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Dos
forasteros, o La riña, una de las pinturas negras de
la Quinta del Sordo en el Museo del Prado. Durante su lucha los
contrincantes están hundidos hasta la rodilla en el barro o la
arena. No pueden escapar así de los golpes de su adversario;
acaso una metáfora de la imposible evasión del mal de la
destrucción. |