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EL
SIMBOLISMO DEL ARCO IRIS

Arco
iris:
semicirculares magia de colores. Expresión de la creación
estética en la atmósfera, luego del frescor de las lluvias.
El intento de hallar una explicación científica del arco
de los siete colores comenzó en 1611, cuando el científico
Antonius de Demini desarrolló la Teoría Elemental
del Arco Iris. Descartes
perfeccionó la Teoría Elemental con nuevos descubrimientos;
y sentó las bases para que Thomas Young desarrollase
el principio de la Teoría Completa. Luego elaborada por
Potter y Airy. Hasta aquí se trataba sólo
de teorías. Fue Isaac Newton quien demostró las hipótesis.
El famoso científico fue el primero en descubrir y demostrar
lo que se conoce como descomposición de la luz blanca.
Esto
significa que la luz blanca del Sol contiene colores a partir
del rojo, pasando por el amarillo, por el verde y por el
azul, hasta llegar al violeta. Esta luz es capaz de separarse
en los colores que la componen. Por
esta causa, luego de una lluvia, cuando el aire está húmedo
y lleno de gotitas, los rayos solares atraviesan esas gotas.
Y entonces éstas reflejan la luz descomponiéndola en sus
elementos.
Los colores que componen los rayos del Sol no se nos muestran
de manera directa. Y todas las gotas de agua juntas multiplican
el fenómeno creando un gran arco de siete colores en el
cielo. La
forma del arco no es más que un defecto o una ilusión óptica.
Las gotas de luz solar se dispersan en forma de cono o círculo,
pero nosotros sólo somos capaces de ver una mitad.
Claro, esta es una síntesis de la explicación física del
fenómeno. Pero la imaginación anhela ensayar su propia comprensión
del arco de los varios colores. Así, desde tiempos ancestrales,
múltiples tradiciones han experimentado su asombro ante
los sietes colores proyectados en el cielo luego de las
lluvias y han intuido un vasto simbolismo. Un primer acercamiento
al simbolismo universal en torno al Arco iris es lo que
ahora deseamos compartir con ustedes en este instante de
Geografía Celeste en Temakel.
EL
SIMBOLISMO DEL ARCO IRIS

Este impresionante fenómeno meteorológico es
en muchas culturas un símbolo de manifestaciones divinas de carácter
benevolente; así, por ejemplo, en la Biblia (Génesis 9, 11) encontramos
la señal de parte de Dios de que a partir de ese tiempo ya no volverá a
haber ningún diluvio. También el Juez del mundo en el fin de los tiempos aparece a menudo representado sentado sobre un arco iris.
En la antigua Grecia la virginal diosa de este arco iris, quien desciende
presurosa del Olimpo para comunicar a la tierra las órdenes de Zeus y
Hera, se la representa con alas y con el caduceo. Su vestido lo
forman las gotas relucientes e irisadas del rocío. No es seguro
que el puente Bifrost del concepto germánico del mundo deba
interpretarse como vía Láctea o como arco iris. En el simbolismo
cristiano de la Edad Media, los tres colores principales del arco iris
se conciben como imágenes del diluvio (azul), incendio del mundo (rojo) y
la nueva tierra (verde)-como en Godofredo de Viterbo (hacia 1125-1192)-,
o los siete colores como imágenes de los siete sacramentos y los siete
dones del Espíritu santo o también como el símbolo de María que
reconcilia cielo y tierra. La antigua China considera el arco iris como
signo de la unión de yin y yang, y ocasionalmente también como señal de
"lascivia extraconyugal" y suele presentarlo como serpiente de
dos cabezas. Se consideraba irrespetuoso señalarlo con el dedo. El
antiguo Perú (el imperio Inca) relacionaba el arco iris con el Sol sagrado y "los reyes incas lo llevaban en su escudo de
insignias" (Garcilaso de la Vega, 1539-1616). En la creencia popular
europea se relaciona con frecuencia el anuncio de futuras riquezas o del
hallazgo de un tesoro (allí donde el arco iris toca la tierra). Unas
monedas célticas prehistóricas de oro se conocieron con el nombre de
"llavecitas de aro iris". En los mitos de la antigua Java el
arco iris es también una serpiente de dos cabezas; una cabeza absorbe
agua en el mar del Norte y la otra vuelve a escupirla en el mar del Sur.
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(*)
Fuente: Hans Biedermann,
Diccionario de Símbolos, Ed. Paidós.

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