Aquella figura inconfundiblemente regordeta, enfundada en un
traje negro que se acercaba a nosotros desde la eterna pantalla
del televisor cada semana para saludarnos desde su programa de
tevé con un lacónico " Buenas tardes " no es otro
que quien prácticamente inventara el miedo en el cine, nos
referimos, claro, al Mago del Suspenso, Sir Alfred Hitchcock,
que siempre es merecedor de un homenaje.
Este artículo intentará realizar un paseo por su filmografía
deteniéndonos especialmente en aquellos músicos que
acompañaron su trabajo de forma destacada. El lector interesado
puede encontrar una apretada pero interesante síntesis musical
en los recopilatorios editados por Silva Screen Dial M for
Murder: A History Of Hitchcock ( Silva Screen FILMCD 137 ) y
To Catch a Thief: A History Of Hitchcock II ( Silva
Screen FILMCD 159 ). También puede encontrarse una edición
doble de estos álbumes bajo el título de Psycho:
The Essential Alfred Hitchcock ( Silva Screen FILMXCD 320 ).
Para comenzar, digamos que si nos lo ponemos a pensar
detenidamente, encontraremos que la carrera del eximio director
inglés comenzó en realidad en 1904, cuando sólo tenía cinco
años y su padre lo envió a una seccional policial con una
nota. El comisario, al leerla, lo encerró de inmediato en una
celda advirtiéndole: Esto es lo que le pasa a los chicos que
se portan mal. Allí y tal vez para siempre, el miedo se
hizo carne por primera vez en el pequeño Alfred y de un solo
revés moldeó al artista que tan bien supiera transmitirlo.
Ya en el cine sonoro, uno de sus primeros éxitos – que lo
lanzara a la fama en su Inglaterra natal – fue The Thirty
Nine Steps, de 1935, película que ya nos muestra al
habitual protagonista hitchcockiano, aquel acusado injustamente
de un crimen que no cometió. La Banda Sonora de este divertido
film pertenece a Jack Beaver y Louis Levy.
A la hora de contar éxitos en el cine podemos afirmar sin pudor
que el Mago del Suspenso se cansó de ser exitoso. Nada
más piensen por un momento en este título de su período
inglés que ya es antológico, The Lady Vanishes, de 1938.
Increíble suceso de boletería que le aseguró a Hitchcock nada
menos que su inclusión en el cine norteamericano. La música
también pertenece a Louis Levy junto con Charles Williams.
La relación entre Sir Alfred Hitchcock y el famoso productor
David O’ Selznick comienza cuando este le propone ser el
director del film Rebecca, casi un cuento de hadas en
donde una dama de compañía ( Joan Fontaine ) es desposada por
un Lord inglés ( Sir Lawrence Olivier ) quien se atormenta con
el recuerdo constante de su primera esposa, fallecida
misteriosamente. En la fastuosa mansión de Manderley, la joven
se deja dominar y aterrorizar por su Ama de llaves, la Sra.
Danvers, quien también está obsesionada con el recuerdo de
Rebeca. La música de este excelente film fue realizada por
Franz Waxman, quien hasta su asociación con el gran Bernard
Herrmann fue quien mejor complementó profesionalmente al
particular director.
Ya afincado luego de este éxito en la industria norteamericana,
el gran Hitch – cómo gustaban decirle en los Estados Unidos -
trabajaría también con otros importantes valores de la
composición musical. A saber: Alfred Newman ( Foreign
Correspondent. 1940 ). Franz Waxman ( Suspicion. 1941,
The Paradine Case. 1947, Rear Window. 1954 ). Dimitri
Tiomkin ( Shadow Of a Doubt. 1943, Strangers on A Train.
1948, Dial M for Murder. 1954 ). Hugo Friedhofer (
Lifeboat. 1944 – Sólo un breve tema en los
títulos de crédito -. ) y Roy Webb ( Notorius. 1946 ). Entre
estas colaboraciones destacamos especialmente Spellbound, de
1945, el film que el gran director dedicara al
psicoanálisis y que fuera protagonizada por Ingrid Bergman y
Gregory Peck. Esta película cuenta con la especial
colaboración en la secuencia onírica del pintor Salvador
Dalí. Su bellísima banda sonora, compuesta por el maestro
Miklós Rozsa fue ganadora de un Oscar de la Academia.
|
 |
| Arriba,
izquierda, cartel de "Vértigo" con James Stewart
y Kim Novak, una de las máximas obras de Hitchcock; abajo,
izquierda, el gran maestro del suspenso frente a la casa de
Psicosis. |
Continuemos con la música de un film que bien podríamos
definir de vacacional. ¿ Cómo es esto ?. En To Catch a
Thief de 1955, con Cary Grant y Grace Kelly ( la
pareja favorita del director ) los protagonistas se ven
envueltos en la intriga y el romance de una aventura situada en
la Riviera Francesa en la que Kelly ( una rica heredera ) sospechará
que su apuesto pretendiente ( Grant ) no es otro que John Robie
" El Gato ", un ladrón internacional de joyas. Entre
los muy bellos paisajes de la Riviera, llenos de lujo y
sofisticación, es más que apropiada la banda sonora que
realizara el compositor Lyn Murray.
Sin duda, el período más fructífero del director es aquel en
el que comenzó a trabajar junto con el compositor Bernard
Herrmann, desde su primera colaboración, The Trouble With
Harry ( 1955 ). Le siguen, The Man who Knew too Much, también
de ése año, donde el compositor hará su debut actoral como el
director de la London Symphony Orchestra en el Royal Albert Hall
de Londres y The Wrong Man ( 1956 ) un claro antecedente
compositivo de su genial Taxi Driver.
A pesar de estos éxitos Herrmann ya era famoso en la industria
por su carácter difícil, que le llevó a enemistarse con casi
todo Hollywood. A pesar de esto juntos trabajaron en nueve
películas y un buen número de cortos para tevé, siendo hoy
casi todas sus bandas sonoras obras maestras que marcaron una
época.
Luego de participar en North by Northwest ( 1959 ), Herrmann
realizará una
de
las bandas de sonido más inolvidables de la historia del
séptimo arte: Psycho (1960), uno de los films más
emblemáticos de Sir Alfred.
Realizado con el presupuesto asignado a un telefilm – de
hecho, iba a emitirse por ése medio. Contó con la excelente
interpretación de Anthony Perkins – hasta entonces un galán
juvenil – como Norman Bates, propietario de un Motel familiar
semiabandonado quien mantiene una ambigua relación con su madre
enferma. Herrmann, desoyendo las indicaciones del director –
que pretendía que sus imágenes fuesen acompañadas por música
de jazz – realizó una expresiva partitura para cuerdas, que
definió como música en blanco y negro para un film en blanco y
negro. Este trabajo, conducido por su autor puede encontrarse a
través del sello Unicorn ( Unicorn-Kanchana UKCD 2021 ),
también una excelente versión de Joel Mc Neely al frente de la
Royal Scottish National Orchestra por Varese ( Varese Sarabande
VSD 5765 ),una brillante adaptación de Danny Elfman y Steve
Bartek para la versión dirigida por Gus Van Sant ( Virgin
Records America, Inc. 72438 47657 2 9 ) y en gran cantidad de
recopilatorios.
Vértigo, de 1958,
es otro de los títulos que importan a la hora de reseñar la
trayectoria de Alfred Hitchcock, la historia, basada en la
novela de Boilleau y Narcejac De Entre los Muertos,
cuenta la historia del detective Scottie Ferguson ( James
Stewart ), quien, en medio de un caso, se enamora de Madeleine,
una cliente que posteriormente morirá. Es entonces, cuando
Scottie, obsesionado, decide recrear a Madeleine en la
persona de Judy, una sencilla joven enamorada de él. Tan oscura
como romántica, la Banda Sonora original de Vértigo
puede encontrarse editada en CD a través de los sellos Mercury
( Mercury Records 422 106-2 ) en su edición original y
Varese Sarabande ( Varese Sarabande VSD 5759 ) en su
versión extendida.
No olvidemos tampoco la vanguardista banda sonora de The
Birds ( 1963 ), película que no contiene ningún tipo de
música melódica y que es acompañada solamente por efectos de
sonido electrónico dispuestos por Herrmann con sintetizadores.
Un comentario aparte merece la excelente banda sonora que
compuso para Torn Curtain ( 1966 ), que el director
inglés terminó descartando en favor de otra más comercial del
reciente ganador del Oscar de la Academia John Addison ( por el
film Tom Jones ). Torn Curtain fue un fracaso de
taquilla y marcó el declive del Mago del Suspenso
mientras que la banda sonora de Addison no estuvo en absoluto a
la altura del film y ni siquiera se vendió bien.
En tanto, Hitchcock y Herrmann no volvieron a hablarse
nunca más.
Podemos terminar definiendo la historia de este binomio con una
frase de Bernard Herrmann : " Hitchcock sólo acaba el
sesenta por ciento de sus películas, yo tengo que finalizar el
resto por él ". Mal carácter. ¿ No es cierto?.
Posterior a su asociación con Herrmann y ya promediando su
carrera Hitchcock confiaría a distintos compositores las bandas
sonoras de sus films. Así Maurice Jarré lo acompañaría en Topaz
( 1969 ) y Ron Goodwin en la excelente Frenzy ( 1972 ),
ocupando el lugar que correspondía a Henry Mancini.
Para finalizar, hay un título en que debemos detenernos y es el
de su último film que pertenece al año 1976, Family Plot
( cuyo tema principal también encontramos en Varése Sarabande
VCD 47225 ). En este último guiño cómplice a sus
espectadores, Hitchcock centra su historia en una falsa médium
y su marido, chofer de un taxi, - que en medio de otra de sus
pequeñas estafas – descubren un gran crimen perpetrado por el
heredero por el heredero de una fortuna. En este, su último
opus, el director contó con la inapreciable colaboración
musical del célebre John Williams, autor de las bandas de
sonido de Star Wars, ET. y Jaws,
entre otros tantos éxitos.
No caben dudas que Sir Alfred Hitchcock revolucionó la historia
del cine hasta convertirse hoy en una referencia ineludible. Su
historia y la de los compositores que convirtieron sus
argumentos en notas musicales, bien merecería ser revisada en
forma más extensa. Pero esto no sucederá aquí, donde
solamente pretendimos una mención a modo de sentido homenaje.
Para quienes nos gusta el cine, su historia no termina con esta
nota, sino con cada uno de los espectadores que día a nos
acercamos a su obra buscando nuestra dosis de suspenso. Esa
que a la vida diaria generalmente le falta.
Hitchcock lo sabía, por eso nos regaló su arte imperecedero.
Le estamos eternamente agradecidos. (*)
