|
|
|
|
Inicio Temakel Volver caminatas urbanas Contacto Mapa del sitio |
|
CORTAZAR, LA HIEDRA Y EL POEMA (*)
Al caminar cerca de la hiedra, una tumba y el poema... Temakel
vuelve a gozar con la poiesis del enormísimo Cronopio. Ahora un
Julio Cortázar apartado de las mil voces de la calle,
desde su atento punto de escucha - como él mismo dijera
-, recibe el oleaje de las hojas de la enredadera sobre la tumba
de Tomas Guido en el cementerio de la Recoleta, en la Ciudad de
Buenos Aires, bajo golpes de marea. En ese lugar de retraimiento, pañuelo de la ciudad y de las penas, siente el diálogo que la hiedra entabla con las piedras. Extiende la vida en la orfandad recoleta, le escribe a la hiedra, o mejor, se deja dictar por ella el poema que escucha y nos deja.
LA HIEDRA
En la Recoleta, Buenos Aires
Mar de oídos atentos, ¿qué te dice la piedra?
Yaces
sobre las tumbas, colectora de nombres,
trémula
cuando el viento vesperal te despierta
para
indagar tus manos y quitarles las voces
que
minuciosa juntas, sigilosa de tiempo,
guardiana
de los diálogos y los turbios adioses.
Sobre
las tumbas ve tu solitario sueño,
oh
madre de las lenguas, oh estremecida hiedra
donde
se va juntando la noche de los muertos-
En
vano te reclaman los juegos de la lluvia;
las
fuentes de la luz y las diurnas estatuas
te
han esperado tanto para darse desnudas,
mientras
tú, recogida, habitas en las lápidas.
Julio Cortázar (*) Foto y presentación Andrés Manrique.
|
© Temakel. Por Esteban Ierardo