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Ya es hora,
uno de los Caprichos de Goya, el número 80, de 1799. El día
está por concluir. La luz llega para aniquilar las sombras y lo
oscuro; lo cual altera a los monjes-duendes. Una forma de
crítica a la hipocresía clerical que alardea de la luz divina
cuando en realidad su elemento natural son las tinieblas
nocturnas. |