LOS
COMIENZOS DEL CINE DE VANGUARDIA ALEMÁN
Por
Ricardo Parodi
Nunca
terminaremos de ponderar lo que significó, para la
cinematografía mundial, la prodigiosa década del veinte. En
todo el mundo, pero sobre todo en Paris, Moscú y Berlín, se
vivía un aire de búsqueda y rebelión contra las formas
clásicas heredadas de la literatura y el teatro.
El
grado o el punto en que este espíritu llegó a ser
verdaderamente masivo, a ser compartido por la gran masa de
espectadores, es una cuestión que no esta en el centro de estas
disquisiciones. Es obvio, como ocurre con el arte en general,
que muchas de estas manifestaciones estéticas nunca llegaron a
ser de consumo "popular". Salvo en el caso de obras
como "El acorazado Potemkin" de Serguei
Mijailovich Eisenstein, en la U.R.S.S., "El gabinete
del Dr. Caligari" de Robert Wiene, en Alemania, y "Napoleón"
de Abel Gance en Francia, el llamado "cine de
vanguardia" nunca alcanzó una difusión masiva. Pero
también es cierto que su influencia, el peso de su desarrollo
formal no deja de sentirse en películas como las citadas y
tantas otras. Aquí, a la altura de nuestra segunda clase,
deberíamos promover una discusión terminológica acerca de la
definición de términos como "vanguardia",
"experimentalismo", cine "abstracto", etc.
Sin embargo, preferimos renunciar a tal empresa. No porque la
tarea nos resulte dificultosa, sino porque preferimos trabajar
con las nociones más comunes, con la forma en que habitualmente
se entienden estos términos, sin tratar de promover largas y
tediosas discusiones terminológicas.
Lo
que sí debe quedar claro es que, en este seminario, hemos de
considerar que el cine experimental y el cine abstracto son
expresiones de la vanguardia cinematográfica, entendiendo a
esta última como la búsqueda de la expresión del movimiento
(y por lo tanto del tiempo) más allá de las formas narrativas
instituidas.
Nuestro
punto de partida, entonces, intenta proponer una
conceptualización (no una definición) del cine vanguardia, que
tiene que ver con los diversos modos de darse el movimiento. El
movimiento escrito con minúsculas no es uno, sino varios. Son
varias las formas de expresión del movimiento que, a su vez,
expresan una esencia única del Movimiento (ahora sí con
mayúsculas) y la Duración.
Estas
puntuaciones sobre la definición del cine de vanguardia,
experimental, etc., nosotros las hacemos aquí para advertir que
conocemos las diversas discusiones que se han dado con respecto
a su definición…pero también para apuntar que nos tienen
bastante sin cuidado. Preferimos partir del análisis de los
filmes, teniendo en claro nuestras herramientas metodológicas,
para luego tratar de deducir las consecuencias de los diversos
modos de darse la imagen, los distintos modos en que nos afecta,
más allá delos nombres.
2.
a.- El movimiento en rollos desplegados
Hans
Richter fue uno de los artistas abstractos alemanes que estuvo
ligado, casi desde el comienzo mismo de su carrera artística a
importantes corrientes plásticas y fue, de alguna manera, uno
de los fundadores del dadaísmo.
Richter
nació en la capital alemana el 6 de abril de 1888 en el seno de
una familia tan numerosa como acomodada. Su padre poseía varios
negocios y extensiones de terreno que sabía explotar muy bien.
Su madre, una mujer poseedora de un espíritu sensible y
entregada totalmente a la educación de sus seis hijos
propiciaba, en todos, toda inclinación que tuviera que ver con
la cultura y el arte Así, el joven Hans, desde muy temprana
edad recibió clases de música y pintura que ejercitaba sobre
todo en los largos veranos transcurridos en la casa solariega familiar.
Luego
de un fugaz aprendizaje de carpintero, estudia en la Universidad
de Berlín para emprender luego una carrera dentro de la
Academia de Bellas Artes
Ya
desde 1913 esta ligado al futurismo. Es el momento de la
juventud apasionada y de recorrer las calles de una Berlín
todavía imperial repartiendo panfletos del famoso manifiesto.
Del
manifiesto futurista y su importancia relativa dentro de la
historia del cine y el arte a todo lo largo y ancho de la
década del veinte nos ocuparemos en nuestra clase número
cuatro.
Por
ahora volvamos al joven Richter. En Europa ha estallado la
Primera Guerra Mundial. En 1916, Richter es dado de baja de sus
obligaciones militares debido a una herida recibida en el
frente. En septiembre de dicho año viaja a la siempre neutral
Suiza, donde un grupo importante de intelectuales se había
reunido escapando y protestando contra "la más espantosa
guerra de todos los tiempos", la guerra que "acabaría
con todas las guerras". Es en ese momento cuando Richter
toma contacto con muchos autores vanguardistas franceses.
Contacto que, luego, se reflejará mucho en su obra
cinematográfica.
Es
en la capital suiza donde, en 1918, se produce un encuentro
decisivo para la vida de Richter. Gracias al pintor Tristan
Tzara (1), autor del manifiesto dadaísta, conoce a otro pintor y
pretendiente a cineasta de vanguardia, el sueco Viking Eggeling.
Finalizada
la guerra, convencido por Richter, Eggeling se traslada a
Alemania donde intentará continuar sus investigaciones en el
campo de lo que podemos denominar la "pintura
cinética"(2).
Eggeling,
que había nacido en Lund en 1880 y que morirá muy joven, a los
treinta y cinco años, sólo nos dejará una obra maestra
completa, su famosa "Sinfonía diagonal"
(Diagonal sinfonie, 1923/25), luego de haber dejado inconclusa
su primer película. Richter y Eggeling trabajarán juntos hasta
1921. El talento de uno parecía, en ese período, alimentar al
del otro. Seguramente fueron cuestiones de personalidad las que
terminaron por disolver la relación. El temperamento
intempestivo del joven Richter hacía difícil cualquier
asociación prolongada. Ambos vuelven al trabajo solitario que
es, por otra parte, y a nuestro entender, uno delos rasgos del
cine de vanguardia.
En
efecto, el trabajo del cineasta abstracto, experimental, etc.,
tiene caracterizas solitarias. A diferencia del cine de
producción comercial y difusión masiva, donde intervienen
decenas y a veces cientos de personas, en el cine de vanguardia
intervienen pocas, y en muchas ocasiones una sola persona.
El
modo alternativo de pensamiento que ofrece el modo de
representación vanguardístico supone, al menos en principio,
el trabajo solitario del realizador. No eran más de tres o
cuatro personas las que intervenían en las películas de
Reiniger, como vimos la clase pasada, Desde 1919, cuando
Ruttmann preparaba su "Opus I", hasta la
actualidad, cuando Jhonas Mekas pega y repega sus filmes en
Super 8 o 16 mm., el cineasta vanguardista esta confinado a la
soledad de su propio cuarto de trabajo.
Es
en el retraimiento que impone la madrugada, cuando el realizador
parece estar a solas con su pensamiento; cuando su posición
parece mucho más cercana a la del pintor o escritor que al
trabajo de equipo al que estamos acostumbrados a presenciar en
el cine más difundido.
Por
otra parte, hay en el realizador de vanguardia una
intencionalidad directa de trabajar afectando el dispositivo
cinematográfico, en su conjunto, partiendo de lo que Baudry
denomina "aparato de base".
Efectivamente, desde la presentación en público de su invento
por parte de los hermanos Lumiere, hay cierta y determinada
configuración del dispositivo cinematográfico, en lo que hace
a su aspecto técnico que prácticamente, en lo referido a sus
principios básicos, no ha cambiado con el tiempo. Pero esta
configuración, lejos de ser estéril ideológicamente prefigura
una cierta organización del mundo.
Se
trata de una cierta ideología en la composición de la mirada,
es decir, un cierto ordenamiento del mundo presente ya, por
ejemplo, en la construcción de la cámara cinematográfica (que
sigue los preceptos nacidos en el cuatrocento) y que se extiende
luego a la construcción del espacio y la representación del
tiempo.
Los
cineastas de vanguardia no se contentaron con investigar las
posibilidades de las formas y dispositivos establecidos.
Inventaron ellos mismos dispositivos alternativos, modificando
así, la ideología presente en los dispositivos industriales-
institucionales. El tablero de trabajo diseñado por Reiniger,
las técnicas de coloreado y el trabajo sin cámara de Ruttmann,
la máquina cortadora de arcilla inventada por Fischinger, etc.,
no son sólo rarezas "técnicas", creadas en un
determinado momento del desarrollo del cine de animación. Son
fundamentalmente máquinas de producción de afectaciones
del dispositivo político de la representación al nivel
tanto de lo simbólico como de lo imaginario.
Volvamos
ahora a la "Sinfonía diagonal".
Una serie de figuras, primero con formas que semejan a peines
arqueados, van transformándose, mutando para dar lugar, siempre
con movimientos en diagonal, a diversas representaciones
abstractas donde, a veces, por un instante, creemos poder
reconocer algún rasgo caricaturesco humano. Son volutas, formas
redondeadas creadas por delgadas líneas simples, de allí el
término "grafismo" que suele utilizarse para hablar
de Eggeling. Se trata también de pliegues de distinto grosor
que se continúan, que se suceden rítmicamente.
En
Eggeling ya estaba presente la idea de lo que se ha de denominar
"pintura en rollo", que ha de desarrollar junto a
Richter. Diversas formas abstractas son pintadas (a mano u
utilizando diversos moldes o por estarcido) sobre largos lienzos
de papel, de cincuenta o sesenta centímetros de ancho y, a
veces, cuarenta o cincuenta metros de largo. Partiendo de un
principio que parece haber sido heredado de la pintura
tradicional china, pero que aquí ha sido desplegado en su
potencia máxima, la "pintura de rollo" reclamaba,
desde su misma esencia, la presencia del dispositivo
cinematográfico. Dispositivo al que, como dijimos,
contribuiría a modificar.
En
principio, desde el punto de vista pictórico, la "pintura
de rollo" tendía a eliminar la noción de marco, tan caro
a la pintura renacentista, para ir al encuentro de una
concepción mucho más profunda y absoluta del movimiento. El
problema es que, como todo en la vida del pensamiento, nunca hay
una sola idea o concepto de movimiento.
Filmando
el desenvolverse de los rollos, toma por toma, Egelling y
Richter consiguen representar un ritmo cinético de las formas
al cambiar. Los rollos desplegados filmados muestran,
actualizan, la dinámica de un movimiento en desarrollo que
antes sólo podía ser sugerido.
Este
procedimiento es también utilizado por Richter en su primer
filme abstracto "Ritmo 21" (Rhythmus 21)
La cifra final corresponde supuestamente al año de elaboración
de la película pero, sin embargo, muchos historiadores insisten
en dudar de ella. Aparentemente, Richter habría realizado su
primer filme recién en 1924, que no llegó a exhibir hasta 1925
en la muestra organizada por el llamado "Grupo de
noviembre", una agrupación de intelectuales,
pintores y cineastas vanguardistas que consiguen el palacio
"Kulturabteilung der UFA" en Berlín. Allí, el 3 de
mayo de 1925 se produce la proyección de varios filme alemanes
y franceses bajo el título de "Der absolute film"
(El film absoluto)
Es
el momento en que muchos cineastas abstractos alemanes toman
contacto con la producción vanguardística francesa. Para
muchos historiadores, como W. Schobert, este encuentro ha de ser
capital ya que ha de cambiar la visión que mucho de ellos
tenían, sobre todo la de Richter, acerca del cine y la
abstracción. Los franceses venían trabajando la abstracción
no desde figuras básicas conseguidas a través del grafismo,
las formas geométricas simples y la animación. Ellos se
apoyaban en la cámara, con todas las posibles deformaciones que
las lentes (anamórficas, gran angulares, etc.) posibilitaban, y
en el trabajo intensivo sobre el montaje (acelerado, ralenteado,
etc.) para conseguir la abstracción.
El
programa completo de esa función del 3 de mayo de 1925 estaba
compuesto por:
1)
La "Dreiteiligre Farbensonatine"
de Hirischfeld y Mack. Esta película parece ser uno
de los pocos aportes de la Bauhuas al cine abstracto,
junto con "Juego de luces, negro- blanco-
gris" (Lichtpiel, schwarz- Weiss- grau,
1930) de Laszlo Molí- Nagy, que en realidad fue
concretada cuando su realizador ya se encontraba
alejado de la famosa escuela de diseño y arquitectura
(3).
2)
"Film ist Rhytmus" de Hans
Richter. Ese título, que lo era ya de un artículo
escrito por Richter, será luego cambiado por el del
dudoso "Rytmus 21". Tal
modificación aparentemente tiene que ver con el hecho
de que en 1921 Ruttmann había presentado en Frankfurt
su "Lichtspiel Opus I" que,
sería, en rigor de verdad, el primer filme abstracto
alemán. Aparentemente Richter no podía tolerar que
la paternidad del filme abstracto germano le fuera
asignada a Ruttmann, por lo cual cambió el título de
su película para hacerla aparecer, cronológicamente,
anterior a la de su eterno rival. Lo cierto es que,
según sabemos, Ruttmann tenía ya lista su "Opus
I" hacia 1919 por lo cual, por si esto
significa algo, él sería el verdadero padre del cine
abstracto. Volveremos sobre Ruttmann y su extensa obra
en nuestra próxima clase.
3)
Los "Opus 2, 3 und 4" de
Walter Ruttmann se presentaban luego del filme de
Richter. Esas tres películas mostraban una clara
continuidad estilística y una perfección de la
técnica empleada en el "Opus
I".
4)
En cuarto lugar venía el aporte francés con "Images
móviles" (que luego sería
rebautizada como "Ballet mecanic")
de Fernand Leger.
5)
El programa lo cerraba la famosa "Entr´Acte"
de René Clair, una especie de divertimento
cinematográfico creado para el entreacto de un ballet
de Francis Picabia y que nosotros analizaremos en
nuestra clase número seis.
Volvamos
ahora a "Rytmus 21". La palabra
"ritmo" opera aquí casi como una declaración de
principios. Es el ritmo, en tanto expresión, modo de darse el
movimiento, lo que pretende trasmitirse (4).
2.b.-
El ritmo de los cuadrados y los rectángulos
Juguemos,
por un rato, un juego imposible. Tratemos de describir
sucintamente, sobre todo para aquellos que nunca han tenido la
posibilidad de ver el filme, este primer trabajo de Richter.
Tratemos de hablar de aquello que no es aprensible por la
palabra.
Luego
de los títulos escritos con letra cursiva, el filme abre con
una pantalla totalmente negra. A los costados de la misma surgen
verticalmente sendos espacios- zonas blancas que
atraviesan todo el ancho de la pantalla. Estos laterales blancos
se ensanchan rápidamente hasta ocupar ahora toda la pantalla,
de modo tal que esta queda, por un brevísimo instante,
totalmente blanca. Rápidamente el negro recupera su espacio
empujando al blanco hacia los costados. Pero el blanco no se
rinde; reaparece ganando espacio nuevamente para copar todo el
ancho y alto de la pantalla y luego pasar a convertirse,
repentinamente, en un cuadrado.
Aquí
ya nos formulamos una pregunta capital: ¿cuál es el
fondo y cuál es la forma que se inscribe en él?. Esta
es una de las preguntas básicas de la "gestalt" (5). No
es por azar que recordamos aquí esta teoría psicológico-
filosófica, Rudolf Arnheim, a quién ya citamos en nuestra
clase anterior, fue tal vez el primer teórico en tratar de
aplicar estas teorías al análisis del arte y del cine en
particular. Arnheim era, además, amigo personal de Richter.
Así, no es alocado conjeturar que Richter estaba bien empapado
de los postulados gestálticos.
Volvamos
a la película. Ahora el blanco gana la horizontalidad y reduce
el negro a una delgada línea. Ahora es el negro el que no se
rinde y gana en tres ocasiones la partida. Esta batalla se
continúa en otras tres ocasiones consecutivas apareciendo ora
formas rectangulares, ora cuadrados negros sobre fondo blanco.
Insistimos, ¿cómo sabemos cual es el fondo y cuál es la forma
que se inscribe en él?. Quedará librada a la pura subjetividad
del espectador el decidir (o no) cuál es cuál.
Supongamos
que aceptamos que el fondo es negro (y esto sólo a los fines de
poder continuar con nuestra imposible descripción), entonces
tenemos que decir que aparecen tres figuras blancas sobre el
fondo negro: un cuadrado y dos rectángulos menores que se
mueven, que mutan sus tamaños como si se acercaran y alejaran
de nosotros. Estos movimientos son suaves, fluidos.
Inmediatamente la cosa se torna mucho más agresiva. Aparecen
bruscos saltos "hacia delante y hacia atrás", entre
el blanco y el negro. Nuestra percepción tiende a captar este
ritmo cambiante de las figuras como una especie de danza entre
un cuadrado blanco y un rectángulo negro. Pero intervienen
también, ahora, algunos rectángulos grises y un pequeño
rectángulos blanco.
Este
juego alternante de los cuadrados y rectángulos va
multiplicándose hasta ganar toda ¿la pantalla? ¿Cómo
saberlo? ¿Cómo distinguir ahora cuál es la pantalla y cuáles
son sus límites? Imposible. Hemos perdido todo punto de
referencia a partir del cual poder recomponer un universo de
proporciones. ¿Cómo puedo afirmar, entonces, que una figura se
agranda o se achica, se acerca o se aleja? No puedo saberlo. No
tenemos referencias preceptúales fijas.
Luego,
el juego pareciera comenzar desde el principio una vez más,
pero de modo más veloz. El ritmo de las transformaciones, de
las pulsaciones ha aumentado. Es como sí, una vez terminada la
"tocata" comenzara la "fuga". Y todo vuelve
a empezar, con pequeñas variaciones. Ahora hay líneas grises
más delgadas, con supuestos fondos negros y cuadrados blancos.
Hasta que irrumpe una verdadera ordalía de las formas y todo
perece estallar de improviso. Todo es de un gris vertiginoso
entonces, pero sólo por un instante. Enseguida retorna la
calma. Sobre un fondo blanco (insisto que esta es una elección
aleatoria), un cuadrado negro. Luego, líneas verticales negras
que se repliegan prontamente formando nuevos cuadrados. La
"escena" se repite tres veces hasta que las formas
continúan su juego precipitándose hacia el infinito. Ende
(fin) de la película.
Si
en la clase pasada buscábamos un equivalente musical para los
filmes de Reiniger, y encontrábamos en Mozart su alter ego
perfecto, habrá que decir que son las pliegues, los rulos de la
música de Bach los que parecen haber inspirado a Richter. De
allí la forma de "Tocata y fuga" que le
asignamos a "Ritmo
21".
Tal
concepción músico- visual, capital para entender el cine de
vanguardia en general y el abstracto en particular, se continúa
en sus dos filmes abstractos posteriores; "Rytmus
23" y "Rytmus 25".
En
"Ritmo 23" el trabajo sobre la
percepción ya no pareciera desplegarse en un espacio
tridimensional ficticio sino, por el contrario, en explorar los
límites de una superficie plana. Algo similar ocurrirá con "Ritmo
25". Uno tiene la sensación de que los tres filmes
fueron compuestos simultáneamente, como en una serie y que
luego, por las sospechas antes apuntadas, Richter modificó sus
fechas de producción.
Pese
a las críticas que recibiera en su momento, a nuestro entender,
"Estudio fílmico" (Filmstudie, 1926) es
uno de los trabajos más atrayentes de Richter. Es una suerte de
filme de transición entre la abstracción pura de los tres
filmes del comienzo y la incorporación de escenas filmadas y
montadas según un criterio cuantitativo, extensivo e "hiperrápido".
El filme esta compuesto por tomas extremadamente cortas que
apenas dejan, apenas dan tiempo para distinguir algunas formas
reconocibles. También la utilización de tomas en negativo o
ralenteadas sirven para conseguir una abstracción de las formas
ahora sin necesidad de recurrir a las formas geométricas
dibujadas.
Sin
embargo, dichas formas geométricas también están presentes en
la película, como un resabio de los trabajos anteriores. Pese a
la mixtura y la clara influencia francesa, el resultado no deja
de ser interesante, sobre todo en los momentos en que una
pléyade de ojos liberados del confinamiento del rostro parece
devolver al espectador su propia mirada en forma invertida.
Tal
vez la película más conocida de Richter sea "Rebelión
matutina" (Vormittagsspuk, 1927/28), también
conocida con el título que tuvo en su distribución
norteamericana: "Ghosts before breaksfast" (
"Fantasmas a la hora del desayuno")
se trata de un divertimento, a la manera de "Entreacto",
donde las cosas y los personajes cotidianos se comportan de modo
irregular, invirtiendo sus posiciones y sentidos.
Lo
que queda claro, incluso a pesar de las propias películas, es
que la abstracción no es una cuestión que se resuelve entre
formas dibujadas o pintadas y filmaciones con lentes deformantes
o montajes acelerados. Es, ante todo, una postura política ante
la percepción convencionalizada del mundo. Esto lo sabía muy
bien Richter cuando escribía: "Este
cine que presentamos no ofrece «puntos de apoyo» a los que se
podrían volver recuerdos; uno queda – desamparado –
constreñido a «sentir» - a asociarse al ritmo –
respiración – latidos; - …Que merced al vaivén del proceso
puede hacer patente lo que es realmente sentir y experimentar…
un proceso – movimiento.
Este
«movimiento» tiene sus premisas orgánicas, no esta supeditado
a la capacidad de a la capacidad de rememoración (puestas de
sol, entierro-) ni al «ideal» (héroe, casta doncella, astuto
negociante) ni a sentimientos de compasión (vendedora de
fósforos, violinista otrora célebre y ahora sumido en la
pobreza, amor defraudado), ni siquiera a un contenido o
«argumento», sino, independientemente de éste, sigue las
peculiares, determinadas leyes mecánicas de este
«movimiento». La fuerza animada que poseemos en este
«movimiento», en sí un fenómeno maravilloso, lo mismo puede
hallarse paralizada que convertirse en elemento constitutivo del
poder humano." Así,
como vemos como nuevamente, la reflexión básica de buena parte
de la vanguardia abstracta alemana descansa sobre al idea de
movimiento. Un movimiento que es preciso, necesario, alcanzar en
su estado "puro", en su propia especificidad y que no
se reduce a la acción, al desplazamiento de los actores o los
objetos en el espacio.
La
captación- actualización de este movimiento depende, en primer
medida, de la pericia para saltar los límites bastante pobres
de nuestra percepción cotidiana. Y es allí donde, agrega
Richter: "Para percibir (ya se trate de impresiones
ópticas, acústicas, etc. O de puras imaginaciones de la
fantasía), es preciso crear características diferenciadoras,
entendidas como contraposiciones. Lo que no se diferencia
no se percibe(6)" Es claro entonces lo siguiente:
si bien Richter muestra una clara influencia del surrealismo y
la vanguardia francesa en sus películas posteriores a "Ritmo
25", tal asimilación de los estilos y formas
particulares cultivadas por los galos posee, en su obra, una
otra connotación bien definida. Para el surrealismo (ya lo
veremos) es la propia realidad la que se muestra absurda y
cambiante. Por el contrario, Richter, incluso en trabajos
menores como "Fantasmas…" se muestra
más interesado por deshacer nuestra percepción cotidiana de la
realidad y por indagar, a partir de allí, la forma y
funcionamiento de los procesos mentales. Todo lo que acabamos de
leer más arriba, parece sacado de un texto de gestalteorye.
Por
otra parte, y como es lógico pensar tratándose de un seguidor
de la gestatlt, es la indagación de la percepción el camino
más idóneo para la captación y comprensión de los procesos
mentales que se dan únicamente en términos de movimiento. En
otras palabras, los procesos mentales no son otra cosa que
movimientos, mutaciones, transformaciones en las relaciones
neuronales e ideáticas.
Incluso
películas como "Inflación" (Inflation,
1927/28), donde la cuestión social aparece claramente
referenciada dentro del filme, el objeto no son los procesos
económicos y su historia. Richter trata de reflejar el estado
de anonadamiento del sujeto de la circunstancia histórica grave
que se vivía hacia las postrimerías de la República de Weimar
frente a un dinero que cada vez vale menos, frente a un mundo
acelerado y cambiante que lo deja sin respuestas, sin
posibilidades motoras reales de escapar de dicha situación. El
anonadamiento es un estado, una de las formas en que los
procesos mentales pueden quedar empantanados. Las imágenes con
cifras que se suceden vertiginosamente, sobre todo para aquellos
que han vivido situaciones semejantes, se tornan angustiosas y
dan una idea clara de lo que se vivía en el aspecto económico
en esos años.
Más
divertida, menos angustiante, resulta "La magia de
los dos centavos" (Zweigroschenzauber,
1928/29) donde la artificialidad de la construcción de la
percepción es justificada a partir de la presencia del juego de
un mago. La cara manifiesta de la luna, vista a través de un
telescopio, se revela improvistamente como la calva de un
transeúnte desprevenido, por ejemplo. Utilizando como base
rítmica del montaje la analogía de forma y contenido, Richter
compara un bebé con un ciclista, dos boxeadores con una pareja
besándose, etc. Todo es relativo, toda percepción es
dependiente de los elementos, de las escalas de los elementos
aislados a partir de los cuales ejerce, la cámara, su proceso
de diferenciación.
La
percepción "natural", cotidiana. Aquella con la que
hemos de vérnoslas todos los días es siempre, por propia
condición, limitada. Se limita y aferra a un fragmento, a una
lonja de movimiento. En cambio, gracias a la máquina
cinematográfica, parecieran decir los realizadores del
"cine absoluto", es posible captar cómo "Todo
cambia, todo se agita" (Alles pret sich, alles
bewegt sich, 1929)
Para
poner en evidencia la vertiginosidad del movimiento, Richter
elige en esa película un día de feria. Al movimiento propio de
las máquinas del parque de diversiones, se le agrega ahora la
propia aceleración, el propio movimiento de la cámara
cinematográfica. Algo similar ocurre en "Everday"
(Ídem, 1929, sin terminar), donde el montaje
hiperrápido, la cámara acelerada y la vertiginosidad de la
imagen intentan hacernos sentir el grado de alineación en que
se haya inmerso un simple empleado de oficina en un día
cualquiera de su existencia laboral.
Los
recursos propios del cine experimental y de vanguardia son
utilizados, en el segundo período de Richter, como un
instrumento, como un tomógrafo adelantado a su tiempo, que
intenta registrar, un tanto banalmente en muchos casos, hay que
decirlo, los procesos mentales del sujeto común. Son los
sueños, las fantasías e incluso los delirios el combustible de
sus películas. Es el laborioso, delicado trabajo de transformar
esas imágenes, que componen lo que habitualmente llamamos lo
"imaginario, en representaciones concretas lo que termina
componiendo un mapa, una cartografía rudimentaria del
pensamiento.
Por
mucho tiempo "Todo cambia…" fue la
última producción conclusa de Richter. Durante un tiempo se
ocupará de la realización de exposiciones y de la publicación
de un libro teórico sobre la vanguardia: Filmgegner von
heute- filmfreunde von morgen. Se acercaba el final
trágico y siniestro de la República de Weimar y de los años
dorados de la vanguardia alemana de la década del veinte.
Richter no sólo era de origen judío sino que había
participado activamente en agrupaciones políticas de izquierda
relacionadas con el cine por lo cual, con el nacionalsocialismo
en el poder, no sólo su obra corría peligro. En 1933 decide
regresar a Suiza, país que tantas satisfacciones le había dado
en su juventud. Allí sólo puede realizar algunos trabajos
publicitarios e industriales por encargo que apenas lo ayudan a
sobrevivir. Finalmente, en 1941 emigra a los EE.UU. donde, en el
´47 conseguirá un cargo de profesor en el City College. En ese
lugar, ya a comienzos de la década del cincuenta, tendrá como
alumno a un joven impetuoso y emprendedor, Jhonas Mekas. Mekas
será uno de los fundadores de New American Cinema, que con los
años se convertirá en el movimiento experimental más
importante del mundo. Pero esa es una historia que contaremos
hacia el final del presente seminario.
A
instancias de sus alumnos del City College, Richter vuelve a
filmar reuniendo en un documental a la vieja guardia del
dadadísmo y el surrealismo: Max Ernst, F. Leger, Wan Ray,
Marcel Duchamp, etc., en la película "Dreams that
money can buy" (1947)
El
clima era propicio en los Estados Unidos posteriores a la guerra
para todo aquello que tuviera que ver con la vanguardia y la
experimentación. El cine y la obra de vanguardia era tomada, en
muchos casos, como un elemento cultural decorativo y exótico,
sobre todo si uno vivía en una ciudad cosmopolita como Nueva
York (distinto va a ser el caso de Fischinger, quien eligió
Hollywood como lugar de exilio).
Entre
mediados y fines de los cincuenta, Richter llegará a filmar
tres películas más "8 x 8" (1955/58), "Dadscope
I y II" y "Cheecetera"
(1958/61) Pero son filmes que parecen casi caricaturas
desgastadas de sus viejas experiencias alemanas hechas para
impresionar a ricos "snops" americanos. Durante
los últimos años de su vida se va alejando cada vez más de la
realización cinematográfica para dedicarse de lleno a la
pintura y al dictado de conferencias, por todo el mundo, acerca
de la vanguardia de la década del veinte. Richter poseía una
ventaja con respecto a sus compañeros de ruta: él los había
sobrevivido a todos y podía darse el lujo de contar la historia
según su propio gusto y placer. De allí los equívocos
históricos que continuamente aparecen en los libros que recogen
sus declaraciones y escritos. Retirado en la pequeña localidad
de Minusio en Suiza, muere a la avanzada edad de 88 años el 10
de febrero de 1976.
2.c.-
Los zapatos del caminante
Junto
con Walter Ruttmann y Lotte Reiniger, que trabajó con un
criterio muy amplio las bases del cine de vanguardia, la otra
figura imprescindible del cine de abstracto alemán es Oskar
Fischinger.
Si
Richter fue el que tal vez más estuvo ligado a la influencia de
la vanguardia francesa dentro del cine germano ( y fue también
el que mejor supo vender su vida y su obra en los círculos
artísticos e intelectuales de la costa oeste de los EE.UU.),
Fischinger nos brinda la imagen del trabajador empeñado en
retornar y expandir las bases del cine abstracto germano.
Si
en Eggeling podíamos notar una configuración de la gráfica
abstracta cercana a la obra y el pensamiento de Kandisnki, en el
caso de Fischinger habrá que decir que sus filmes están mucho
más próximos al pensamiento de Paul Klee.
Wilheim
Oskar Fischinger nace en Gelhausen, una zona industrial al sur
de Alemania, cerca de Frankfurt el 22 de junio de 1900. Su
familia poseía una posada con restaurant y una droguería. Este
último dato es de importancia. En esa época la película
fotográfica y los productos químicos necesarios para su
tratamiento y revelado eran vendidos en las droguerías. Es
probable que muchos de los procedimientos químicos que
Fischinger luego utilizará en sus filmes abstractos tengan su
origen temprano en los conocimientos adquiridos dentro de la
droguería familiar. Como muchos otros hijos de clase media, ha
de pasar por diversos estudios y trabajos antes de encontrar su
vocación definitiva. Con catorce años recién cumplido culmina
sus estudios técnicos secundarios para trabajar durante algún
tiempo como aprendiz de constructor de órganos. Desde 1915,
mientras se prepara para cursar sus estudios de ingeniería,
trabajará como dibujante en un estudio de arquitectura en su
ciudad natal. Hacia 1922 lo encontramos en Frankfurt donde, ya
recibido de ingeniero, comienza a mostrar su genio inventivo con
el diseño de nuevas herramientas para la fábrica de turbinas
eléctricas Pokorny & Wittekind. Sin embargo, una intensidad
distinta alentaba en el alma Fischinger. Una intensidad que lo
lleva a inscribirse en varios cursillos literarios y
artísticos. En aquel momento ya estaba comenzando a expresarse
su vocación por la pintura y la literatura. Es en uno de los
clubes literarios que solía frecuentar donde conoce a Bernhard
Diebold, un crítico teatral muy respetado por aquél entonces.
Diebold le presenta a Walter Ruttmann, para quién Fischinger
diseña su famosa "máquina de cera" cuya invención
equivocadamente, muchos historiadores han atribuido a Ruttmann.
En realidad, en noviembre de 1922, Fischinger firma un contrato
de licencia con Ruttmann, por el cual éste último puede
utilizar una de sus máquinas de cera.
En
Fischinger encontramos esa rara conjunción que se repite poco
en la historia del cine (Murnau, Lang, y otros pocos) de
artista, técnico e inventor. Por un lado tenemos al ingeniero
interesado, científicamente, por el problema del movimiento y
por las innovaciones técnicas que pudieran contribuir a atrapar
la luz y el movimiento en forma más precisa. Como artista, por
otro lado, ve en la expresión plástica cinematográfica una
nueva forma de hacer vivir el movimiento como Todo Musical. El
cine es, para el artista plástico que es Fischinger, música
expresada en formas danzantes. Ya no se tratará de formas
geométricas, como en Richter, sino, fundamentalmente, de formas
ondulantes. Formas que, en algunos casos, parecen trazadas por
el movimiento de una mano que sigue intuitivamente el ritmo de
alguna melodía.
Espíritu
solitario, como Reiniger y Ruttmann, Fischinger representa, a
nuestro entender, el punto más casto y consecuente del cine
abstracto alemán de la década del veinte. El no se dejó
influenciar por las modas y continuo obstinadamente realizando
filmes puramente abstractos cuando ya nadie los hacía en su
patria, hasta 1936.
Y
aún en el exilio, lejos de los años dorados del cine abstracto
alemán, persiste la idea del "filme absoluto", en
tanto "música visual" como oposición al filme
industrial y narrativo. Como prueba de esto basten "Unas
cuantas palabras respecto a la película cinematográfica común
y corriente que se presenta a las masas en innumerables salas de
exhibición en todo el mundo. Se trata de un realismo
fotografiado – de un realismo en – movimiento superficial
fotografiado…No posee ningún sentido creativo artístico
absoluto. Se limita a copiar la naturaleza con conceptos
realistas, destruyendo la profunda fuerza creativa y absoluta
con sustitutos y realismos superficiales. Incluso la película
de dibujos animados actualmente se encuentra en un nivel
artístico muy bajo. Es un producto masivo de proporciones
industriales y eso, naturalmente, reduce la pureza creativa de
una obra de arte. Ningún artista con sensibilidad creativa
podría crear una obra de arte sensible si un grupo de
colaboradores de todo tipo interviniera en la creación final
– productor, director de argumento, guionista, director
musical, director de orquesta, compositores, técnicos de
sonido, «gag man», técnicos de efectos especiales,
escenógrafos, ambientadores, dibujantes, técnicos y asistentes
de animación, camarógrafos, técnicos, directores de
publicidad, gerentes, administradores de taquilla y muchos
otros. Todos ellos cambian las ideas, las matan antes de que
nazcan, impiden su nacimiento y sustituyen los momentos de
creatividad absoluta por ideas baratas que complacen al más
bajo de ellos.
El
artista creativo del más alto nivel siempre trabaja mejor solo,
adelantándose por mucho a su época. Y éste será nuestro
fundamento: que el Espíritu Creativo no sea obstruido por la
realidad ni por otra cosa que pueda estropear su creación
«pura» absoluta." (7)
Como
vemos, Fischinger era un purista que mantendrá su postura
ideológica y ética contra todos los contratiempos. Sus
primeros intentos con el cine son de 1923 y están relacionados
con su traslado a Munich. Se trata de una serie de películas
realizadas con el grupo Münchener Bilderbogen, dirigido por
Louis Seel y que se encuentran perdidas en la actualidad. La que
sí se conserva es su primera película independiente, realizada
en 1926 pero que recién sería exhibida públicamente en 1930: "Construcciones
del alma" (Seelische konstruktionen),
ayudado en parte por la máquina de cera que él había
desarrollado. Esta máquina de cera no era otra cosa que una
cortadora de fiambre adosada a una cámara cinematográfica.
Primero, se amasaba un cilindro de cera (como un largo
salchichón) donde se mezclaban distintos colores, a veces en
forma aleatoria y otras buscando formas más definidas. Esta
masa era sujetada a la máquina que cortaba finas fetas gracias
a una cuchilla circular. Cada corte, cada movimiento ondular de
la cuchilla, estaba conectado al dispositivo de la cámara para
producir una toma. Así, a cada corte le correspondía una foto.
Las formas abstractas que se conseguían con este sencillo
dispositivo son realmente espectaculares y están fuera de
cualquier descripción lingüística posible.
Pero
los problemas económicos, problemas que los seguirían acosando
por buena parte de su vida, son muy fuertes. Fischinger, un
joven de veintisiete años ya volcado totalmente a la creación
abstracta cinematográfica, no encuentra en Munich el lugar
adecuado para subsistir gracias a su trabajo.
Todos
los caminos conducían a Berlín en aquellos años dorados del
cine abstracto.
Es entonces cuando Oskar decide trasladarse a esa ciudad. Pero,
¿cómo hacerlo sin contar un solo Marco en el bolsillo?. Solo
hay un modo: caminando. Con un atadito de ropa, su cámara
cinematográfica y unos pocos rollos de celuloide que aún
conservaba, Fischinger emprende la larga caminata de los más de
quinientos kilómetros que separan Munich de Berlín. El
resultado de esa peregrinación es una de sus películas más
hermosas e importantes: "Munich- Berlín
caminando" (München- Berlin- wanderung, 1927)
Película-
bota de siete leguas, filme del aire, en "Munich-
Berlín…" el espacio se contrae, deja de estar
sujeto una extensión, a una cantidad, para pasar a definirse en
términos de intensidad, de cualidad. Cada tanto, en su
recorrido a pie comenzó el 27 de junio de 1927 y le llevó
casi dos meses transitar en su totalidad, sin un programa
preestablecido, Fischinger va obteniendo imágenes, cortes
móviles de tiempo- movimiento; de su recorrido. A veces se
detiene en los rostros de unos campesinos, otras en las nubes
que trepan por sobre las montañas mientras la luz se cuela
entre ellas. En otros momentos son unas ovejas las que miran
incrédulas a la cámara. En los bosques puede verse la calma y
el reposo del viajero. Las tomas nunca tienen la misma métrica,
nunca duran lo mismo. Por el contrario, parecen estar pautadas
por el interés afectivo, intenso, de la mirada del peregrino.
Lo que se obtiene del conjunto, en la visión que hoy podemos
hacer del filme (Fishinger no llegó nunca a exhibir
públicamente su película) es una suerte de estado de
conciencia nuevo, dispersivo, molar. Se trata de lo que alguna
vez denominamos una "conciencia en estado
gaseoso" (Cf. clase N°3 del seminario "Los
años luz"), donde la Imagen, esto es la idea,
deja de estar enfocada o fija a un punto o estado sólido
y determinado de las cosas, sino que parece flotar sobre el
conjunto o el Todo sin detenerse en algo, en una cosa, en un
objeto o personaje en particular.
Esto
no le es posible a nuestra conciencia ordinaria. Es necesaria la
intervención del dispositivo cinematográfico para poder
percibir la simultaneidad en que transcurre el Todo. La cámara
acelerada o ralententeada que utiliza Fischinger sirve para
acentuar esa sensación de extrañamiento del espectador con
respecto a su propia percepción. De hecho "Munich-
Berlín caminando" nos pone fuera de nuestra
llamada "percepción natural" del espacio y del mundo
y es una película que se adelanta, y supera en más de un
sentido, a "Berlín, sinfonía de una gran
ciudad", la gran película de Ruttman que
analizaremos la clase que viene. Es que Ruttmann necesita aún,
salvo en el comienzo de la película, algún grado de
consistencia para sus imágenes. La suya no es una película
sólida, organizada a partir de un único punto de vista, pero
tampoco presentifica una percepción molar. Es, más bien, una
conciencia- cámara líquida la que nos presenta.
2.
c.- Una vida compuesta en "blau"
Ya
instalado en Berlín, comenzará el período más fértil,
cinematográficamente hablando, de la vida de Fischinger. Son
los años y la ciudad en la que conocerá a su fiel amada
Elfriede, con quien se casará en 1932 y con quien tendrá cinco
hijos. Hasta muchos años después de su muerte, Elfriede
apoyará y sostendrá el Museo Fischinger en la ciudad de Los
Ángeles, dedicado a guardar tanto la obra, tanto pictórica
como cinematográfica, como la memoria de su marido.
En
1929 Fischinger había encontrado trabajo dentro de la
monumental productora UFA como asesor en el diseño de efectos
especiales. Es particularmente significativa su intervención en
la película "La mujer en la luna" de Fritz
Lang. Pero, lo más importante, es que, a partir de ese año,
comienza la realización de sus famosos "Estudios".
Serán en total 13 "Studie", (el último
quedo inconcluso) algunos realizados con la colaboración de su
hermano Karl.
La
música de los "Studie" será de la más
variada. Desde las "Rapsodias húngaras" de
Brahms hasta fragmentos de la ópera "Aida" de
Verdi. Luego será la música de jazz la que motivará sus
imágenes. Por eso, si en el caso de Reiniger podíamos hablar
de Mozart, o en el de Richter, de Bach, no hay un compositor
determinado en la obra de Fischinger. Es más bien la música
toda la que alienta sus películas. Sin embargo, si se nos
permite, deberíamos decir que el espíritu burlón de la
música barroca (aunque no utilice específicamente ese tipo de
música) pareciera actualizarse con más fuerza en Fichinger que
en Richter.
Es
que las formas ondulantes de las películas de Fischinger
expresan mejor los pliegues, los ritornelos habituales del
barroco que las formas geométricas cerradas. De hecho, todo el
orden de las "formas ondulantes" de Fischinger parece
generado a partir de un punto móvil. Como en Klee, es el
desplazamiento de ese punto por un espacio tridimensional el que
genera todas las formas posibles. Toda las formas son posibles y
se explicitan en la cuarta dimensión; la dimensión temporal.
El elemento básico de la figura geométrica cerrada, cuadrada,
es en cambio la línea, no el punto.
Los
"Estudios" no son otra cosa que la
exploración de las posibilidades expresivas de las líneas
curvas generadas por la proyección de un punto móvil. Se trata
de investigar sus puntos de inflexión, sus los arcos y
círculos. Para poder llevar a cabo estas investigaciones
Fischinger no dudó en adoptar y desarrollar cualquier
innovación técnica. Fue el primero en utilizar el sonido
óptico en Alemania, uno de los pioneros en utilizar película
color (con la adopción del "Gasparcolor" inventado
por el húngaro Bela Gaspar para su película "Kreise"
– "Círculos- de 1933)
Con
Fischinger la música fue más visual que nunca, las formas más
audibles que ninguna vez. Hasta el extremo en que no podemos
hallar el punto de separación entre la una y la otra.
Es
como si ambas, música e imagen, se encontraran en la misma "longitud
de onda", en la misma "Wavelength"
(8). Por lo tanto, ya no podemos seguir hablando de un dispositivo
"audio- visual". Ambas series, la visual y la sonora
se entremezclan e indiferencian para afirmar la supremacía de
la Imagen, en tanto experiencia perceptual y mental, en el cine.
"Composición
en azul"
(Komposition in blau, 1934/35), que llegó a ganar un premio en
la Bienal de Venecia de 1935, esta realizada también con "Gasparcolor"
pero privilegiando, como fondo, uno de los tres colores básicos
del sistema, el azul. En esta obra maestra, sí hay formas
geométrica, cubos, esferas y cilindros. Pero es su
desplazamiento en el espacio el que crea los pliegues, las
volutas que no hacen otra cosa que recordarnos el ritmo móvil
del punto. Hay una dimensionalidad del espacio perceptual
lograda a partir del color, de las distintas tonalidades del
azul que, al superponerse o desplazar la una a la otra, consigue
hacernos percibir el espacio como infinito, profundo e
inconmensurable. "Composición…" es
una de las películas más logradas de la historia del cine
abstracto alemán y tal vez el punto más alto al que ha de
llegar la creatividad cinematográfica de Fishinger. Casi
inmediatamente después, otra obra maestra, "Allegretto",
de 1936.
No
es difícil imaginar el desconcierto y la furia que debe haber
invadido a Goebbels y los suyos cuando supo del premio en
Venecia a la película de Fischinger. Ellos, los nazis, habían
intentado exponer, en la misma bienal, lo mejor del
"verdadero" arte germano. ¡Y viene a ganar una
película "degenerada"!. Alemania ya no era un lugar
seguro para Oskar y su familia.
En
1936 Fischinger también elegirá el camino del exilio. Decide
aceptar un ofrecimiento de trabajo por parte de la Paramound,
obtenido gracias al suceso de "Composición…",
y emigra a los Estados Unidos. Pero, a diferencia de Richter, se
equivocará de costa. Se instala en Hollywood, pero la oferta de
la Paramound no llega a concretarse en una producción efectiva.
Solo conseguirá un contrato menor con la M.G.M. desde 1937
hasta 1938. Son años donde retoma su trabajo como pintor y
monta varias exposiciones que en ocasiones eran acompañadas por
la proyección de sus filmes abstractos alemanes. Sin embargo en
1937 todavía consigue realizar un filme abstracto, "An
optical poem" con una rapsodia húngara de Lizt que
parece una prolongación de sus "Estudios".
Este
trabajo impresionará grandemente a Walt Disney quien lo
contratará, en 1939, para la realización de la parte dedicada
a la "Tocata y fuga" de Bach en la famosa película "Fantasía".
Se dice que lo que diseño Fischinger para ese fragmento del
filme era realmente magistral. Tal vez nunca lo sepamos
realmente. Disney consideró demasiado abstracto, demasiado
"intelectual" su trabajo y mandó a modificarlo, a
organizarlo, esto es, ha conferirle una organicidad nunca
buscada por Fischinger, en el montaje final de la película.
Fischinger, indignado, negó la autorización para que su nombre
apareciera en los créditos finales del filme.
Luego
vendrían años sombríos. California no era Nueva York y un
raro intelectual alemán no era considerado, como en el caso de
Richter, un personaje de vanguardia digno de lucir en sociedad.
Fischinger es más bien considerado un representante disfrazado
del enemigo por lo cual se le hace difícil encontrar trabajo en
Hollywood. Sobrevive duramente gracias a su trabajo como pintor
y del cobro de los derechos de autor de algunas de sus
películas. En 1941, Orsol Wellles lo recata parcialmente al
ofrecerle un trabajo dentro de un proyecto, nunca terminado, que
estaba llevando adelante para la RKO. A pesar de todo,
Fischinger podrá realizar todavía tres películas: "American
March" de1941 (un corto de propaganda bélica), "Radio
Dynamics" en 1942 y finalmente "Motion
painting N°1", la única realmente abstracta y
trascendente, realizada en 1947. Por ese último filme,
Fischinger recibirá un Gran Premio en el Festival Internacional
de cine de Bruselas en 1949.
Desde
1950 solo podrá trabajar diseñando y produciendo comerciales
para la televisión estadounidense. Sin embargo, todavía le
quedaba mucho de inventiva técnica y en 1955 patenta el "Lumigraph"
una espacie de órgano musical hogareño para "tocar la
luz". Era un aparato que combinaba colores proyectados por
las luces de diversas lámpara que estaban conectadas a las
notas del teclado. El 31 de enero de 1967 muere en su casa de
Los Ángeles, pero su legado será recogido por muchos artistas
de la vanguardia norteamericana, desde Maya Deren hasta los
hermanos Whitney. Su "Munich- Berlín…." Es
fácilmente reconocible en algunos filmes de Jhonas Mekas, etc.
Tal vez Fischinger no haya gozado en vida del reconocimiento y
fama en los que se regodeó Richter pero, desde el punto de
vista teórico, su contribución e influencia en la historia del
cine fue mucho profunda y duradera. (*)
(*)
Fuente: Ricardo
Parodi, "Los comienzos del cine de vanguardia
alemán", clase dictada en el contexto de un curso sobre
cine experimental alemán en curso virtual de la página del
Instituto Goethe de la Ciudad de Buenos Aires.
Citas:
(1)El
manifiesto terminaba diciendo: "Asco dadaísta.
"Abolición de la memoria: dadá "Abolición de
la arqueología: dadá "Abolición de los profetas: dadá
"Abolición del futuro: dadá "Creencia absoluta
indiscutible en cada dios producto inmediato de la
espontaneidad: dadá..." Del Manifiesto Dadá, 28 de
Mayo de 1918
(2)
La pintura ha buscado, desde siempre, expresar el movimiento.
Pero la pintura, el bloque de espacio- tiempo que construye,
solo puede expresar el antes o el después del movimiento. El
movimiento en sí sólo puede quedar sugerido. Esto lo conocía
muy bien el una de la mentes más lúcidas de la Alemania del
siglo XVIII, Gotthold Lessing. En efecto, en su famosos
Laocoonte, reflexiona acerca de la pose como forma de expresar,
sugiriéndolo, al movimiento: "La pintura puede utilizar
un solo momento de la acción, en sus facetas simultáneas, y
debe, por lo tanto, escoger la acción sugerente y de
comprensión más fácil y separada de las acciones
posteriores". A diferencia de la pintura, el cine
podrá abandonar el universo de las poses para pasar a
representar directamente el movimiento. La forma en que lo hace,
su diversidad, es el objeto de estos seminarios.
(3)
Otros de los aportes serían las películas "Composición
I/22 y II/22" (Komposition I/22 und II/22) de
Werner Graeff. Pero si bien Graff publica el proyecto y la
técnica a emplear en ambos filmes en 1922, cuando todavía era
estudiante de la Bauhaus y conoce a Eggeling y Richter, recién
lograría concretarlos en la década del sesenta. Incluso el "Juego
de luces, negro- blanco- gris" de Laszlo Molí-
Nagy nace primero como un proyecto teatral que sólo muy
tardíamente, en 1930, tendría forma cinematográfica. El
enorme prestigio de la Bauhaus ha llevado a muchos historiadores
a exagerar su importancia dentro del desarrollo del cine
vanguardístico alemán. Como vemos, y más allá de la
importancia de los escritos teóricos de un Kandisnki, por
ejemplo, tal influencia fue prácticamente nula. Con respecto a
la "Dreiteiligre Farbensonatine"
de Hirischfeld y Mack nunca hemos podido verla (al parecer se
halla perdida), así que no nos atrevemos a expresar opinión
sobre ella.
(4)
Tengan en cuenta que, más adelante, haremos una diferencia
entre "transmitir" y comunicar. Para nbosotros, no
serán términos iguales.
(5)
Max Wertheimer nació en Praga en 1880, pero lo más importante
de su obra y su carrera fue desarrollado primero en Berlín y
luego de su exilio forzado, perseguido por el nazismo, en 1933,
en la ciudad de Nueva York. En 1912 publica su famoso libro "Experimentalstudien
über das Sehen von Bewegungen" (Estudios
experimentales sobre la visión de los movimientos") Ese
texto da nacimiento oficial a la "Teoría de la Gestalt",
también conocida como teoría de "la buena forma". La
teoría de la gestalt se erige en oposición a las teorías
fundacionales de la "psicología estructural"
(no confundir con el estructuralismo de inspiración
lingüística que es muy posterior) nacida a partir de las
primeras aportaciones de Wundt (el padre de la psicología), en
Leipzig. La sicología instrospeccionista de Wundt, basada en el
análisis de uno mismo, de su propia experiencia y recuerdo, da
lugar, dentro de la psicología estructural, a la "Teoría
del Contexto", desarrollada por Titchener en los Estados
Unidos. Titchener pensaba a la percepción como una simple
agregación y acumulación de sensaciones simples. Así, las
sensaciones provocadas por un estímulo X poseen una
inscripción concreta y directa en nuestra mente. En otras
palabras, lo que vemos produce en nuestra mente una
representación directa en la mente. Es como sí el objeto visto
se inscribiera directamente en el cerebro sin mayores
desviaciones. Es luego la experiencia que tenemos guardada, como
recuerdos, de esos objetos en nuestro cerebro lo que produce su
transformación y agregaduría de significado (de allí la
importancia del "contexto", histórico, social y
cultural en la producción del sentido perceptual) Pero el
problema es que la "Teoría del Contexto" de Titchiner
y Wundt no podía explicar, entre otras cosas, el llamado "fenómeno
phi" (π) Cuando se proyectan dos líneas paralelas
verticales en una secuencia muy corta de tiempo, lo que se ve
es una sola línea en movimiento. Este principio, fundamental
para que el cine pueda existir ya que, en el dispositivo
fílmico, se trata de convertir en movimiento el instante
detenido en veinticuatro fotogramas que son proyectados en un
segundo, no puede ser explicado simplemente como una
"agregación de sensaciones". Por el contrario, la
Gestalt va a proponer modelos preceptúales más complejos y
precisos. El término "gestald" posee, en alemán, dos
significados. En primer lugar hace referencia a la forma o la
configuración de un objeto como su propiedad intrínseca
general (la redondés del círculo, la tringularidad de los
triángulos, etc.) Pero, por otro lado, también hace referencia
a una existencia concreta e individual (un tipo de triángulo
singular, etc.) En términos generales, podríamos decir que,
con la Teoría de la Gestald, la percepción comienza a ser
pensada dentro de un campo fenoménico concreto donde lo que
importa no son las sensaciones primarias sobre las que luego se
construiría una estructura de la percepción, como postulaba la
teoría estructural. Por el contrario, la percepción en sí
misma es ya una construcción, un fenómeno complejo desde el
comienzo mismo. Lo importante, para nuestros fines, es destacar
dos cosas: primero, que la discusión acerca del movimiento y su
percepción, como podemos ver, estaba en el centro del
pensamiento científico y filosófico desde fines del siglo XIX,
justo en el momento en que surge el cine. Segundo, que la
percepción de dicho movimiento depende de ciertos y
determinados umbrales. No podemos percibir movimientos demasiado
lentos, demasiado por debajo de nuestro umbral de percepción,
ni demasiado rápidos, por sobre dicho umbral. Lo que el cine de
vanguardia va a hacer es jugar justamente con estos principios,
con el "fenómeno π”, para hacernos percibir
nuestros propios límites, esto es, hacernos percibir que
percibimos. ¡Y que percibimos el mundo de una manera limitada
por todas partes!
(6)
Citado por W. Schobert, " Der deutsche avant- garde
film der 20er jahre", publicado por el Goethe
Institut, Munich, 1999.
(7)
En "Un simposio sobre el cine de vanguardia con notas
y referencias para la Serie Uno del Arte en el Cine".
Editado por Frank Stauffacher, "Art in Cinema Society",
San Francisco Museum of Art, 1947. Citado por W. Schobert, "Der
Dutsche Avant- garde fil der 20er jahre", Editado
por el Goethe Institut, München 1989.
(8)
Hacemos referencia a un filme del canadiense M. Snow.