Para
comunicación con el Centro de Teoria de la Imagen:
1.a.-
Pequeño cometario acerca del cine primitivo alemán
Hay
una suerte de prejuicio, uno entre tantos otros, referido al cine
primitivo alemán. En algún sentido, dicho prejuicio también esta
presente, por ejemplo, en las observaciones que Lotte Eisner vierte
en el prefacio de su libro "La Pantalla Diabólica"(1)
. Eisner, por otro lado una de las más destacadas estudiosas del
cine mudo alemán, afirma: "En
comparación con la historia cinematográfica de otros países, la
del cine alemán comienza tarde. Cualquier juicio respecto a esa
iniciación, que se remonta a 1913-1914, se reduce a comprobaciones
negativas. Las opacas e insignificantes imágenes animadas de Max
Skladanowsky, célebre precursor del cine alemán, nada tienen en
común con las películas de actualidades ya llenas de vida que por
entonces realizaba Louis Lumiere. Nada se encuentra en la
producción de Oskar Messter que permita recordar, ni siquiera de
lejos, el animado impulso, tan "commedia dell’arte", de
las viejas películas cómicas de Pathé o Gaumont, ni la
perfección de los "films d’art" franceses, ni la
poesía fantástica de Georges Melies." (2)
En
un sentido similar se expresa Siegfried Kracauer en otro libro,
muchísimo más discutible que el de Eisner pero que habitualmente
es tomado como el texto canónico sobre cine mudo alemán: "No
fue hasta después de la Primera Guerra Mundial que el cine alemán
cobró realmente existencia. Hasta entonces, su historia fue
prehistoria, período arcaico, insignificante en si mismo." (3)
¿Es
esto realmente así?. El tiempo y la distancia, así como la
reciente restauración de algunas de las películas de ese período
(4) que se consideraban prácticamente perdidas permiten, en gran
medida, relativizar los dichos de una Eisner demasiado inclinada a
aceptar la versión historiográfica oficial que hace de la escuela
primitiva francesa prácticamente la única digna de ser destacada y
de un Krakauer muy parcialmente orientado hacia formas de
pensamiento implacablemente racionalistas.
1.
b.- Max y Emil Skladanowsky, los "padres alemanes" del
cine
El
cine nace en el momento justo. Nace en el máximo apogeo europeo de
la revolución industrial y del pensamiento positivista. Es su hijo
predilecto pero, sin embargo, no posee un solo padre. Todo depende
del historiador o de la corriente ideológica que uno consulte.
Para
los norteamericanos la supuesta paternidad del dispositivo
tomavistas corresponderá a Thomas Alba Edison, con su "Kinetoscopio",
presentado públicamente, después de casi tres años de prueba,
perfeccionamiento y demostraciones semi- públicas, el 14 de abril
de 1894.
Pero
el aparato de Edisón, desarrollado con el valioso aporte de Willian
Dickson, no proyectaba sus imágenes. Es cierto que utilizaba ya
celuloide perforado, opero este se encontraba alojado en una caja de
madera que contenía diversos rodillos por los que, de manera
continua, rodaba la película. Por medio de un visor, un
espectador único podía contemplar la película de unos 14
metros de largo (lo que daba aproximadamente 20 segundos de
duración) que un motor eléctrico ponía en movimiento.
Aquí
tenemos ya dos cuestiones diferenciales importantes con respecto al
aparato de Edisón: el kinetoscopio implica la lógica de un individuo
único (al que se le pueden cobrar rápidamente cinco centavos
por mirar, por ejercer su voyeurismo) como espectador de la imagen.
El objetivo primero de Edison es capturar la mirada individual.
Por
otro lado tenemos el paradigma de la electricidad, que es el
eje de toda la vida de inventor de Edison. Esta fidelidad a una
electricidad, que tantos millones le había deparado, hace que el kinetoscopio
no sea móvil (todavía no se habían desarrollado baterías ni
generadores portátiles de uso práctico) lo que, por lo tanto,
impulsa la construcción del "Black María",
el primer estudio cinematográfico de la historia (llamado así por
tener sus paredes revestidas de negro).
Si
la cámara Edison- Dickson no era portátil, no podía salir al
mundo, el mundo debía venir a ella. En el "Black
María" Dickson recreará peleas de box, danzas exóticas,
números de circo e incluso escenas de la vida cotidiana recreadas
delante de un fondo negro.
El
cinematógrafo de los hermanos Lumiere, a diferencia
del aparato Edison, sí era portátil, por lo tanto, los acomodados
hermanos, dueños de una exitosa empresa de producción de película
fotográfica, si pueden sacar la cámara a la calle para fotografiar
móvilmente al mundo. El cinematógrafo Lumiere se precipita
al mundo.
Pero
antes de hacer esto, durante varios años, Luis Lumiere, el
verdadero cineasta de la familia, se aboca a la deliberada tarea de
retratar su propio núcleo familiar. Estas "pequeñas"
películas, de menos de un minuto, dedicadas a la captación de un
momento, de un instante, de la propia vida familiar: "Le
déjeuner de bebé", "Le bocal des poissons rouges",
"Querelle enfantine", "Bagnade en mer",
"La Partie d´écarté", y tantas otras cintas
resultan ser, tal como señala Sadoul, "al mismo tiempo que
un álbum de familia, un documental social no deliberado [?]
de una familia francesa acaudalada de fines del siglo pasado.
Lumiere ofrece el cuadro de un éxito bien asegurado,...".
(5) La autoreferencialidad de éstas obras es su rasgo más evidente y
sus espectadores, todavía no el público que poco tiempo después
colmaría las ferias y los "nikelodeon" para ver las
imágenes animadas, no son otros que la propia familia Lumiere (con
parientes y amigos). Se trata de ver en la pantalla, de extasiarse
frente a la misma como frente a un espejo, el propio rostro, la
propia mirada reflejada.
En
el preciso instante en que la Representación Cinematográfica
primitiva traza el primer mapa de una familia acomodada, efectúa
también un primer corte móvil del tiempo, establece
un primer lazo, una primera conexión, entre el presente, pronto a
devenir pasado, y el futuro inexorable. El filme familiar de Lumiere
está pensado para ser resguardado, preservando el recuerdo, esto
es la memoria del gesto cotidiano. Es en el registro
óptico de éste gesto trivial (el juego de naipes o de bochas, los
paseos en bote, un desayuno al aire libre, la llegada de un tren a
la estación Ciolat, localidad donde se encontraba la finca de fin
de semana de la familia, etc.) el que adquiere un valor casi
metafísico al sumergir el cuerpo móvil de sus protagonistas en el
flujo del tiempo.
En
los hermanos Max y Emil Skladanowsky, alemanes de origen polaco, que
para la misma época de los Lumiere y Edison, que habían inventado
el "bioscopio", un aparato de proyección
doble que presentaron públicamente el primero de noviembre de 1895,
tal gesto familiar no aparece. Aparentemente, el técnico de
la familia era Max quién junto con su padre y hermano vivieron
durante años de la proyección ambulante de
"fantasmagorías" (espectáculo de linterna mágica)(6).
Entre 1982 y 1895, Max Skladanowsky, que conocía muy bien la
recientemente desarrollada película Kodak, perforada y en 35 mm.,
perfecciona su aparato, relativamente más sencillo que el de los
hermanos Lumiere, que finalmente presentará en "Wintwergarten"
de Berlín casi dos meses antes de la proyección de los Lumiere en
el Café Indio de París el 28 de diciembre de 1895.
Insisto
en que nuestro interés no está puesto aquí en caer en la
bizantina discusión acerca de la "verdadera" paternidad
del cine.
Pero
el hecho es que, el aparato Skladanowsky, a diferencia del de Edison
sí proyectaba sus imágenes sobre una pantalla blanca, acercándose
así más a lo que contemporáneamente distinguimos como parte del
dispositivo fílmico convencional. Y, lo que es teóricamente es
más importante, el bioscopio ya tiene a la masa, o al menos a un
número importante de espectadores, como objeto de la
representación.
Por
otro lado, a diferencia de las primeras películas Lumiere, las
primeras películas Skladanowsky intentan captar de entrada el orden
de la realidad pública. Son conocidas sus imágenes de la
"Alexanderplatz" o del cambio de guardia en "Unter
den Linden".
Pero
lo cierto es que el tornillo sin fin de su aparato proyector (7) sólo
permitía registrar ocho imágenes por segundo lo cual impedía, a
pesar del hecho de que, en el copiado, duplicaban el número de
fotogramas, una descomposición del movimiento tan precisa como la
que obtenía Lumiere con su aparato (que imprimía dieciséis
imágenes por segundo).
Lo
interesante de las imágenes registradas por Skladanowsky con su
aparato, que rápidamente pasará al olvido gracias en parte a la
falta de pericia familiar para los negocios y en parte debido a la
superioridad técnica de los aparatos franceses, es el punto de
vista que solían adoptar. A diferencia de las primeras vistas
"de calle" de los Lumiere, filmadas tratando de imitar la
perspectiva pictórica impresionista, tan en boga por esos tiempos
(8) ,
las tomas de Skladanowsky están conseguidas ubicando siempre la
cámara sobre una posición elevada, más allá del alcance de la
visión "normal", en un ángulo "picado". Sin
lugar a dudas las tomas de Skladanowsky no poseen la influencia
"artística" que tanto parece añorar Eisner pero tienen
el mérito, sin lugar a dudas, de ser un intento destacado por
tratar de obtener las mayores posibilidades una nueva y naciente
percepción cinematográfica.
1.c.-
Messter, el otro pionero
Después
de los hermanos Skladanowsky, es sin lugar a dudas Oskar Messter
(1866- 1943) el gran pionero, ya con en el estatuto de pequeño
productor industrial, del cine alemán primitivo. Al igual que
Melies y otros, Messter desarrolló su propio proyector (9) pero, más
allá de las cuestiones técnicas, Messter posee el mérito de
pensar la cuestión de las imágenes móviles ya en el terreno de la
producción comercial. Esto le va a traer numerosos problemas con
Pathé, el productor y distribuidor francés que por aquellos años
monopolizaba la exhibición en toda Europa. En octubre de 1897
Messter presenta su primer catálogo (¡compuesto de 115 páginas!)
donde, además de las tradicionales escenas callejeras, anuncia
también las primeras escenas humorísticas alemanas, con lo cual ya
se diferencia sustancialmente de Skladanowsky que nunca llego a
suponer que con el cine se podrían filmar escenas ficcionales.
El
fantasma que recorre el invento y la obra de Messter no es el mismo
que atraviesa la de Edison.
Según
Messter: "Con
él (cine) podrán conservarse para el futuro acontecimientos
históricos a fin de poderlos contemplar en toda su naturalidad, no
sólo nosotros, sino también las generaciones venideras; artistas
masculinos y femeninos podrán ver proyectadas en todas partes sus
actuaciones como bailarines, luchadores, acróbatas, malabaristas o
gimnastas. Hechos elementales de la naturaleza, como las cataratas
del Niágara, las del Rhin etc., nos verán presentadas
gráficamente con toda fidelidad, así como la vida de los pueblos
primitivos más remotos y de las tribus salvajes." (10)
Lo
que le interesa a Messter es el presente., En esto se
diferencia sustancialmente de Edison, preocupado por vencer al
tiempo y la muerte, o de Lumiere, cuyo interés radicaba
fundamentalmente en el desarrollo tecnológico y "científico".
El de Lumiere es un paradigma tecnológico- positivista (lo cual
no le impedirá hacer negocio con el entretenimiento ligero)(11) , el de
Messter casi etnográfico.
Compárese
el comentario de Messter con el siguiente de Edison: "Creo
que en los años venideros, gracias a mi trabajo y al de Dickson, de
Muybridge, de Mate..., se podrán dar óperas en el Metropolitan de
Nueva York sin que se diferencien en nada del original, pero con
artistas y músicos fallecidos hace tiempo." (12)
Alejado
de tales preocupaciones ontológicas, Messter es un hombre de la
actualidad, de lo actual, pragmático. Por eso funda sus propios
noticieros semanales, la "Semana Messter" que gozarán de
amplio prestigio incluso durante la Primera Guerra.
1.d.-
Concepto de M.R.P.
El
concepto de Modo de Representación Primitivo (M.R.P.) lo
tomamos de Noël Burch (op. Cit.). Éste opone el M.R.P. al Modo
de Representación Institucional (M.R.I.), abandonando la idea
de que el cine no es un lenguaje, sino un sistema organizado de
representaciones que en su nacimiento, en su génesis, no presupone
necesariamente la narración.
La
narración es sólo una posibilidad, uno de los caminos posibles de
la Representación, una consecuencia de la influencia de múltiples
factores culturales y sociales, no un presupuesto, o una condición
necesaria.
En
el período 1895 / 1917, muy aproximadamente, se constituiría el
núcleo del M.R.P. y su tránsito hacia la constitución de un M.R.I.
Por
M.R.I. entendemos toda una serie de tópicos, normativas y
convenciones que regulan el conexionado, la forma de funcionamiento
y producción de las representaciones cinematográficas. Tales
regulaciones se extienden desde la llamada "escala de
planos", que normativiza, esto es legaliza, la forma en que ha
de realizarse un Primer Plano, un plano General, etc., hasta la
forma en que habrá de representarse el Estado, la Policía, la
familia, etc.. El M.R.I. es la consolidación, a nivel simbólico-
representacional, de un cierto Imaginario, de un cierto ordenamiento
narrativo del mundo.
El
M.R.P., en cambio, presentifica aún un elevado grado de
"caos" o anarquía en la regulación de las imágenes,
dicho esto sin ningún tono peyorativo o afán de establecimiento de
un escalafón jerárquico- evolucionista.
El
M.R.P. no es un grado inferior o no evolucionado del M.R.I.. Por el
contrario, es otra forma de organización, todavía totalmente no
regulada por las formas de producción industriales de la
representación.
El
M.R.P. posee algunos rasgos principales:
-
Autarquía
del cuadro:
Cada cuadro es relativamente independiente de su
antecedente y su consecuente. Todavía no está plenamente
asegurada la continuidad (raccord) de un mismo movimiento
de un cuadro al otro, por ejemplo. Toda acción comienza y
termina dentro del mismo cuadro, no se prolonga de uno a
otro.
-
Posición
horizontal y frontal de la cámara:
la cámara siempre esta ubicada en forma perpendicular a
la escena representada. Se trata siempre de un plano
amplio que cubre la totalidad de la escenografía delante
de la cual se desplazan horizontalmente los actores.
-
Conservación
del plano de conjunto:
a cada escena le corresponde un único plano ("de
conjunto" diríamos hoy en día). Se opera así sobre
la lógica 1ª escena = 1 Cuadro. En un filme ya
institucional, por ejemplo, a cada escena le
corresponderán varios planos que se dedicarán a mostrar
diferencialmente aquellos gestos o acciones importantes
para el progreso de la acción. (13)
En
términos generales podemos decir que el cine primitivo alemán
muestra una clara tendencia a trabajar con historias fuertemente
melodramáticas, de alto tono patriótico o moralizante,
escenografías muy saturadas, recargadas de objetos y ambientes
fundamentalmente burgueses. Obviamente, el modelo seguido, en el
camino hacia la constitución de una Gran Forma Narrativa, tuvo como
guía a la puesta en escena teatral. Autores muy conocidos por sus
obras teatrales eran muy bien pagados, como E. Zeiske, P. Lindau,
etc., según los parámetros de la época, para que, con sus
apellidos, jeraquizarán la producción cinematográfica.
En
ese sentido, el cine primitivo alemán no muestra rasgos de
inferioridad con respecto al grueso de las cinematografías europeas
del momento y si la comparamos, por cierto tal vez injustamente, con
el cine primitivo argentino, con "La Revolución de
Mayo" de Mario Gallo de 1911, por ejemplo, es
infinitamente superior en cuanto al manejo de sus recursos
expresivos, escenográficos y dramáticos.
Lo
que tampoco se advierte, hay que decirlo, es ningún nombre
destacadamente interesado por el desarrollo e investigación de
tales recursos.
Desde
el punto de vista temático, los filmes oscilan entre la mera
mostración de números circenses o de feria como ocurre en "Tillie
Bebé, la famosa domadora de leones" (Tillie Bebé,
die verühmte Löwenbändigerin, apoximadamente de 1907),
"Bailarina y serpiente" (Schlangentänzerin,
de 1906 aparentemente), los melodramas filiares como "Amor
de Madre" de Curt Bois, de 1909, ciertos esbozos de
erotismo como los de la "Madeleine" de Emil
Albes hasta los edificantes cuentos morales de Joseph Delmont ("El
Derecho de Existir", "En una isla
solitaria", de 1913 aprox.), pasando por las intrigas
policíacas de Willy Zeyn ( "El Misterio del Château
Richmont", también de 1913, por ejemplo).
Por
su despliegue de imaginación y truca "Bola Negra"
de 1913, dirigida por Franz Hofer , resalta en el conjunto.
Aquí ya aparece, tímidamente, la temática del doble a partir
de dos hermanas que deciden vengar a una hermana seducida y
engañada por un casanova vividor. Influenciado por los primitivos
ingleses, Hofer hace un uso muy interesante de la cámara
subjetiva (cuando la cámara ocupa el lugar de la mirada de un
personajes, esto es, nosotros vemos lo que ese personaje ve), lo
cual implica, directamente, la abierta intencionalidad de guiar
nuestra mirada. El cuadro ha dejado de ser indiferente a los
intereses narrativos para pasar a incluir planos de detalle
que ayudan a la comprensión y constitución de una significación
lineal.
1.d.-
Asta Nielsen y el cuerpo de La Mujer
Uno
de los directores más prolíficos del período anterior a la
Primera Guerra es, sin lugar a dudas, el danés Urban Gad. Dueño de
un estilo refinado en cuanto a la puesta en escena, a Gad parece ser
recordado únicamente por ser el descubridor de Asta Nielsen (14), la
primer gran diva de la historia del cine. La hace debutar en "El
Abismo" (Afgrunden, 1910) un filme escrito por él
mismo hecho para el lucimiento de los vaporosos vestidos de la
Nielsen quien adquirirá, gracias a ese filme una larga fama
rápidamente. El cine de Gad es una rara mezcla de primitivismo y
sofisticación que calzaba a la medida del desarrollo del
nacionalismo alemán de aquellos años. "La
Traidora" (Die Verräterinz), filmada hacia finales de
1911 y estrenada en enero de 1912, es un típico ejemplo de esta
tendencia.
Se
trata de una historia simple ( basada en una edificante obra teatral
de D. J. Rector) jugada en un pretérito tiempo de guerra, con mucha
añoranza de los tiempos de Bismarck, donde unas no identificadas
fuerzas guerrilleras obtienen la ayuda inesperada de la despechada
hija Marqués de Bougival. La Nielsen, la hija en cuestión,
arrepentida a último momento, pagará con su vida el error evitando
que el teniente sea ejecutado por los facinerosos guerrilleros.
Gad,
trabaja parcialmente con la lógica del M.R.P., sobre todo en lo
concerniente a la relación una escena = una toma. Sin
embargo, unas muy sutiles y ajustadas panorámicas (movimiento de la
cámara sobre su propio eje) siguiendo el desplazamiento de las
tropas, por ejemplo, y sobre todo la refinada puesta en escena hacen
que la película diste mucho de ser un filme vulgar u olvidable.
Dos
elementos me parecen interesantes resaltar de ésta película y del
cine de Gad (15) en general.
Primero
el peso de los uniformes. El uniforme del teniente, en "La
Traidora", lleno de pomposos adornos, contrasta
gravemente con la simpleza y rusticidad del uniforme guerrillero. Al
igual que en "Los Hijos del Mayor", un filme
posterior, de director desconocido restaurado recientemente, los
uniformes ocupan el centro de la representación.
Así
como la protagonista debe debatirse entre "la patria o el
amor", como reza un entretítulo de "La
traidora", pareciera que el ideal de patria aparece
representado por el uniforme.
Como
en casi todos los países, en Alemania, el cine primitivo no contó
con gran prestigio desde el principio. Pero el reinado de Guillermo
II parece haber sido mucho menos magnánimo con el cine que en otros
lugares. Casi desde el comienzo, y con la acepción hecha de los
meses inmediatamente posteriores al final de la Primera Guerra, el
cine alemán sufrió en toda su historia Clásica las imposiciones
de una férrea censura. Desde la influencia de Bismarck, con la
constitución de la nación alemana bajo la égida prusiana, "el
nacionalismo radicalmente conservador se militarizó y despojó de
todo elemento liberal e incluso burgués al presentarse como garante
del Estado, con la ayuda del mismo, se propagó en la vida pública,
en el ejército y en la escuela, y encontró también respaldo en la
iglesia, sobre todo evangélica. Pero caeríamos en un completo
error si lo consideráramos tan solo un resultado de la
manipulación estatal. También se había anclado en la sociedad y
seguía manteniendo su enorme capacidad para movilizar e integrar a
la sociedad. El nuevo nacionalismo radical no se limitó a redefinir
el concepto de "nación", de poderoso efecto sobres las
masa, hacia esquemas de pensamiento conservadores; también
transformó el conservadurismo adecuándolo social y políticamente
a las modernas condiciones de "sociedad de masas".(...) En
la Alemania Guillermina, los contenidos ideológicos de
"Nación", Imperio" y "Kaiser" continuaron
siendo políticamente ambiguos y daban cobertura desde el reformismo
social de los liberales hasta el populismo, que tenía tinte anti-
parlamentario, anti- semita y en parte ya racista". (16) El cine
de Gad parece encajar plenamente con los ideales nacionales y el
concepto de "espectáculo edificante", que la era
guillermina imponía al conjunto de la cultura.
Por
otro lado, la importancia del cine de Gad radica en la presencia y
construcción del cuerpo de Asta Nielsen.
Si,
como afirma Burch, el cuerpo de la mujer fue la ofrenda entregada
por los primeros operadores a la fantasía masculina, el hecho
de que dicho cuerpo, simbólicamente constituido, aparezca tan
tempranamente instituido en el cine alemán, no puede menos que
recordarnos la primera condición para el desarrollo de los aparatos
ópticos: su
capacidad de evocación erótica.
Por
pudor o estupidez, en los libros de historia suele omitirse el hecho
de que los hermanos Skladanowsky, antes de dedicarse al cine,
hicieron un considerable dinero vendiendo libros "de
ojeada" donde, al pasar rápido de las páginas, podía verse a
hermosas señoritas desnudas en ingenuas y graciosas poses que nada
tienen que ver con el aire "sofisticado", complejo e
hipócrita erotismo de hoy en día. La imagen siempre estuvo ligada,
sobre todo en occidente, tanto a lo que se ve como a lo que se
oculta, a aquello que sostiene al deseo desde la represión. Por lo
tanto, era inevitable que fuera en torno al cuerpo de la mujer el
lugar desde donde se tejiera el M.R.I..
Esta
hipótesis no se opone o niega a los factores históricos,
económicos y sociales intervinientes en el desarrollo del cine.
Simplemente intenta complementarlos al anotar el hecho de que Asta
Nielsen pasa a la historia no como una gran actriz (que lo era),
sino como una gran diva, capaz de utilizar sofisticados y sensuales
vestidos, intencionados gestos y no menos seductoras miradas. Si Gad
necesita utilizar primeros planos en sus filmes (17) es para poder captar
mejor esa mirada penetrante de la Nielssen . Pero, al mismo tiempo y
por su propia condición de diva, la Nielsen desborda el cuadro
primitivo, incapaz ya de contenerla. Como después ocurrirá con
Pola Negri, de quién hablaremos la próxima clase, cuando
analicemos el cine de Lubitsch, lejos de las ingenuas de Griffith,
la figura de la Nielsen señala la irrupción de un nuevo lugar de
la mujer dentro del espectáculo de masas , es uno de los ejes sobre
los que se ha de articular el particular pasaje del M.R.P. al M.R.I
en el cine alemán.. Un estatuto o condición que el cine feminista
de los sesenta redescubrirá generando un gesto propio, reinventando
un cuerpo y una mirada.
1.e.-
El Otro, el doble
Max
Mack, un autor prácticamente despreciado por Lotte Eisner es, sin
embargo, el interesante realizador de "El Otro"
(Der Andere, 1912), filme que de alguna manera adelanta la temática
del doble que también estará presente en la notable "El
Estudiante de Praga" (Der Student von Prag, 1913) de
Stellan Rye.
Mack
, ganado por la impronta del "film d´art"
francés filma una suerte de variación de la historia del Dr.
Jeckil and Mr. Hyde, que es sin embargo interesante por actualizar
una cuestión que será, en lo sucesivo, reiteradamente evocada en
el desarrollo del cine alemán narrativo: la temática del doble
o en desdoblamiento de la personalidad. En éste caso puntual,
en un filme donde no hay primeros planos y la lógica narrativa aún
sigue siendo la de sostener el sucederse teatral de las escenas,
todo tiene que ver con un abogado que, debido a una caída del
caballo, desarrolla la personalidad de un delincuente. Si bien la
película posee un final feliz, supuestamente orgánico y
tranquilizador, lo cierto es nada garantiza, después de la
milagrosa curación del abogado, que el desdoblamiento realmente sea
producto de un accidente puntual y que no vuelva a aparecer en otras
instancias.
Algo
similar ocurre en "El Estudiante de Praga" que
es ya un filme plenamente narrativo, con un deslumbrante uso de los
exteriores(18). Pero lo que nos interesa aquí es la presencia de
los espejos en la película dirigida por Stellan Rye (quién
moriría poco tiempo después, durante la guerra) e interpretada por
Paul Wegener. (19)
El
espejo presentifica la ambigüedad, aquello que, por detrás de su
cara actual, presenta también una cara opaca, siniestra,
misteriosa, nunca totalmente actualizable. La película cuenta del
extraño pacto entre un estudiante, mujeriego y jugador que, para
conseguir el dinero necesario para conquistar a una duquesa, vende
su imagen en el espejo a un extraño personaje, Scapinelli, tal vez
la encarnación del diablo (aunque esto nunca es totalmente aclarado
en el filme). La imagen del espejo se automatiza, independizándose,
y en cada tramo de la vida del estudiante le saldrá al paso de modo
ominoso. El paralelismo ente "El Otro" y "El
Estudiante..." es evidente. Siempre se trata de Uno que
es Dos. Siempre se trata de la ambigüedad que socava la certeza del
individuo. El estudiante termina disparando una arma contra su
imagen especular, hiriendose mortalmente él mismo. Comete suicidio
al olvidar que el Otro es el mismo, su propia alma, su propio
espíritu escindido.
Entre
1912 y 1913 podemos entonces detectar varios de los temas que
veremos constantemente en el desarrollo de éstas clases: la fascinación
por los uniformes (que reaparece con toda su fuerza en "El
Último Hombre" de Murnau del 26, por ejemplo), la
presencia del autómata (cuya figuración será constante va
desde "El Gabinete del Dr. Caligari", de
1919, dirigida por R. Wiene hasta "Metrópolis"
de Fritz lang, por ejemplo), la latencia de lo siniestro
(presente directamente en casi todo el cine narrativo alemán de la
época). Todo esto aparece resumido en la imposibilidad manifiesta
del Ser como Uno, como orgánico e indivisible.
1.f.-La
fiesta ha terminado. Que la fiesta comience
En
noviembre de 1917 se funda la U.F.A. (Universum film A.G.),
la productora que prácticamente hegemonizará la producción
alemana por varias décadas haciendo desaparecer a las pequeñas
productoras independientes que, hasta el momento, se habían
esforzado, mal o bien, por hacer cine. Ha debutado el cine
Institucional alemán, otra historia empieza a contarse.
(1)
Lotte
H. Eisner: "La Pantalla Diabólica, Panorama del Cine
alemán", Edit. Losange, Buenos Aires 1955. (hay una
edición más reciente de la Edit. Cátedra: "La Pantalla
Demoníaca", Madrid, 1994).
(2)
Lotte
Eisner, op. Cit. Pág. 7.
(3)
Siegfried
Krakauer, "De Caligari a Hitler, una historia
psicológica del cine alemán" , Edit. Paidós,
Barcelona 1985, pág. 23. Más adelante tendremos oportuniadd de
discutir convenietemente el discutible texto de Krakauer.
(4)
En
1989 Heide Schlüpmann publica, con la ayuda del museo del Cine
Alemán de Francfort, el libro: "La Mirada Siniestra,
el drama del primer cine alemán". El texto es el
resultado de años de investigación de una producción
cinematográfica hasta ahora prácticamente desconocida. Schlüpmann
afirma: "La
película muda alemana suele identificarse con el cine de autor de
los años veinte. Sin embargo a aquél le precedió una producción
extraordinariamente interesante desde los puntos de vista estético
y político-social que es preciso redescubrir".
Por
otro lado, en 1994, la Fundación Cinemateca de Berlín, con la
ayuda del Museo de Cine de Holanda en Amsterdam, una quincena de
películas de comienzos de la década del diez que constituyen un
documento irrebatible para contradecir los prejuicios instituidos
acerca del nacimiento y evolución del cine alemán.
(5)
Georges
Sadoul, "Historia del Cine Mundial", Edit.
Siglo XXI, México, 1974, pág. 16
(6)
La
"Linterna Mágica" es el antecedente directo del moderno
proyector de diapositivas. Desde el siglo XVII gozaba en toda Europa
de una gran popularidad y, hacia fines del siglo XIX había
alcanzado un alto grado de desarrollo al incorporra placas de vidrio
con dispositivo móviles que baban una perfecta ilusión de
movimiento.
(7)
Como
en casi todos los casos de inventos similares, en el bioscopio
Skladanowsky, el aparto de proyección y el de filmación era el
mismo. Cuando se quería proyectar simplemente se agregaba una
linterna mágica al mismo aparto que previamente había servido para
impresionar película.
(8)
Una
comparación extremadamente atractiva entre las primera películas
"de calle" de Lumiere con las formas composicionales de
pintores impresionistas puede verse al comienzo del filme "Lumiere"
de Marc Allegret,. Filmada en 1966.
(9)
Basándose
indudablemente en los desarrollos de otros, sobre todo en los de
Paul producidos en Inglaterra y los de Pathé en Francia, pero
ignorando categóricamente a los hermanos Skladanowsky, el 15 de
junio de 1896, logra vender el primer proyector de fabricación
alemana al increíble precio de 1900 marcos. De todas maneras sólo
llega a producir, en toda su carrera, unos 500 proyectores. Casi
nada si se compara con los 70.000 que produjo y vendió Pathé.
A
diferencia del aparato de los Hermanos Lumiere o el de Pathé, el de
Messter no poseía "grifas", los pequeños dientecitos que
engranan en las perforaciones para así producir el movimiento de
arrastre de la película, sino una "cruz de Malta", una
rueda dentada que oscilantemente produce el movimiento intermitente
que hace avanzar los fotogramas. La cruz de Malta es, hasta hoy en
día, una variante muy utilizada en los modernos proyectores. (Cf.:
C.W. Ceram, "Arqueología del Cine",
Ediciones Destino, Barcelona 1965)
(10)
C.W.
Ceram, poc. Cit., pág. 250.
(11)
Es
cierto que el registro de la actualidad también está presente en
Lumiere. Pero en él, todo lo relativo al desarrollo de la imagen
cinematográfica en si, sólo posee un interés momentáneo y
pasajero. Los filmes "de viaje" de Lumiere están
atravesados por la ideología imperial. Se trata de registrar
"el estado de las colonias", al decir de Burch, es decir,
de aquello que le permitía prosperar a la burguesía industrial
francesa. De hecho Luis Lummier, después de abandonar la
producción de filmes, seguirá desarrollando "nuevas
tecnologías". Hacia fines de la década del treinta, poco
antes de morir, presenta un dispositivo para la proyección de
imágenes en tercera dimensión.
(12)
Citado
por Noël Burch en "El Tragaluz del infinito",
Edit. Cátedra, Madrid 1991, pág. 45. En la misma página, Burch
agrega: " En él (en Edison) se localiza el lugar o la
fantasía burgueses por excelencia (...) del triunfo materialista
sobre la muerte; fantasía que se encuentra sublimada en la de la
representación total, donde el espectador supera los pobres
límites de su vida comunicando con "artistas y músicos
muertos hace tiempo", que se proyectan en su
supervivencia".
(13)
Cf.:
Noël Burch, op. Cit. Pág. 194.-
(14)
Gad
se casa en 1912 con su "descubrimiento", para divorciarse
seis años después. De alguna manera la pareja Nielsen- Gad
adelanta las duplas similares Brooks- Pabst y Dietrich- Stemberg.
(15)
Gad
llegó a ser, un tanto injustificadamente, proclamado como "el
Griffith alemán". Por lo que hemos podido ver no hay, en sus
filmes, las mismas búsquedas formales, sobre todo el lo referido al
desarrollo de una narración orgánica conseguida gracias al
despliegue del montaje paralelo (dos o más acciones contadas en
forma paralela), como ocurre en el caso del director norteamericano.
Todo es mucho más lineal y discreto en Gad. Sólo se permite, de
vez en cuando, trabajar con un montaje alternante (dos o mas
acciones relacionadas entre sí mostradas alternativamente) para
conseguir una narración siempre menos ambiciosa que las de Griffith.
(16)
Dieter
Langewiesche, Imperio, Nación y Estado en la Historia Alemana
Reciente", en "Alemania (1806- 1989): Del sacro Imperio a
la Caída del Muro", J.M. Ortiz Orruño & M. Saalbach
Editores. Servicio Editorial del País Vasco, 1994; págs. 53- 55.
(17)
La
historia del Primer Plano es larga y complicada. De hecho no
deberíamos hablar de una historia sino de varias, pero en ningún
caso cabe aceptar a Griffith como el padre único del Primer Plano.
En todo caso hay un P.P. correspondiente al mosntaje orgánico-
activo de la escuela americana, uno correspondiente a la escuela
dialéctica soviética y otro, por ejemplo a la escuela alemana. El
Primer Plano, como el rostro, es un concepto que debe ser
construído.
(18)
Hay
una deslumbrante escena jugada en un cementerio judío así como un
aprovechamiento integral de la escenografía incomparable que
brindaba la ciudad de Praga.
(19)
Wegener
fue un actor famoso y una personalidad importantísima en el cine
alemán de la década del diez. Wegener, desprendido ya de la
impronta artística del filme francés, ha de realizar en 1913 "Der
Golem", basándose en una leyenda judía. Hasta
donde yo se, esa primer versión de "El Golem" se halla
actualmente perdida. Sin embargo, afortunadamente si podemos ver y
comentar la segunda versión, también filmada por Wegener, de el
mismo tema realizada en 1920. Sobre esa versión volveremos la clase
que viene.
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El
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