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  TÉCNICA E INTERNET

  

  Por Brián Covaro

Parte II: Comunicación digitalizada: Internet

La técnica como dispositivo estructural

"Desde siempre en nuestro intento de comprender el mundo externo (y mucho más recientemente el interno), hemos utilizado modelos, representaciones simplificadas, mapas y modelos, digamos grafos, dibujos y esquemas. La potencia de nuestros modelos estuvo siempre unida a la potencia de nuestra capacidad representativa. La historia de la comprensión/rediseño de los mundos internos y externos está ligada a las tecnologías del conocimiento y a la existencia -junto con nuestras capacidades orgánicas- de apósitos artificiales externos (e internos) que nos ayudan en esta tarea."

Alejandro Piscitelli.

 

 

I

 

Hemos tratado de exponer justificaciones acerca de la dualidad que funda al sujeto en su relación con la estructura social. Y hemos hecho hincapié en remarcar este fenómeno desde la realidad fundante del mismo, es decir, desde la perspectiva del sujeto y también desde la mirada estructural. Ante todo, priorizamos la capacidad emancipatoria del hombre moderno y sus alcances; su capacidad para superar barreras naturales y mentales en torno a sus acciones y concepciones, cualidades que, como expusimos, lo ubica en la categoría de "ser técnico".. De la misma manera, esbozamos la realidad estructural en la vida de los hombres y las mutaciones y las diversificaciones que toman las concepciones estructurales a lo largo de los distintos momentos históricos.

La técnica, el fenómeno técnico como dispositivo y como valor humano, también puede soportar esta doble lectura. Lo técnico es un factor de emancipación y de capacidad estrictamente humano, "naturalmente" humano. Es la eternización del pensamiento y de la acción humana sobre las cosas y el medio. Pero también la técnica, justamente por esto último, es el dispositivo más poderoso y trascendente que posee el hombre para la creación de estructuras que se impongan y que circulen dentro del tramo de lo real. El hombre, por su posibilidad técnica, es un creador de estructuras. La técnica permite al hombre aumentar su presencia y su margen de acción en el transcurrir, lo hace mediante la producción de artefactos útiles y lo hace encausándolo en cadenas de sentido estructural también por creación de dispositivos técnicos importantes; lo hace encarnándolo en estructuras técnicas producidas. Si bien podemos abstraernos casi al máximo y ensayar una noción "pura" de estructura, su utilidad la creemos en el plano conceptual. Concretamente, la noción es utilizada como orientadora de principios. Dentro de esta noción, corren las nociones materiales de estructura, en todas sus variedades. El hombre orienta su cadena de sentido de manera estructural. De allí en más, material o abstractamente, construye todas las cosas.

Todo análisis y toda aproximación a la técnica tienen como objeto de estudio, de manera directa, al hombre. Dado que la técnica, nos dice Hans Jonas (1997), alcanza a casi todo lo que concierne a los hombres -"vida y muerte, pensamiento y sentimiento, acción y padecimiento, entorno y cosas, deseo y destino, presente y futuro"-, ha devenido como un tópico central en todo el pensamiento humano en general, y en el sociológico y filosófico en particular; ella misma "ya es asunto de la filosofía." Por lo tanto, podemos esgrimir como regla que, allí donde la técnica o el pensamiento técnico logra desarrollarse en un proceso concomitante con alguna práctica humana, esta última se ve potenciada y logra adquirir una multiplicidad de matices, siendo muchas veces encausadas en estructuras de sentido esencialmente técnicas.

Los estudios realizados a las producciones técnicas en la era moderna –y a la técnica como fenómeno productor del ser moderno, como manifestación histórica del ser moderno-, trascienden ampliamente el margen estrictamente tecnológico en un primer sentido instrumental. El origen de la tecnología moderna, con sus potentes características y presencias estructurales, puede ser correlacionado con procesos de transformación en muchos componentes de la vida social de las sociedades y de perspectivas subjetivas de los hombres. Las tecnologías crean nuevos formatos estructurales a momentos genuinos y típicos de la humanidad; de hecho, para muchos autores la técnica –ya desprovista de ese matiz de aislamiento de lo social como la entienden las acepciones instrumentalistas- es el fenómeno social más importante del mundo moderno. La técnica compete a todos los campos de la actividad humana, de allí la importancia como dispositivo de saberes y capacidades que crean ambientes técnicos reemplazando los entornos naturales iniciales. La técnica, entonces, habla de una capacidad humana característica y sui generis. Capacidad que en la modernidad se ha tornado en ciertos aspectos, temible por su poder y capacidad. Todas estas cuestiones han suscitado que, dentro del pensamiento técnico, sea posible centrarse en el sujeto que transcurre dentro de los parámetros técnicos, en constante relación y conflicto con estas estructuras, y poder pensar e interrogar a la tecnología a partir de él. De la misma manera, este esfuerzo por la interrogación será estéril si no lo juntamos con un conjunto de instancias donde la tecnología sea entendida dentro de un contexto social de producción y de interacción, por lo que, siguiendo a Jay Weinstein entendemos que "... las ciencias sociales y la tecnología son medios mutuamente dependientes en la búsqueda de un mismo fin común: el desarrollo y el progreso a través de la aplicación de los principios científicos de los asuntos humanos." Desde estos procesos, creemos que puede interrogarse la técnica y la tecnología como factores sociales del devenir humano.

Centrándonos estrictamente en nuestro tema de esta segunda parte del trabajo, lo que intentaremos realizar aquí será interrogar y describir los cambios que ha soportado el campo humano de la comunicación por mediación de las nuevas producciones técnicas. Específicamente pondremos nuestra atención en una tecnología utilizada actualmente como última expresión en el campo social y en las comunicaciones: las redes digitales de procesamiento de datos.

 

II

 

Podríamos preguntarnos e intentar alguna aproximación –dentro de su larguísima historia- hacia el comienzo de la tecnificación de las comunicaciones, de las prácticas comunicativas, el tema que nos interesa desarrollar aquí.

La tecnificación de la comunicación humana es un proceso acelerado acaecido en el último siglo pasado, pero que en realidad puede retrotraerse particularmente a ciertas prácticas decimonónicas, y más atrás también. (67) Para evitar abarcar todo el proceso de desarrollo técnico de las comunicaciones en la modernidad, nos centraremos en un concepto emergente dentro de la técnica moderna, a la postre escenario material e histórico de la comunicación moderna, la comunicación basada en la energía eléctrica, y más específicamente, su exponente máximo, las redes electrónicas de procesamiento de información. (68)

El nacimiento de las redes comunicacionales es ante todo y en un primer momento, conceptual. Las redes son y fueron concebidas de esta manera para su creación como sistemas conceptuales de reciprocidad y de flujo continuo de algún tipo de información; donde la característica principal es que la probabilidad de circulación de información dentro de todo el sistema es total, es decir, la red es un sistema interrelacionado en su totalidad integral si es necesario o buscado. Con esto queremos decir que en un sector del sistema donde sale la información, su recorrido necesariamente tiene toda la probabilidad de pasar por todos los lados del sistema si así es requerido. La red es un ámbito donde se desenvuelve un proceso de interacciones múltiples por el flujo de contenido o información. Este es el principio conceptual y operativo de una red.

El impacto de las redes en los procesos comunicacionales de los hombres va acompañado por la revolución del uso de la energía eléctrica justamente en el campo de las comunicaciones y de la producción. La energía eléctrica como insumo propulsor de los flujos comunicacionales le otorgará características a las comunicaciones humanas acorde a las mutaciones técnicas en el campo productivo, creando nuevos códigos y simbologías comunicacionales.

Una de las características básicas de las sociedades actuales, materializada en el modo e intensidad del intercambio, relación y circulación de los flujos comunicacionales, ya había nacido y estaba desarrollándose en las sociedades avanzadas del siglo XIX. Desde entonces, los Estados de los países avanzados potencian el nacimiento y la posterior constitución de dispositivos técnicos capaces de producir, almacenar y procesar la mayor cantidad de información posible, naciendo allí la importancia utilitaria y política de la apropiación de información, un insumo, a partir de esos momentos, básico y altamente poderoso y útil para cualquier institución. Dentro de estos países, aparece una inquietud por el ordenamiento de la información interna y externa que determinará para siempre el ritmo de los flujos en todo el planeta, creándose crecientes espacios comunicacionales abstractos en todo el planeta y que serán causa de pujas políticas y de ejemplo de poder y manipulación por parte de los Estados centrales. El ordenamiento de información interna se transmutara en cuestión e información del Estado, donde ningún dato será susceptible de no ser recogido, codificado y regularizado estadísticamente, formateando el dato informativo, dato básico para cualquier decisión política. Desde la orbita estatal nace la estructura de información y de flujos informativos que se manejará en cada país y que será una cuestión política más para negociar políticamente con otros países, es decir, el espacio comunicativo se tornará una cuestión política, un espacio político. (69)

Con todo esto queremos especificar una nueva construcción técnica apoyada o supuesta por prácticas humanas, la construcción de manera novedosa de información y una nueva forma de trato de la comunicación. El impulso estatal de este tipo de construcciones será una necesidad primeramente interna, coherente con una imagen del naciente territorio nacional en un momento histórico, ente político que homogeniza y regula todo tipo de flujo de bienes, de datos y de personas. Esto nos posiciona en el lugar de comprender integralmente los procesos comunicacionales dentro de las sociedades, porque "entender el lugar y el papel de la comunicación en una sociedad significa analizar las relaciones entre los tres aspectos fundamentales de la comunicación: el sistema técnico, el modelo cultural dominante y el proyecto que sobreentiende la organización económica, técnica y jurídica del conjunto de las técnicas de comunicación." (70) Estos sistemas de flujo de información cuasi-totalitarios, nacidos tempranamente en la institución postal –a escala embrionaria-, crecen en este período a un ritmo exponencial, y ya en 1837 se implantan en Inglaterra los primeros sistemas de telégrafo eléctrico. Los usos estratégicos –control militar y estatal de todo tipo de flujos- del sistema de telégrafos se verán complementados por usos comerciales estatales y del sector privado, y serán amplificados por estas demandas cada vez más, desarrollándose, concomitantemente, avances tecnológicos acelerados en el floreciente campo de las ciencias cibernéticas. (71)

Con el tiempo y los sucesos histórico-sociales dentro de las sociedades modernas, el uso de estos sistemas de comunicación y flujo de información podrán ser abiertos por el Estado al público, al igual que las grandes redes ferroviarias que experimentan un gran crecimiento a partir de la segunda mitad del siglo XIX, dividiendo las expensas del servicio entre el mismo Estado y empresas privadas, siendo este un proceso que con el tiempo colocará a estas últimas como proveedores mayoritarios acatando las legislaciones estatales en lo concerniente a las comunicaciones dentro de los territorios nacionales y los espacios comunicacionales de todo el planeta.

El nacimiento de las redes comunicacionales, y más acentuadamente, el nacimiento y proliferación de las redes electrónicas, creó un medio social y una estructura de gran intensidad de relación, intercambio y conexión de información. La estructura creada por el sistema de redes fue un medio técnico donde la información circula digitalizada. Para llegar hasta este estadio de procesamiento de energía y posteriormente de datos o información, el campo de la cibernética tuvo que progresar a pasos agigantados en la electrónica de los circuitos, lo que dará la entrada a la interconexión y la posibilidad de las redes electrónicas de procesamiento de datos.

Estas grandes transformaciones e importantes producciones de emergentes técnicos que impactan directamente en la conformación y configuración de las sociedades y del espacio de la comunicación, al igual que al proceso concomitante del avanzar del capitalismo industrial, le otorga a las sociedades un nuevo tipo de trato de la información, revolucionaria a los anteriores tratos y alcances informacionales en términos cuantitativos y cualitativos dentro del tejido social.

Estos importantes cambios son los que producen los impactos en la concepción que se tenía de la comunicación, y a partir de ellos, la comunicación, nutrida de los cada vez más gruesos flujos informativos, poseerá otro estatus dentro de las sociedades y para la vida particular del hombre individual, una vez que pudo acceder a ella con fluidez en su esfera privada. La información, primero como valor político y cuestión de Estado se convertirá, a la vez luego, en su uso privado y posteriormente masivo, en objeto de estudio científico para los expertos que había creado esa –al parecer- nueva disciplina –la de las comunicaciones, su naturaleza y presentación dentro de la sociedad-; y toda profundización posterior mostrará la inmensa complejidad de los nuevos fenómenos comunicativos que se desarrollan a la par de las innovaciones técnicas y sus consecuencias en el modo de vivir de las personas. (72)

Técnica, comunicación y sociedad

 

I

 

Al llegar a este tramo del recorrido teórico que nos propusimos realizar, imperiosamente surgen interrogantes preliminares. ¿De qué manera podemos encarar un recorrido tecnológico en las comunicaciones? ¿Qué cambios suceden en el acto comunicacional subjetivo y en el trato y relación con la información, por los flujos en los medios estructurales técnicos de la comunicación, estrictamente dentro de las comunicaciones digitales? ¿Cómo realizar un corte transversal en las técnicas de la comunicación modernas y poder mostrarlas como procesos sociales con ciertas lógicas operativas propias?

Las producciones tecnológicas en el campo de las comunicaciones son estructuras conceptuales y materiales de flujo de energía informativa que, en su incidencia en el medio y en su impacto en la percepción del hombre, han generado históricamente cambios en los códigos espacio-temporales a través del tiempo, y por ende, han generado nuevas relaciones en el trato y la representación del medio. El horizonte perceptivo, representativo e ideal del hombre fue ensanchándose una vez que pudo internalizar y adaptarse las nuevas estructuras técnicas. Junto con las producciones técnicas creadas para la esfera de la producción, las tecnologías de las comunicaciones de masas han materializado e idealizado, tal vez como ningunas "... una noción del progreso, de la civilización, de lo universal y del universalismo." (73)

Sostenemos que la forma más integral de aproximarnos al tema es conceptuar la tecnificación de la comunicación, ante todo y como primera instancia, como un constante proceso humano productivo mediático, un proceso generador de producciones mediáticas. Como hemos explicitado, las actividades representativas son unos de los elementos fundamentales que definen al hombre como tal; las actividades representativas se dan para los hombres en el contexto de la conciencia; el hombre entabla una distancia con el medio, con los cuerpos de otros hombres, con su propio cuerpo; reflexiona, distingue. Permite la representación a su semejanza como ser genérico, y la representación es un instrumento más de este proceso de mediación. La mediación nace: una gama amplia y variada de actividades representativas que cubren, interpretan, enriquecen, disminuyen y transportan la experiencia, por el choque de la conciencia, vía las representaciones, con el medio. En todos los casos se trata de procesos de abstracción respecto a la complejidad de la experiencia sensible. Se extrae de los sentidos aquello que permite crear un modelo que se pueda utilizar como mediación según las particulares y múltiples necesidades de la comunicación.

El proceso de mediación será entendido como el sistema de dispositivos, de soportes y de procedimientos que son históricamente producidos y operados en y para la práctica comunicativa, "Puesto que las significaciones, valores y normas puras son inmateriales, inespaciales e intemporales, no pueden ser transmitidos directamente de una mente a otra [...] Si una significación cualquiera o sistema de significaciones permanece en la mente de la persona que la piensa, y no se objetiva en ningún vehículo, la significación queda notoriamente inaccesible para las personas, extinguiéndose con la muerte de sus autores, si no antes [...] Todas las acciones sensoriales externas, objetos materiales, fenómenos físicos, químicos y biológicos, procesos y fuerzas usados para la exteriorización, objetivación y socialización de las significaciones, son vehículos de la interacción dotada de sentido." (74) Es decir, el proceso por el cual los sujetos crean dispositivos –medios- que actúen como mediadores, como mediaciones de registro y difusión desde una socialidad básica e inicial (75) "... o sea el conjunto dinámico de los procedimientos y cuerpos intermediarios que se interponen entre una producción de signos y una producción de acontecimientos [...] mediaciones que son al mismo tiempo técnicas, culturales y sociales." (76) El espacio de las comunicaciones supone necesariamente estos tres aspectos del momento mediático creativo, productor. La producción de mediaciones en el plano de la comunicación se entenderán como las vías y los medios por los cuales los sujetos han encausado sus signos, donde se ha efectuado históricamente la eficacia simbólica de la comunicación humana emergente. En un contexto técnico, estos medios se constituyen por completo en la claridad de la disposición de unos medios para un fin; la representación mediática es la producción para la asociación de sentido para con otro sentido, para poder tratar el primero a través del segundo. La expresión material –y técnica- de las fuerzas simbólicas que buscan comunicarse históricamente, las huellas materiales del sentido, serán partes de un proceso concebido en las producciones técnicas, en la simbolización de sentido y en los ámbitos sociales (77). De modo que, las actividades representativas mediáticas propias del contexto técnico presentan también, como todas las actividades de ese contexto, un característico aspecto de finalidad semántica y de utilidad.

De la manera que enfocaremos la comunicación aquí, nos posibilitará intentar capturar las implicaciones de sentido y las correlaciones existentes entre las prácticas simbólicas comunicativas, sus formas de producción amplias y versátiles, y la circulación social de sus flujos significativos. Las tecnologías de la comunicación –y estas en particular- no podrán comprenderse aisladas de un contexto social concreto, porque "Las producciones simbólicas de una sociedad en un instante no pueden explicarse independientemente de las tecnologías de la memoria en uso en ese mismo instante." (78) De manera que, una instancia simbólica significativa que se comunica como mensaje, no podrá ser separada de su práctica comunicativa concreta; deberá ser conceptualizada como momento integral comunicativo, con sus cargas simbólicas y por lo tanto semánticas, sus arquitecturas y soportes de flujos, y el sistema social donde operan y fluyen.

La mediación como práctica histórica-comunicativa productiva, entendida como un proceso de producción de la comunicación misma, determina esencialmente a lo comunicado, a la semántica de lo comunicado en sí, que será mensaje comunicado en la dimensión social. Determina lo comunicado por el formato que posee lo comunicado encausado en ese medio, y por el tipo de dinamismo e imagen que ese medio imprime a lo comunicado en el plano social. Allí, en la estructuración material y técnica del medio, en la posibilidad del mensaje comunicado y en su flujo operativo e instancia finalmente social plena, están supuestas las interrelaciones y las determinaciones del proceso comunicativo.

La creación de una mediación comunicativa nueva, de un medio comunicativo nuevo, generará cambios en estas dimensiones componentes de la instancia comunicativa; "... cada nuevo medio modifica la capacidad operativa y por lo tanto política de cada una de las redes que ya están funcionando. En general, el nuevo desplaza al anterior." (79). Sufrirán transformaciones las materialidades del medio, el mensaje y su formato semántico, y las instancias y alcances sociales.

La intención de entender la práctica comunicativa en este trabajo como proceso integral, tiene que ver con el intento de comprender la interacción e interrelación de los segmentos físico-técnicos, semánticos y políticos de la comunicación en la sociedad moderna actual. La relación intima de estos procesos y momentos en la comunicación es lo que implícita y explícitamente quisiéramos exponer.

Sintéticamente, intentar mostrar de aquí en adelante, a grandes rasgos, las características que posee la comunicación electrónica-digital en la sociedad actual bajo estas perspectivas.

 

 

 

II

 

El recorrido de las transformaciones tecnológicas comunicacionales ha incluido a la vez dos procesos sociales mutuos, el de universalizar y acelerar la circulación del mensaje por el medio y el de potenciar e integrar sensitivamente a los sujetos, artificial o instrumentalmente, en la práctica comunicativa con el entorno crecientemente universal. Cada desarrollo posterior de un medio técnico de comunicación -haciendo un interregno en el recorrido de las innovaciones- acentúa estas dos tendencias. Los avances en estos procesos paralelos, han incentivado teorías y rupturas en las teorías de la comunicación por la creación de nuevos escenarios comunicacionales artificiales no experimentados antes, y como consecuencia, una nueva valoración y reconceptualización de la información que se comunica, se procesa y decodifica; tanto en el campo político, social y privado. Por lo tanto, la información y su tecnificación dentro de la trama social han expresado y cosificado impactos en la conciencia social y subjetiva, produciendo ".... conmociones en las que se han producido rupturas significativas o progresivos desplazamientos de sentido, que han hecho pasar a la comunicación, de una significación reducida a los medios, a una definición de pretensiones totalizantes, del confinamiento en un sector industrial a su promoción como zócalo de una nueva sociedad. Todo esto, finalmente, ha desembocado en la sustitución de la ideología del progreso por la ideología de la comunicación." (80)

Las últimas materializaciones de los flujos comunicacionales han tenido tal impacto en la morfología social, que muchos optan por clasificar a las sociedades avanzadas, no ya como post-industriales, sino directamente como sociedades de la información. La relación que se establece entre los mecanismos de transmisión y regulación de energía, los sistemas de procesamiento de información y datos, y ciertas características dominantes que denotan las sociedades contemporáneas -y dentro de las mismas, las avanzadas-, suponen el contexto y posterior cause contextual y estructural del desarrollo de las tecnologías de la información. Tal es así, que los conceptos economicosociales básicos que conceptualizaban y definían a las sociedades tradicionales, en mutación o ya con cambios consolidados -industrializadas, agrarias, de capitalismo tardío, socialista, comunistas, etc.-, se vieron superadas -o complementadas- por el nuevo concepto característico de las sociedades actuales, la de ser sociedades "de la información". Los avances tecnológicos, tan típicos por su abrupta presencia, no tanto en los laboratorios, sino en la escena social y cultural de las sociedades, han tenido sus períodos de aceptación y adaptación subjetiva y social, tanto de uso ya ordinario como productivo; entonces, una vez diseminados, consumidos y practicados, le otorga al dinamismo de las relaciones sociales básicas matices comunes, donde se tiende a definir a una sociedad por sus prácticas más básicas y comunes.

Al centrarnos en este tipo de "sociedad", se debe tener en cuenta el papel de la comunicación, y de la comunicación moldeada por el formato digital de los mensajes. En este caso, estamos hablando de un sistema electrónico de comunicación, un dispositivo técnico, como es común en los de última generación, de movilidad humana planetaria.

Esto nos retrotrae a pensar nuevamente en la valoración -y valorización- que posee la información -acervo de la comunicación- en el seno de las sociedades actuales, donde además, existen quienes colocan a la información como categoría fundamental para definir un tipo de sociedad -o una era-, en donde las sociedades tienden, generalmente, a informatizarse. (81) En síntesis, como intentamos mostrar antes "el valor de cambio de la información se ha incrementado como consecuencia de la generalización de su valor de uso" (82); la información no sólo ha aumentado en este período, sino también, ha aumentado su importancia como flujo de recursos, políticos, productivos y semánticos, a la vez como imagen y representación del mundo que tenemos.

Lo que se denomina sociedad de la información o el aspecto social del sistema de comunicación digital, no supone un nuevo tipo de organización social en el sentido clásico, sino el nuevo formato que adquiere la morfología social por los cambios en la mediación y formato comunicativo. "El acento está puesto en que la llamada "economía de la información", no constituye un sistema de reglas diferentes (o superadoras) de las vigentes en el capitalismo. Aunque simultáneamente cae en la trampa de ubicar a la informática como un producto (y subproducto) mecánico de la industria". (83) Es decir, en este tipo de sociedad informatizada, no se subvierten los dispositivos de producción capitalistas. Sin embrago, la "sociedad de la información", es un término utilizado para describir ciertas transformaciones materiales, sociales y culturales -en ámbitos productivos, de consumo, técnicos y comunicacionales- dentro de las sociedades modernas, y también para describir y clasificar un importante reordenamiento en la estructura capitalista de producción donde esta lógica, como decía Mumford, se vale de la técnica en su beneficio productivo. Justamente, es lo que expone Manuel Castells (84) cuando realiza la separación teórica-analítica entre modo de producción -el capitalista- y el modo de desarrollo; es decir, el grado de desarrollo y las características que presenta en su operación constante y diseminación de relaciones sociales, ese mismo modo de producción. La tecnología no corre en un vacío social y no modifica la cultura sin ser ella misma profundamente rediseñada por el mundo que contribuye a crear (Mumford, 1974). Entonces, el modo de desarrollo característico en las sociedades avanzadas de la actualidad, supone una cibernetización de la producción y la comunicación, siendo la informatización y el procesamiento de los datos/información, sus exponentes máximos dentro de la esfera productiva y comunicativa; donde "en el nuevo modo de desarrollo informacional, la fuente de la productividad estriba en la tecnología de la generación de conocimiento, el procesamiento de la información y la comunicación de símbolos. Sin duda, el conocimiento y la información son elementos decisivos en todos los modos de desarrollo, ya que el proceso de producción siempre se basa sobre cierto grado de conocimiento y en el procesamiento de la información", y donde "la búsqueda de conocimiento e información es lo que caracteriza a la función de la producción tecnológica en el informacionalismo." (85) Este autor nomina de esta manera -"modo de desarrollo" (86)- el grado de desarrollo técnico y tecnológico de un sistema social.

Los grandes cambios materiales de esta índole pueden estimarse en las esferas de la producción (en indicadores ocupacionales, industriales, económicos, educativos, mediáticos, científicos, publicitarios, etc; y en sectores societales intestinos como las esferas de poder y los sistemas simbólicos), tan típicos desde que se hicieron indisociables la técnica y la lógica capitalista. Pero también, estas profundas transformaciones sobrepasan el momento productivo y se proyectan a las relaciones sociales dentro del proceso comunicativo, donde lo que se comunica, cómo se comunica y a través de qué canales se lo comunica, son los determinantes de ciertas partes de la comunicación entendida como práctica social. A partir de las reorganizaciones técnicas y tecnológicas, se comprenderán las reorganizaciones productivas y también las comunicacionales.

 

III

 

Dentro de su vertiente más tecnológica el soporte físico que hace posible la creación de un sistema de relaciones sociales de comunicación y trato de la información como Internet, ha inmerso al sujeto en una estructura artificial donde ha de moverse con posibilidades relativamente novedosas en el ámbito de las comunicaciones, en el nivel de las prácticas comunicativas, entendidas también como la relación del sujeto con la información disponible a su alcance. (87) Sin embrago, semánticamente, toda estructura humana fabricada -artificializada- posee en sí una inercia propia –provista por su cadena de sentido- que, gradualmente, absorbe al sujeto que circula en ella y lo determina de distinta manera e intensidad. ¿Cómo puede hablarse de Internet como una estructura mediática que puede tener condicionantes en el comportamiento habitual comunicativo, como también cultural, en el plano estrictamente de la comunicación y por ende en el trato de la información?

El hombre se ha caracterizado siempre –y en la medida de su tiempo histórico- por profundizar y afinar sus herramientas de abstracción. Desde la organización conceptual de la experiencia, la abstracción ha sido un dispositivo ordenador, clasificador y creador para el hombre en relación con el medio exterior y para con su mundo interior mental y sensitivo.

El primer paso del proceso de abstracción del hombre en el mundo, fue el símbolo, y de allí en más, simbolizar la realidad, proyectarla simbólicamente. En este caso, la tecnología digital tiene un papel preponderante en este proceso de abstracción de lo real. No es tan diferente al comenzado por los símbolos lingüísticos, aunque la profundidad y complejidad ante la que estamos al presentar lo virtual como simbolización, (88) le otorga matices novedosos en lo referente a la forma humana de las entidades reales creadas. El sujeto siempre ha moldeado mediante la técnica cualquier cosa o cuestión para humanizarlas, y en este caso, la técnica es la herramienta más poderosa -junto con las producciones puras de la mente humana- de abstracción. Por lo tanto, la integración completa de los posibles modos de percepción en un sistema de comunicación, manifestado en una abstracción virtual de la realidad, genera dispositivos materiales que primeramente la supusieron, condicionando una construcción -una más- de un tipo de estructura real, de una realidad mediada, medida y leída enteramente en su forma expositiva en la virtualidad. Es decir, la organización virtual de la experiencia, un modo de abstracción más de las vivencias y las pautas comunicacionales dotadas de sentido.

Intentaremos el estudio del aspecto estructural –técnico, semántico y social- de este fenómeno sociocultural comunicativo que puede resultar de la relación del sujeto con un medio electrónico de comunicación.

Lo genérico de todo fenómeno sociocultural más común es la interacción dotada de sentido de dos o más individuos plasmada en un medio de circulación de sentido. Interacción dotada de sentido es cualquier interacción en la que el modo de cómo influye una parte sobre la otra posee un valor o significación de las acciones correspondientes. Es decir, toda interacción provista de sentido forma un fenómeno sociocultural. Las interacciones, interrelaciones y relaciones, serán, como dijimos anteriormente, en un ámbito social determinado, entre individuos y entre el individuo con toda la estructura técnica y semántica, que supone la red Internet.

Todo proceso de interacción humana dotada de sentido se compone de, por lo menos, tres factores: (89)

 

    • los seres humanos que actúan como sujetos de la interacción

    • las significaciones, valores y normas –las cargas semánticas- por medio de las cuales los sujetos interactúan

    • las acciones externas y fenómenos materiales-técnicos, en su calidad de mediadores, vehículos y conductores, a través de los cuales son objetivados, solidificados y socializadas las significaciones sociales

 

La estructura tripartita de los fenómenos socioculturales parte necesariamente siempre del sujeto provisto de sentido y es el mismo quien otorga la identidad en cuanto fenómeno significativo. Éste es el aspecto central y característico de todo fenómeno sociocultural, de modo que "... desprovistos de sus aspectos significativos, todos los fenómenos de interacción humana se convierten en simples fenómenos biofísicos, y como tales, son debidamente estudiado por las ciencias biofísicas." (90) Es decir, toda interacción será posible en cuanto existan medios, mediaciones que vehiculizen y expliciten su sentido por algunas o todas las dimensiones de lo social. En este sentido, es donde nos centramos en la técnica como dispositivo y fenómeno sociocultural que profundiza el poder de abstracción humano para, en este caso en particular, crear una nueva estructura comunicacional.

Si no pudiéramos someter a Internet a estos postulados, no lo conceptualizaríamos como un sistema de comunicación de la manera que lo definimos anteriormente. La red digital Internet puede soportar estos análisis en los mensajes que mediatiza y vehiculiza. Podemos explorar el formato que tienen los mensajes digitalizados y ver qué modificaciones o componentes le adhiere a la práctica comunicativa. Además, y como continuidad de un proceso incesante, los cambios en las cargas comunicativas, informacionales y simbólicas que supone este sistema de comunicación lingüístico, visual, auditivo, moldeado por la digitalización de sus funciones y señales. Discernir, en definitiva, qué cosas, cuestiones y momentos le aporta a la humana acción de comunicar los nuevos basamentos técnicos en que está apoyada esta forma de comunicación.

La característica fundamental, o al menos una de las más considerables y concretas de este medio electrónico, es la creación y presentación gráfica de su contenido informativo mediante la multimedia. La multimedia es un modo de procesamiento, diseño, presentación y difusión de la información de manera multifacética; centralmente es el formato encorsetado que la mediación técnica le da al mensaje comunicado. Es un documento preformado bajo el sistema multimedia -las WWW es su forma más popular-, una "hoja" que contiene todas las percepciones humanas posibles técnicamente dentro del medio. Incluye el uso de texto, audio, gráficas animadas y videos en movimiento pleno.

Los requisitos para su utilización o consumo de este tipo de información presentada, ya están supuestos en el mercado actual como producto medio, en todas las nuevas PC. (91) El sistema multimedia digital integra conceptual y materialmente todo sistema de comunicación anterior donde pudo ofrecerse información. Y posibilita que su utilización en el acceso mismo a la información, moldee estas prácticas de una manera técnicamente integral. En la comunicación, induce a la integración de todos los mensajes en un modelo cognitivo común. En este sentido los tradicionales medios de comunicación y sistemas de información se superan en lo que respecta a la integración de percepciones y sensaciones que se pueden vivir o absorber, y modifica -potencialmente- la manera en que las personas se comunican, y el trato mismo de ellas con la información disponible en este medio.

Como se expuso anteriormente, la tecnología digital es una tecnología flexible que ha posibilitado grandes cambios en lo referente a la administración del espacio, a los flujos eléctricos, y a la profundización de la experiencia sensorial. El lenguaje digital nacido de esta tecnología se hizo universal por formar parte de una red con características que generó modificaciones en algunos aspectos los términos comunicacionales.

Una cuestión es distorsionar o crear nuevas dimensiones del tiempo, el espacio o la velocidad en momentos puntuales o en tareas marcadas. Pero el cambio de paradigma en cuanto a la percepción de las entidades espacio y tiempo, en su acepción más pura, necesita base material en un emergente técnico tan poderoso que imprima un nuevo significado y una nueva cadena de sentido dentro de una cultura o civilización. Desde la invención del reloj mecánico, la mecanización cronométrica del tiempo no ha abandonado a la civilización humana occidental en cuanto a la percepción del tiempo como unidad medible y clasificable unitaria y fragmentariamente. Las implicancias de la medición exacta del tiempo, han tenido un fundamental papel en lo que se refiere al ordenamiento y desarrollo de una sociedad y sus procesos sociales, incluidos los comunicacionales. (92)

Centralmente, en este tipo de sistemas comunicativos de la información, las entidades espacio y tiempo sufren ciertas transformaciones más potenciales que reales. En todo caso, dada la realidad o no de estas modificaciones, no estamos ante un nuevo paradigma en cuanto a la toma de sentido de estas categorías. El sujeto y el medio, constantemente transformados y adaptados a las transformaciones nacidas de las creaciones técnicas que influyen en estas entidades, no han salido de la parametrización del medio y la medición mecánica-exacta del tiempo como concepción cultural y por lo tanto social e individual. Entonces, las comunicaciones digitales no se muestran revolucionarias en este sentido. Las variaciones del espacio y del tiempo en las actividades de la red, pueden sintetizarse en la hipótesis central que ensaya Castells, que versa que en la red el espacio organiza el tiempo. Según este autor, este nuevo estado de cosas, modifica la noción de espacio físico, tornando a esta fisicalidad en un proceso de sucesión de acontecimientos no lineales. De allí, del proceso de sucesión de los acontecimientos/sucesos/flujos, extrae la noción superficial del espacio, la inmaterializa en torno a una lógica hiperconectiva fluida. Toda esta abstracción creciente en el trato analítico del espacio, la virtualidad, es fruto de la tecnología aplicada a la cibernetización devenida en sistemas electrónicos de comunicación fruto de la arquitectura de la red digital. Se reduce el tiempo, pero se subvierte el espacio en espacialidad virtual.

Estamos hablando de lo que se detalló en los primeros apartados de esta segunda parte del trabajo, el soporte físico y funcional de las redes, sus flujos guiados por el molde de los impulsos electrónicos bajo paquetes de bites. La arquitectura de las redes modifica la figuración y el traslado del espacio a través de los flujos, y como son estructuras sujetas a las modificaciones que se les puedan efectuar, esta forma de configurar el espacio es una manera potencial de organizarlo de manera continua y es una manera altamente productiva de archivarlo. Por lo tanto, estamos ante una arquitectura -la de las redes- protosubvertora de espacios, devenidos en el estiramiento y continuidad de la materialidad virtual, escenario de presentación de la información procesada y estructura mediática de comunicación, donde ofrecen y proponen una organización que parece ser una nueva manera de administración humana de información, y por ende, del espacio.

El proceso previo, de la ahora popularizada interfaz orientada a objetos, son simbolizaciones posteriores al trato de los datos digitalizados, donde la información se transmite procesada, se almacena y se clasifica orientada a estimular los sentidos. La interfaz multimediática es el momento de diseño y presentación de los datos procesados en un primer momento. La compresión del ámbito espacial informático es fundamental para ver cómo se administra el lenguaje dentro de la red, ámbito donde se puede hablar de una forma característica de relación entre espacio administrado y lenguaje procesado. El trato del texto en la red posee formatos determinados por esta lógica espacial informatizada; el espacio y la hiperrelación, configuran una lógica hiperconectiva que hace surgir la noción de hipertexto, modalidad textual efectiva que permite una asociación de textos/documentos y de temáticas, semejante a la que el cerebro humano asocia ideas o representa conceptos.

El hipertexto, a la vez es un sistema que dentro de la red permite la vinculación inmediata de todo tipo de documentos-mensajes. El sistema de hipertexto es un sistema físico de transmisión energética que posibilita la configuración de texto y a la vez permite un acceso cuasi ilimitado e inmediato a todo documento digitalizado que esté archivado en la red. Lo que el sistema hipertextual hace es manejar el espacio tal y como se presenta en la virtualidad: secuencialmente, sin linealidad y asociativamente; determinado en su proyección por la acción social del sujeto que está ejerciendo una práctica comunicativa en tanto activo dentro de la red. Cada espacio solicitado y pasado, podrá automáticamente volver a aparecer en el escenario virtual, dadas las posibilidades de almacenamiento y procesamiento de la información o los datos utilizados o requeridos, cuestión que hace aparecer imaginariamente –es decir, mediatizada por una secuencia digital de imágenes- la relación pasado-presente como elástica y no unidireccional, como ocurre en esta realidad simbólica percibida, la virtual. Entonces, la textualidad electrónica toma curso no lineal en el espacio virtual. La noción hipertextual es ".... un texto compuesto por fragmentos de otros textos [...] y los nexos que los conectan entre sí. La expresión multimedia simplemente extiende la noción de texto hipertextual al incluir información visual, sonora, animación y otras formas de animación [...] Con hipertexto, pues, me referiré a un medio informático que relaciona información tanto verbal como no verbal." (93) Esto nos mueve a pensar en una nueva manera expositiva de encarar la lectura electrónica, y por ende, una nueva manera de acceder a la información y al conocimiento procesado. El orden de la lectura lineal, es reemplazado por una estructura lingüística inestable, flotante, diseño típico de los documentos en la red, evidencia de la lógica de la interconexión donde se puede pensar el paso activo de los datos como información. Así puede pensarse una manera activa de lectura, conectiva, integral; aproximada a lo que preconizaba como práctica moderna de lectura Michel De Certeau. (94) Una tarea intelectual dinámica, más compleja y más desordenada que la lectura tradicional, donde el sujeto deberá clasificar, procesar y elegir el camino que crea más conveniente ante el gran arsenal de información. La lógica hipertextual es, sin más, la constante búsqueda de sentido y clasificación de la información. La significación dentro de la red, en varios momentos, se presenta posterior al azar, de modo que cualquier mensaje puede aparecer en nuestra pantalla sin siquiera haber tenido la noción de buscarlo. (95)

Este es el gran tema –y problema o limitación- en Internet como espacio potencializador de la información: refinar y profundizar su búsqueda. En este sentido, la red se asemeja al entramado real, donde si el sujeto no refina su búsqueda clasificatoria, se verá perdido en la concritud plena, en los mega bloques informáticos de la red.

Paradójicamente, una construcción técnica mediática profundamente abstracta, devuelve al sujeto en su acto de comunicar, las mismas dificultades de una fingida inmensidad concreta. La relación que el sujeto entabla con la máquina y con la red, es semejante a las estrategias que el hombre ha utilizado para relacionarse con la realidad, es decir, la búsqueda abstracta -separar y clasificar- de significados. En este sentido, la lógica digital de los símbolos es una herramienta cercanamente epistémica, dado que representa de una manera particular nuestro conocimiento, el formato organizativo de la información, y la manera de abordarla en la práctica comunicativa. Esta acción se establece mediante el lenguaje. Las herramientas de búsqueda de significado, serán herramientas lingüísticas soportadas por operaciones cibernéticas, base de toda estructura digital de la información y de procesamiento simbólico de datos como los presentados en la red. Las operaciones básicas de toda búsqueda por computadoras, será la diagramación de procesos de asociación basados en el modelo de la lógica de Boole. El esquema lógico booleano "... funciona como una metáfora de la era de la información, dado que nos muestra cómo nos interrogamos típicamente en el mundo de la información." (96) La búsqueda bajo el modo booleano moldea la red basándose en operaciones lógico-matemáticas que permiten, mediante símbolos algebraicos, describir relaciones generales entre grupos de cosas que posean ciertas cualidades en común, es decir, una lógica típica de conjuntos -al modo en que, por ejemplo, se ha clasificado tradicionalmente en las ciencias, los grupos de células o la estructura de clases de una sociedad. De manera exacta se conforman cadenas simbólicas que basándose en un mecanismo deductivo, clasifican elementos que comparten cualidades que fueron puestas como índice de la búsqueda. La búsqueda agrupa, clasifica y ordena grupos homogéneos de datos que han sido estimulados a salir de la geografía virtual, requisito previo para poder procesar y transmitir ésos paquetes de datos, dada la lógica sistémica de la red. (97) La búsqueda del hipertexto es relacional, cualquier categoría lingüística en una base de datos será asociada automáticamente en la exploración, interactuando cada texto en su sentido temático; es decir, "... el hipertexto es un sistema de referencia dinámico en el que todos los textos están interrelacionaos. El hipertexto no es otra cosa que la intertextualidad, el texto de todos los textos, un supertexto." (98) El sendero de la hiperrelación no es lineal, tampoco su aproximación mutua. Las palabras y las frases seleccionadas (enlazadas si se quiere con AND, ON, "", +,*, mayúsculas, o cualquier clase de conexión semántica) para la búsqueda tienen, ante todo, una relación asociativa y hasta intuitiva, provista del significado esperado o inesperado.

La digitalización de la información subvierte internamente nuestro lenguaje simbólico en formaciones algebraicas que operan a alta velocidad formando conglomerados por rangos. El sujeto pone en marcha un sistema cognoscente cuando "... la computadora automática e irreversiblemente convierte lo que ingresa en bites algebraicos, el usuario está escudado de la traducción a la lógica moderna. En vez de tener a la mente humana tratando de desempeñar cómo el lenguaje se ajusta al sistema, la computadora hace los arreglos; transforma nuestro alfabeto en dígitos manipulables." (99) La búsqueda subjetiva de información y conocimiento son mediatizadas lógicamente por la técnica y su idioma. La búsqueda de información en Internet -relacional y cognoscente- brinda el primer paso de la pauta cibernética del hipertexto y de la lógica secuencial del espacio de la red. Sin embargo, "... desafortunadamente, la búsqueda booleana pone nuestras corazonadas al servicio de la lógica esquelética bastante ajena a las operaciones del lenguaje." (100)

El desafío técnico de la búsqueda cibernética del conocimiento –y la mayor cualidad y posibilidad de este medio- en este momento de su desarrollo tecnológico actual y en este sistema de comunicación en especial -complementaria de una búsqueda cada vez más refinada y exacta para evitar que el sujeto naufrague, como todavía es la acción social básica dentro de la red, en la gran masa de información procesada-, está en asemejar cada vez más este momento a la estructura asociativa cerebral del sujeto; sin más, crear atajos técnicos encausados lingüísticamente para que la distancia mente-realidad sea cada vez más corta y operativa -digamos, cualidades básicas de todo pensamiento técnico ideal.

 

Algunas otras consideraciones finales sobre la comunicación digitalizada

 

I

 

Dentro de la temática central de este trabajo hemos encarado y resaltado un aspecto de las comunicaciones: su factor y componente técnico. Intentamos describir los más importantes aspectos técnicos –como los entendimos desde un principio- de la comunicación digital y lo que ésta ofrece al hombre desde ese campo.

Las comunicaciones han sido un tema fundamental en la historia de la humanidad, y con el desarrollo de las tecnologías de la comunicación, éstas han resultado ser cada vez más eficaces, no sólo en la idea misma de comunicar y en la práctica comunicativa, sino también –en consecuencia- en la comunicación y la información como cosa en sí, como entidad portadora de un valor propio. Con este proceso acaecido en la modernidad con el papel y la ontología de la comunicación -paralelamente y en referencia al actual papel "obligadamente" social de la comunicación- se ha valorado la cantidad y la libertad de la información como sinónimo de libertad y liberación de los ciudadanos de ciertas estructuras rígidas con las que convive en la sociedad actual. Como sintetiza Dominique Wolton, este proceso paralelo se ha acelerado en las sociedades occidentales y "en pocos siglos, la comunicación, realidad antropológica fundamental, en el centro de toda experiencia individual y social, ha evolucionado en dos claras direcciones: las técnicas y los valores de la sociedad democrática." La comunicación, potenciada técnicamente, no sólo ha hecho cambiar el concepto y el valor de la información, sino también la ha tornado un tema político en toda su dimensión. Sin dudas, ésta es una de las transformaciones y temáticas más patentes e interesantes de las sociedades modernas, y sobre la que queremos detenernos aquí.

Esta concepción de las comunicaciones y de la comunicación en sí, sólo ha sido encarnada en las sociedades modernas. Es impensado argumentar que en sociedades anteriores se podía concebir y practicar la comunicación y el trato de la información de la manera en que la podemos entender actualmente.

Para las sociedades modernas, la comunicación, su caudal, su trato y su fluidez, se ha tornado un indicador más de cierto estado de progreso, tanto técnico, social, cultural como político. Es decir, el proceso de masificación de los medios y sistemas de comunicación/información ha sido un fenómeno estrictamente moderno, estructurante de la sociedad moderna y del individuo/ciudadano moderno. Todos los procesos y requisitos que han supuesto una sociedad moderna en los términos que la entendimos anteriormente, es decir, seres libres para sus relaciones sociales y políticas dentro de una socialidad, que estas relaciones se den con libertad en el plano individual y con igualdad en el social, y que se estructure la democracia de masas como sistema de dominación-legitimación, etc; han producido paralelamente un cambio en el trato de la información y por lo tanto de la comunicación, como pautas, y herramientas a la vez, de continuas liberaciones progresivas. La comunicación así entendida no es fruto o resultado mecánico de la tecnología; como vimos antes es un proceso genuino de la humanidad y su historia; simplemente la técnica le ofrece ampliaciones en sus distintas dimensiones –sociales, culturales y políticas- que la ofrecen como un proceso crecientemente global e integrador.

Como en más de una ocasión expusimos, no pueden existir teorías -comunicacionales ni técnicas-, aisladas de los entornos sociales que las producen. Lo que podemos decir sobre Internet está íntimamente relacionado con el tipo de sociedad en el que fluye este sistema de comunicación y bajo qué coordenadas se estructura el proceso comunicativo, parte del proceso social. Esto es lo que creemos central en el análisis del medio. Los espacios comunicacionales, los espacios donde va a existir la información que se va a comunicar o que se va a evitar comunicar, en síntesis: el manejo de la información. Nos habla del espacio social que podemos imaginarnos y materializar actualmente, y expresa las nuevas relaciones de poder que expusimos anteriormente en el nacimiento de las tecnologías de la comunicación y de la información. Ninguna de estas tecnologías modernas escapan a este contexto valorativo y político de nacimiento.

"El espacio es también expresión de lo social. La construcción del espacio es cruzada por la dinámica de toda la estructura social. Desde el punto de vista de las ciencias sociales el espacio debe ser tratado en tanto sustrato de las prácticas sociales simultáneas." (101) Lo que se crea como espacio, ámbito y escenario de las relaciones, y en este caso el espacio comunicativo digital, tiene componentes idiosincrásicos del espacio social actual, que se dan de una manera plena, grosera y veloz. El espacio comunicativo en Internet, como ámbito político y productivo, estará cruzado por la lógica de los valores ideales y la lógica del valor material, mercantil. Lo interesante y atractivo de este espacio comunicativo "reside en la combinación de estos dos componentes: valores y resultados técnico, ideales e intereses, hasta el punto de que, hoy en día, con la mundialización de la comunicación y el poder absoluto de Internet, ya no sabemos cuál es la lógica que la mantiene: los valores o los intereses, los ideales o el comercio... éste es el motivo de que la comunicación sea, además de una apuesta teórica y científica fundamental, una apuesta política y cultural, puesto que mezcla de manera inextricable las dimensiones antropológicas, los ideales y las técnicas, los intereses y los valores." (102 Estos momentos, componentes de la comunicación moderna, son los genuinos resultados de la tecnificación científica y política. Crecer y acelerar integralmente los componentes masivos, las implicancias materiales de las múltiples facetas de la lógica mercantil, y el sello de identidad de todo proceso moderno informativo: el control de la información y la supervisación de los sujetos como portadores de carga informativa.

La red Internet, como sistema de comunicación digital, soporta todos estos momentos antes expuestos en su operatividad. La tecnología digital en sí misma puede ofrecer la posibilidad de disposición y cantidad de información existente en el mundo, pero a la vez puede ser un dispositivo de control en sí mismo más poderoso que cualquiera que se haya conocido. La virtualidad, escenario de impresionantes avances en términos de abstracción representativa y de traspaso de datos, es liberadora de fuerzas y a la vez freno de las mismas. Es libertad y control de la información. Es anonimato e identificación, pérdida y rastreo, esta es la dualidad del ciberespacio y la tecnología digital. La de la libertad y la vigilancia. La pluralidad de sentido y la fijación piramidal del mismo. Así es como la comunicación por Internet está presente en la sociedad moderna.

La técnica, como dispositivo y posibilidad estrictamente humana, tiene un papel participativo fundamental en estos procesos de transformación política de la información y de la comunicación. Sostendremos que la red Internet, por sus características técnicas –centralmente su arquitectura- y por ser un sistema de comunicación global, opera en la realidad dentro de estas contradicciones. Podríamos decir que Internet es la compleja síntesis histórica de las comunicaciones, cruzada por procesos científicos-tecnológicos, procesos de luchas, valores e ideologías de la sociedad civil, y de metamorfosis del poder político.

 

II

 

¿Por qué este salto temático tan abrupto dentro de los seguimientos que veníamos realizando de esta tecnología?

Primeramente porque todo lo que tenga que ver con relaciones humanas, y más con relaciones mediatizadas técnicamente, tiene que ver con las relaciones ya comentadas que históricamente los sujetos entablan con las estructuras que construyen.

Segundo, porque no podemos evitar tratar políticamente el tema de las comunicaciones en las sociedades avanzadas por ser la actualidad de las mismas resultado de procesos sociales históricos.

Y en tercer lugar, para intentar un análisis integral de la técnica en las comunicaciones, no queremos pasar por alto la valorización que se le ha dado a este sistema de comunicación, justamente por esto último; observar por qué es un medio –el único- que se lo tilda de democrático; y contrastar cuanto se acerca o aleja, en su funcionamiento, de este tipo ideal de relación social.

La red Internet es una creación tecnológica nacida bajo la conjugación de prácticas científicas, investigaciones militares y uso universitario. La red Internet fue apropiada en su primer momento por personas -en su mayoría jóvenes universitarios- que la encausaron en un curso determinado de acción relativamente restringida, otorgándole su identidad y su formato basado en una manera de relación y comunicación libre e informal. Las transformaciones posteriores dentro de la original, tomaron fuerza por la puesta en escena mundial, donde muchas personas e instituciones captaron una lógica que, si bien no estaba del todo definida, parecía contrarrestar los tradicionales acervos de acción en lo que implica comunión de intereses, disposición de datos y de información, producción tecnológica. Sin embrago, con el tiempo, el ciberespacio fue perdiendo esa inicial libertad y su democratización funcional de la información.

¿Qué sucede con Internet? ¿Por qué pudiendo ser una tecnología, o siendo una tecnología que puede operar la tecnicidad digital como la última manera conocida para administrar de alguna manera diferente el espacio, posibilitando un campo interdisciplinario, múltiple, procesual, donde miles de discursos y de sentidos están presentados, solo por estar on-line, y donde esta multiplicidad insidiosa mueve al sujeto a acercarse a universos de conocimiento amplios, secuenciales y sociales, no puede escapar al proceso de cooptación autoritaria y transformarse ella misma crecientemente en una tecnología autoritaria, teniendo la posibilidad técnica de no serlo, y tal vez de ofrecer otro formato informativo? Responder éstos interrogantes es explicar – una vez más pero no ya intra-técnicamente- como funciona Internet como sistema de comunicación dentro del sistema social.

Para poder hacer este análisis, utilizaremos y explicaremos antes, qué es o qué sustentos posee una tecnología denominada autoritaria.

Centralmente las técnicas autoritarias son tecnologías centradas en un sistema, extremadamente poderoso pero, a la vez, inestable (Mumford, 1989). Históricamente este tipo de tecnologías son más recientes que las democráticas –otro tipo de tecnologías basadas centralmente en la medida y en el factor humano-, se ubican dentro de las primeras civilizaciones complejas, donde existe cierto grado de innovación técnica, investigación científica y control político centralizado. En las sociedades modernas, las tecnologías autoritarias poseen cualidades organizativas mecánicas, automatizadas, y sus centralizaciones se traducen en estructuras de implacable coerción técnica (Mumford, 1989).

Una de las características más importantes de este tipo de tecnologías, es que en sus etapas más evolucionadas, el centro de autoridad es sistémico, radica en el propio sistema, "invisible pero omnipresente." Es decir, "la técnica autoritaria ha vuelto hoy de una forma inmensamente ampliada y diestramente perfeccionada. [...] La técnica del presente difiere de los decididamente brutales y toscos sistemas autoritarios del pasado en un detalle altamente favorable: ha aceptado el principio básico de la democracia, según la cual cada miembro de la sociedad debería tener su porción en sus productos." (103)

Desde el comienzo de las tecnologías masivas de comunicación, como vimos antes, el Estado ha tratado de controlar y configurar los espacios comunicacionales intra y extra nación. Aquí debemos hacer un paréntesis; mitad por su particular arquitectura técnica y mitad por los valores que encarnó desde un principio, los usuarios de Internet y sus defensores utópicos, han implantado una creencia común sobre la supuesta incapacidad del Estado para regularla. Estos postulados se encuadraron en lo que se denominó el libertarismo digital (Boyle, 1996).

El libertarismo digital hace una defensa de estas posturas basándose en cualidades exclusivamente técnicas de la red. Su arquitectura distribuida y su técnica de conmutación de paquetes se construyeron para resolver el problema de cómo enviar mensajes y recibirlos bajo cualquier tipo de coyuntura desfavorable. Un sistema de estas características es imposible que pueda ser controlado por cualquier tipo de mecanismo censurador. Centralmente en esto se basa el libertarismo digital, una tecnología de bajo coste para los emisores y los receptores, tecnológicamente resistente a la censura, donde la proximidad geográfica y la disponibilidad o accesibilidad del contenido son parámetros independientes, por ende irregulables. Herederos y beneficiarios de una conjunción histórica de tecnologías basadas en los bytes, en la copia sin costes y militantes de una tradición que trata la información de una forma más igualitaria que otros recursos mercantilizados. Sintetizando, es el medio de comunicación más democrático que existe sobre la tierra, y su insumo –la información- es libre.

Desde nuestro punto de vista –que ya recorrió las grandes, fundamentales y positivas transformaciones reales y potenciales de estas tecnologías de la comunicación-, estas posturas, si bien apoyadas en potentes parámetros técnicos reales, suelen ignorar y subestimar las formas en las que el Estado puede utilizar la regulación privatizada y las tecnologías apoyadas por el Estado para evadir alguna de las supuestas restricciones prácticas (y legales) en el ejercicio del poder legal en la red. Es un hecho que desde su masificación el Estado ha trabajado activamente para insertar su régimen legal en esta tecnología.

El poder, material y abstracto, férreo y sutil, legal o técnico, está presente en la red y se proyecta en dos momentos que a la vez son dos componentes de la ontología de la red: la información y el usuario; en la estructura y el sujeto del ámbito digital. Por su carácter sistémico, el factor activo del Estado caracteriza a la red como una tecnología autoritaria, permitiendo que sólo pueda ser accedida la información que puede ser controlada y clasificada. "El pacto, cuya ratificación se nos pide, asume la forma de un espléndido soborno. Bajo el control social democrático-autoritario, cada miembro de la sociedad puede exigir cualquier ventaja material, todo estímulo intelectual y emocional que pueda desear, en cantidades hasta hoy difícilmente obtenibles." (104) La regulación de la información que se digitaliza fue el primer interés del poder estatal. El paso inicial fue asegurar un recurso legal para el control y posterior clasificación del contenido informativo. Al no obtener buenos resultados (105), las soluciones provinieron de la propia tecnología. Es decir, poder inferir en la red mediante el lenguaje de la red, un software que opera como un sistema de filtrado.

La ley se tornaba innecesaria. Las tecnologías del poder, refinadas y matemáticamente complejas, podían evitar una intervención tradicional, directa y punitiva del Estado. Se confeccionaron los PICS, software que permite incluir etiquetas de clasificación del contenido en las páginas web (106), siendo las listas de sitios prohibidos y palabras claves sus principios activos. Este sistema de bloqueo de información, nacido de una concepción de la tecnología, fue presentado como objetivo y neutral en valores, porque, se argumenta, sirve para operar en cualquier sistema de valores (sexo, religión, violencia, política, etc.) y, por otro lado, dentro de su formato "oficial", ajustarse a los usuarios, sujetos o instituciones. Naturalmente, sostenemos que en la práctica la tecnología PICS será y es utilizada desproporcionadamente a favor de un conjunto determinado de ideas y valores que excluyen otros. De esta manera se estructura el poder estructural en la red Internet. (107)

Las tecnologías autoritarias se desarrollan velozmente, su objetivo tecnológico –facilitar la clasificación y el bloqueo de contenido por terceras partes, estatales y privadas- ayuda a debilitar la resistencia de la red a la regulación y a la censura. Se derrumba de esta manera el ideal político de libertad de información, del libre flujo de los datos, pero no cae el poderoso componente tecnológico de este sistema de comunicación; he ahí la paradoja y la contradicción: ideal democrático y manejo de la información (Boyle, 1996). La intervención reguladora e invisible de terceras partes, estatales o privadas, tienen basamentos tecnológicos, refinados y crecientemente efectivos. "Uno de los atractivos de la solución técnica suele ser que permite al Estado reclutar entidades privadas que llevan a cabo lo que él tiene prohibido hacer directamente. Pero este problema es, simplemente, la concreción constitucional de las limitaciones políticas de la jurisprudencia del libertarismo digital: su exclusiva preocupación por el poder estatal, definido, además, de forma estrecha; su ceguera hacia el diseño técnico y económico del entorno de las comunicaciones, preocupado sólo por las sanciones legales." (108) La limitación del sistema de comunicación libre, no está en su tecnología, sino en la apropiación política de la misma. El Estado, de esta manera, realiza su apropiación digital en la red. El giro hacia la imposición privatizada de normas basadas en la tecnología, pensado para evitar obstáculos prácticos y constitucionales es la norma. Estas barreras son menos claras si esa información es guardada por barreras digitales que, estando respaldadas por el orden estatal, son mantenidas por sistemas privados de vigilancia y control.

La idea latente en Internet, de que los cambios tecnológicos constantes –recordemos el funcionamiento de su arquitectura abierta- de la revolución digital están fuera del control estatal, no ha sido probada, y sí muchas veces, contrastada. De hecho, el Estado está trabajando intensamente para incluir sus reglas en la tecnología que se supone certifica el "off" en su funcionamiento.

¿Qué se desprende de todo esto? Primero, que la libre circulación de la información en el formato que lo permite Internet, es problemática; no tecnológica –o no en gran medida- sino políticamente.

Segundo, que el control, o poder, tanto del Estado como del sector privado asociado con el Estado, puede ejercerse de otra manera, mediante otros métodos; "estos flujos no sólo son un elemento de la organización social, son la expresión de procesos dominantes en nuestra vida económica, política y simbólica" (109), lo que se torna un reto para redefinir, en alcance y límites, lo que entendemos, vivimos y ejercemos como lo privado y lo público.

Tercero, que Internet, como sistema de comunicación, no puede ser considerado democrático en su ejercicio. "Democracia es un término hoy confuso y sofisticado debido a un uso indiscriminado y a menudo tratado con un condescendiente desdén [...] Pero la democracia consiste en dar autoridad final al todo." (110) Internet no está en un grado de desarrollo en la actualidad donde se pueda afirmar que la autoridad final del sistema la tengan los sujetos, el todo. Creemos que estos eufemismos técnicos se presentan justamente por la creencia tecno-utópica de "que los dedos gordos del Leviatán son demasiado torpes" para frenar la información libre y por una ingenua concepción neutral de la tecnología que facilita encontrar soluciones a los centros de poder.

Vamos, como último intento argumentativo, a focalizarnos ahora en el sujeto y su relación con el sistema autoritario digital.

Partimos nuevamente de una imagen errónea del ciberespacio; la misma libertad de circulación que se le atribuyen a los flujos informativos, también es atribuida a la acción social de sujeto dentro de la red, de manera plena. Lo que se sustrae idealmente del espacio real, se vuelca voluntariosamente en el virtual, y así los sujetos o internautas, son sujetos libres en acceder a cualquier sitio y además -y lo más importante-, son sujetos anónimos.

Contrariamente a estas creencias, sostenemos que el ciberespacio está evolucionando en los últimos años a la configuración de código de su estructura y potencialmente se está convirtiendo en el espacio y ámbito humano más regulable nunca antes conocido. Si bien, la restricción económica es la más patente y obvia dentro de esta tecnología, la mayor dependencia y los más importantes cambios y efectos en la privacidad, se producen en la determinación simultánea que los sujetos entablan con la arquitectura o los códigos en el espacio virtual.

Centralmente, la privacidad se está alterando, no en su significado, sino en la posibilidad de que surjan características o momentos sólo involucrados en la relación del sujeto con las reglas, no ya de la arquitectura del espacio real –como tradicionalmente fue pensada- sino con las reglas del espacio virtual. De allí, de esa relación –determinadas por las reglas de la arquitectura digital- surgen las nuevas amenazas a la privacidad. (111)

La manera más expositiva de analizar el tema de la privacidad en juego con las prácticas autoritarias de una tecnología, y en ésta en especial, tiene que ver con definir a la privacidad como el resto de individualidad que queda de la supervisación y la investigación del sujeto una vez que está operando en la red. (112) El momento de estar conectado, es uno de los momentos en donde la privacidad se ve disminuida por la recolección de datos que tengan que ver con los sujetos en las operaciones del mismo; la reducción no cesa una vez "off", ya que las consecuencias de esa recolección de datos personales, tiene efectos potenciales y reales en su vida de allí en adelante, sin necesidad exclusiva de estar on line.

La parte supervisada del sujeto, es la parte común, es la que es observada y es una práctica social rutinaria, siempre ejercida por una comunidad relativamente familiar, vía normas, y por parte de las instituciones que deben hacer cumplir las leyes y el orden, sean éstas, seres humanos o máquinas. Su característica principal es su relativa transitoriedad. La parte investigable es justamente lo que puede ser investigable; los registros, las huellas, los datos dejados por el sujeto. Los testimonios de la personalidad.

La investigación, al producirse no determinada por las reglas de la arquitectura real –la investigación no es física, es invisible-, tiene características nuevas; y las protecciones legales que pueden existir para la salvaguarda de toda privacidad, en relación con las tecnologías de la investigación, son tardías. De esta manera, el balance de la privacidad queda reducido a la parte supervisada y las protecciones contra la investigación, que quedan siempre a la zaga (Lessing, 1999). Las tecnologías de la investigación reducen de esta manera el campo privado del sujeto que entabla relaciones en y con la red.

La ampliación de la parte investigable con su contracara que es la reducción de la privacidad, se efectúa de manera invisible también en el espacio real. Lo que queremos subrayar es que puede recrudecerse todavía más en el ciberespacio. (113) La privacidad en un grado considerable, en el ciberespacio, se torna un componente más de la socialidad, extrema, que ofrece Internet. La supervisación del sujeto se incrementa en la posibilidad que tiene esta tecnología de guardar todo tipo de información de nuestros movimientos –el coste de la investigación y la supervisación se reducen exponencialmente-, transacciones y toda posible configuración de un tipo de transcurrir personal en la red. "En el espacio real, normalmente no se recogen datos; requiere cierto esfuerzo y costo. Pero la arquitectura del ciberespacio es diferente. La arquitectura del ciberespacio es tal que la recogida de datos es práctica normal. En el mundo del ciberespacio la recogida de datos es algo normal, invisible, eficiente y sin molestias para el usuario. Y cuantos más datos recogen, es más fácil investigar, y las protecciones legales contra la investigación –protecciones basadas en las molestias que una investigación puede causar- desaparecen." (114) No son datos que puedan ser olvidados al estilo de la vigilancia, sino que son susceptibles a ser guardados e investigados para cualquier tipo de fin. Internet, en potencia y acto, es una tecnología preparada para recoger rutinariamente una cantidad inestimable de datos que pueden ser objeto de supervisión y de investigación.

 

III

 

Hemos intentado describir una tecnología y a la vez mostrar las potencialidades de una tecnología. También intentamos, interpretar la dualidad que ofrece este sistema de comunicación de información.

La informatización de la comunicación y de ciertas prácticas intelectuales parece abrir puertas acerca de las nuevas posibilidades de comunicación y socialidad humanas todavía no ponderadas, quizás sin techo imaginario todavía. Sin embrago, recalamos en las contradicciones, que a nuestro juicio, caracterizan el accionar y utilización de estas tecnologías; el de extender ciertas libertades por un lado y extender en control en otros –lo que impide aceptar como democráticas estas tecnologías, tanto por su imposibilidad de decisión en base a una totalidad como por no tener control sobre el abuso en el trato expropiativo de la información-. Este sistema técnico nos mueve a pensar que en un futuro puede auspiciar de medio de comunicación común para todos los sujetos, y a costa de Internet o no -es decir, otras nuevas creaciones digitales-, las nuevas modalidades de comunicación y relación humanas digitales, no podrán tener camino de retorno al dinamismo y al alcance posibilitado. En sintonía con esto, queremos conceptuar finalmente a estas tecnologías como una desafío humano. Es decir, seguimos creyendo en los constantes avances y posibilidades –libertarias o funcionales- que nos pueda ofrecer esta tecnología. Así, el desafío lo entendemos en el camino de la política; de cómo la política tomará las constantes transformaciones que están sucediendo y sucederán en el plano de la información.

Creemos esto por dos razones. Por la historia de luchas que están detrás de la libertad de expresión y privacidad, donde la tecnología digital puede ofrecernos un nuevo camino de la comunicación que difícilmente tenga retorno a anteriores. Y por la posibilidad técnica del sujeto, que permite creaciones y reconceptualizaciones constantes de sus producciones estructurales donde fluye su sentido, siempre con ansias de emancipación. (*)

(*) Fuente: "Técnica e internet", este ensayo de Brián Covaro es editado aquí originalmente. 

 

 

NOTAS

Concepción metafísica del hombre, entendida, en su sentido moderno, como traducción de sub-jectum, "lo que subyace y está a la base; lo que desde sí ya yace delante". Es necesario, en todo análisis acerca del sujeto, poder encausarlo dentro de un marco teórico que vislumbre cómo será conceptualizado, ya que este concepto puede soportar muchas acepciones, como hablar de sujeto psicológico, cognoscente o su dimensión ontológica. Según Heidegger, en un primer momento, en la filosofía, no se le atribuía el sentido actual del término. Es, con Descartes, nos dice, donde el hombre, el "yo" humano, se convierte en la metafísica moderna de manera unívoca en "sujeto". Heidegger, Martín. Niestzche II. Ediciones Destino, Barcelona 2000.

2 Peón, Cesar. "La recepción de Max Weber en América latina"; en Peón y otros La política como respuesta al desencantamiento del mundo. 1997.

3 Berger, Peter (1971), citado en Cit. 2.

4 Estructura: Conjunto de elementos solidarios entre sí, situados en un cauce de enlace y función, conexión y relación.

Tipo ideal (creación conceptual para individualizar, en sus características, parcelas de la realidad total), nacido por la concepción estructural de lo real, dotado de características tales, que pueden colocarse como arquetipo para determinados fenómenos, para determinados sistemas relacionales, insinuados, percibidos y conceptualizados como totalidades (biológicas, sociales, lingüísticas, mentales, concretas, abstractas, etc). Desempeña un papel importante en el marco temporal e histórico, como paradigma tanto perceptivo y analítico como conceptual, en cualquier tipo de análisis.

5 Ferrater Mora, José. Diccionario de filosofía. Editorial Ariel, Barcelona (1994).

6 Por sentido puede entenderse cualquier cálculo racional, o instancia valorativa, que encuentre vía de desarrollo (o simplemente forme parte) en una estructura conceptual, y por ende, significativa, dentro de cada acción, o dentro de cualquier dimensión real.

7 Dowe, Alan. "Las teorías de la acción social.", en Historia del análisis sociológico, de Tom Bottomore y Robert Nisbet. Amorrortu editores.,1981.

8 Entendemos relación dialéctica estrictamente en el plano de las ideas o conceptos, construidos con el fin de analizar entidades reales, aunque ésta misma relación no se presente literalmente de manera fáctica.

9 No se manejará aquí el sentido estricto-histórico de la palabra, aunque evidentemente lo tiene; lo moderno será para nosotros, la tendencia, enmarcada en un amplio momento histórico determinado, a acoger y a exaltar lo nuevo, tanto valorativamente como bajo tendencias progresistas de toda índole. Ferrater Mora (1994) considera como principal característica de lo moderno, su contraposición al dogma y su valor como fuente de cambio y de referencia histórica, es decir, sus rupturas, cuestiones que aquí se tratarán también de resaltar.

10 La casuística, de manera habitual, se limitaba al ámbito de la ética o de la teología moral. La casuística ha sido utilizada como medio de enseñanza por religiones y filosofías, que buscaban inculcar un código moral y normativo.

11 El término razón ha sufrido, como la mayoría, cambios semánticos a través de cada período histórico. El vocablo "razón" se presenta propicio y útil para cualquier tipo de exposición lógica. Desde aquí, entenderemos la razón de manera moderna; de un tipo general, como una cualidad y facultad del hombre; y de manera estrictamente operativa, a saber, la razón como medio humano para alcanzar todo tipo de conocimiento de lo real y universal, y como medio también para fundamentar y explicar ese conocimiento. J. Ferrater Mora como E. Cassirer, explican un parte aguas que se realiza en este término cuando es separado y puesto como antónimo de la fe, que moldea modernamente el concepto, para darle un significado gnoseológico y metafísico, que acentúa su característica de medio para realizar el examen de explicación y exposición de lo real, de pasaje de lo múltiple fenoménico a la pretensión de unidad racional.

12 Justamente, es en la mente, donde los pensadores habían recalado como primer y fundamental actividad humana. A partir del siglo XVII, el conocimiento pasó a ser una práctica, una praxis, acentuando la acción del sujeto en el mundo. Todo esto supone, el paso de concepción del mundo como apariencia al entramado múltiple que escapa a la empíria en toda su dimensión; y también el paso del ser cognoscente contemplativo, al sujeto activo, a la acción con sentido.

13 Zeitling, Irving. "Ideología y teoría sociológica". Amorrortu editores. Buenos Aires.

14 Cassirer, Ernst. "La filosofía del Iluminismo".

15 Op. Cit. 5.

16 Ortega y Gasset, José. 1939.

17 Ortega y Gasset, José. 1939.

18 "Un hombre sin técnica, es decir, sin reacción contra el medio, no es un hombre". Op. Cit. 16.

19 Jonas, Hans. Técnica, medicina y ética. Sobre la práctica del principio de responsabilidad. Paidos. 1997.

20 Agazzi, Evandro. El impacto epistemológico de la tecnología. Seminario dictado en la Facultad de Filosofía de la Universidad de Sevilla (7 y 8 de julio de 1997).

21 López Beltrán, Carlos. La fragmentación de las ciencias. http://www.uco.es/ccc/glosario/glosario.html

22 Ibd.

23 Ibd.

24 Ibd.

25 Por unidad de las ciencias puede entenderse una unidad de criterio en los métodos de investigación; una unidad estructural básica que moldea las ciencias; o una unidad posibilitada por la integración final de todas las afirmaciones y postulados en un mismo sistema lógico.

26 Otra cuestión a tomar en cuenta, es que es imposible apriorísticamente, amoldar los métodos y resultados de una práctica científica a otra, o simplemente su interacción llana. En todo caso, la interrelación (si la hay) debe construirse y negociarse, tratando de apartar todo voluntarismo en pugna.

27 Op. Cit. 5.

28 Heidegger, Martín. La época de la imagen del mundo.29 Mumford, Lewis. Técnica y civilización. Emecé Editores S.A. Buenos Aires.

30 Este autor argumenta que el desarrollo de las máquinas estuvo potenciado por el accionar de los ejércitos modernos en su desarrollo de instrumentos bélicos, por las prácticas eclesiásticas en el monasterio y sus primeras prácticas de ordenamiento del tiempo en el espacio y en la acción, asi como también por el incentivo productivo –tal vez la identidad más importante que asume la producción de máquinas- del advenimiento y posterior consolidación del capitalismo como modo de producción.31 Ibd.

32 Op. Cit. 20.

33 La diferencia entre la máquina y la herramienta tiene que ver con el tipo de trabajo realizado y con una autonomía o control relativo del hombre para con su función. La máquina es función y acción focalizada en procesos; la herramienta es más flexible, manipulable dentro de su campo como objeto útil. Creemos que la herramienta fue la primera prolongación directa del cuerpo humano, y fue el primer escalón para el posterior desarrollo de las herramientas más complejas y de los sistemas mecánicos o máquinas.

34 Aquí nos introducimos en un terreno de vital importancia en el campo de la técnica moderna, el concepto de movimiento autómata o automatización. Centralmente, la configuración de este proceso continuo de acción recíproca, es el último paso de un proceso en donde el hombre capta, aprehende y procesa las energías del medio. Los primeros mecanismos de movimiento eran tales por la captación de fuerza humana; luego se tendió a conceptuar a la naturaleza como fuente de esas energías. Heidegger hace hincapié como elemento fundamental de la técnica moderna, este "desocultar" de las reservas de la naturaleza, capacidad exclusivamente moderna de trato y relación con el medio. En referencia ésto un caso típico y muy interesante, donde vemos la articulación de la técnica y la ciencia en el proceso de creación, es el de la electricidad o energía eléctrica; el descubrimiento de la electricidad es una demostración del poder de abstracción del medio que posee el hombre moderno; como fuerza de la naturaleza, pero que no se manifiesta en forma natural, la electricidad es una fuente primordial de energía para los hombres, donde hubiera sido imposible descubrirla sin los acervos teóricos previos de los experimentos científicos.

35 Op. Cit. 25.

36 Alexander, J. C. Las teorías sociológicas desde la segunda guerra mundial. Análisis multidimensional. Gedisa Editorial, 1989.

37 Ibd.

38 Feenberg, Andrew. Critical theory of tecnology, Introduction. Oxford University Press, 1991.

39 Ibd.

40 Ibd. Pensamiento similar a lo que Castells (1997) denomina el modo de desarrollo de una sociedad (ver segunda parte).

41 Dentro de esta corriente, podemos nombrar los autores que son representativos de esta mirada del fenómeno tecnológico en sus diferentes teorías; el filósofo alemán Ernst Kapp (1808-1896), el ingeniero ruso P. K. Engelmeier (con sus trabajos publicados en las dos primeras décadas del siglo XX), el ingeniero químico E. Zschimmer (1873-1940), el ingeniero francés Jacques Lafitte (1884-1966), el filósofo alemán F. Dessauer (1881-1963). Para un desarrollo exhaustivo de esta corriente teórica de la técnica, puede consultarse Mitcham, Carl. ¿Qué es la filosofía de la tecnología?. Anthropos.

42 Martín Heidegger (1889 - 1976), filósofo alemán nacido en Messkirch (Baden).

43 Lewis Mumford (1895 - 1990), historiador y urbanista norteamericano nacido en Flushing (New York).

44 Heidegger dirá que lo esencial en la técnica es el desocultar, que la técnica es un modo de desocultar, es decir, un modo de llegar a la verdad, pues "... en el desocultar se funda todo el producir."45 Heidegger, M. La pregunta por la técnica.. Editorial Universitaria, Chile.

46 Ibd.

47 Creemos necesario insistir en la perspectiva del sujeto actuante, en cuanto sujeto activo de la historia, moderno, y en cuanto cosa histórica. Si tratamos de ver lo que se podría denominar la esencia de una época donde surgen ciertos actores, es decir, la teorización culminante de un todo histórico, debemos tener en cuenta siempre la actualidad del ser en el presente, en cuanto afirmación de su actuar presente y en su negación y continuidad de su pasado. Miguel de Unamuno hacía un corte transversal en la esencia del sujeto y de la conciencia moderna, y afirmaba que "... cada cosa, en cuanto es en sí, se esfuerza por preservar su ser; el esfuerzo con que cada cosa trata de preservar en su ser no es sino la esencia actual de la cosa misma.... lo que determina a un hombre, lo que le hace un hombre, uno y no otro, el que es y no el que no es, es un principio de unidad y un principio de continuidad. Un principio de unidad primero, en el espacio, merced al cuerpo, y luego de acción y de propósito; y un principio de continuidad en el tiempo por serie continua de estados de conciencia, a la vez que se vive en el recuerdo y por el recuerdo en el esfuerzo de nuestro pasado por hacerse porvenir." (Unamuno, Miguel de. Del sentimiento trágico de la vida. Planeta-Agostini 1985). U Ortega cuando enfatiza la diferencia entre el <gentleman> en oposición al <bodhisatva>, donde le primero "... quiere vivir con intensidad en este mundo y ser lo más individuo que pueda, centrarse en sí mismo y nutrirse de una sensación de independencia frente a todo." (Ortega y Gasset, José. 1939).

48 Op. Cit. 16.

49 Op. Cit. 21.

50 Op. Cit. 21.

51 Op. Cit. 31.

52 Heidegger dirá, un producir que devela en la presencia lo no aparente (poiesis), pero que no sólo se focaliza en objetos útiles, sino abarca la naturaleza toda.

53 Op. Cit. 21. Lo Gestell, lo dis-puesto (el modo de desocultar que impera en la técnica moderna), la categoría a priori de la técnica moderna, que "significa lo reunidor de aquel poner que pone al hombre, lo pro-voca a desocultar lo real en el modo de establecer en cuanto lo constante."54 Op. Cit. 21.

55 Interesantísima separación analítica y conceptual que realiza el autor reflejado en etapas históricas. Esta manera de recortar los tipos ideales puede pensarse como la intersección de ciertos aspectos de la teoría marxiana de la histórica conceptuada en separación por modos de producción (sólo que la separación está focalizada en los momentos técnicos, y no solo productivos y de apropiación de excedente social), y la castellsiana, dividida –más que nada en la actualidad moderna- en estadios de desarrollo, el "modo de desarrollo" de los modos de producción de las sociedades.56 Mumford, Lewis. Arte y técnica. Editorial Nueva Visión. Buenos Aires. 1975.

57 Ibd.

58 Como emergente entiende -y lo tomaremos también de esta manera aquí- toda nueva producción la cual cree cualidades en los organismos o entidades que sean imposible de predecir y producir basándose en antecedentes y saberes conocidos.

59 Ibd.

60 Ibd.

61 Ibd.

62 Ibd.

63 Ibd.

64 Rodríguez Caamaño, Fernanda http://www.uco.es/ccc/glosario/glosario.html

65 La relación entre la técnica y el desarrollo del capitalismo puede ejemplificarse gráficamente como un circulo virtuoso donde el capitalismo siempre ha encajado cómodamente sobre esta lógica técnica. Si bien no existe una conexión necesaria entre estos tipos ideales, el capitalismo ha utilizado las invenciones y de hecho ha incentivado la producción técnica subordinando la lógica de ésta a la suya. Lewis Mumford dice: "La máquina ha sufrido por los pecados del capitalismo; por el contrario, el capitalismo se ha aprovechado a menudo de las virtudes de la máquina." Op. Cit. 25.

66 Op. Cit. 25.

67 Obviamente nos centramos en una tecnificación cercana y dentro de la modernidad. No olvidemos que la imprenta, tal vez el primer emergente técnico en el área de las comunicaciones, data del siglo XV. La imprenta es el ejemplo más ilustrativo de lo que es un emergente técnico en el área de las comunicaciones; Johann Gutenberg (1400-1468) fabricó un tipo mecánico de impresión bastante diferente a los anteriores, incluso al chino, muy anterior; y en este invento estaba la esencia de maximizar y potencializar el alcance del texto escrito, sustituyendo al texto manuscrito por el impreso, de manera de colmar la demanda de lectura de ciertos sectores sociales en sintonía con el interés de expandir las sagradas escrituras a la lengua latina.

68 Partiendo de un nivel tecnológico la electrónica es el campo de la ingeniería y de la física aplicada relativo al diseño y aplicación de dispositivos -por lo general circuitos electrónicos-, cuyo funcionamiento depende del flujo de electrones para el procesamiento, la generación, transmisión, recepción, almacenamiento de datos -del tipo que éstos sean-. Esta información puede consistir en ondas de sonido, en imágenes, en números u otros datos en circuitos, y como trataremos en este caso, en procesos electrónicos por computadoras. Los circuitos electrónicos ofrecen diferentes funciones para procesar la información. Las operaciones lógicas, como los procesos electrónicos, tienen lugar y nutren el funcionamiento de las máquinas llamadas computadoras. Una función lógica es una variable lógica cuyo valor es equivalente al valor de una expresión algebraica, constituida por variables lógicas relacionadas entre sí por operaciones lógicas. Los circuitos de conmutación y temporización -o circuitos lógicos-, forman la base de cualquier dispositivo en el que se tengan que seleccionar o combinar señales de manera controlada y dirigida. La lógica digital de estos circuitos, es un proceso racional para adoptar sencillas decisiones de 'verdadero' o 'falso' basadas en las reglas del álgebra de Boole (George Boole 1815-1864, lógico y matemático británico; descubrió un sistema algebraico más tarde conocido como el álgebra de Boole, donde las proposiciones lógicas se indican mediante símbolos y pueden relacionarse por operaciones matemáticas abstractas. Este esquema fue y es fundamental en el campo de la cibernética). El estado verdadero es representado por un 1, y falso por un 0, y en los circuitos lógicos estos numerales que aparecen como señales de dos tensiones diferentes. Los circuitos lógicos se utilizan para adoptar decisiones específicas de 'verdadero-falso' sobre la base de la presencia de múltiples señales 'verdadero-falso' en las entradas de energía. En general, para ejecutar una determinada función es necesario conectar grandes cantidades de elementos lógicos en circuitos complejos como los que nutren las computadoras. En algunos casos –siempre en las computadoras, los CPU "Unidad Central de Procesamiento"- se utilizan microprocesadores para efectuar muchas de las funciones de conmutación y temporización de los elementos lógicos individuales (Las velocidades de procesamiento de datos en frecuencias son: Khz: 10 3: 1024 instrucciones / segundos; Mhz 10 6: 1’024’000 instrucciones / segundo; Ghz 10 9: 1’024’000’000 instrucciones / segundo). La unidad más pequeña de información en la computadora es el bit (binary digit), que puede estar apagado o encendido con valores 0 o 1. Los procesadores están específicamente programados con instrucciones individuales para ejecutar una/s determinada/s tarea/s. Resumiendo estos tecnicismos, la digitalización de la comunicación supone enviar y recibir mensajes dotados de significado lógico bajo formato energético. Todo mensaje contiene alguna información lógicamente comunicable. La información se envía y se recibe en lenguaje o códigos, operados con símbolos. El desarrollo de los circuitos integrados ha revolucionado los campos de las comunicaciones, la gestión de la información y la informática. Los circuitos integrados han permitido reducir el tamaño de los dispositivos con el consiguiente descenso de los costos de fabricación y de mantenimiento de los sistemas. Al mismo tiempo, ofrecen mayor velocidad y fiabilidad en el proceso comunicativo. La investigación actual dirigida a aumentar la velocidad y capacidad de las computadoras se centra sobre todo en la mejora de la tecnología de los circuitos integrados y en el desarrollo de componentes de conmutación aún más rápidos. Han llegado a fabricarse computadoras que alcanzan altísimas velocidades en lo que se refiere al procesamiento de información, traspaso de datos y asimilación y acumulación de funciones.69 Las primeras construcciones de las arcaicas redes comunicacionales será una práctica estatal para satisfacer intereses bélicos y de control de circulación de bienes de industria dentro de sus territorios. El primer sistema de telecomunicaciones telegráficas será en Francia en 1793 y será exclusivamente con fines bélicos (Mattelart, 1996). Este proceso de implementación de redes comunicacionales que unen puntos estratégicos, como bases militares y ciudades, se expandirá a todos los países avanzados y de creciente industria de la Europa occidental (La Unión Telegráfica Internacional se funda en París en 1865, afiliando a 22 países europeos con sus colonias). Este proceso de homogenización tan típico del nacimiento de los estados nacionales, abarca todo el territorio (donde el estado tendrá acción monopólica legítima) y crea todo tipo de nomenclaturas y códigos jurídicos, idiomáticos, científicos y burocráticos que engloban a toda la ciudadanía, otra nueva creación homogenizadora que tiene que ver en este proceso.

70 Wolton, 1998.

71 Centralmente el propósito de la cibernética fue desarrollar una lengua y unas técnicas que permitan, no sólo encarar los problemas mas generales de comunicación y regulación, sino además establecer un repertorio adecuado de ideas y métodos para clasificar sus manifestaciones particulares mediante conceptos aplicables a la generación de operaciones, de allí que se pudo y podemos hablar de la digitalización de la comunicación, como una parte de un tipo de procesamiento de la información, siendo un mecanismo utilizado para múltiples aplicaciones. La cibernética aplicada a estos mecanismos de transmisión de datos/información, es una de las tantas analogías que se utilizó de las ciencias naturales para encausar un entendimiento operativo en otras áreas, analogías tan recurrentes en esos tiempos. (Si bien la cibernética es el estudio de los mecanismos autónomos de comunicación y de control de los seres vivos y de las máquinas, en un primer momento era el área de la medicina que estudiaba el funcionamiento de las conexiones nerviosas en los seres vivos. El funcionamiento físico del ser vivo y el de algunas de las más nuevas maquinas electrónicas son exactamente paralelos en sus tentativas análogas de regular la entropía mediante la retroalimentación, calórica en los animales y energética en los autómatas. El modelo lógico de la cibernética, vale la pena repetirlo, es le modelo que se tiene del funcionamiento del hombre en base a la generación y recepción de información y/o mensajes –o estímulos- internos y externos; de la comunicación del hombre, se extendió a la comunicación de objetos, como las imágenes (óptica) o sonidos (acústica). Etimológicamente, cibernética deriva del griego kybernetes, que significa "timón" o "piloto" (de la nave); igualmente alude a la función del cerebro con respecto a las máquinas.) La cibernética, como campo de estudio e investigación, desarrolla tempranamente un lenguaje y unas técnicas que permiten, no solo encarar los problemas mas generales de comunicación y regulación de datos, sino además permite establecer un repertorio adecuado de conceptos y métodos para clasificar los distintos y posibles modalidades de generación y transmisión de datos. Es, a grandes rasgos, el estudio del funcionamiento de toda clase de sistemas, o como suele definirse en el campo de la física, "el arte de hacer y de asegurar la eficacia de la acción." En la actualidad, la base de la lógica de reproductibilidad tecnológica se da basándose en un lenguaje digital común, donde la información se encausa en su generamiento, procesamiento, flujo y transmisión. La autogeneración de nuevos conocimientos en las ramas de las ciencias, tienen mucho que ver con estas modalidades de trato informativo, como pudimos exponer en los modelos epistémicos anteriores. La distinción se da en torno a que las cualidades de este tipo de producción (material y cognitiva) se retroalimenta constantemente, en sus nuevas formas, y en su rapidez de aplicación, dando nuevos ejemplos de cómo funciona este circulo social-productivo.72 Desde la primer red ferroviaria de importancia en Gran Bretaña (1825) y el primer telégrafo eléctrico de Morse (1837), las tecnologías de las comunicaciones han producido innovaciones fruto del gran interés y utilidad que generaban (apoyadas por grandes desembolsos en investigaciones y producciones) en los países centrales, tornándose una cuestión de matiz político que fue ganando importancia con el tiempo hasta convertirse en una de las cuestiones más importantes en la diagramación, puja y materialización de poder en el escenario mundial. El poder de producir y controlar los flujos comunicacionales se transformó en un acervo polivalente y extremadamente necesarios para las potencias centrales. Las carreras por la innovación y el perfeccionamiento que comenzaron en el siglo XIX no ha cesado hasta la actualidad, junto con producciones sociológicas y psicológicas que han generado todo un acervo teórico en las ciencias sociales, en base a cómo se presenta el proceso comunicacional en las sociedades y el impacto que tienen en las personas, fruto de las innovaciones técnicas. De las más características podemos citar: invención del teléfono (1876), fonógrafo (1878), ley francesa de la libertad de prensa (1881), adopción del tiempo universal (1884), fundación del Instituto mundial de Estadística (1885), Le Petit Journal, diario francés, alcanza el millón de ejemplares (1890), la sintonía, último elemento necesario para las radiocomunicaciones (1896), primera transmisión telegráfica sin hilo a través del Atlántico, acontecimiento considerado como la invención de la radio (1901), transmisión de la voz humana por radio (1906), acuerdo para el reparto del mercado mundial de la industria electrotécnica (1907), primeros estudios de mercado en lo E. Unidos y fundación de la Unión Internacional de la Radiofonía (1925), comienzo del cine sonoro (1926), comienzos de la sociología empírica norteamericana sobre la comunicación de masas (1927), terminación del último calculador ENIAC, concebido bajo secreto militar (1945), publicación de Cybernetics or control in the animal and machine, de N. Weiner, aparición del concepto de industria cultural (Escuela de Frankfurt) y descubrimiento de transistor (1948), formulación de la teoría matemática de la información (1949), primera radio de transistores fabricada en los E. Unidos (1952), primer cable telefónico submarino a través del Atlántico (1956), primeros experimentos con la red de calculadores Arpanet (1958), primer lanzamiento del primer satélite de telecomunicaciones Telstar (1962). (Mattelart, 1996).

73 Mattelart, 1996.

74 Sorokin, Pitrim A, 1982.

75 Exclusivamente en la tecnología que nos ocupa, la socialidad, como consecuencia, no estará expresada, o no será entendida necesariamente como contactos personales vía la red. La digitalización de las relaciones sociales también soporta el análisis que cualquier sujeto pueda entablar con la estructura semántica y simbólica de la información que se presenta en la red de forma digital, administrada técnicamente en la cibernetización de sus símbolos. Relación social dentro de la red electrónica será también el contacto y la relación del sujeto con el contenido. Intentaremos demostrar que la manera en que es presentada la información digital, puede adosarle características al texto integral de la red, que se traducen en prácticas nuevas en el trato del lenguaje y la lectura en la acción comunicacional del sujeto que entabla una relación social mediatizada por artefactos técnicamente complejos. Quisiéramos que se explicite a la vez las modificaciones que la técnica, y los dispositivos técnicos específicamente, imponen como reglas de sentido en su presencia real y material, la de crear momentos subjetivos y estructuras, complejas, y donde, en este caso especifico, la acción de informar/comunicar es nutrida por características genuinas del medio técnico en donde corre y fluye, sea el que sea. Lo que nos inclinaría a sostener que el fenómeno técnico, alcanzando un grado de desarrollo importante, genera estructuras complejas en las que actúa el hombre, sometiéndose a internalizar normas técnicas de acción, y posicionando a las estructuras técnicas como mediadoras de relaciones sociales, donde el sujeto se relaciona y actúa en estructuras, dentro de ellas, en los procesos comunicativos.

76 Debray, Régis 1994.

77 Ibid.

78 Ibid.

79 Ibid.

80 Op. Cit. 72.

81 Banet. Miguel. El mito de la información.

82 Cafassi, Emilio. Bits, moléculas y mercancías (Breves anotaciones sobre los cambios en el submundo de las mercancías digitalizadas). Para un profundización del esquema productivo basado en este tipo de tecnologías.

83 Ibd.

84 Castells, Manuel, 1997.

85 "En aras de la claridad", este autor supone oportuno definir lo que se entiende en su contexto teórico por información y conocimiento. Este último: "una serie de afirmaciones de hechos o ideas que presentan un juicio razonado o un resultado experimental, que se transmite a los demás mediante algún medio de comunicación en alguna forma sistemática." Información, como: "los datos que se han organizado y comunicado."

86 El modo de desarrollo es una categoría que indica, como tantas otras anteriormente, la evolución y presencia del factor técnico dentro de una sociedad, particularmente encarnado en su segmento más indicativo y representativo, el de la producción.

87 Para comprenderlo mejor, y llegar a su costado técnico, Internet supone también otro sistema de comunicación, si se quiere, en última instancia, incluido en el sistema de procesamiento de datos. Es una clásica manera de denominar a Internet, "la red de redes". Esta analogía supone conexión, relación, traslado y traspaso -posibilitado por dispositivos técnicos- de información simbolizada digitalmente. Es imprescindible tener en cuenta que la red Internet nuclea integralmente varios modos -físicos- y modelos -virtuales- de comunicación dentro de sí. La red se conforma basándose en puntos nodales de relación que forma un tejido material y abstracto de conexión. La red, como valor hermenéutico, funciona como concepto aplicable a infinidad de funciones, ya que es y supone una función misma dentro de un nuevo sistema conceptual (De la manera que pudimos observara en apartados anteriores, seguimos sostenemos que la red –con su arquitectura- es un sistema conceptual muy amplio. Para que pudiera nacer esta noción y su posterior aplicabilidad en las funciones humanas, en un nivel conceptual, se produjeron cambios epistémicos y perceptivos acerca de las nociones clásicas posicionales: centro, derecha, izquierda, linealidad, jerarquía, etc. Una nueva noción de especialidad -centralmente no lineal, sino secuencial-, el espacio virtual, es lo que posibilita las cualidades hiperconectivas de los espacios de la red). El medio y soporte físico de esta red de redes, es "un sistema de comunicación de datos que enlaza dos o más computadoras y sus dispositivos en un conjunto de equipos de interconectados permanentemente de alguna manera, de forma que la capacidad operativa de la red es mayor que la suma de las capacidades de cada equipo" (Castells, 1997). Las redes contienen, centralizan, y distribuyen datos bajo el formato digital de bites en una red jerárquica de conexiones. La conexión a Internet se realiza mediante un idioma común, una codificación que se denomina protocolos, (Los protocolos son las normas que deben tener las máquinas para intercambiar datos entre sí sin ningún margen de error, ya sea dos o una red de computadoras. El protocolo describe tanto el formato de los mensajes como la forma de respuesta a cada uno e ellos. El protocolo típico de una transmisión de datos como la que se utiliza en internet, es el protocolo TCP/IP. Protocolo TCP/IP son las siglas de "Transfer Control Protocol / Internet Protocol". ) que permiten la conexión, el mantenimiento y la circulación de la información, bajo el tránsito habilitado de flujo de datos. Existe una gran variedad de lenguajes que utilizan las computadoras para el procesamiento de datos. Los Protocolos (como medio técnico y software del soporte físico de comunicación) que se han establecido en Internet es el Protocolo TCP/IP, que permite transmitir paquetes de datos digitales de una fuente a otra. La comunicación se desarrolla y se produce como datos unitarios, a través de los host, que son los equipos que cumplen la función de conectores desde las computadoras a la red, y de este modo determinado, a otras que lo disponga el impulso de datos o información solicitada. Para que un host se comunique con otro en Internet, requiere que conozca su dirección IP. Bajo este esquema, cada subred de Internet, denominada nodo Estrictamente en el ámbito de las comunicaciones, el nodo es el punto de empalme o de conexión en una red, haciendo las veces de terminal., tiene un nombre único que la identifica los nombres de nodos se forman mediante un sistema de jerarquías de dominios. La forma más difundida de este lenguaje comunicativo es la World Wide Web. Es un conjunto de miles y miles de documentos multimedia situados en computadoras de todo el mundo, a los cuales es posible acceder utilizando un programa (software) denominado navegador. Estos documentos se caracterizan por estar construidos en un lenguaje especialmente desarrollado para ello, el HyperText Markup Language (HTML), y por contener enlaces (hipertexto) que permiten conectar con otros documentos, formando así, grandes estructuras de redes. La World Wide Web, se creó a finales de los 80 en el Laboratorio de Física de Partículas, CERN. Se trata de un sistema de distribución de información tipo revista. Este sistema de visualización de la información revolucionó el desarrollo de las redes electrónicas (posteriormente popularizadas en Internet) y de la comunicación en general. Esta distribución jerárquica de la red Internet, permite enviar y recibir rápidamente paquetes de información entre dos computadoras conectadas en cualquier parte del mundo a Internet, y desde cualquier sub-red a la que pertenezcan. Para esta necesidad plural-singular del lenguaje informático, se crearon los nombres de dominio. Los nombres de dominio, son las traducciones lingüísticas para las personas de las direcciones URL, bajo formato IP, las cuales son útiles sólo para las computadoras. Toda esta estructura compleja, forma, según Castells, crea ".... un nuevo sistema de comunicación, que cada vez habla más un lenguaje digital universal, que está integrando globalmente la producción y distribución de palabras, sonidos e imágenes de nuestra cultura y acomodándolas a los gustos de las identidades y temperamentos de los individuos. Las redes informáticas interactivas crecen de modo exponencial, creando nuevas formas y canales de comunicación, y dando forma a la vida a la vez que ésta les da forma a ellas." A partir de la invención de la WWW, muchas personas empezaron a conectarse a la red desde sus domicilios, siguiendo la tradicional práctica de masificación de un medio comunicativo.88 Lo que se denomina imagen virtual, o simplemente virtualidad, no es más que la mediatización digital de la percepción y es la manera y el contexto en que se presenta la información digital en la red. Se trata de una realidad perceptiva no material -no competen las reglas de la física elemental en su interior-, tecnológica, y que sólo tiene razón de ser en medios digitales. Dentro de la mecánica cuántica la partícula virtual es aquella que no puede ser detectada directamente, pero cuya existencia sí tiene efectos medibles (Stephen Hawkin, 1988) . La realidad virtual es desmedida. En ella las proporciones no son el orden en sí sino un orden entre otros. La imagen virtual admite el punto de vista, pero no como referencia estable y fiable. Para ella, desde hace mucho tiempo, el horizonte y la posición vertical han dejado de constituir referencias obligatorias."(Piscitelli, 1995) El despliegue de esta experiencia perceptiva, encarnada en la red multimedia, produce simulaciones que enmarcan todas las percepciones posibles; constituye una experiencia cenestésica -permite la conciencia de la posición y de la actividad de cuerpos en el espacio- y cinestésica -permite la conciencia de desplazamientos en el espacio (Gubern, Roman. Del bisonte a la realidad virtual).

89 Op. Cit. 70.

90 Op. Cit. 70.

91 En la historia de las computadoras es necesario intentar una importante separación, nacida con el nacimiento de la PC (Computadora Personal o Personal Computer) a mediados de los 70’. La importancia de la PC fue que su surgimiento posibilitó la creciente utilización de las computadora a gran escala. De los avances en materia de transferencia de datos y su diseño, las distintas adaptaciones de la PC han logrado otorgarle un cierto formato estándar fácilmente operable. Esto posibilitó también que sus operaciones sean diversas y puedan ser usadas para una infinidad de tareas, no ya exclusivamente funcional en el ámbito productivo o científico.92 Lewis Mumford y E. P. Thompson son dos ejemplos claros de teóricos que han investigado y expuesto las grandes transformaciones dentro de las civilizaciones en lo que refiere a este emergente técnico -el reloj-, hipotetizando la relación del nacimiento y consolidación del capitalismo industrial y la medición mecánica-exacta del tiempo.

93 Landow, George P. 1995. citado en Molluso, Roque. Hipertexto y democracia. http://www.hipersociologia.org.ar/papers/index.html..

94 De Certeau, Michele. "Lire: un braconnage", en L´inventión du quotidein. Aris de faire; Paris. 1979; citado y traducido por Marcelo Urresti en la revista "El Ojo Furioso".. Este autor rompe con las tradicionales normas institucionalizadas de lectura, desfijando el espacio del lector, acentuando la ubicuidad en tanto proceso textual, mezclando la visión, la oralidad y la textualidad. "En una sociedad cada vez más escrita, organizada por el poder de modificar las cosas y reformar las estructuras a partir de los modelos escritos (científicos, económicos, políticos) (...) se puede sustituir el binomio producción-consumo por su equivalente y revelador general, el binomio escritura-lectura; el poder que ha instaurado la voluntad." La lectura aparece como un proceso activo donde el sujeto desepacializa el ámbito de la escritura. "De los análisis que acompañan la actividad lectora en sus rodeos, recorridos a través de la página, la metamorfosis y anamorfosis del texto por el ojo que viaja, vuelos imaginarios o meditativos a partir de algunas palabras (...) no se podrían conservar la rígida separación de lectura y texto legible (libro, imagen, etc)." El lector, moviliza la integridad de los significantes adheridos a nuevas percepciones y sensaciones. "Se vuelve texto solamente en relación con la exterioridad del lector, por un juego de implicaciones y de astucias entre dos especies de "expectativas" combinadas: la que organiza un espacio legible (una linealidad) y la que organiza una gestión encasaría para la efectuación de la obra (una lectura)." La lectura plural, social e interactiva, hace despertar la asociación de textos "adormecidos, de los cuales es espectador y huésped, pero nunca propietario".. La actividad del lector le pertenece cada vez más al sujeto, el espacio geográfico ya no lo condiciona, y acrecienta las posibilidades del sujeto de circular, donde el medio se extiende por el campo de su imaginación; para que"... ofreciéndose a una lectura plural, el texto se torna un arma cultural."95 Las discusiones epistemológicas y metodológicas acerca de lo aleatorio, lo probabilístico o determinista, dentro del entramado de lo real, nos mueve a pensar en la inclinación de sostener que el azar es un rasgo del mundo real y también virtual, tanto natural como social. La doctrina tradicional que reza que todo azar es aparente y que es un grado de incerteza en la aprehensión de las entidades y fenómenos en cuanto a sus relaciones reales, no nos dice más que el funcionamiento de los motores de búsqueda informáticos. Mario Bunge (El azar es real, La Nación, 30 de agosto de 1997. Buenos Aires), argumenta que "la moraleja metodologica de esta doctrina ontológica es obvia: Intenta poner al descubierto las flechas causales que subyacen al azar. Pero durante este siglo que se nos va se ha descubierto que esta prescripción no siempre es pertinente: hay acontecimientos irreductiblemente aleatorios." Si bien no es conveniente sobredimensionar lo aleatorio y la presencia del azar, sí es conveniente recordar las pautas que rigen en la red para cualquier acción a priori certera, es decir, es muy probable que el grado de certeza de un sujeto en cuanto a la búsqueda temática en la red no coincida con la probabilidad del hecho en cuestión; dado que "Asignarles probabilidades a las proposiciones es tan absurdo como asignarles temperatura; una proposición puede ser más o menos precisa, y puede ser más o menos verdadera, pero no probable, ya que no participa de un proceso aleatorio." Es aquí donde debemos plantearnos la situación de la tecnología digital; en la red se debe aceptar el azar junto con la causación, y a veces combinarlos; la tecnología digital, en base a sus operaciones lógico-matemáticas niega irreductiblemente el azar en su accionar, pero al estar "negociando" con símbolos, con proposiciones, el azar significativo, en el sentido estricto de las mismas dentro de un contexto temático, si bien no es regla, es una probabilidad azarosamente posible. Podríamos decir que ambos momentos son modos básicos de ser y devenir dentro de las redes digitales.

96 Heim, Michael. La metafísica de la realidad virtual. Oxford University Press, 1993.

97 Ibid.

98 Ibid.

99 Ibid.

100 Ibid.

101 Banet, Miguel "Consideraciones sobre los espacios virtuales", en Cafassi, Emilio (Editor). Internet: Políticas y Comunicación. Ed. Biblos. 1998.

102 Op. Cit. 70.

103 Mumford (1989).

104 Ibid.

105 El indicador del seguimiento que venimos realizando, es la sociedad más conectada a Internet del mundo, la norteamericana (125 de los 500 millones que se estima actualmente a nivel mundial), donde el debate sobre todos estos temas que elegimos profundizar en esta última parte del trabajo están en un nivel que no se puede equiparar con ningún otro lado del planeta. Bajo la administración demócrata del presidente Clinton, el tema del contenido de Internet llegó a ser un factor de debate parlamentario. La Ley de Decencia de las Comunicaciones (CDA, por sus siglas en inglés) fue el resultado funesto y derrotado de las ansias estatales de regular jurídicamente el contenido de la red. La ley no sólo no era operativa (había grandes signos de ignorancia técnica de funcionamiento de la tecnología, como por ejemplo la poca visión de los legisladores norteamericanos de no comprender que con esa ley sólo podían regular –a medias- la información estática que se producía en suelo norteamericano, cuando justamente Internet es una tecnología altamente desterritorializada), sino que fue tachada por inconstitucional por dos jurados Federales y por la Corte Suprema, en fallo unánime. Legalmente, el libertarismo digital había ganado la batalla a favor de la libertad de expresión, garantía constitucional patente.106 Técnicamente, los filtros PICS (Plataforma para la Selección de Contenido en Internet) de contenido son elementos de software que operan para evitar que los usuarios vean material encontrado en Internet. Estas operaciones se realizan de dos maneras; por clasificación, en base a juicios de valor se clasifican los sitios web por su contenido; por filtrado, con cada solicitud de información el software de filtrado examina el recurso que el usuario ha solicitado, si este recurso se encuentra en la base de datos "no permitido", el software de filtrado no permite el acceso al sitio solicitado. Dentro de estas lógicas de bloqueo, existen los sistemas autónomos de bloqueo (ya vienen bloqueados los sitios por parte de los fabricantes, con posterior control estatal), y otros basados en protocolos, que son los que ofrecen al usuario sistemas de bloqueo alternativos. De todas maneras, estas software poseen las mismas limitaciones que los motores de búsqueda de la red.

107 Por su arquitectura descentralizada y constante actualización (a fines de 2001 se calculaban aproximadamente 9 millones de sitios, con 3.1 millones abiertos al público; pero según Netnames para octubre del mismo año, había unos 36 millones de nombres de dominio. "Se calcula que el número de páginas visibles supera los 2 mil millones y que la web se enriquecería entre una y siete millones de páginas por día. Pero la web invisible, o profunda, a la que no tienen acceso los autómatas que recorren la web de link en link por cuanta de motores de búsqueda, sería entre cuatro o cinco veces más grande. Estas cifran ilustran una de las dificultades que enfrentarán los futuros archivistas de Internet: ésta se vuela cada vez más dinámica y su contenido es cada más personalizado en función de la demanda de cada internauta." Clarín, Jueves 18 de abril de 2002.) de contenido las tecnologías de control están en constante ampliación en la clasificación de sitios. Este estado de cosas hace que se vuelva una carrera tecnológica para refinar y automatizar las herramientas de control, que no pueden descansar nunca.

108 Boyle, James. Vigilancia, soberanía y censores estructurales. Harvard University Press, 1996.

109 Cafassi, Emilio. Bits, moléculas y mercancías (Breves anotaciones sobre los cambios en el submundo de las mercancías digitalizadas).110 Mumford, 1989.

111 Tempranamente, la ética derivada del pensamiento técnico, y más específicamente, la ética que tenía que ver con lo repensado en base a las producciones cibernéticas, y en ellas, la informática, el tema de la privacidad y la seguridad colectiva, fueron y siguen siendo, los de mayor importancia. El tópico principal de la ética de la informática tiene que ver con el buen o mal uso de la información en una sociedad altamente informatizada por parte de instituciones publicas y privadas. (Mitcham, Carl. ¿Qué es la filosofía de la tecnología?).

112 Lessing, Lawrence. La arquitectura de la privacidad. En Cuadernos Ciberespacio y Sociedad, Nº 2, Febrero de 1999.

113 Aparte de los conocidos instrumentos de investigación, como las cámaras fotográficas y de video por ejemplo, el ciberespacio ofrece potencialidades únicas para la investigación. La conjunción de tecnologías para la investigación es más impresionante aún. La conjunción de tecnologías de última generación (como el GPS –Global Positioning System-, donde la conjunción de teléfono celular, Internet y satélites, permiten el seguimiento, y localización de individuos en tiempo real y espacio exacto. Clarín, Jueves 25 de abril de 2002) demuestran un poder asombroso y muchas veces aterrador de la posibilidad que existe de investigar a las personas desde cualquier medio y espacio. Toda esta información se vuelve fundamental –y a veces de un valor sideral- tanto para instituciones movidas por la lógica política de la seguridad como por la lógica mercantil.

 

114 Op. Cit. 111.

 

 

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