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LA GEOLOGíA Y LA MEMORIA DE LAS
ROCAS
Entrevista
de Nicolás Adamo al geólogo Daniel Fazio, Licenciado
en Geología de la Universidad de La Plata.

Rocas:
memoria secreta del planeta. Entre pliegues rocosos y sedimentos,
se apretujan antiquísimas marcas de tiempo e imágenes de
perdidas geografías. En las culturas arcaicas, la piedra
simbolizaba eternidad y manifestación de la divinidad del
cielo. La piedra fascinaba al hombre arcaico. Y al hombre
moderno, al científico, al geólogo. En la geología hay pasión
por el conocimiento de los grandes períodos de la tierra,
por los registros de los sedimentos y fósiles. Pero en el
oficio del geólogo hay lugar también para la irrupción del
asombro y la posibilidad de abandonar el tiempo cotidiano,
supeditado a lo instantáneo y veloz, y experimentar el mundo
desde otra escala: la de los grandes procesos temporales.
Esto es lo que nos manifiesta Daniel Fazio, geólogo
argentino de la Universidad de La Plata que comparte
con nosotros aquí, en Temakel, sus experiencias
sobre la memoria de las rocas. Destellos de la antigüedad
sagrada de la Tierra.
LA
GEOLOGíA Y EL ASOMBRO
-
¿Cómo se podría definir la geología?
-
La definición más clásica presenta a la geología como el estudio de la tierra
en todos sus aspectos, la tierra como planeta y la tierra como una serie
de procesos de formación de relieves, destrucción de relieves,
transporte de materiales, acumulación de estos materiales y todos los
procesos que ocurren en este planeta, procesos geológicos propiamente
dichos.
-
¿Qué puede aportar la geología para estimular una recuperación del
asombro en el desencantado hombre urbano moderno?
-
Esa es una cuestión casi filosófica. La geología intenta estudiar
vericuetos del planeta o el sistema natural que son todavía totalmente
desconocidos. Y estos vericuetos siempre serán desconocidos porque nunca
entenderemos en su totalidad cómo es este sistema
natural. De todos modos, el geólogo siempre aspira a entender los procesos
del sistema natural, el porqué de las cosas, por qué funcionaron de esta manera,
por qué se depositaron de esta otra
manera. Entonces, el descubrir todos esos procesos de la Tierra y poder
transmitirlo a otras personas ya de por sí es algo que depara asombro.
Porque en lo cotidiano uno está acostumbrado a ver cosas de todos los
días, cosas que ocurren en un tiempo muy corto que es de la vida de un
ser vivo. En ese tiempo pequeño, en nuestro tiempo corriente, las cosas que ocurren, las cosas que
van sucediendo son inmediatas, son instantáneas. Pero desde la
geología tratamos de
explicar cosas que ocurren con una velocidad infinitamente lenta,
porque estamos hablando de millones de años. Entonces cuando se explica
un proceso que ha tardado miles o millones de años, la gente se
asombra. Por eso creo que el asombro se relaciona con esa clave, con
el cambio de escala que se produce al abandonar nuestra realidad cotidiana, del ser
vivo, para situarnos luego en una realidad que es casi atemporal, una realidad muy larga en
el tiempo. Por ejemplo, las
calles de Buenos Aires fueron construidas con granitos, con rocas ígneas
traídas desde la Isla Martín García, en el Río de la Plata, donde existe un
afloramiento muy antiguo, de los más antiguos que existen en América del
Sur. Así, las calles que pisamos en Buenos Aires tienen mil
seiscientos millones de años. Y el pisar en la calle cosas tan antiguas
es algo que bien podría asombrarte.
- Quizá estamos demasiado acostumbrados a la vida en la ciudad.
Entonces, cuando nos alejamos y regresamos a lo natural, es inevitable
que nos asalte el asombro.
- Así es. Ver las cosas desde otro lugar también genera asombro. Es cómo en la pintura.
Ver un cuadro, genera alguna sensación, ya sea de agrado o de rechazo. Eso tiene que
ver con un primer acercamiento a esa obra. Ahora, se puede poseer herramientas
para analizar los distintos aspectos de esa obra vinculados con su
contexto y con el porqué se gestó de una determinada manera. Ese
análisis supone otra mirada. Otra mirada que nos puede llevar al asombro. En la geología pasa lo mismo.
Si se viaja a un valle en el sur de
Argentina, lo primero que impacta es la belleza del lugar. Pero después
se puede hacer hincapié en todo lo relacionado con la enorme antigüedad
del lugar. Se puede investigar que el lugar se formó porque
hubo una gran lengua glaciar que estuvo comiendo todos los bordes del
valle, que era inicialmente un valle fluvial, y que terminó
ahondándose y generando casi un valle de paredes verticales. Y de esta
manera comienza también el asombro.
EL
ANTIGUO ROSTRO DE LAS ROCAS EN AMÉRICA DEL SUR
-
¿Posee la Argentina particularidades geológicas que la diferencian de
otros países?
-
Generalmente, los procesos geológicos se dan en todas partes del mundo.
En todo el mundo se pueden encontrar plegamientos, erosión,
depositación. Un aspecto propio de Argentina, pero que también es una particularidad
de todo el hemisferio sur, es la
separación de los continentes.
-
¿Cuáles son las formaciones geológicas más antiguas de la Argentina?
-
Parte de la República Argentina en su subsuelo pertenece al Macizo
Brasiliano. Este macizo, que es una roca muy antigua y estable,
aflora en Brasil. Y en la Argentina aflora en las Sierras de Tandil y en
la Isla Martín García. Esos dos afloramientos pertenecen al mismo
sustrato.
- ¿Puede hallarse la roca del Macizo Brasiliano también como sustrato
del sitio donde se levanta actualmente la Ciudad de Buenos Aires?
- Hay perforaciones a la altura del Zoológico
de la Ciudad de Buenos Aires donde esa roca está a trescientos metros
de profundidad. A medida que nos desplazamos hacia el sur de la
Provincia de Buenos Aires, por ejemplo a la altura del Río Salado, esa
misma roca llega hasta los mil y pico de metros de profundidad. Es
decir: se va haciendo cada vez más profunda.
-
¿Y la Cordillera de Los Andes?
-
La Cordillera de Los Andes se formó mucho más adelante. En Sudamérica
generalmente, las formaciones rocosas más antiguas están en el este y
a medida que nos dirigimos hacia el oeste, se encuentran las más
jóvenes. Sin embargo hay excepciones. Hay veces en que una formación
rocosa muy antigua está rodeada de otras más jóvenes. Es el caso por
ejemplo del Macizo de Arequipa en Perú.
GEOLOGÍA,
CIENCIA E IMAGINACIÓN
-
¿La geología es sólo una disciplina científica, racional,
sistemática, o existe lugar en ella para la poesía o la reflexión
filosófica?
-Es una ciencia exacta, que nunca es exacta, no es matemática. Uno puede
armar modelos, pero nunca los modelos se cumplen plenamente. En la naturaleza, las
variables son infinitas, son inmensas, entonces no se puede programar qué es lo que va a
ocurrir exactamente. Pero sí es cientificista. Por ejemplo, en geología trabajamos muchísimo con la idea de
modelos. Cuando se hace una exploración, un recorrido o un
levantamiento geológico en un determinado lugar, se obtiene una gran
cantidad de
datos. Todos esos datos son volcados en un escrito o informe. Esos datos
son como las piezas de un rompecabezas. Uno primero busca las piezas de
un rompecabezas, y cuando las encuentra, trata de armarlo. El armado de
un rompecabezas muchas veces tiene que ver con una conjetura propia, con
una hipótesis que uno se plantea, con un modelo que uno imagina. Y es
ahí, sí, en ese momento de imaginación, donde aflora la poesía, las
intuiciones y
demás. Uno puede intuir muchas cosas,
plantear el modelo y después puede cambiar ese modelo. Pero en resumen,
en geología predomina la base racional.
ROCAS
EXTRAÑAS
-
¿En qué lugar un geólogo puede encontrarse con las rocas más
extrañas?
- En realidad, en todos lados hay rocas extrañas. A mí las que me llaman
la atención son algunas rocas ultramáficas o hofiolitas. Las
hofiolitas son un conjunto de rocas muy básicas que a veces aparecen en
las zonas de Cordillera y que de alguna manera estarían indicando los
bordes de las nuevas fajas y las viejas fajas que se van adosando al
continente. Para explicar esto tengo que empezar por otro lado. En la
parte oeste del continente, donde se produce ese soterramiento de fondo
oceánico, esa subducción, se produce una gran cuenca, hay una zona muy
profunda. En esa cuenca tan profunda, hay una depositación de
sedimentos permanente, que viene del continente y del mar. Esa cantidad
de sedimentos, llega un momento en que se forman paquetes muy espesos de
miles de metros, y esos son los sedimentos que con el esfuerzo de la
subducción de esa placa oceánica o de ese fondo oceánico, se pliegan
como una sábana. En ese arrugamiento, en ese
plegamiento, es cuando se produce la formación de una montaña o de una
faja o de una línea montañosa. Inmediatamente después de que se
produjo ese levantamiento, la subducción continúa. Y se forma entonces
una nueva cuenca donde se vuelven a depositar sedimentos. Gran
parte de esos sedimentos vienen de ésta nueva montaña y otros vienen
del mar. Y eso se va produciendo permanentemente. Es decir: se pliega, hay
una etapa de depositación, se vuelve a plegar, hay otra etapa de
depositación y se vuelve a plegar. Tenemos así una
asociación de pliegues y de nuevas formaciones. Cuando ocurren esos
plegamientos, muchas veces hay un arrastre de ese fondo oceánico, o por
ahí parte de ése fondo oceánico con material volcánico que viene
desde el manto. Ese conjunto de rocas muy básicas que vienen desde el
manto se llaman hofiolitas y están metidas en un montón de rocas que
no tienen nada que ver. Esas son las rocas a veces muy extrañas, y a
veces se buscan para saber dónde se encuentran y poder determinar dónde
hay un límite de plegamiento.
-¿Y
cuáles son y cómo se forman las rocas ultramáficas?
-
Son rocas que prácticamente están relacionadas con el manto, con la
parte más profunda de la Tierra. Es decir, erupciones muy calientes de
rocas muy básicas y que son las que de alguna manera albergan o pueden
llegar a albergar diamantes, piedras preciosas o semipreciosas.
-
¿Cuáles son las piedras o formaciones geológicas que, a nivel
mundial, más atraigan la atención de los geólogos?
-
Creo que son los yacimientos metalíferos, las rocas ultramáficas
donde pueden encontrarse yacimientos de piedras preciosas. Digamos, todo lo
que puede llegar a ser yacimientos explotables y que económicamente son
viables.
EL
PASADO DE LA TIERRA
-
¿Es posible reconstruir la visa pasada de la Tierra, la vida de los
animales o el clima, a través del estudio de las formaciones
geológicas?
-
Sí; y eso es lo que la geología hace permanentemente. Es tratar de leer, tratar de entender
qué es lo que ha
sucedido en toda la historia de la Tierra a través del registro que ha
quedado. Ese registro tiene que ver con una serie de depósitos y con
determinados fósiles que hay en cada uno de esos depósitos. A partir
del estudio de esos fósiles y del tipo de sedimentos que se tienen, se
reconstruyen los antiguos ambientes. Entonces podemos saber si nos
encontramos entre los restos de un
delta, un glaciar, o un río de montaña o de llanura. Es decir,
todo es un registro. Lo que se busca permanentemente es entender o saber
leer ese registro, ese origen. Todo guarda huellas.
-
¿Cuál es el rol de los sedimentos en el estudio de esos registros
geológicos?
-Lo que debe tenerse en cuenta es que los sedimentos más antiguos están abajo, los sedimentos más
modernos los que se depositan arriba. Ésa es una ley bastante lógica
(aunque hay veces, no poco frecuentes, donde hay un pliegue volcado, y
como consecuencia los sedimentos más modernos quedan debajo de los más
antiguos). A estas formaciones o agrupaciones de sedimentos les pueden
pasar muchas cosas. Lo que se intenta es ir hacia atrás con los
procesos. Lo último que pasó fue el plegamiento, lo anterior fue el
fallamiento, lo anterior fue la depositación. A partir de todo eso, se
va desmenuzando lo que se encuentra en el terreno. Y con esos elementos
después se intenta intuir o llevar al ambiente que podría haber
depositado ese sedimento.
EL
CAMBIO DE LA ESCALA TEMPORAL
-
¿La práctica de la geología predispone a alguna manera particular de
interpretar o percibir el mundo?
-
Sí, porque la geología permite la posibilidad de cambiar de escala
permanentemente. Me refiero a cambiar de escala temporal. A través de
la geología se pueden percibir las cosas en una totalidad mayor. Por lo menos es lo que me
pasa a mí. Cuando uno se sumerge en algo muy puntual, muy particular,
muy coyuntural, ya sea en la vida o en un problema determinado, todo
parece que empezara y terminara en ése punto. Lo que me da la geología
es la posibilidad de alejarme
y ver todo de una manera más general, más abierta. Y después de lo
general, ver qué es lo que pasa en lo particular. Y esto de poder
cambiar de escala, es no pensar tan a corto plazo. La geología te
permite ver las cosas mediante plazos de miles de años, cientos de años para atrás y
cientos de años para adelante en lo que es la historia; y miles de
millones de años para atrás en lo que es la prehistoria. Entonces, de repente escucho hablar del
hombre, del progreso del hombre, de la evolución del hombre, de hacia dónde vamos. Y
digo ¿hacia dónde vamos? Dentro de un millón de años el hombre será
diferente. ¿Cómo será? No lo sé, pero seguro será algo diferente.
Entonces ahí comienzo a preguntarme qué es la religión, qué es esto del
principio y el fin de la vida. Me asaltan así algunas
inquietudes como la religión. ¿Dónde empieza la religión?
Empezó con el hombre y va a terminar seguramente con el hombre.
Todas las fotografías de rocas y formaciones rocosas aquí
presentadas corresponden a la página del Departamento de
Cristalografía y Mineralogía de la Universidad Complutense.
Recomendable página que exhibe varias investigaciones de campo
geológicas con cobertura fotográfica.
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