eran ya la 7 p.m. pasadas
y el 20º de Maine estaba con una mala formación.
El
regimiento había disparado 15.000 balas, y las 60 balas asignada por
hombre estaban casi agotadas. Trescientos treinta y ocho hombres habían
ido al campo de batalla y solamente 228 quedaban operativos. El enemigo
parecía congregarse para otra carga, que ciertamente sobrepasaría al
ala izquierda del 20º de Maine. El soldado Gerrish recordó: "A
nuestra línea la habían empujado tanto que nuestros muertos estaban en
la líneas enemigas. Nuestra munición estaba a punto de acabarse, y
estabamos usando los cartuchos de las cajas de nuestros camaradas
heridos. Un momento crítico había llegado, y no podíamos permanecer
así por más tiempo; debíamos avanzar o retroceder".
Para
Chamberlain solo quedaba una cosa - un contraataque. Dio la orden,
"!calen bayonetas¡"Gerrish lo describió de este modo:
"Todo hombre comprendió en un momento que el movimiento era
nuestra única salvación, pero hay un límite para la resistencia
humana...y la pequeña línea parecía acobardada bajo el feroz fuego
que estaba siendo vertido sobre ella. En ese momento de suprema
necesidad...el Teniente Holman S. Melcher con un vítore y un destello
de su espada, completó diez pasos al frente, saltó - diez pasos - más
de la mitad de la distancia entre las líneas hostiles. ¡Adelante!
¡Adelante! ¡Adelante, chicos! gritó. El sargento abanderado y el
valiente guardia abanderado le siguieron, y con un salvaje alarido de
angustia sacado de su torturado corazón, el regimiento cargó".
En
una maniobra brillantemente ejecutada, los hombres de Chamberlain
cargaron hacia delante y a través de la colina desde el ala izquierda
de su línea mientras que los de la derecha se balanceaban con ellos en
una extensión del movimiento de "avance de la rueda derecha".
Chamberlain describió la carga como teniendo el efecto de "una
segadora derribando al desconcertado enemigo". Aturdidos, las
tropas Confederadas de los escalones del frente arrojaron sus rifles y
se rindieron. El resto se rompió y se retiró a un muro de piedra en su
retaguardia.
"De
repente", dijo Chamberlain, "para nuestra mutua sorpresa, dos
filas de cañones de rifles brillaron sobre las piedras, y una descarga
asesina fue vertida sobre ellos a corta distancia". La perdida
Compañía B del Capitán Morril y los errantes tiradores de Staughton
salieron de su escondite, y con un grito cargaron también contra el
flanco Confederado, produciendo tal conmoción que los Rebeldes pensaron
que eran todo un regimiento. Oates describió la situación: "Mi
situación rápidamente se volvió insostenible. Se informó que la
infantería Federal bajaba por mi derecha y ciertamente estaban cerca de
mi retaguardia". Ordenó a sus oficiales "regresar a sus
compañías; los agotaremos tanto como nos sea posible".
Lo
que quedaba de los Regimiento 15º y 47º de Alabama huyeron de Round
Top. Oates se desplomó mientras escalaba la colina y pudo haber sido
capturado de no ser por dos de sus hombres que lo llevaron a un lugar
seguro. Describió la retirada simple y honestamente, diciendo,
"Corrimos como una manada de ganado".
Chamberlain
informó de la captura de 400 prisioneros. Además se encontraron 150
muertos y heridos Rebeldes en su frente. Estos números parecen
exagerados; al menos Oates así lo pensó. Admitió que en un
llamamiento después de la batalla sólo 223 de los hombres alistados y
la mitad de los oficiales (19) de su regimiento respondieron. El 20º de
Maine tenía solamente a 200 de sus 386 oficiales y hombres aún
operativos. El asalto Confederado de la ladera sur de Little Round Top
había sido rechazado.
Sin
embargo, la batalla no iba tan bien en la derecha, donde los hombres de
Law fueron empujados de la ladera oeste de Little Round Top. El 44º de
Nueva York y el 83º de Pennsylvania en el centro permanecieron firmes
contra los repetidos ataques, pero en la derecha, parte del 16º de
Michigan retrocedió. Cuando Vincent vio signos de vacilación en el
16º de Michigan, avanzó rápidamente y, mientras animaba a sus
hombres, cayó, mortalmente herido. Murió cinco días más tarde.
Parecía
que los Confederados podrían vencer a pesar de la heroica defensa del
20º de Maine. Warren, en la cima de Little Round Top, recibió una
llamada de auxilio inmediato. Buscó refuerzos y encontró al Coronel
Patrick H. O`Rorke y al 140º Regimiento de Nueva York en su
retaguardia. Estos 526 hombres, vestidos con el nuevo uniforme de los
Zuavos, subieron la colina. Sin tiempo para alinearse en escalones,
O`Rorke gritó, "¡Bajad este camino, chicos!" y los dirigió
bajando la ladera occidental. Sus hombres arrojaron a las tropas
Confederadas, pero O`Rorke cayó con la primera descarga, fatalmente
alcanzado en la rodilla por una bala Minie.
Por
el momento los Confederados podían reagruparse, más refuerzo de la
Unión se habían colocado en posición. Esto desanimó posteriores
intentos de los Sureños de tomar Little Round Top. La oportunidad de
oro de rodear la izquierda de la Unión se fue. Little Round Top había
sido salvada por la Unión, y salvando Little Round Top, sus valientes
defensores habían salvado la izquierda de la línea de la Unión, la
batalla de Gettysburg, y quizás toda la Unión.
Oates
dijo más tarde, "El General Lee nunca tuvo la victoria tan cerca
como ese día en Little Round Top" Y añadió que: "No hubo
mejor regimiento en el ejército Confederado que el 15º de Alabama, y
si falló en alcanzar cualquier punto, ningún otro regimiento
necesitaba intentarlo. Lucho dura y persistentemente. Los otros
regimientos de la brigada hicieron su servicio en Gettysburg, pero el
15º se batió como nadie. Nunca hubo combatientes más duros que los
del 20º de Maine y su galante Coronel. Su habilidad y persistencia y el
gran valor de sus hombres salvaron Little Round Top, y al Ejército del
Potomac, de una derrota. A veces grandes sucesos cambian por hechos
comparativamente pequeños".
Quizás
por lo demostrado en Gettysburg, Oates nunca fue confirmado oficialmente
coronel por el Congreso Confederado. En vez de eso, su mando recayó en
otro oficial del regimiento, el Mayor Alexander A. Lowther, que se las
arregló para recibir su nombramiento antes que Oates. Rebajado a Mayor,
Oates fu transferido al 48º Regimiento de Georgia, y mientras lo
mandaba fue herido de bala en el brazo derecho en Junio de 1864 durante
la Campaña de Wilderness. El miembro fue amputado y consecuentemente
Oates dejó el servicio. Después de la guerra sirvió durante siete
mandatos como congresista por Alabama y un mandato como gobernador. Su
último servicio, muy poco probable, fue el de general de brigada
durante la guerra Hispano-Americana.
Respecto
a Chamberlain, el profesor de facultad - convertido - en guerrero
sobrevivió a dos heridas en Little Round Top y a una herida más grave
11 meses después en Petersburg, donde el general Ulises S. Grant,
pensando que Chamberlain iba a morir, lo promovió a general de brigada
en el campo. Chamberlain sobrevivió a la herida, y tuvo el honor de
recibir la rendición formal del ejército de Robert E. Lee en el
Juzgado de Appomattox en Abril de 1865.
Como
Oates, su joven oponente ese memorable día, Chamberlain entró en la
política después de la guerra, sirviendo cuatro mandatos como
gobernador de Maine antes de regresar al Bowdoin College como su
presidente. En un sentido, Chamberlain había completado un círculo. Un
agradecido Congreso le otorgó la Medalla de Honor en 1893, exactamente
30 años después de su rápida y gallarda acción de salvar Little
Round Top - y la Unión. (*)
(*)
Traducción: Harold Paredes
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