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TÉCNICA
E INTERNET
Por Brián Covaro
Parte
II: Comunicación digitalizada: Internet
La
técnica como dispositivo estructural
"Desde siempre en
nuestro intento de comprender el mundo externo (y mucho más
recientemente el interno), hemos utilizado modelos,
representaciones simplificadas, mapas y modelos, digamos
grafos, dibujos y esquemas. La potencia de nuestros modelos
estuvo siempre unida a la potencia de nuestra capacidad
representativa. La historia de la comprensión/rediseño de
los mundos internos y externos está ligada a las tecnologías
del conocimiento y a la existencia -junto con nuestras
capacidades orgánicas- de apósitos artificiales externos (e
internos) que nos ayudan en esta tarea."
Alejandro Piscitelli.
I
Hemos
tratado de exponer justificaciones acerca de la dualidad que
funda al sujeto en su relación con la estructura social. Y
hemos hecho hincapié en remarcar este fenómeno desde la
realidad fundante del mismo, es decir, desde la perspectiva
del sujeto y también desde la mirada estructural. Ante todo,
priorizamos la capacidad emancipatoria del hombre moderno y
sus alcances; su capacidad para superar barreras naturales y
mentales en torno a sus acciones y concepciones, cualidades
que, como expusimos, lo ubica en la categoría de "ser técnico"..
De la misma manera, esbozamos la realidad estructural en la
vida de los hombres y las mutaciones y las diversificaciones
que toman las concepciones estructurales a lo largo de los
distintos momentos históricos.
La
técnica, el fenómeno técnico como dispositivo y como valor
humano, también puede soportar esta doble lectura. Lo técnico
es un factor de emancipación y de capacidad estrictamente
humano, "naturalmente" humano. Es la eternización
del pensamiento y de la acción humana sobre las cosas y el
medio. Pero también la técnica, justamente por esto último,
es el dispositivo más poderoso y trascendente que posee el
hombre para la creación de estructuras que se impongan y que
circulen dentro del tramo de lo real. El hombre, por su
posibilidad técnica, es un creador de estructuras. La técnica
permite al hombre aumentar su presencia y su margen de acción
en el transcurrir, lo hace mediante la producción de
artefactos útiles y lo hace encausándolo en cadenas de
sentido estructural también por creación de dispositivos técnicos
importantes; lo hace encarnándolo en estructuras técnicas
producidas. Si bien podemos abstraernos casi al máximo y
ensayar una noción "pura" de estructura, su
utilidad la creemos en el plano conceptual. Concretamente, la
noción es utilizada como orientadora de principios. Dentro de
esta noción, corren las nociones materiales de estructura, en
todas sus variedades. El hombre orienta su cadena de sentido
de manera estructural. De allí en más, material o
abstractamente, construye todas las cosas.
Todo
análisis y toda aproximación a la técnica tienen como
objeto de estudio, de manera directa, al hombre. Dado que la técnica,
nos dice Hans Jonas (1997), alcanza a casi todo lo que
concierne a los hombres -"vida y muerte, pensamiento y
sentimiento, acción y padecimiento, entorno y cosas, deseo y
destino, presente y futuro"-, ha devenido como un tópico
central en todo el pensamiento humano en general, y en el
sociológico y filosófico en particular; ella misma "ya
es asunto de la filosofía." Por lo tanto, podemos
esgrimir como regla que, allí donde la técnica o el
pensamiento técnico logra desarrollarse en un proceso
concomitante con alguna práctica humana, esta última se ve
potenciada y logra adquirir una multiplicidad de matices,
siendo muchas veces encausadas en estructuras de sentido
esencialmente técnicas.
Los
estudios realizados a las producciones técnicas en la era
moderna –y a la técnica como fenómeno productor del ser
moderno, como manifestación histórica del ser moderno-,
trascienden ampliamente el margen estrictamente tecnológico
en un primer sentido instrumental. El origen de la tecnología
moderna, con sus potentes características y presencias
estructurales, puede ser correlacionado con procesos de
transformación en muchos componentes de la vida social de las
sociedades y de perspectivas subjetivas de los hombres. Las
tecnologías crean nuevos formatos estructurales a momentos
genuinos y típicos de la humanidad; de hecho, para muchos
autores la técnica –ya desprovista de ese matiz de
aislamiento de lo social como la entienden las acepciones
instrumentalistas- es el fenómeno social más
importante del mundo moderno. La técnica compete a todos los
campos de la actividad humana, de allí la importancia como
dispositivo de saberes y capacidades que crean ambientes técnicos
reemplazando los entornos naturales iniciales. La técnica,
entonces, habla de una capacidad humana característica y sui
generis. Capacidad que en la modernidad se ha tornado en
ciertos aspectos, temible por su poder y capacidad. Todas
estas cuestiones han suscitado que, dentro del pensamiento técnico,
sea posible centrarse en el sujeto que transcurre dentro de
los parámetros técnicos, en constante relación y conflicto
con estas estructuras, y poder pensar e interrogar a la
tecnología a partir de él. De la misma manera, este esfuerzo
por la interrogación será estéril si no lo juntamos con un
conjunto de instancias donde la tecnología sea entendida
dentro de un contexto social de producción y de interacción,
por lo que, siguiendo a Jay Weinstein entendemos que "...
las ciencias sociales y la tecnología son medios mutuamente
dependientes en la búsqueda de un mismo fin común: el
desarrollo y el progreso a través de la aplicación de los
principios científicos de los asuntos humanos." Desde
estos procesos, creemos que puede interrogarse la técnica y
la tecnología como factores sociales del devenir humano.
Centrándonos
estrictamente en nuestro tema de esta segunda parte del
trabajo, lo que intentaremos realizar aquí será interrogar y
describir los cambios que ha soportado el campo humano de la
comunicación por mediación de las nuevas producciones técnicas.
Específicamente pondremos nuestra atención en una tecnología
utilizada actualmente como última expresión en el campo
social y en las comunicaciones: las redes digitales de
procesamiento de datos.
II
Podríamos
preguntarnos e intentar alguna aproximación –dentro de su
larguísima historia- hacia el comienzo de la tecnificación
de las comunicaciones, de las prácticas comunicativas, el
tema que nos interesa desarrollar aquí.
La
tecnificación de la comunicación humana es un proceso
acelerado acaecido en el último siglo pasado, pero que en
realidad puede retrotraerse particularmente a ciertas prácticas
decimonónicas, y más atrás también. (67) Para evitar
abarcar todo el proceso de desarrollo técnico de las
comunicaciones en la modernidad, nos centraremos en un
concepto emergente dentro de la técnica moderna, a la postre
escenario material e histórico de la comunicación moderna,
la comunicación basada en la energía eléctrica, y más
específicamente, su exponente máximo, las redes electrónicas
de procesamiento de información. (68)
El
nacimiento de las redes comunicacionales es ante todo y en un
primer momento, conceptual. Las redes son y fueron concebidas
de esta manera para su creación como sistemas conceptuales de
reciprocidad y de flujo continuo de algún tipo de información;
donde la característica principal es que la probabilidad de
circulación de información dentro de todo el sistema es total,
es decir, la red es un sistema interrelacionado en su
totalidad integral si es necesario o buscado. Con esto
queremos decir que en un sector del sistema donde sale la
información, su recorrido necesariamente tiene toda la
probabilidad de pasar por todos los lados del sistema si así
es requerido. La red es un ámbito donde se desenvuelve un
proceso de interacciones múltiples por el flujo de contenido
o información. Este es el principio conceptual y operativo de
una red.
El
impacto de las redes en los procesos comunicacionales de los
hombres va acompañado por la revolución del uso de la energía
eléctrica justamente en el campo de las comunicaciones y de
la producción. La energía eléctrica como insumo propulsor
de los flujos comunicacionales le otorgará características a
las comunicaciones humanas acorde a las mutaciones técnicas
en el campo productivo, creando nuevos códigos y simbologías
comunicacionales.
Una
de las características básicas de las sociedades actuales,
materializada en el modo e intensidad del intercambio, relación
y circulación de los flujos comunicacionales, ya había
nacido y estaba desarrollándose en las sociedades avanzadas
del siglo XIX. Desde entonces, los Estados de los países
avanzados potencian el nacimiento y la posterior constitución
de dispositivos técnicos capaces de producir, almacenar y
procesar la mayor cantidad de información posible, naciendo
allí la importancia utilitaria y política de la apropiación
de información, un insumo, a partir de esos momentos, básico
y altamente poderoso y útil para cualquier institución.
Dentro de estos países, aparece una inquietud por el
ordenamiento de la información interna y externa que
determinará para siempre el ritmo de los flujos en todo el
planeta, creándose crecientes espacios comunicacionales
abstractos en todo el planeta y que serán causa de pujas políticas
y de ejemplo de poder y manipulación por parte de los Estados
centrales. El ordenamiento de información interna se
transmutara en cuestión e información del Estado, donde ningún
dato será susceptible de no ser recogido, codificado y
regularizado estadísticamente, formateando el dato
informativo, dato básico para cualquier decisión política.
Desde la orbita estatal nace la estructura de información y
de flujos informativos que se manejará en cada país y que
será una cuestión política más para negociar políticamente
con otros países, es decir, el espacio comunicativo se tornará
una cuestión política, un espacio político. (69)
Con
todo esto queremos especificar una nueva construcción técnica
apoyada o supuesta por prácticas humanas, la construcción de
manera novedosa de información y una nueva forma de trato de
la comunicación. El impulso estatal de este tipo de
construcciones será una necesidad primeramente interna,
coherente con una imagen del naciente territorio nacional en
un momento histórico, ente político que homogeniza y regula
todo tipo de flujo de bienes, de datos y de personas. Esto nos
posiciona en el lugar de comprender integralmente los procesos
comunicacionales dentro de las sociedades, porque "entender
el lugar y el papel de la comunicación en una sociedad
significa analizar las relaciones entre los tres aspectos
fundamentales de la comunicación: el sistema técnico, el
modelo cultural dominante y el proyecto que sobreentiende la
organización económica, técnica y jurídica del conjunto de
las técnicas de comunicación." (70) Estos sistemas
de flujo de información cuasi-totalitarios, nacidos
tempranamente en la institución postal –a escala
embrionaria-, crecen en este período a un ritmo exponencial,
y ya en 1837 se implantan en Inglaterra los primeros sistemas
de telégrafo eléctrico. Los usos estratégicos –control
militar y estatal de todo tipo de flujos- del sistema de telégrafos
se verán complementados por usos comerciales estatales y del
sector privado, y serán amplificados por estas demandas cada
vez más, desarrollándose, concomitantemente, avances tecnológicos
acelerados en el floreciente campo de las ciencias cibernéticas.
(71)
Con
el tiempo y los sucesos histórico-sociales dentro de las
sociedades modernas, el uso de estos sistemas de comunicación
y flujo de información podrán ser abiertos por el Estado al
público, al igual que las grandes redes ferroviarias que
experimentan un gran crecimiento a partir de la segunda mitad
del siglo XIX, dividiendo las expensas del servicio entre el
mismo Estado y empresas privadas, siendo este un proceso que
con el tiempo colocará a estas últimas como proveedores
mayoritarios acatando las legislaciones estatales en lo
concerniente a las comunicaciones dentro de los territorios
nacionales y los espacios comunicacionales de todo el planeta.
El
nacimiento de las redes comunicacionales, y más
acentuadamente, el nacimiento y proliferación de las redes
electrónicas, creó un medio social y una estructura de gran
intensidad de relación, intercambio y conexión de información.
La estructura creada por el sistema de redes fue un medio técnico
donde la información circula digitalizada. Para llegar hasta
este estadio de procesamiento de energía y posteriormente de
datos o información, el campo de la cibernética tuvo que
progresar a pasos agigantados en la electrónica de los
circuitos, lo que dará la entrada a la interconexión y la
posibilidad de las redes electrónicas de procesamiento de
datos.
Estas
grandes transformaciones e importantes producciones de
emergentes técnicos que impactan directamente en la
conformación y configuración de las sociedades y del espacio
de la comunicación, al igual que al proceso concomitante del
avanzar del capitalismo industrial, le otorga a las sociedades
un nuevo tipo de trato de la información, revolucionaria a
los anteriores tratos y alcances informacionales en términos
cuantitativos y cualitativos dentro del tejido social.
Estos
importantes cambios son los que producen los impactos en la
concepción que se tenía de la comunicación, y a partir de
ellos, la comunicación, nutrida de los cada vez más gruesos
flujos informativos, poseerá otro estatus dentro de las
sociedades y para la vida particular del hombre individual,
una vez que pudo acceder a ella con fluidez en su esfera
privada. La información, primero como valor político y
cuestión de Estado se convertirá, a la vez luego, en su uso
privado y posteriormente masivo, en objeto de estudio científico
para los expertos que había creado esa –al parecer- nueva
disciplina –la de las comunicaciones, su naturaleza y
presentación dentro de la sociedad-; y toda profundización
posterior mostrará la inmensa complejidad de los nuevos fenómenos
comunicativos que se desarrollan a la par de las innovaciones
técnicas y sus consecuencias en el modo de vivir de las
personas. (72)
Técnica,
comunicación y sociedad
I
Al
llegar a este tramo del recorrido teórico que nos propusimos
realizar, imperiosamente surgen interrogantes preliminares. ¿De
qué manera podemos encarar un recorrido tecnológico en las
comunicaciones? ¿Qué cambios suceden en el acto
comunicacional subjetivo y en el trato y relación con la
información, por los flujos en los medios estructurales técnicos
de la comunicación, estrictamente dentro de las
comunicaciones digitales? ¿Cómo realizar un corte
transversal en las técnicas de la comunicación modernas y
poder mostrarlas como procesos sociales con ciertas lógicas
operativas propias?
Las
producciones tecnológicas en el campo de las comunicaciones
son estructuras conceptuales y materiales de flujo de energía
informativa que, en su incidencia en el medio y en su impacto
en la percepción del hombre, han generado históricamente
cambios en los códigos espacio-temporales a través del
tiempo, y por ende, han generado nuevas relaciones en el trato
y la representación del medio. El horizonte perceptivo,
representativo e ideal del hombre fue ensanchándose una vez
que pudo internalizar y adaptarse las nuevas estructuras técnicas.
Junto con las producciones técnicas creadas para la esfera de
la producción, las tecnologías de las comunicaciones de
masas han materializado e idealizado, tal vez como ningunas "...
una noción del progreso, de la civilización, de lo universal
y del universalismo." (73)
Sostenemos
que la forma más integral de aproximarnos al tema es
conceptuar la tecnificación de la comunicación, ante todo y
como primera instancia, como un constante proceso humano
productivo mediático, un proceso generador de producciones
mediáticas. Como hemos explicitado, las actividades
representativas son unos de los elementos fundamentales que
definen al hombre como tal; las actividades representativas se
dan para los hombres en el contexto de la conciencia; el
hombre entabla una distancia con el medio, con los cuerpos de
otros hombres, con su propio cuerpo; reflexiona, distingue.
Permite la representación a su semejanza como ser genérico,
y la representación es un instrumento más de este proceso de
mediación. La mediación nace: una gama amplia y variada de
actividades representativas que cubren, interpretan,
enriquecen, disminuyen y transportan la experiencia, por el
choque de la conciencia, vía las representaciones, con el
medio. En todos los casos se trata de procesos de abstracción
respecto a la complejidad de la experiencia sensible. Se
extrae de los sentidos aquello que permite crear un modelo que
se pueda utilizar como mediación según las particulares y múltiples
necesidades de la comunicación.
El
proceso de mediación será entendido como el sistema de
dispositivos, de soportes y de procedimientos que son históricamente
producidos y operados en y para la práctica comunicativa,
"Puesto que las significaciones, valores y normas puras
son inmateriales, inespaciales e intemporales, no pueden ser
transmitidos directamente de una mente a otra [...]
Si una significación cualquiera o sistema de significaciones
permanece en la mente de la persona que la piensa, y no se
objetiva en ningún vehículo, la significación queda
notoriamente inaccesible para las personas, extinguiéndose
con la muerte de sus autores, si no antes [...]
Todas las acciones sensoriales externas, objetos materiales,
fenómenos físicos, químicos y biológicos, procesos y
fuerzas usados para la exteriorización, objetivación y
socialización de las significaciones, son vehículos de la
interacción dotada de sentido." (74) Es decir, el
proceso por el cual los sujetos crean dispositivos –medios-
que actúen como mediadores, como mediaciones de registro y
difusión desde una socialidad básica e inicial (75) "...
o sea el conjunto dinámico de los procedimientos y cuerpos
intermediarios que se interponen entre una producción de
signos y una producción de acontecimientos [...] mediaciones
que son al mismo tiempo técnicas, culturales y
sociales." (76) El espacio de las comunicaciones
supone necesariamente estos tres aspectos del momento mediático
creativo, productor. La producción de mediaciones en el plano
de la comunicación se entenderán como las vías y los medios
por los cuales los sujetos han encausado sus signos, donde se
ha efectuado históricamente la eficacia simbólica de la
comunicación humana emergente. En un contexto técnico, estos
medios se constituyen por completo en la claridad de la
disposición de unos medios para un fin; la representación
mediática es la producción para la asociación de sentido
para con otro sentido, para poder tratar el primero a través
del segundo. La expresión material –y técnica- de las
fuerzas simbólicas que buscan comunicarse históricamente,
las huellas materiales del sentido, serán partes de un
proceso concebido en las producciones técnicas, en la
simbolización de sentido y en los ámbitos sociales (77). De
modo que, las actividades representativas mediáticas propias
del contexto técnico presentan también, como todas las
actividades de ese contexto, un característico aspecto de
finalidad semántica y de utilidad.
De
la manera que enfocaremos la comunicación aquí, nos
posibilitará intentar capturar las implicaciones de sentido y
las correlaciones existentes entre las prácticas simbólicas
comunicativas, sus formas de producción amplias y versátiles,
y la circulación social de sus flujos significativos. Las
tecnologías de la comunicación –y estas en particular- no
podrán comprenderse aisladas de un contexto social concreto,
porque "Las producciones simbólicas de una sociedad
en un instante no pueden explicarse independientemente de las
tecnologías de la memoria en uso en ese mismo instante."
(78) De manera que, una instancia simbólica significativa que
se comunica como mensaje, no podrá ser separada de su práctica
comunicativa concreta; deberá ser conceptualizada como
momento integral comunicativo, con sus cargas simbólicas y
por lo tanto semánticas, sus arquitecturas y soportes de
flujos, y el sistema social donde operan y fluyen.
La
mediación como práctica histórica-comunicativa productiva,
entendida como un proceso de producción de la comunicación
misma, determina esencialmente a lo comunicado, a la semántica
de lo comunicado en sí, que será mensaje comunicado en la
dimensión social. Determina lo comunicado por el formato que
posee lo comunicado encausado en ese medio, y por el tipo de
dinamismo e imagen que ese medio imprime a lo comunicado en el
plano social. Allí, en la estructuración material y técnica
del medio, en la posibilidad del mensaje comunicado y en su
flujo operativo e instancia finalmente social plena, están
supuestas las interrelaciones y las determinaciones del
proceso comunicativo.
La
creación de una mediación comunicativa nueva, de un medio
comunicativo nuevo, generará cambios en estas dimensiones
componentes de la instancia comunicativa; "... cada
nuevo medio modifica la capacidad operativa y por lo tanto política
de cada una de las redes que ya están funcionando. En
general, el nuevo desplaza al anterior." (79). Sufrirán
transformaciones las materialidades del medio, el mensaje y su
formato semántico, y las instancias y alcances sociales.
La
intención de entender la práctica comunicativa en este
trabajo como proceso integral, tiene que ver con el intento de
comprender la interacción e interrelación de los segmentos físico-técnicos,
semánticos y políticos de la comunicación en la sociedad
moderna actual. La relación intima de estos procesos y
momentos en la comunicación es lo que implícita y explícitamente
quisiéramos exponer.
Sintéticamente,
intentar mostrar de aquí en adelante, a grandes rasgos, las
características que posee la comunicación electrónica-digital
en la sociedad actual bajo estas perspectivas.
II
El
recorrido de las transformaciones tecnológicas
comunicacionales ha incluido a la vez dos procesos sociales
mutuos, el de universalizar y acelerar la circulación del
mensaje por el medio y el de potenciar e integrar
sensitivamente a los sujetos, artificial o instrumentalmente,
en la práctica comunicativa con el entorno crecientemente
universal. Cada desarrollo posterior de un medio técnico de
comunicación -haciendo un interregno en el recorrido de las
innovaciones- acentúa estas dos tendencias. Los avances en
estos procesos paralelos, han incentivado teorías y rupturas
en las teorías de la comunicación por la creación de nuevos
escenarios comunicacionales artificiales no experimentados
antes, y como consecuencia, una nueva valoración y
reconceptualización de la información que se comunica, se
procesa y decodifica; tanto en el campo político, social y
privado. Por lo tanto, la información y su tecnificación
dentro de la trama social han expresado y cosificado impactos
en la conciencia social y subjetiva, produciendo "....
conmociones en las que se han producido rupturas
significativas o progresivos desplazamientos de sentido, que
han hecho pasar a la comunicación, de una significación
reducida a los medios, a una definición de pretensiones
totalizantes, del confinamiento en un sector industrial a su
promoción como zócalo de una nueva sociedad. Todo esto,
finalmente, ha desembocado en la sustitución de la ideología
del progreso por la ideología de la comunicación."
(80)
Las
últimas materializaciones de los flujos comunicacionales han
tenido tal impacto en la morfología social, que muchos optan
por clasificar a las sociedades avanzadas, no ya como
post-industriales, sino directamente como sociedades de la
información. La relación que se establece entre los
mecanismos de transmisión y regulación de energía, los
sistemas de procesamiento de información y datos, y ciertas
características dominantes que denotan las sociedades
contemporáneas -y dentro de las mismas, las avanzadas-,
suponen el contexto y posterior cause contextual y estructural
del desarrollo de las tecnologías de la información. Tal es
así, que los conceptos economicosociales básicos que
conceptualizaban y definían a las sociedades tradicionales,
en mutación o ya con cambios consolidados -industrializadas,
agrarias, de capitalismo tardío, socialista, comunistas,
etc.-, se vieron superadas -o complementadas- por el nuevo
concepto característico de las sociedades actuales, la de ser
sociedades "de la información". Los avances tecnológicos,
tan típicos por su abrupta presencia, no tanto en los
laboratorios, sino en la escena social y cultural de las
sociedades, han tenido sus períodos de aceptación y adaptación
subjetiva y social, tanto de uso ya ordinario como productivo;
entonces, una vez diseminados, consumidos y practicados, le
otorga al dinamismo de las relaciones sociales básicas
matices comunes, donde se tiende a definir a una sociedad por
sus prácticas más básicas y comunes.
Al
centrarnos en este tipo de "sociedad", se debe tener
en cuenta el papel de la comunicación, y de la comunicación
moldeada por el formato digital de los mensajes. En este caso,
estamos hablando de un sistema electrónico de comunicación,
un dispositivo técnico, como es común en los de última
generación, de movilidad humana planetaria.
Esto
nos retrotrae a pensar nuevamente en la valoración -y
valorización- que posee la información -acervo de la
comunicación- en el seno de las sociedades actuales, donde
además, existen quienes colocan a la información como
categoría fundamental para definir un tipo de sociedad -o una
era-, en donde las sociedades tienden, generalmente, a
informatizarse. (81) En síntesis, como intentamos mostrar
antes "el valor de cambio de la información se ha
incrementado como consecuencia de la generalización de su
valor de uso" (82); la información no sólo ha
aumentado en este período, sino también, ha aumentado su
importancia como flujo de recursos, políticos, productivos y
semánticos, a la vez como imagen y representación del mundo
que tenemos.
Lo
que se denomina sociedad de la información o el aspecto
social del sistema de comunicación digital, no supone un
nuevo tipo de organización social en el sentido clásico,
sino el nuevo formato que adquiere la morfología social por
los cambios en la mediación y formato comunicativo. "El
acento está puesto en que la llamada "economía de la
información", no constituye un sistema de reglas
diferentes (o superadoras) de las vigentes en el capitalismo.
Aunque simultáneamente cae en la trampa de ubicar a la informática
como un producto (y subproducto) mecánico de la
industria". (83) Es decir, en este tipo de sociedad
informatizada, no se subvierten los dispositivos de producción
capitalistas. Sin embrago, la "sociedad de la información",
es un término utilizado para describir ciertas
transformaciones materiales, sociales y culturales -en ámbitos
productivos, de consumo, técnicos y comunicacionales- dentro
de las sociedades modernas, y también para describir y
clasificar un importante reordenamiento en la estructura
capitalista de producción donde esta lógica, como decía
Mumford, se vale de la técnica en su beneficio productivo.
Justamente,
es lo que expone Manuel Castells (84) cuando realiza la
separación teórica-analítica entre modo de producción -el
capitalista- y el modo de desarrollo; es decir, el grado de
desarrollo y las características que presenta en su operación
constante y diseminación de relaciones sociales, ese mismo
modo de producción. La tecnología no corre en un vacío
social y no modifica la cultura sin ser ella misma
profundamente rediseñada por el mundo que contribuye a crear
(Mumford, 1974). Entonces, el modo de desarrollo característico
en las sociedades avanzadas de la actualidad, supone una
cibernetización de la producción y la comunicación, siendo
la informatización y el procesamiento de los datos/información,
sus exponentes máximos dentro de la esfera productiva y
comunicativa; donde "en el nuevo modo de desarrollo
informacional, la fuente de la productividad estriba en la
tecnología de la generación de conocimiento, el
procesamiento de la información y la comunicación de símbolos.
Sin duda, el conocimiento y la información son elementos
decisivos en todos los modos de desarrollo, ya que el proceso
de producción siempre se basa sobre cierto grado de
conocimiento y en el procesamiento de la información", y
donde "la búsqueda de conocimiento e información
es lo que caracteriza a la función de la producción tecnológica
en el informacionalismo." (85) Este autor nomina de
esta manera -"modo de desarrollo" (86)-
el grado de desarrollo técnico y tecnológico de un sistema
social.
Los
grandes cambios materiales de esta índole pueden estimarse en
las esferas de la producción (en indicadores ocupacionales,
industriales, económicos, educativos, mediáticos, científicos,
publicitarios, etc; y en sectores societales intestinos como
las esferas de poder y los sistemas simbólicos), tan típicos
desde que se hicieron indisociables la técnica y la lógica
capitalista. Pero también, estas profundas transformaciones
sobrepasan el momento productivo y se proyectan a las
relaciones sociales dentro del proceso comunicativo, donde lo
que se comunica, cómo se comunica y a través de qué canales
se lo comunica, son los determinantes de ciertas partes de la
comunicación entendida como práctica social. A partir de las
reorganizaciones técnicas y tecnológicas, se comprenderán
las reorganizaciones productivas y también las
comunicacionales.
III
Dentro
de su vertiente más tecnológica el soporte físico que hace
posible la creación de un sistema de relaciones sociales de
comunicación y trato de la información como Internet, ha
inmerso al sujeto en una estructura artificial donde ha de
moverse con posibilidades relativamente novedosas en el ámbito
de las comunicaciones, en el nivel de las prácticas
comunicativas, entendidas también como la relación del
sujeto con la información disponible a su alcance. (87) Sin
embrago, semánticamente, toda estructura humana fabricada -artificializada-
posee en sí una inercia propia –provista por su cadena de
sentido- que, gradualmente, absorbe al sujeto que circula en
ella y lo determina de distinta manera e intensidad. ¿Cómo
puede hablarse de Internet como una estructura mediática que
puede tener condicionantes en el comportamiento habitual
comunicativo, como también cultural, en el plano
estrictamente de la comunicación y por ende en el trato de la
información?
El
hombre se ha caracterizado siempre –y en la medida de su
tiempo histórico- por profundizar y afinar sus herramientas
de abstracción. Desde la organización conceptual de la
experiencia, la abstracción ha sido un dispositivo ordenador,
clasificador y creador para el hombre en relación con el
medio exterior y para con su mundo interior mental y
sensitivo.
El
primer paso del proceso de abstracción del hombre en el
mundo, fue el símbolo, y de allí en más, simbolizar la
realidad, proyectarla simbólicamente. En este caso, la
tecnología digital tiene un papel preponderante en este
proceso de abstracción de lo real. No es tan diferente al
comenzado por los símbolos lingüísticos, aunque la
profundidad y complejidad ante la que estamos al presentar lo
virtual como simbolización, (88) le otorga matices novedosos
en lo referente a la forma humana de las entidades reales
creadas. El sujeto siempre ha moldeado mediante la técnica
cualquier cosa o cuestión para humanizarlas, y en este caso,
la técnica es la herramienta más poderosa -junto con las
producciones puras de la mente humana- de abstracción. Por lo
tanto, la integración completa de los posibles modos de
percepción en un sistema de comunicación, manifestado en una
abstracción virtual de la realidad, genera dispositivos
materiales que primeramente la supusieron, condicionando una
construcción -una más- de un tipo de estructura real, de una
realidad mediada, medida y leída enteramente en su forma
expositiva en la virtualidad. Es decir, la organización
virtual de la experiencia, un modo de abstracción más de las
vivencias y las pautas comunicacionales dotadas de sentido.
Intentaremos
el estudio del aspecto estructural –técnico, semántico y
social- de este fenómeno sociocultural comunicativo que puede
resultar de la relación del sujeto con un medio electrónico
de comunicación.
Lo
genérico de todo fenómeno sociocultural más común es la
interacción dotada de sentido de dos o más individuos
plasmada en un medio de circulación de sentido. Interacción
dotada de sentido es cualquier interacción en la que el modo
de cómo influye una parte sobre la otra posee un valor o
significación de las acciones correspondientes. Es decir,
toda interacción provista de sentido forma un fenómeno
sociocultural. Las interacciones, interrelaciones y
relaciones, serán, como dijimos anteriormente, en un ámbito
social determinado, entre individuos y entre el individuo con
toda la estructura técnica y semántica, que supone la red
Internet.
Todo
proceso de interacción humana dotada de sentido se
compone de, por lo menos, tres factores: (89)
-
los
seres humanos que actúan como sujetos de la interacción
-
las
significaciones, valores y normas –las cargas semánticas-
por medio de las cuales los sujetos interactúan
-
las
acciones externas y fenómenos materiales-técnicos, en
su calidad de mediadores, vehículos y conductores, a
través de los cuales son objetivados, solidificados y
socializadas las significaciones sociales
La
estructura tripartita de los fenómenos socioculturales parte
necesariamente siempre del sujeto provisto de sentido y es el
mismo quien otorga la identidad en cuanto fenómeno
significativo. Éste es el aspecto central y característico
de todo fenómeno sociocultural, de modo que "...
desprovistos de sus aspectos significativos, todos los fenómenos
de interacción humana se convierten en simples fenómenos
biofísicos, y como tales, son debidamente estudiado por las
ciencias biofísicas." (90) Es decir, toda interacción
será posible en cuanto existan medios, mediaciones que
vehiculizen y expliciten su sentido por algunas o todas las
dimensiones de lo social. En este sentido, es donde nos
centramos en la técnica como dispositivo y fenómeno
sociocultural que profundiza el poder de abstracción humano
para, en este caso en particular, crear una nueva estructura
comunicacional.
Si
no pudiéramos someter a Internet a estos postulados, no lo
conceptualizaríamos como un sistema de comunicación de la
manera que lo definimos anteriormente. La red digital Internet
puede soportar estos análisis en los mensajes que mediatiza y
vehiculiza. Podemos explorar el formato que tienen los
mensajes digitalizados y ver qué modificaciones o componentes
le adhiere a la práctica comunicativa. Además, y como
continuidad de un proceso incesante, los cambios en las cargas
comunicativas, informacionales y simbólicas que supone este
sistema de comunicación lingüístico, visual, auditivo,
moldeado por la digitalización de sus funciones y señales.
Discernir, en definitiva, qué cosas, cuestiones y momentos le
aporta a la humana acción de comunicar los nuevos basamentos
técnicos en que está apoyada esta forma de comunicación.
La
característica fundamental, o al menos una de las más
considerables y concretas de este medio electrónico, es la
creación y presentación gráfica de su contenido informativo
mediante la multimedia. La multimedia es un modo de
procesamiento, diseño, presentación y difusión de la
información de manera multifacética; centralmente es el
formato encorsetado que la mediación técnica le da al
mensaje comunicado. Es un documento preformado bajo el sistema
multimedia -las WWW es su forma más popular-, una
"hoja" que contiene todas las percepciones humanas
posibles técnicamente dentro del medio. Incluye el uso de
texto, audio, gráficas animadas y videos en movimiento pleno.
Los
requisitos para su utilización o consumo de este tipo de
información presentada, ya están supuestos en el mercado
actual como producto medio, en todas las nuevas PC. (91) El
sistema multimedia digital integra conceptual y materialmente
todo sistema de comunicación anterior donde pudo ofrecerse
información. Y posibilita que su utilización en el acceso
mismo a la información, moldee estas prácticas de una manera
técnicamente integral. En la comunicación, induce a la
integración de todos los mensajes en un modelo cognitivo común.
En este sentido los tradicionales medios de comunicación y
sistemas de información se superan en lo que respecta a la
integración de percepciones y sensaciones que se pueden vivir
o absorber, y modifica -potencialmente- la manera en que las
personas se comunican, y el trato mismo de ellas con la
información disponible en este medio.
Como
se expuso anteriormente, la tecnología digital es una
tecnología flexible que ha posibilitado grandes cambios en lo
referente a la administración del espacio, a los flujos eléctricos,
y a la profundización de la experiencia sensorial. El
lenguaje digital nacido de esta tecnología se hizo universal
por formar parte de una red con características que generó
modificaciones en algunos aspectos los términos
comunicacionales.
Una
cuestión es distorsionar o crear nuevas dimensiones del
tiempo, el espacio o la velocidad en momentos puntuales o en
tareas marcadas. Pero el cambio de paradigma en cuanto a la
percepción de las entidades espacio y tiempo, en su acepción
más pura, necesita base material en un emergente técnico tan
poderoso que imprima un nuevo significado y una nueva cadena
de sentido dentro de una cultura o civilización. Desde la
invención del reloj mecánico, la mecanización cronométrica
del tiempo no ha abandonado a la civilización humana
occidental en cuanto a la percepción del tiempo como unidad
medible y clasificable unitaria y fragmentariamente. Las
implicancias de la medición exacta del tiempo, han tenido un
fundamental papel en lo que se refiere al ordenamiento y
desarrollo de una sociedad y sus procesos sociales, incluidos
los comunicacionales. (92)
Centralmente,
en este tipo de sistemas comunicativos de la información, las
entidades espacio y tiempo sufren ciertas transformaciones más
potenciales que reales. En todo caso, dada la realidad o no de
estas modificaciones, no estamos ante un nuevo paradigma en
cuanto a la toma de sentido de estas categorías. El sujeto y
el medio, constantemente transformados y adaptados a las
transformaciones nacidas de las creaciones técnicas que
influyen en estas entidades, no han salido de la parametrización
del medio y la medición mecánica-exacta del tiempo como
concepción cultural y por lo tanto social e individual.
Entonces, las comunicaciones digitales no se muestran
revolucionarias en este sentido. Las variaciones del espacio y
del tiempo en las actividades de la red, pueden sintetizarse
en la hipótesis central que ensaya Castells, que versa que en
la red el espacio organiza el tiempo. Según este autor, este
nuevo estado de cosas, modifica la noción de espacio físico,
tornando a esta fisicalidad en un proceso de sucesión de
acontecimientos no lineales. De allí, del proceso de sucesión
de los acontecimientos/sucesos/flujos, extrae la noción
superficial del espacio, la inmaterializa en torno a una lógica
hiperconectiva fluida. Toda esta abstracción creciente en el
trato analítico del espacio, la virtualidad, es fruto de la
tecnología aplicada a la cibernetización devenida en
sistemas electrónicos de comunicación fruto de la
arquitectura de la red digital. Se reduce el tiempo, pero se
subvierte el espacio en espacialidad virtual.
Estamos
hablando de lo que se detalló en los primeros apartados de
esta segunda parte del trabajo, el soporte físico y funcional
de las redes, sus flujos guiados por el molde de los impulsos
electrónicos bajo paquetes de bites. La arquitectura de las
redes modifica la figuración y el traslado del espacio a través
de los flujos, y como son estructuras sujetas a las
modificaciones que se les puedan efectuar, esta forma de
configurar el espacio es una manera potencial de organizarlo
de manera continua y es una manera altamente productiva de
archivarlo. Por lo tanto, estamos ante una arquitectura -la de
las redes- protosubvertora de espacios, devenidos en el
estiramiento y continuidad de la materialidad virtual,
escenario de presentación de la información procesada y
estructura mediática de comunicación, donde ofrecen y
proponen una organización que parece ser una nueva manera de
administración humana de información, y por ende, del
espacio.
El
proceso previo, de la ahora popularizada interfaz orientada a
objetos, son simbolizaciones posteriores al trato de los datos
digitalizados, donde la información se transmite procesada,
se almacena y se clasifica orientada a estimular los sentidos.
La interfaz multimediática es el momento de diseño y
presentación de los datos procesados en un primer momento. La
compresión del ámbito espacial informático es fundamental
para ver cómo se administra el lenguaje dentro de la red, ámbito
donde se puede hablar de una forma característica de relación
entre espacio administrado y lenguaje procesado. El trato del
texto en la red posee formatos determinados por esta lógica
espacial informatizada; el espacio y la hiperrelación,
configuran una lógica hiperconectiva que hace surgir la noción
de hipertexto, modalidad textual efectiva que permite una
asociación de textos/documentos y de temáticas, semejante a
la que el cerebro humano asocia ideas o representa conceptos.
El
hipertexto, a la vez es un sistema que dentro de la red
permite la vinculación inmediata de todo tipo de
documentos-mensajes. El sistema de hipertexto es un sistema físico
de transmisión energética que posibilita la configuración
de texto y a la vez permite un acceso cuasi ilimitado e
inmediato a todo documento digitalizado que esté archivado en
la red. Lo que el sistema hipertextual hace es manejar el
espacio tal y como se presenta en la virtualidad:
secuencialmente, sin linealidad y asociativamente; determinado
en su proyección por la acción social del sujeto que está
ejerciendo una práctica comunicativa en tanto activo dentro
de la red. Cada espacio solicitado y pasado, podrá automáticamente
volver a aparecer en el escenario virtual, dadas las
posibilidades de almacenamiento y procesamiento de la
información o los datos utilizados o requeridos, cuestión
que hace aparecer imaginariamente –es decir, mediatizada por
una secuencia digital de imágenes- la relación
pasado-presente como elástica y no unidireccional, como
ocurre en esta realidad simbólica percibida, la virtual.
Entonces, la textualidad electrónica toma curso no lineal en
el espacio virtual. La noción hipertextual es "....
un texto compuesto por fragmentos de otros textos [...]
y los nexos que los conectan entre sí. La expresión
multimedia simplemente extiende la noción de texto
hipertextual al incluir información visual, sonora, animación
y otras formas de animación [...]
Con hipertexto, pues, me referiré a un medio informático que
relaciona información tanto verbal como no verbal." (93)
Esto nos mueve a pensar en una nueva manera expositiva de
encarar la lectura electrónica, y por ende, una nueva manera
de acceder a la información y al conocimiento procesado. El
orden de la lectura lineal, es reemplazado por una estructura
lingüística inestable, flotante, diseño típico de los
documentos en la red, evidencia de la lógica de la
interconexión donde se puede pensar el paso activo de los
datos como información. Así puede pensarse una manera activa
de lectura, conectiva, integral; aproximada a lo que
preconizaba como práctica moderna de lectura Michel De
Certeau. (94) Una tarea intelectual dinámica, más compleja y
más desordenada que la lectura tradicional, donde el sujeto
deberá clasificar, procesar y elegir el camino que crea más
conveniente ante el gran arsenal de información. La lógica
hipertextual es, sin más, la constante búsqueda de sentido y
clasificación de la información. La significación dentro de
la red, en varios momentos, se presenta posterior al azar, de
modo que cualquier mensaje puede aparecer en nuestra pantalla
sin siquiera haber tenido la noción de buscarlo. (95)
Este
es el gran tema –y problema o limitación- en Internet como
espacio potencializador de la información: refinar y
profundizar su búsqueda. En este sentido, la red se asemeja
al entramado real, donde si el sujeto no refina su búsqueda
clasificatoria, se verá perdido en la concritud plena, en los
mega bloques informáticos de la red.
Paradójicamente,
una construcción técnica mediática profundamente abstracta,
devuelve al sujeto en su acto de comunicar, las mismas
dificultades de una fingida inmensidad concreta. La relación
que el sujeto entabla con la máquina y con la red, es
semejante a las estrategias que el hombre ha utilizado para
relacionarse con la realidad, es decir, la búsqueda abstracta
-separar y clasificar- de significados. En este sentido, la lógica
digital de los símbolos es una herramienta cercanamente epistémica,
dado que representa de una manera particular nuestro
conocimiento, el formato organizativo de la información, y la
manera de abordarla en la práctica comunicativa. Esta acción
se establece mediante el lenguaje. Las herramientas de búsqueda
de significado, serán herramientas lingüísticas soportadas
por operaciones cibernéticas, base de toda estructura digital
de la información y de procesamiento simbólico de datos como
los presentados en la red. Las operaciones básicas de toda búsqueda
por computadoras, será la diagramación de procesos de
asociación basados en el modelo de la lógica de Boole. El
esquema lógico booleano "... funciona como una metáfora
de la era de la información, dado que nos muestra cómo nos
interrogamos típicamente en el mundo de la información."
(96) La búsqueda bajo el modo booleano moldea la red basándose
en operaciones lógico-matemáticas que permiten, mediante símbolos
algebraicos, describir relaciones generales entre grupos de
cosas que posean ciertas cualidades en común, es decir, una lógica
típica de conjuntos -al modo en que, por ejemplo, se ha
clasificado tradicionalmente en las ciencias, los grupos de células
o la estructura de clases de una sociedad. De manera exacta se
conforman cadenas simbólicas que basándose en un mecanismo
deductivo, clasifican elementos que comparten cualidades que
fueron puestas como índice de la búsqueda. La búsqueda
agrupa, clasifica y ordena grupos homogéneos de datos que han
sido estimulados a salir de la geografía virtual, requisito
previo para poder procesar y transmitir ésos paquetes de
datos, dada la lógica sistémica de la red. (97)
La búsqueda del hipertexto es relacional, cualquier categoría
lingüística en una base de datos será asociada automáticamente
en la exploración, interactuando cada texto en su sentido temático;
es decir, "... el hipertexto es un sistema de
referencia dinámico en el que todos los textos están
interrelacionaos. El hipertexto no es otra cosa que la
intertextualidad, el texto de todos los textos, un
supertexto." (98) El sendero de la hiperrelación no
es lineal, tampoco su aproximación mutua. Las palabras y las
frases seleccionadas (enlazadas si se quiere con AND, ON,
"", +,*, mayúsculas, o cualquier clase de conexión
semántica) para la búsqueda tienen, ante todo, una relación
asociativa y hasta intuitiva, provista del significado
esperado o inesperado.
La
digitalización de la información subvierte internamente
nuestro lenguaje simbólico en formaciones algebraicas que
operan a alta velocidad formando conglomerados por rangos. El
sujeto pone en marcha un sistema cognoscente cuando "...
la computadora automática e irreversiblemente convierte lo
que ingresa en bites algebraicos, el usuario está escudado de
la traducción a la lógica moderna. En vez de tener a la
mente humana tratando de desempeñar cómo el lenguaje se
ajusta al sistema, la computadora hace los arreglos;
transforma nuestro alfabeto en dígitos manipulables."
(99) La búsqueda subjetiva de información y conocimiento son
mediatizadas lógicamente por la técnica y su idioma. La búsqueda
de información en Internet -relacional y cognoscente- brinda
el primer paso de la pauta cibernética del hipertexto y de la
lógica secuencial del espacio de la red. Sin embargo, "...
desafortunadamente, la búsqueda booleana pone nuestras
corazonadas al servicio de la lógica esquelética bastante
ajena a las operaciones del lenguaje." (100)
El
desafío técnico de la búsqueda cibernética del
conocimiento –y la mayor cualidad y posibilidad de este
medio- en este momento de su desarrollo tecnológico actual y
en este sistema de comunicación en especial -complementaria
de una búsqueda cada vez más refinada y exacta para evitar
que el sujeto naufrague, como todavía es la acción social básica
dentro de la red, en la gran masa de información procesada-,
está en asemejar cada vez más este momento a la estructura
asociativa cerebral del sujeto; sin más, crear atajos técnicos
encausados lingüísticamente para que la distancia
mente-realidad sea cada vez más corta y operativa -digamos,
cualidades básicas de todo pensamiento técnico ideal.
Algunas
otras consideraciones finales sobre la comunicación
digitalizada
I
Dentro
de la temática central de este trabajo hemos encarado y
resaltado un aspecto de las comunicaciones: su factor y
componente técnico. Intentamos describir los más importantes
aspectos técnicos –como los entendimos desde un principio-
de la comunicación digital y lo que ésta ofrece al hombre
desde ese campo.
Las
comunicaciones han sido un tema fundamental en la historia de
la humanidad, y con el desarrollo de las tecnologías de la
comunicación, éstas han resultado ser cada vez más
eficaces, no sólo en la idea misma de comunicar y en la práctica
comunicativa, sino también –en consecuencia- en la
comunicación y la información como cosa en sí, como entidad
portadora de un valor propio. Con este proceso acaecido en la
modernidad con el papel y la ontología de la comunicación
-paralelamente y en referencia al actual papel
"obligadamente" social de la comunicación- se ha
valorado la cantidad y la libertad de la información como sinónimo
de libertad y liberación de los ciudadanos de ciertas
estructuras rígidas con las que convive en la sociedad
actual. Como sintetiza Dominique Wolton, este proceso paralelo
se ha acelerado en las sociedades occidentales y "en
pocos siglos, la comunicación, realidad antropológica
fundamental, en el centro de toda experiencia individual y
social, ha evolucionado en dos claras direcciones: las técnicas
y los valores de la sociedad democrática." La
comunicación, potenciada técnicamente, no sólo ha hecho
cambiar el concepto y el valor de la información, sino también
la ha tornado un tema político en toda su dimensión. Sin
dudas, ésta es una de las transformaciones y temáticas más
patentes e interesantes de las sociedades modernas, y sobre la
que queremos detenernos aquí.
Esta
concepción de las comunicaciones y de la comunicación en sí,
sólo ha sido encarnada en las sociedades modernas. Es
impensado argumentar que en sociedades anteriores se podía
concebir y practicar la comunicación y el trato de la
información de la manera en que la podemos entender
actualmente.
Para
las sociedades modernas, la comunicación, su caudal, su trato
y su fluidez, se ha tornado un indicador más de cierto estado
de progreso, tanto técnico, social, cultural como político.
Es decir, el proceso de masificación de los medios y sistemas
de comunicación/información ha sido un fenómeno
estrictamente moderno, estructurante de la sociedad moderna y
del individuo/ciudadano moderno. Todos los procesos y
requisitos que han supuesto una sociedad moderna en los términos
que la entendimos anteriormente, es decir, seres libres para
sus relaciones sociales y políticas dentro de una socialidad,
que estas relaciones se den con libertad en el plano
individual y con igualdad en el social, y que se estructure la
democracia de masas como sistema de dominación-legitimación,
etc; han producido paralelamente un cambio en el trato de la
información y por lo tanto de la comunicación, como pautas,
y herramientas a la vez, de continuas liberaciones
progresivas. La comunicación así entendida no es fruto o
resultado mecánico de la tecnología; como vimos antes es un
proceso genuino de la humanidad y su historia; simplemente la
técnica le ofrece ampliaciones en sus distintas dimensiones
–sociales, culturales y políticas- que la ofrecen como un
proceso crecientemente global e integrador.
Como
en más de una ocasión expusimos, no pueden existir teorías
-comunicacionales ni técnicas-, aisladas de los entornos
sociales que las producen. Lo que podemos decir sobre Internet
está íntimamente relacionado con el tipo de sociedad en el
que fluye este sistema de comunicación y bajo qué
coordenadas se estructura el proceso comunicativo, parte del
proceso social. Esto es lo que creemos central en el análisis
del medio. Los espacios comunicacionales, los espacios donde
va a existir la información que se va a comunicar o que se va
a evitar comunicar, en síntesis: el manejo de la información.
Nos habla del espacio social que podemos imaginarnos y
materializar actualmente, y expresa las nuevas relaciones de
poder que expusimos anteriormente en el nacimiento de las
tecnologías de la comunicación y de la información. Ninguna
de estas tecnologías modernas escapan a este contexto
valorativo y político de nacimiento.
"El
espacio es también expresión de lo social. La construcción
del espacio es cruzada por la dinámica de toda la estructura
social. Desde el punto de vista de las ciencias sociales el
espacio debe ser tratado en tanto sustrato de las prácticas
sociales simultáneas."
(101) Lo que se crea como espacio, ámbito y escenario de las
relaciones, y en este caso el espacio comunicativo digital,
tiene componentes idiosincrásicos del espacio social actual,
que se dan de una manera plena, grosera y veloz. El espacio
comunicativo en Internet, como ámbito político y productivo,
estará cruzado por la lógica de los valores ideales y la lógica
del valor material, mercantil. Lo interesante y atractivo de
este espacio comunicativo "reside en la combinación
de estos dos componentes: valores y resultados técnico,
ideales e intereses, hasta el punto de que, hoy en día, con
la mundialización de la comunicación y el poder absoluto de
Internet, ya no sabemos cuál es la lógica que la mantiene:
los valores o los intereses, los ideales o el comercio... éste
es el motivo de que la comunicación sea, además de una
apuesta teórica y científica fundamental, una apuesta política
y cultural, puesto que mezcla de manera inextricable las
dimensiones antropológicas, los ideales y las técnicas, los
intereses y los valores." (102 Estos momentos,
componentes de la comunicación moderna, son los genuinos
resultados de la tecnificación científica y política.
Crecer y acelerar integralmente los componentes masivos, las
implicancias materiales de las múltiples facetas de la lógica
mercantil, y el sello de identidad de todo proceso moderno
informativo: el control de la información y la supervisación
de los sujetos como portadores de carga informativa.
La
red Internet, como sistema de comunicación digital, soporta
todos estos momentos antes expuestos en su operatividad. La
tecnología digital en sí misma puede ofrecer la posibilidad
de disposición y cantidad de información existente en el
mundo, pero a la vez puede ser un dispositivo de control en sí
mismo más poderoso que cualquiera que se haya conocido. La
virtualidad, escenario de impresionantes avances en términos
de abstracción representativa y de traspaso de datos, es
liberadora de fuerzas y a la vez freno de las mismas. Es
libertad y control de la información. Es anonimato e
identificación, pérdida y rastreo, esta es la dualidad del
ciberespacio y la tecnología digital. La de la libertad y la
vigilancia. La pluralidad de sentido y la fijación piramidal
del mismo. Así es como la comunicación por Internet está
presente en la sociedad moderna.
La
técnica, como dispositivo y posibilidad estrictamente humana,
tiene un papel participativo fundamental en estos procesos de
transformación política de la información y de la
comunicación. Sostendremos que la red Internet, por sus
características técnicas –centralmente su arquitectura- y
por ser un sistema de comunicación global, opera en la
realidad dentro de estas contradicciones. Podríamos decir que
Internet es la compleja síntesis histórica de las
comunicaciones, cruzada por procesos científicos-tecnológicos,
procesos de luchas, valores e ideologías de la sociedad
civil, y de metamorfosis del poder político.
II
¿Por
qué este salto temático tan abrupto dentro de los
seguimientos que veníamos realizando de esta tecnología?
Primeramente
porque todo lo que tenga que ver con relaciones humanas, y más
con relaciones mediatizadas técnicamente, tiene que ver con
las relaciones ya comentadas que históricamente los sujetos
entablan con las estructuras que construyen.
Segundo,
porque no podemos evitar tratar políticamente el tema de las
comunicaciones en las sociedades avanzadas por ser la
actualidad de las mismas resultado de procesos sociales históricos.
Y
en tercer lugar, para intentar un análisis integral de la técnica
en las comunicaciones, no queremos pasar por alto la
valorización que se le ha dado a este sistema de comunicación,
justamente por esto último; observar por qué es un medio
–el único- que se lo tilda de democrático; y contrastar
cuanto se acerca o aleja, en su funcionamiento, de este tipo
ideal de relación social.
La
red Internet es una creación tecnológica nacida bajo la
conjugación de prácticas científicas, investigaciones
militares y uso universitario. La red Internet fue apropiada
en su primer momento por personas -en su mayoría jóvenes
universitarios- que la encausaron en un curso determinado de
acción relativamente restringida, otorgándole su identidad y
su formato basado en una manera de relación y comunicación
libre e informal. Las transformaciones posteriores dentro de
la original, tomaron fuerza por la puesta en escena mundial,
donde muchas personas e instituciones captaron una lógica
que, si bien no estaba del todo definida, parecía
contrarrestar los tradicionales acervos de acción en lo que
implica comunión de intereses, disposición de datos y de
información, producción tecnológica. Sin embrago, con el
tiempo, el ciberespacio fue perdiendo esa inicial libertad y
su democratización funcional de la información.
¿Qué
sucede con Internet? ¿Por qué pudiendo ser una tecnología,
o siendo una tecnología que puede operar la tecnicidad
digital como la última manera conocida para administrar de
alguna manera diferente el espacio, posibilitando un campo
interdisciplinario, múltiple, procesual, donde miles de
discursos y de sentidos están presentados, solo por estar on-line,
y donde esta multiplicidad insidiosa mueve al sujeto a
acercarse a universos de conocimiento amplios, secuenciales y
sociales, no puede escapar al proceso de cooptación
autoritaria y transformarse ella misma crecientemente en una
tecnología autoritaria, teniendo la posibilidad técnica de
no serlo, y tal vez de ofrecer otro formato informativo?
Responder éstos interrogantes es explicar – una vez más
pero no ya intra-técnicamente- como funciona Internet como
sistema de comunicación dentro del sistema social.
Para
poder hacer este análisis, utilizaremos y explicaremos antes,
qué es o qué sustentos posee una tecnología denominada
autoritaria.
Centralmente
las técnicas autoritarias son tecnologías centradas en un
sistema, extremadamente poderoso pero, a la vez, inestable (Mumford,
1989). Históricamente este tipo de tecnologías son más
recientes que las democráticas –otro tipo de tecnologías
basadas centralmente en la medida y en el factor humano-, se
ubican dentro de las primeras civilizaciones complejas, donde
existe cierto grado de innovación técnica, investigación
científica y control político centralizado. En las
sociedades modernas, las tecnologías autoritarias poseen
cualidades organizativas mecánicas, automatizadas, y sus
centralizaciones se traducen en estructuras de implacable
coerción técnica (Mumford, 1989).
Una
de las características más importantes de este tipo de
tecnologías, es que en sus etapas más evolucionadas, el
centro de autoridad es sistémico, radica en el propio
sistema, "invisible pero omnipresente." Es
decir, "la técnica autoritaria
ha vuelto hoy de una forma inmensamente ampliada y
diestramente perfeccionada. [...] La técnica del presente
difiere de los decididamente brutales y toscos sistemas
autoritarios del pasado en un detalle altamente favorable: ha
aceptado el principio básico de la democracia, según la cual
cada miembro de la sociedad debería tener su porción en sus
productos." (103)
Desde
el comienzo de las tecnologías masivas de comunicación, como
vimos antes, el Estado ha tratado de controlar y configurar
los espacios comunicacionales intra y extra nación. Aquí
debemos hacer un paréntesis; mitad por su particular
arquitectura técnica y mitad por los valores que encarnó
desde un principio, los usuarios de Internet y sus defensores
utópicos, han implantado una creencia común sobre la
supuesta incapacidad del Estado para regularla. Estos
postulados se encuadraron en lo que se denominó el
libertarismo digital (Boyle, 1996).
El
libertarismo digital hace una defensa de estas posturas basándose
en cualidades exclusivamente técnicas de la red. Su
arquitectura distribuida y su técnica de conmutación de
paquetes se construyeron para resolver el problema de cómo
enviar mensajes y recibirlos bajo cualquier tipo de coyuntura
desfavorable. Un sistema de estas características es
imposible que pueda ser controlado por cualquier tipo de
mecanismo censurador. Centralmente en esto se basa el
libertarismo digital, una tecnología de bajo coste para los
emisores y los receptores, tecnológicamente resistente a la
censura, donde la proximidad geográfica y la disponibilidad o
accesibilidad del contenido son parámetros independientes,
por ende irregulables. Herederos y beneficiarios de una
conjunción histórica de tecnologías basadas en los bytes,
en la copia sin costes y militantes de una tradición que
trata la información de una forma más igualitaria que otros
recursos mercantilizados. Sintetizando, es el medio de
comunicación más democrático que existe sobre la tierra, y
su insumo –la información- es libre.
Desde
nuestro punto de vista –que ya recorrió las grandes,
fundamentales y positivas transformaciones reales y
potenciales de estas tecnologías de la comunicación-, estas
posturas, si bien apoyadas en potentes parámetros técnicos
reales, suelen ignorar y subestimar las formas en las que el
Estado puede utilizar la regulación privatizada y las
tecnologías apoyadas por el Estado para evadir alguna de las
supuestas restricciones prácticas (y legales) en el ejercicio
del poder legal en la red. Es un hecho que desde su masificación
el Estado ha trabajado activamente para insertar su régimen
legal en esta tecnología.
El
poder, material y abstracto, férreo y sutil, legal o técnico,
está presente en la red y se proyecta en dos momentos que a
la vez son dos componentes de la ontología de la red: la
información y el usuario; en la estructura y el sujeto del ámbito
digital. Por su carácter sistémico, el factor activo del
Estado caracteriza a la red como una tecnología autoritaria,
permitiendo que sólo pueda ser accedida la información que
puede ser controlada y clasificada. "El pacto, cuya
ratificación se nos pide, asume la forma de un espléndido
soborno. Bajo el control social democrático-autoritario, cada
miembro de la sociedad puede exigir cualquier ventaja
material, todo estímulo intelectual y emocional que pueda
desear, en cantidades hasta hoy difícilmente
obtenibles." (104) La regulación de la información
que se digitaliza fue el primer interés del poder estatal. El
paso inicial fue asegurar un recurso legal para el control y
posterior clasificación del contenido informativo. Al no
obtener buenos resultados (105), las soluciones provinieron de
la propia tecnología. Es decir, poder inferir en la red
mediante el lenguaje de la red, un software que opera como un
sistema de filtrado.
La
ley se tornaba innecesaria. Las tecnologías del poder,
refinadas y matemáticamente complejas, podían evitar una
intervención tradicional, directa y punitiva del Estado. Se
confeccionaron los PICS, software que permite incluir
etiquetas de clasificación del contenido en las páginas web
(106), siendo las listas de sitios prohibidos y palabras
claves sus principios activos. Este sistema de bloqueo de
información, nacido de una concepción de la tecnología, fue
presentado como objetivo y neutral en valores, porque, se
argumenta, sirve para operar en cualquier sistema de valores
(sexo, religión, violencia, política, etc.) y, por otro
lado, dentro de su formato "oficial", ajustarse a
los usuarios, sujetos o instituciones. Naturalmente,
sostenemos que en la práctica la tecnología PICS será y es
utilizada desproporcionadamente a favor de un conjunto
determinado de ideas y valores que excluyen otros. De esta
manera se estructura el poder estructural en la red Internet.
(107)
Las
tecnologías autoritarias se desarrollan velozmente, su
objetivo tecnológico –facilitar la clasificación y el
bloqueo de contenido por terceras partes, estatales y
privadas- ayuda a debilitar la resistencia de la red a la
regulación y a la censura. Se derrumba de esta manera el
ideal político de libertad de información, del libre flujo
de los datos, pero no cae el poderoso componente tecnológico
de este sistema de comunicación; he ahí la paradoja y la
contradicción: ideal democrático y manejo de la información
(Boyle, 1996). La intervención reguladora e invisible de
terceras partes, estatales o privadas, tienen basamentos
tecnológicos, refinados y crecientemente efectivos. "Uno
de los atractivos de la solución técnica suele ser que
permite al Estado reclutar entidades privadas que llevan a
cabo lo que él tiene prohibido hacer directamente. Pero este
problema es, simplemente, la concreción constitucional de las
limitaciones políticas de la jurisprudencia del libertarismo
digital: su exclusiva preocupación por el poder estatal,
definido, además, de forma estrecha; su ceguera hacia el diseño
técnico y económico del entorno de las comunicaciones,
preocupado sólo por las sanciones legales." (108) La
limitación del sistema de comunicación libre, no está en su
tecnología, sino en la apropiación política de la misma. El
Estado, de esta manera, realiza su apropiación digital en la
red. El giro hacia la imposición privatizada de normas
basadas en la tecnología, pensado para evitar obstáculos prácticos
y constitucionales es la norma. Estas barreras son menos
claras si esa información es guardada por barreras digitales
que, estando respaldadas por el orden estatal, son mantenidas
por sistemas privados de vigilancia y control.
La
idea latente en Internet, de que los cambios tecnológicos
constantes –recordemos el funcionamiento de su arquitectura
abierta- de la revolución digital están fuera del control
estatal, no ha sido probada, y sí muchas veces, contrastada.
De hecho, el Estado está trabajando intensamente para incluir
sus reglas en la tecnología que se supone certifica el "off"
en su funcionamiento.
¿Qué
se desprende de todo esto? Primero, que la libre circulación
de la información en el formato que lo permite Internet, es
problemática; no tecnológica –o no en gran medida- sino
políticamente.
Segundo,
que el control, o poder, tanto del Estado como del sector
privado asociado con el Estado, puede ejercerse de otra
manera, mediante otros métodos; "estos flujos no sólo
son un elemento de la organización social, son la expresión
de procesos dominantes en nuestra vida económica, política y
simbólica" (109), lo que se torna un reto para
redefinir, en alcance y límites, lo que entendemos, vivimos y
ejercemos como lo privado y lo público.
Tercero,
que Internet, como sistema de comunicación, no puede ser
considerado democrático en su ejercicio. "Democracia
es un término hoy confuso y sofisticado debido a un uso
indiscriminado y a menudo tratado con un condescendiente desdén
[...] Pero la democracia consiste en dar autoridad final al
todo." (110) Internet no está en un grado de
desarrollo en la actualidad donde se pueda afirmar que la
autoridad final del sistema la tengan los sujetos, el todo.
Creemos que estos eufemismos técnicos se presentan justamente
por la creencia tecno-utópica de "que los dedos
gordos del Leviatán son demasiado torpes" para
frenar la información libre y por una ingenua concepción
neutral de la tecnología que facilita encontrar soluciones a
los centros de poder.
Vamos,
como último intento argumentativo, a focalizarnos ahora en el
sujeto y su relación con el sistema autoritario digital.
Partimos
nuevamente de una imagen errónea del ciberespacio; la misma
libertad de circulación que se le atribuyen a los flujos
informativos, también es atribuida a la acción social de
sujeto dentro de la red, de manera plena. Lo que se sustrae
idealmente del espacio real, se vuelca voluntariosamente en el
virtual, y así los sujetos o internautas, son sujetos libres
en acceder a cualquier sitio y además -y lo más importante-,
son sujetos anónimos.
Contrariamente
a estas creencias, sostenemos que el ciberespacio está
evolucionando en los últimos años a la configuración de código
de su estructura y potencialmente se está convirtiendo en el
espacio y ámbito humano más regulable nunca antes conocido.
Si bien, la restricción económica es la más patente y obvia
dentro de esta tecnología, la mayor dependencia y los más
importantes cambios y efectos en la privacidad, se producen en
la determinación simultánea que los sujetos entablan con la
arquitectura o los códigos en el espacio virtual.
Centralmente,
la privacidad se está alterando, no en su significado, sino
en la posibilidad de que surjan características o momentos sólo
involucrados en la relación del sujeto con las reglas, no ya
de la arquitectura del espacio real –como tradicionalmente
fue pensada- sino con las reglas del espacio virtual. De allí,
de esa relación –determinadas por las reglas de la
arquitectura digital- surgen las nuevas amenazas a la
privacidad. (111)
La
manera más expositiva de analizar el tema de la privacidad en
juego con las prácticas autoritarias de una tecnología, y en
ésta en especial, tiene que ver con definir a la privacidad
como el resto de individualidad que queda de la supervisación
y la investigación del sujeto una vez que está operando en
la red. (112) El momento de estar conectado, es uno de los
momentos en donde la privacidad se ve disminuida por la
recolección de datos que tengan que ver con los sujetos en
las operaciones del mismo; la reducción no cesa una vez
"off", ya que las consecuencias de esa recolección
de datos personales, tiene efectos potenciales y reales en su
vida de allí en adelante, sin necesidad exclusiva de estar on
line.
La
parte supervisada del sujeto, es la parte común, es la que es
observada y es una práctica social rutinaria, siempre
ejercida por una comunidad relativamente familiar, vía
normas, y por parte de las instituciones que deben hacer
cumplir las leyes y el orden, sean éstas, seres humanos o máquinas.
Su característica principal es su relativa transitoriedad. La
parte investigable es justamente lo que puede ser
investigable; los registros, las huellas, los datos dejados
por el sujeto. Los testimonios de la personalidad.
La
investigación, al producirse no determinada por las reglas de
la arquitectura real –la investigación no es física, es
invisible-, tiene características nuevas; y las protecciones
legales que pueden existir para la salvaguarda de toda
privacidad, en relación con las tecnologías de la
investigación, son tardías. De esta manera, el balance de la
privacidad queda reducido a la parte supervisada y las
protecciones contra la investigación, que quedan siempre a la
zaga (Lessing, 1999). Las tecnologías de la investigación
reducen de esta manera el campo privado del sujeto que entabla
relaciones en y con la red.
La
ampliación de la parte investigable con su contracara que es
la reducción de la privacidad, se efectúa de manera
invisible también en el espacio real. Lo que queremos
subrayar es que puede recrudecerse todavía más en el
ciberespacio. (113) La privacidad en un grado considerable, en
el ciberespacio, se torna un componente más de la socialidad,
extrema, que ofrece Internet. La supervisación del sujeto se
incrementa en la posibilidad que tiene esta tecnología de
guardar todo tipo de información de nuestros movimientos
–el coste de la investigación y la supervisación se
reducen exponencialmente-, transacciones y toda posible
configuración de un tipo de transcurrir personal en la red. "En
el espacio real, normalmente no se recogen datos; requiere
cierto esfuerzo y costo. Pero la arquitectura del ciberespacio
es diferente. La arquitectura del ciberespacio es tal que la
recogida de datos es práctica normal. En el mundo del
ciberespacio la recogida de datos es algo normal, invisible,
eficiente y sin molestias para el usuario. Y cuantos más
datos recogen, es más fácil investigar, y las protecciones
legales contra la investigación –protecciones
basadas en las molestias que una investigación puede causar-
desaparecen." (114) No son datos que puedan ser
olvidados al estilo de la vigilancia, sino que son
susceptibles a ser guardados e investigados para cualquier
tipo de fin. Internet, en potencia y acto, es una tecnología
preparada para recoger rutinariamente una cantidad inestimable
de datos que pueden ser objeto de supervisión y de
investigación.
III
Hemos
intentado describir una tecnología y a la vez mostrar las
potencialidades de una tecnología. También intentamos,
interpretar la dualidad que ofrece este sistema de comunicación
de información.
La
informatización de la comunicación y de ciertas prácticas
intelectuales parece abrir puertas acerca de las nuevas
posibilidades de comunicación y socialidad humanas todavía
no ponderadas, quizás sin techo imaginario todavía. Sin
embrago, recalamos en las contradicciones, que a nuestro
juicio, caracterizan el accionar y utilización de estas
tecnologías; el de extender ciertas libertades por un lado y
extender en control en otros –lo que impide aceptar como
democráticas estas tecnologías, tanto por su imposibilidad
de decisión en base a una totalidad como por no tener control
sobre el abuso en el trato expropiativo de la información-.
Este sistema técnico nos mueve a pensar que en un futuro
puede auspiciar de medio de comunicación común para todos
los sujetos, y a costa de Internet o no -es decir, otras
nuevas creaciones digitales-, las nuevas modalidades de
comunicación y relación humanas digitales, no podrán tener
camino de retorno al dinamismo y al alcance posibilitado. En
sintonía con esto, queremos conceptuar finalmente a estas
tecnologías como una desafío humano. Es decir, seguimos
creyendo en los constantes avances y posibilidades
–libertarias o funcionales- que nos pueda ofrecer esta
tecnología. Así, el desafío lo entendemos en el camino de
la política; de cómo la política tomará las constantes
transformaciones que están sucediendo y sucederán en el
plano de la información.
Creemos
esto por dos razones. Por la historia de luchas que están
detrás de la libertad de expresión y privacidad, donde la
tecnología digital puede ofrecernos un nuevo camino de la
comunicación que difícilmente tenga retorno a anteriores. Y
por la posibilidad técnica del sujeto, que permite creaciones
y reconceptualizaciones constantes de sus producciones
estructurales donde fluye su sentido, siempre con ansias de
emancipación.
(*)
(*)
Fuente:
"Técnica e internet", este ensayo de Brián Covaro
es editado aquí originalmente.
NOTAS
Concepción
metafísica del hombre, entendida, en su sentido moderno, como
traducción de sub-jectum, "lo que subyace y está a la
base; lo que desde sí ya yace delante". Es necesario, en
todo análisis acerca del sujeto, poder encausarlo dentro de
un marco teórico que vislumbre cómo será conceptualizado,
ya que este concepto puede soportar muchas acepciones, como
hablar de sujeto psicológico, cognoscente o su dimensión
ontológica. Según Heidegger, en un primer momento, en la
filosofía, no se le atribuía el sentido actual del término.
Es, con Descartes, nos dice, donde el hombre, el
"yo" humano, se convierte en la metafísica moderna
de manera unívoca en "sujeto". Heidegger, Martín.
Niestzche II. Ediciones Destino, Barcelona 2000.
2
Peón, Cesar. "La recepción de Max Weber en América
latina"; en Peón y otros La política como respuesta al
desencantamiento del mundo. 1997.
3
Berger, Peter (1971), citado en Cit. 2.
4
Estructura: Conjunto de elementos solidarios entre sí,
situados en un cauce de enlace y función, conexión y
relación.
Tipo
ideal (creación conceptual para individualizar, en sus
características, parcelas de la realidad total), nacido por
la concepción estructural de lo real, dotado de
características tales, que pueden colocarse como arquetipo
para determinados fenómenos, para determinados sistemas
relacionales, insinuados, percibidos y conceptualizados como
totalidades (biológicas, sociales, lingüísticas, mentales,
concretas, abstractas, etc). Desempeña un papel importante en
el marco temporal e histórico, como paradigma tanto
perceptivo y analítico como conceptual, en cualquier tipo de
análisis.
5
Ferrater Mora, José. Diccionario de filosofía. Editorial
Ariel, Barcelona (1994).
6
Por sentido puede entenderse cualquier cálculo racional, o
instancia valorativa, que encuentre vía de desarrollo (o
simplemente forme parte) en una estructura conceptual, y por
ende, significativa, dentro de cada acción, o dentro de
cualquier dimensión real.
7
Dowe, Alan. "Las teorías de la acción social.", en
Historia del análisis sociológico, de Tom Bottomore y Robert
Nisbet. Amorrortu editores.,1981.
8
Entendemos relación dialéctica estrictamente en el plano de
las ideas o conceptos, construidos con el fin de analizar
entidades reales, aunque ésta misma relación no se presente
literalmente de manera fáctica.
9
No se manejará aquí el sentido estricto-histórico de la
palabra, aunque evidentemente lo tiene; lo moderno será para
nosotros, la tendencia, enmarcada en un amplio momento
histórico determinado, a acoger y a exaltar lo nuevo, tanto
valorativamente como bajo tendencias progresistas de toda
índole. Ferrater Mora (1994) considera como principal
característica de lo moderno, su contraposición al dogma y
su valor como fuente de cambio y de referencia histórica, es
decir, sus rupturas, cuestiones que aquí se tratarán
también de resaltar.
10
La casuística, de manera habitual, se limitaba al ámbito de
la ética o de la teología moral. La casuística ha sido
utilizada como medio de enseñanza por religiones y
filosofías, que buscaban inculcar un código moral y
normativo.
11
El término razón ha sufrido, como la mayoría, cambios
semánticos a través de cada período histórico. El vocablo
"razón" se presenta propicio y útil para cualquier
tipo de exposición lógica. Desde aquí, entenderemos la
razón de manera moderna; de un tipo general, como una
cualidad y facultad del hombre; y de manera estrictamente
operativa, a saber, la razón como medio humano para alcanzar
todo tipo de conocimiento de lo real y universal, y como medio
también para fundamentar y explicar ese conocimiento. J.
Ferrater Mora como E. Cassirer, explican un parte aguas que se
realiza en este término cuando es separado y puesto como
antónimo de la fe, que moldea modernamente el concepto, para
darle un significado gnoseológico y metafísico, que acentúa
su característica de medio para realizar el examen de
explicación y exposición de lo real, de pasaje de lo
múltiple fenoménico a la pretensión de unidad racional.
12
Justamente, es en la mente, donde los pensadores habían
recalado como primer y fundamental actividad humana. A partir
del siglo XVII, el conocimiento pasó a ser una práctica, una
praxis, acentuando la acción del sujeto en el mundo. Todo
esto supone, el paso de concepción del mundo como apariencia
al entramado múltiple que escapa a la empíria en toda su
dimensión; y también el paso del ser cognoscente
contemplativo, al sujeto activo, a la acción con sentido.
13
Zeitling, Irving. "Ideología y teoría
sociológica". Amorrortu editores. Buenos Aires.
14
Cassirer, Ernst. "La filosofía del Iluminismo".
15
Op. Cit. 5.
16
Ortega y Gasset, José. 1939.
17
Ortega y Gasset, José. 1939.
18
"Un hombre sin técnica, es decir, sin reacción contra
el medio, no es un hombre". Op. Cit. 16.
19
Jonas, Hans. Técnica, medicina y ética. Sobre la práctica
del principio de responsabilidad. Paidos. 1997.
20
Agazzi, Evandro. El impacto epistemológico de la tecnología.
Seminario dictado en la Facultad de Filosofía de la
Universidad de Sevilla (7 y 8 de julio de 1997).
21
López Beltrán, Carlos. La fragmentación de las ciencias.
http://www.uco.es/ccc/glosario/glosario.html
22
Ibd.
23
Ibd.
24
Ibd.
25
Por unidad de las ciencias puede entenderse una unidad de
criterio en los métodos de investigación; una unidad
estructural básica que moldea las ciencias; o una unidad
posibilitada por la integración final de todas las
afirmaciones y postulados en un mismo sistema lógico.
26
Otra cuestión a tomar en cuenta, es que es imposible
apriorísticamente, amoldar los métodos y resultados de una
práctica científica a otra, o simplemente su interacción
llana. En todo caso, la interrelación (si la hay) debe
construirse y negociarse, tratando de apartar todo
voluntarismo en pugna.
27
Op. Cit. 5.
28
Heidegger, Martín. La época de la imagen del mundo.29
Mumford, Lewis. Técnica y civilización. Emecé Editores S.A.
Buenos Aires.
30
Este autor argumenta que el desarrollo de las máquinas estuvo
potenciado por el accionar de los ejércitos modernos en su
desarrollo de instrumentos bélicos, por las prácticas
eclesiásticas en el monasterio y sus primeras prácticas de
ordenamiento del tiempo en el espacio y en la acción, asi
como también por el incentivo productivo –tal vez la
identidad más importante que asume la producción de
máquinas- del advenimiento y posterior consolidación del
capitalismo como modo de producción.31 Ibd.
32
Op. Cit. 20.
33
La diferencia entre la máquina y la herramienta tiene que ver
con el tipo de trabajo realizado y con una autonomía o
control relativo del hombre para con su función. La máquina
es función y acción focalizada en procesos; la herramienta
es más flexible, manipulable dentro de su campo como objeto
útil. Creemos que la herramienta fue la primera prolongación
directa del cuerpo humano, y fue el primer escalón para el
posterior desarrollo de las herramientas más complejas y de
los sistemas mecánicos o máquinas.
34
Aquí nos introducimos en un terreno de vital importancia en
el campo de la técnica moderna, el concepto de movimiento
autómata o automatización. Centralmente, la configuración
de este proceso continuo de acción recíproca, es el último
paso de un proceso en donde el hombre capta, aprehende y
procesa las energías del medio. Los primeros mecanismos de
movimiento eran tales por la captación de fuerza humana;
luego se tendió a conceptuar a la naturaleza como fuente de
esas energías. Heidegger hace hincapié como elemento
fundamental de la técnica moderna, este
"desocultar" de las reservas de la naturaleza,
capacidad exclusivamente moderna de trato y relación con el
medio. En referencia ésto un caso típico y muy interesante,
donde vemos la articulación de la técnica y la ciencia en el
proceso de creación, es el de la electricidad o energía
eléctrica; el descubrimiento de la electricidad es una
demostración del poder de abstracción del medio que posee el
hombre moderno; como fuerza de la naturaleza, pero que no se
manifiesta en forma natural, la electricidad es una fuente
primordial de energía para los hombres, donde hubiera sido
imposible descubrirla sin los acervos teóricos previos de los
experimentos científicos.
35
Op. Cit. 25.
36
Alexander, J. C. Las teorías sociológicas desde la segunda
guerra mundial. Análisis multidimensional. Gedisa Editorial,
1989.
37
Ibd.
38
Feenberg, Andrew. Critical theory of tecnology, Introduction.
Oxford University Press, 1991.
39
Ibd.
40
Ibd. Pensamiento similar a lo que Castells (1997) denomina el
modo de desarrollo de una sociedad (ver segunda parte).
41
Dentro de esta corriente, podemos nombrar los autores que son
representativos de esta mirada del fenómeno tecnológico en
sus diferentes teorías; el filósofo alemán Ernst Kapp
(1808-1896), el ingeniero ruso P. K. Engelmeier (con sus
trabajos publicados en las dos primeras décadas del siglo
XX), el ingeniero químico E. Zschimmer (1873-1940), el
ingeniero francés Jacques Lafitte (1884-1966), el filósofo
alemán F. Dessauer (1881-1963). Para un desarrollo exhaustivo
de esta corriente teórica de la técnica, puede consultarse
Mitcham, Carl. ¿Qué es la filosofía de la tecnología?.
Anthropos.
42
Martín Heidegger (1889 - 1976), filósofo alemán nacido en
Messkirch (Baden).
43
Lewis Mumford (1895 - 1990), historiador y urbanista
norteamericano nacido en Flushing (New York).
44
Heidegger dirá que lo esencial en la técnica es el
desocultar, que la técnica es un modo de desocultar, es
decir, un modo de llegar a la verdad, pues "... en el
desocultar se funda todo el producir."45 Heidegger, M. La
pregunta por la técnica.. Editorial Universitaria, Chile.
46
Ibd.
47
Creemos necesario insistir en la perspectiva del sujeto
actuante, en cuanto sujeto activo de la historia, moderno, y
en cuanto cosa histórica. Si tratamos de ver lo que se
podría denominar la esencia de una época donde surgen
ciertos actores, es decir, la teorización culminante de un
todo histórico, debemos tener en cuenta siempre la actualidad
del ser en el presente, en cuanto afirmación de su actuar
presente y en su negación y continuidad de su pasado. Miguel
de Unamuno hacía un corte transversal en la esencia del
sujeto y de la conciencia moderna, y afirmaba que "...
cada cosa, en cuanto es en sí, se esfuerza por preservar su
ser; el esfuerzo con que cada cosa trata de preservar en su
ser no es sino la esencia actual de la cosa misma.... lo que
determina a un hombre, lo que le hace un hombre, uno y no
otro, el que es y no el que no es, es un principio de unidad y
un principio de continuidad. Un principio de unidad primero,
en el espacio, merced al cuerpo, y luego de acción y de
propósito; y un principio de continuidad en el tiempo por
serie continua de estados de conciencia, a la vez que se vive
en el recuerdo y por el recuerdo en el esfuerzo de nuestro
pasado por hacerse porvenir." (Unamuno, Miguel de. Del
sentimiento trágico de la vida. Planeta-Agostini 1985). U
Ortega cuando enfatiza la diferencia entre el
<gentleman> en oposición al <bodhisatva>, donde
le primero "... quiere vivir con intensidad en este mundo
y ser lo más individuo que pueda, centrarse en sí mismo y
nutrirse de una sensación de independencia frente a
todo." (Ortega y Gasset, José. 1939).
48
Op. Cit. 16.
49
Op. Cit. 21.
50
Op. Cit. 21.
51
Op. Cit. 31.
52
Heidegger dirá, un producir que devela en la presencia lo no
aparente (poiesis), pero que no sólo se focaliza en objetos
útiles, sino abarca la naturaleza toda.
53
Op. Cit. 21. Lo Gestell, lo dis-puesto (el modo de desocultar
que impera en la técnica moderna), la categoría a priori de
la técnica moderna, que "significa lo reunidor de aquel
poner que pone al hombre, lo pro-voca a desocultar lo real en
el modo de establecer en cuanto lo constante."54 Op. Cit.
21.
55
Interesantísima separación analítica y conceptual que
realiza el autor reflejado en etapas históricas. Esta manera
de recortar los tipos ideales puede pensarse como la
intersección de ciertos aspectos de la teoría marxiana de la
histórica conceptuada en separación por modos de producción
(sólo que la separación está focalizada en los momentos
técnicos, y no solo productivos y de apropiación de
excedente social), y la castellsiana, dividida –más que
nada en la actualidad moderna- en estadios de desarrollo, el
"modo de desarrollo" de los modos de producción de
las sociedades.56 Mumford, Lewis. Arte y técnica. Editorial
Nueva Visión. Buenos Aires. 1975.
57
Ibd.
58
Como emergente entiende -y lo tomaremos también de esta
manera aquí- toda nueva producción la cual cree cualidades
en los organismos o entidades que sean imposible de predecir y
producir basándose en antecedentes y saberes conocidos.
59
Ibd.
60
Ibd.
61
Ibd.
62
Ibd.
63
Ibd.
64
Rodríguez Caamaño, Fernanda
http://www.uco.es/ccc/glosario/glosario.html
65
La relación entre la técnica y el desarrollo del capitalismo
puede ejemplificarse gráficamente como un circulo virtuoso
donde el capitalismo siempre ha encajado cómodamente sobre
esta lógica técnica. Si bien no existe una conexión
necesaria entre estos tipos ideales, el capitalismo ha
utilizado las invenciones y de hecho ha incentivado la
producción técnica subordinando la lógica de ésta a la
suya. Lewis Mumford dice: "La máquina ha sufrido por los
pecados del capitalismo; por el contrario, el capitalismo se
ha aprovechado a menudo de las virtudes de la máquina."
Op. Cit. 25.
66
Op. Cit. 25.
67
Obviamente nos centramos en una tecnificación cercana y
dentro de la modernidad. No olvidemos que la imprenta, tal vez
el primer emergente técnico en el área de las
comunicaciones, data del siglo XV. La imprenta es el ejemplo
más ilustrativo de lo que es un emergente técnico en el
área de las comunicaciones; Johann Gutenberg (1400-1468)
fabricó un tipo mecánico de impresión bastante diferente a
los anteriores, incluso al chino, muy anterior; y en este
invento estaba la esencia de maximizar y potencializar el
alcance del texto escrito, sustituyendo al texto manuscrito
por el impreso, de manera de colmar la demanda de lectura de
ciertos sectores sociales en sintonía con el interés de
expandir las sagradas escrituras a la lengua latina.
68
Partiendo de un nivel tecnológico la electrónica es el campo
de la ingeniería y de la física aplicada relativo al diseño
y aplicación de dispositivos -por lo general circuitos
electrónicos-, cuyo funcionamiento depende del flujo de
electrones para el procesamiento, la generación,
transmisión, recepción, almacenamiento de datos -del tipo
que éstos sean-. Esta información puede consistir en ondas
de sonido, en imágenes, en números u otros datos en
circuitos, y como trataremos en este caso, en procesos
electrónicos por computadoras. Los circuitos electrónicos
ofrecen diferentes funciones para procesar la información.
Las operaciones lógicas, como los procesos electrónicos,
tienen lugar y nutren el funcionamiento de las máquinas
llamadas computadoras. Una función lógica es una variable
lógica cuyo valor es equivalente al valor de una expresión
algebraica, constituida por variables lógicas relacionadas
entre sí por operaciones lógicas. Los circuitos de
conmutación y temporización -o circuitos lógicos-, forman
la base de cualquier dispositivo en el que se tengan que
seleccionar o combinar señales de manera controlada y
dirigida. La lógica digital de estos circuitos, es un proceso
racional para adoptar sencillas decisiones de 'verdadero' o
'falso' basadas en las reglas del álgebra de Boole (George
Boole 1815-1864, lógico y matemático británico; descubrió
un sistema algebraico más tarde conocido como el álgebra de
Boole, donde las proposiciones lógicas se indican mediante
símbolos y pueden relacionarse por operaciones matemáticas
abstractas. Este esquema fue y es fundamental en el campo de
la cibernética). El estado verdadero es representado por un
1, y falso por un 0, y en los circuitos lógicos estos
numerales que aparecen como señales de dos tensiones
diferentes. Los circuitos lógicos se utilizan para adoptar
decisiones específicas de 'verdadero-falso' sobre la base de
la presencia de múltiples señales 'verdadero-falso' en las
entradas de energía. En general, para ejecutar una
determinada función es necesario conectar grandes cantidades
de elementos lógicos en circuitos complejos como los que
nutren las computadoras. En algunos casos –siempre en las
computadoras, los CPU "Unidad Central de
Procesamiento"- se utilizan microprocesadores para
efectuar muchas de las funciones de conmutación y
temporización de los elementos lógicos individuales (Las
velocidades de procesamiento de datos en frecuencias son: Khz:
10 3: 1024 instrucciones / segundos; Mhz 10 6: 1’024’000
instrucciones / segundo; Ghz 10 9: 1’024’000’000
instrucciones / segundo). La unidad más pequeña de
información en la computadora es el bit (binary digit), que
puede estar apagado o encendido con valores 0 o 1. Los
procesadores están específicamente programados con
instrucciones individuales para ejecutar una/s determinada/s
tarea/s. Resumiendo estos tecnicismos, la digitalización de
la comunicación supone enviar y recibir mensajes dotados de
significado lógico bajo formato energético. Todo mensaje
contiene alguna información lógicamente comunicable. La
información se envía y se recibe en lenguaje o códigos,
operados con símbolos. El desarrollo de los circuitos
integrados ha revolucionado los campos de las comunicaciones,
la gestión de la información y la informática. Los
circuitos integrados han permitido reducir el tamaño de los
dispositivos con el consiguiente descenso de los costos de
fabricación y de mantenimiento de los sistemas. Al mismo
tiempo, ofrecen mayor velocidad y fiabilidad en el proceso
comunicativo. La investigación actual dirigida a aumentar la
velocidad y capacidad de las computadoras se centra sobre todo
en la mejora de la tecnología de los circuitos integrados y
en el desarrollo de componentes de conmutación aún más
rápidos. Han llegado a fabricarse computadoras que alcanzan
altísimas velocidades en lo que se refiere al procesamiento
de información, traspaso de datos y asimilación y
acumulación de funciones.69 Las primeras construcciones de
las arcaicas redes comunicacionales será una práctica
estatal para satisfacer intereses bélicos y de control de
circulación de bienes de industria dentro de sus territorios.
El primer sistema de telecomunicaciones telegráficas será en
Francia en 1793 y será exclusivamente con fines bélicos
(Mattelart, 1996). Este proceso de implementación de redes
comunicacionales que unen puntos estratégicos, como bases
militares y ciudades, se expandirá a todos los países
avanzados y de creciente industria de la Europa occidental (La
Unión Telegráfica Internacional se funda en París en 1865,
afiliando a 22 países europeos con sus colonias). Este
proceso de homogenización tan típico del nacimiento de los
estados nacionales, abarca todo el territorio (donde el estado
tendrá acción monopólica legítima) y crea todo tipo de
nomenclaturas y códigos jurídicos, idiomáticos,
científicos y burocráticos que engloban a toda la
ciudadanía, otra nueva creación homogenizadora que tiene que
ver en este proceso.
70
Wolton, 1998.
71
Centralmente el propósito de la cibernética fue desarrollar
una lengua y unas técnicas que permitan, no sólo encarar los
problemas mas generales de comunicación y regulación, sino
además establecer un repertorio adecuado de ideas y métodos
para clasificar sus manifestaciones particulares mediante
conceptos aplicables a la generación de operaciones, de allí
que se pudo y podemos hablar de la digitalización de la
comunicación, como una parte de un tipo de procesamiento de
la información, siendo un mecanismo utilizado para múltiples
aplicaciones. La cibernética aplicada a estos mecanismos de
transmisión de datos/información, es una de las tantas
analogías que se utilizó de las ciencias naturales para
encausar un entendimiento operativo en otras áreas,
analogías tan recurrentes en esos tiempos. (Si bien la
cibernética es el estudio de los mecanismos autónomos de
comunicación y de control de los seres vivos y de las
máquinas, en un primer momento era el área de la medicina
que estudiaba el funcionamiento de las conexiones nerviosas en
los seres vivos. El funcionamiento físico del ser vivo y el
de algunas de las más nuevas maquinas electrónicas son
exactamente paralelos en sus tentativas análogas de regular
la entropía mediante la retroalimentación, calórica en los
animales y energética en los autómatas. El modelo lógico de
la cibernética, vale la pena repetirlo, es le modelo que se
tiene del funcionamiento del hombre en base a la generación y
recepción de información y/o mensajes –o estímulos-
internos y externos; de la comunicación del hombre, se
extendió a la comunicación de objetos, como las imágenes
(óptica) o sonidos (acústica). Etimológicamente,
cibernética deriva del griego kybernetes, que significa
"timón" o "piloto" (de la nave);
igualmente alude a la función del cerebro con respecto a las
máquinas.) La cibernética, como campo de estudio e
investigación, desarrolla tempranamente un lenguaje y unas
técnicas que permiten, no solo encarar los problemas mas
generales de comunicación y regulación de datos, sino
además permite establecer un repertorio adecuado de conceptos
y métodos para clasificar los distintos y posibles
modalidades de generación y transmisión de datos. Es, a
grandes rasgos, el estudio del funcionamiento de toda clase de
sistemas, o como suele definirse en el campo de la física,
"el arte de hacer y de asegurar la eficacia de la
acción." En la actualidad, la base de la lógica de
reproductibilidad tecnológica se da basándose en un lenguaje
digital común, donde la información se encausa en su
generamiento, procesamiento, flujo y transmisión. La
autogeneración de nuevos conocimientos en las ramas de las
ciencias, tienen mucho que ver con estas modalidades de trato
informativo, como pudimos exponer en los modelos epistémicos
anteriores. La distinción se da en torno a que las cualidades
de este tipo de producción (material y cognitiva) se
retroalimenta constantemente, en sus nuevas formas, y en su
rapidez de aplicación, dando nuevos ejemplos de cómo
funciona este circulo social-productivo.72 Desde la primer red
ferroviaria de importancia en Gran Bretaña (1825) y el primer
telégrafo eléctrico de Morse (1837), las tecnologías de las
comunicaciones han producido innovaciones fruto del gran
interés y utilidad que generaban (apoyadas por grandes
desembolsos en investigaciones y producciones) en los países
centrales, tornándose una cuestión de matiz político que
fue ganando importancia con el tiempo hasta convertirse en una
de las cuestiones más importantes en la diagramación, puja y
materialización de poder en el escenario mundial. El poder de
producir y controlar los flujos comunicacionales se
transformó en un acervo polivalente y extremadamente
necesarios para las potencias centrales. Las carreras por la
innovación y el perfeccionamiento que comenzaron en el siglo
XIX no ha cesado hasta la actualidad, junto con producciones
sociológicas y psicológicas que han generado todo un acervo
teórico en las ciencias sociales, en base a cómo se presenta
el proceso comunicacional en las sociedades y el impacto que
tienen en las personas, fruto de las innovaciones técnicas.
De las más características podemos citar: invención del
teléfono (1876), fonógrafo (1878), ley francesa de la
libertad de prensa (1881), adopción del tiempo universal
(1884), fundación del Instituto mundial de Estadística
(1885), Le Petit Journal, diario francés, alcanza el millón
de ejemplares (1890), la sintonía, último elemento necesario
para las radiocomunicaciones (1896), primera transmisión
telegráfica sin hilo a través del Atlántico, acontecimiento
considerado como la invención de la radio (1901),
transmisión de la voz humana por radio (1906), acuerdo para
el reparto del mercado mundial de la industria electrotécnica
(1907), primeros estudios de mercado en lo E. Unidos y
fundación de la Unión Internacional de la Radiofonía
(1925), comienzo del cine sonoro (1926), comienzos de la
sociología empírica norteamericana sobre la comunicación de
masas (1927), terminación del último calculador ENIAC,
concebido bajo secreto militar (1945), publicación de
Cybernetics or control in the animal and machine, de N.
Weiner, aparición del concepto de industria cultural (Escuela
de Frankfurt) y descubrimiento de transistor (1948),
formulación de la teoría matemática de la información
(1949), primera radio de transistores fabricada en los E.
Unidos (1952), primer cable telefónico submarino a través
del Atlántico (1956), primeros experimentos con la red de
calculadores Arpanet (1958), primer lanzamiento del primer
satélite de telecomunicaciones Telstar (1962). (Mattelart,
1996).
73
Mattelart, 1996.
74
Sorokin, Pitrim A, 1982.
75
Exclusivamente en la tecnología que nos ocupa, la socialidad,
como consecuencia, no estará expresada, o no será entendida
necesariamente como contactos personales vía la red. La
digitalización de las relaciones sociales también soporta el
análisis que cualquier sujeto pueda entablar con la
estructura semántica y simbólica de la información que se
presenta en la red de forma digital, administrada
técnicamente en la cibernetización de sus símbolos.
Relación social dentro de la red electrónica será también
el contacto y la relación del sujeto con el contenido.
Intentaremos demostrar que la manera en que es presentada la
información digital, puede adosarle características al texto
integral de la red, que se traducen en prácticas nuevas en el
trato del lenguaje y la lectura en la acción comunicacional
del sujeto que entabla una relación social mediatizada por
artefactos técnicamente complejos. Quisiéramos que se
explicite a la vez las modificaciones que la técnica, y los
dispositivos técnicos específicamente, imponen como reglas
de sentido en su presencia real y material, la de crear
momentos subjetivos y estructuras, complejas, y donde, en este
caso especifico, la acción de informar/comunicar es nutrida
por características genuinas del medio técnico en donde
corre y fluye, sea el que sea. Lo que nos inclinaría a
sostener que el fenómeno técnico, alcanzando un grado de
desarrollo importante, genera estructuras complejas en las que
actúa el hombre, sometiéndose a internalizar normas
técnicas de acción, y posicionando a las estructuras
técnicas como mediadoras de relaciones sociales, donde el
sujeto se relaciona y actúa en estructuras, dentro de ellas,
en los procesos comunicativos.
76
Debray, Régis 1994.
77
Ibid.
78
Ibid.
79
Ibid.
80
Op. Cit. 72.
81
Banet. Miguel. El mito de la información.
82
Cafassi, Emilio. Bits, moléculas y mercancías (Breves
anotaciones sobre los cambios en el submundo de las
mercancías digitalizadas). Para un profundización del
esquema productivo basado en este tipo de tecnologías.
83
Ibd.
84
Castells, Manuel, 1997.
85
"En aras de la claridad", este autor supone oportuno
definir lo que se entiende en su contexto teórico por
información y conocimiento. Este último: "una serie de
afirmaciones de hechos o ideas que presentan un juicio
razonado o un resultado experimental, que se transmite a los
demás mediante algún medio de comunicación en alguna forma
sistemática." Información, como: "los datos que se
han organizado y comunicado."
86
El modo de desarrollo es una categoría que indica, como
tantas otras anteriormente, la evolución y presencia del
factor técnico dentro de una sociedad, particularmente
encarnado en su segmento más indicativo y representativo, el
de la producción.
87
Para comprenderlo mejor, y llegar a su costado técnico,
Internet supone también otro sistema de comunicación, si se
quiere, en última instancia, incluido en el sistema de
procesamiento de datos. Es una clásica manera de denominar a
Internet, "la red de redes". Esta analogía supone
conexión, relación, traslado y traspaso -posibilitado por
dispositivos técnicos- de información simbolizada
digitalmente. Es imprescindible tener en cuenta que la red
Internet nuclea integralmente varios modos -físicos- y
modelos -virtuales- de comunicación dentro de sí. La red se
conforma basándose en puntos nodales de relación que forma
un tejido material y abstracto de conexión. La red, como
valor hermenéutico, funciona como concepto aplicable a
infinidad de funciones, ya que es y supone una función misma
dentro de un nuevo sistema conceptual (De la manera que
pudimos observara en apartados anteriores, seguimos sostenemos
que la red –con su arquitectura- es un sistema conceptual
muy amplio. Para que pudiera nacer esta noción y su posterior
aplicabilidad en las funciones humanas, en un nivel
conceptual, se produjeron cambios epistémicos y perceptivos
acerca de las nociones clásicas posicionales: centro,
derecha, izquierda, linealidad, jerarquía, etc. Una nueva
noción de especialidad -centralmente no lineal, sino
secuencial-, el espacio virtual, es lo que posibilita las
cualidades hiperconectivas de los espacios de la red). El
medio y soporte físico de esta red de redes, es "un
sistema de comunicación de datos que enlaza dos o más
computadoras y sus dispositivos en un conjunto de equipos de
interconectados permanentemente de alguna manera, de forma que
la capacidad operativa de la red es mayor que la suma de las
capacidades de cada equipo" (Castells, 1997). Las redes
contienen, centralizan, y distribuyen datos bajo el formato
digital de bites en una red jerárquica de conexiones. La
conexión a Internet se realiza mediante un idioma común, una
codificación que se denomina protocolos, (Los protocolos son
las normas que deben tener las máquinas para intercambiar
datos entre sí sin ningún margen de error, ya sea dos o una
red de computadoras. El protocolo describe tanto el formato de
los mensajes como la forma de respuesta a cada uno e ellos. El
protocolo típico de una transmisión de datos como la que se
utiliza en internet, es el protocolo TCP/IP. Protocolo TCP/IP
son las siglas de "Transfer Control Protocol / Internet
Protocol". ) que permiten la conexión, el mantenimiento
y la circulación de la información, bajo el tránsito
habilitado de flujo de datos. Existe una gran variedad de
lenguajes que utilizan las computadoras para el procesamiento
de datos. Los Protocolos (como medio técnico y software del
soporte físico de comunicación) que se han establecido en
Internet es el Protocolo TCP/IP, que permite transmitir
paquetes de datos digitales de una fuente a otra. La
comunicación se desarrolla y se produce como datos unitarios,
a través de los host, que son los equipos que cumplen la
función de conectores desde las computadoras a la red, y de
este modo determinado, a otras que lo disponga el impulso de
datos o información solicitada. Para que un host se comunique
con otro en Internet, requiere que conozca su dirección IP.
Bajo este esquema, cada subred de Internet, denominada nodo
Estrictamente en el ámbito de las comunicaciones, el nodo es
el punto de empalme o de conexión en una red, haciendo las
veces de terminal., tiene un nombre único que la identifica
los nombres de nodos se forman mediante un sistema de
jerarquías de dominios. La forma más difundida de este
lenguaje comunicativo es la World Wide Web. Es un conjunto de
miles y miles de documentos multimedia situados en
computadoras de todo el mundo, a los cuales es posible acceder
utilizando un programa (software) denominado navegador. Estos
documentos se caracterizan por estar construidos en un
lenguaje especialmente desarrollado para ello, el HyperText
Markup Language (HTML), y por contener enlaces (hipertexto)
que permiten conectar con otros documentos, formando así,
grandes estructuras de redes. La World Wide Web, se creó a
finales de los 80 en el Laboratorio de Física de Partículas,
CERN. Se trata de un sistema de distribución de información
tipo revista. Este sistema de visualización de la
información revolucionó el desarrollo de las redes
electrónicas (posteriormente popularizadas en Internet) y de
la comunicación en general. Esta distribución jerárquica de
la red Internet, permite enviar y recibir rápidamente
paquetes de información entre dos computadoras conectadas en
cualquier parte del mundo a Internet, y desde cualquier
sub-red a la que pertenezcan. Para esta necesidad
plural-singular del lenguaje informático, se crearon los
nombres de dominio. Los nombres de dominio, son las
traducciones lingüísticas para las personas de las
direcciones URL, bajo formato IP, las cuales son útiles sólo
para las computadoras. Toda esta estructura compleja, forma,
según Castells, crea ".... un nuevo sistema de
comunicación, que cada vez habla más un lenguaje digital
universal, que está integrando globalmente la producción y
distribución de palabras, sonidos e imágenes de nuestra
cultura y acomodándolas a los gustos de las identidades y
temperamentos de los individuos. Las redes informáticas
interactivas crecen de modo exponencial, creando nuevas formas
y canales de comunicación, y dando forma a la vida a la vez
que ésta les da forma a ellas." A partir de la
invención de la WWW, muchas personas empezaron a conectarse a
la red desde sus domicilios, siguiendo la tradicional
práctica de masificación de un medio comunicativo.88 Lo que
se denomina imagen virtual, o simplemente virtualidad, no es
más que la mediatización digital de la percepción y es la
manera y el contexto en que se presenta la información
digital en la red. Se trata de una realidad perceptiva no
material -no competen las reglas de la física elemental en su
interior-, tecnológica, y que sólo tiene razón de ser en
medios digitales. Dentro de la mecánica cuántica la
partícula virtual es aquella que no puede ser detectada
directamente, pero cuya existencia sí tiene efectos medibles
(Stephen Hawkin, 1988) . La realidad virtual es desmedida. En
ella las proporciones no son el orden en sí sino un orden
entre otros. La imagen virtual admite el punto de vista, pero
no como referencia estable y fiable. Para ella, desde hace
mucho tiempo, el horizonte y la posición vertical han dejado
de constituir referencias obligatorias."(Piscitelli,
1995) El despliegue de esta experiencia perceptiva, encarnada
en la red multimedia, produce simulaciones que enmarcan todas
las percepciones posibles; constituye una experiencia
cenestésica -permite la conciencia de la posición y de la
actividad de cuerpos en el espacio- y cinestésica -permite la
conciencia de desplazamientos en el espacio (Gubern, Roman.
Del bisonte a la realidad virtual).
89
Op. Cit. 70.
90
Op. Cit. 70.
91
En la historia de las computadoras es necesario intentar una
importante separación, nacida con el nacimiento de la PC
(Computadora Personal o Personal Computer) a mediados de los
70’. La importancia de la PC fue que su surgimiento
posibilitó la creciente utilización de las computadora a
gran escala. De los avances en materia de transferencia de
datos y su diseño, las distintas adaptaciones de la PC han
logrado otorgarle un cierto formato estándar fácilmente
operable. Esto posibilitó también que sus operaciones sean
diversas y puedan ser usadas para una infinidad de tareas, no
ya exclusivamente funcional en el ámbito productivo o
científico.92 Lewis Mumford y E. P. Thompson son dos ejemplos
claros de teóricos que han investigado y expuesto las grandes
transformaciones dentro de las civilizaciones en lo que
refiere a este emergente técnico -el reloj-, hipotetizando la
relación del nacimiento y consolidación del capitalismo
industrial y la medición mecánica-exacta del tiempo.
93
Landow, George P. 1995. citado en Molluso, Roque. Hipertexto y
democracia.
http://www.hipersociologia.org.ar/papers/index.html..
94
De Certeau, Michele. "Lire: un braconnage", en
L´inventión du quotidein. Aris de faire; Paris. 1979; citado
y traducido por Marcelo Urresti en la revista "El Ojo
Furioso".. Este autor rompe con las tradicionales normas
institucionalizadas de lectura, desfijando el espacio del
lector, acentuando la ubicuidad en tanto proceso textual,
mezclando la visión, la oralidad y la textualidad. "En
una sociedad cada vez más escrita, organizada por el poder de
modificar las cosas y reformar las estructuras a partir de los
modelos escritos (científicos, económicos, políticos) (...)
se puede sustituir el binomio producción-consumo por su
equivalente y revelador general, el binomio escritura-lectura;
el poder que ha instaurado la voluntad." La lectura
aparece como un proceso activo donde el sujeto desepacializa
el ámbito de la escritura. "De los análisis que
acompañan la actividad lectora en sus rodeos, recorridos a
través de la página, la metamorfosis y anamorfosis del texto
por el ojo que viaja, vuelos imaginarios o meditativos a
partir de algunas palabras (...) no se podrían conservar la
rígida separación de lectura y texto legible (libro, imagen,
etc)." El lector, moviliza la integridad de los
significantes adheridos a nuevas percepciones y sensaciones.
"Se vuelve texto solamente en relación con la
exterioridad del lector, por un juego de implicaciones y de
astucias entre dos especies de "expectativas"
combinadas: la que organiza un espacio legible (una
linealidad) y la que organiza una gestión encasaría para la
efectuación de la obra (una lectura)." La lectura
plural, social e interactiva, hace despertar la asociación de
textos "adormecidos, de los cuales es espectador y
huésped, pero nunca propietario".. La actividad del
lector le pertenece cada vez más al sujeto, el espacio
geográfico ya no lo condiciona, y acrecienta las
posibilidades del sujeto de circular, donde el medio se
extiende por el campo de su imaginación; para que"...
ofreciéndose a una lectura plural, el texto se torna un arma
cultural."95 Las discusiones epistemológicas y
metodológicas acerca de lo aleatorio, lo probabilístico o
determinista, dentro del entramado de lo real, nos mueve a
pensar en la inclinación de sostener que el azar es un rasgo
del mundo real y también virtual, tanto natural como social.
La doctrina tradicional que reza que todo azar es aparente y
que es un grado de incerteza en la aprehensión de las
entidades y fenómenos en cuanto a sus relaciones reales, no
nos dice más que el funcionamiento de los motores de
búsqueda informáticos. Mario Bunge (El azar es real, La
Nación, 30 de agosto de 1997. Buenos Aires), argumenta que
"la moraleja metodologica de esta doctrina ontológica es
obvia: Intenta poner al descubierto las flechas causales que
subyacen al azar. Pero durante este siglo que se nos va se ha
descubierto que esta prescripción no siempre es pertinente:
hay acontecimientos irreductiblemente aleatorios." Si
bien no es conveniente sobredimensionar lo aleatorio y la
presencia del azar, sí es conveniente recordar las pautas que
rigen en la red para cualquier acción a priori certera, es
decir, es muy probable que el grado de certeza de un sujeto en
cuanto a la búsqueda temática en la red no coincida con la
probabilidad del hecho en cuestión; dado que "Asignarles
probabilidades a las proposiciones es tan absurdo como
asignarles temperatura; una proposición puede ser más o
menos precisa, y puede ser más o menos verdadera, pero no
probable, ya que no participa de un proceso aleatorio."
Es aquí donde debemos plantearnos la situación de la
tecnología digital; en la red se debe aceptar el azar junto
con la causación, y a veces combinarlos; la tecnología
digital, en base a sus operaciones lógico-matemáticas niega
irreductiblemente el azar en su accionar, pero al estar
"negociando" con símbolos, con proposiciones, el
azar significativo, en el sentido estricto de las mismas
dentro de un contexto temático, si bien no es regla, es una
probabilidad azarosamente posible. Podríamos decir que ambos
momentos son modos básicos de ser y devenir dentro de las
redes digitales.
96
Heim, Michael. La metafísica de la realidad virtual. Oxford
University Press, 1993.
97
Ibid.
98
Ibid.
99
Ibid.
100
Ibid.
101
Banet, Miguel "Consideraciones sobre los espacios
virtuales", en Cafassi, Emilio (Editor). Internet:
Políticas y Comunicación. Ed. Biblos. 1998.
102
Op. Cit. 70.
103
Mumford (1989).
104
Ibid.
105
El indicador del seguimiento que venimos realizando, es la
sociedad más conectada a Internet del mundo, la
norteamericana (125 de los 500 millones que se estima
actualmente a nivel mundial), donde el debate sobre todos
estos temas que elegimos profundizar en esta última parte del
trabajo están en un nivel que no se puede equiparar con
ningún otro lado del planeta. Bajo la administración
demócrata del presidente Clinton, el tema del contenido de
Internet llegó a ser un factor de debate parlamentario. La
Ley de Decencia de las Comunicaciones (CDA, por sus siglas en
inglés) fue el resultado funesto y derrotado de las ansias
estatales de regular jurídicamente el contenido de la red. La
ley no sólo no era operativa (había grandes signos de
ignorancia técnica de funcionamiento de la tecnología, como
por ejemplo la poca visión de los legisladores
norteamericanos de no comprender que con esa ley sólo podían
regular –a medias- la información estática que se
producía en suelo norteamericano, cuando justamente Internet
es una tecnología altamente desterritorializada), sino que
fue tachada por inconstitucional por dos jurados Federales y
por la Corte Suprema, en fallo unánime. Legalmente, el
libertarismo digital había ganado la batalla a favor de la
libertad de expresión, garantía constitucional patente.106
Técnicamente, los filtros PICS (Plataforma para la Selección
de Contenido en Internet) de contenido son elementos de
software que operan para evitar que los usuarios vean material
encontrado en Internet. Estas operaciones se realizan de dos
maneras; por clasificación, en base a juicios de valor se
clasifican los sitios web por su contenido; por filtrado, con
cada solicitud de información el software de filtrado examina
el recurso que el usuario ha solicitado, si este recurso se
encuentra en la base de datos "no permitido", el
software de filtrado no permite el acceso al sitio solicitado.
Dentro de estas lógicas de bloqueo, existen los sistemas
autónomos de bloqueo (ya vienen bloqueados los sitios por
parte de los fabricantes, con posterior control estatal), y
otros basados en protocolos, que son los que ofrecen al
usuario sistemas de bloqueo alternativos. De todas maneras,
estas software poseen las mismas limitaciones que los motores
de búsqueda de la red.
107
Por su arquitectura descentralizada y constante actualización
(a fines de 2001 se calculaban aproximadamente 9 millones de
sitios, con 3.1 millones abiertos al público; pero según
Netnames para octubre del mismo año, había unos 36 millones
de nombres de dominio. "Se calcula que el número de
páginas visibles supera los 2 mil millones y que la web se
enriquecería entre una y siete millones de páginas por día.
Pero la web invisible, o profunda, a la que no tienen acceso
los autómatas que recorren la web de link en link por cuanta
de motores de búsqueda, sería entre cuatro o cinco veces
más grande. Estas cifran ilustran una de las dificultades que
enfrentarán los futuros archivistas de Internet: ésta se
vuela cada vez más dinámica y su contenido es cada más
personalizado en función de la demanda de cada
internauta." Clarín, Jueves 18 de abril de 2002.) de
contenido las tecnologías de control están en constante
ampliación en la clasificación de sitios. Este estado de
cosas hace que se vuelva una carrera tecnológica para refinar
y automatizar las herramientas de control, que no pueden
descansar nunca.
108
Boyle, James. Vigilancia, soberanía y censores estructurales.
Harvard University Press, 1996.
109
Cafassi, Emilio. Bits, moléculas y mercancías (Breves
anotaciones sobre los cambios en el submundo de las
mercancías digitalizadas).110 Mumford, 1989.
111
Tempranamente, la ética derivada del pensamiento técnico, y
más específicamente, la ética que tenía que ver con lo
repensado en base a las producciones cibernéticas, y en
ellas, la informática, el tema de la privacidad y la
seguridad colectiva, fueron y siguen siendo, los de mayor
importancia. El tópico principal de la ética de la
informática tiene que ver con el buen o mal uso de la
información en una sociedad altamente informatizada por parte
de instituciones publicas y privadas. (Mitcham, Carl. ¿Qué
es la filosofía de la tecnología?).
112
Lessing, Lawrence. La arquitectura de la privacidad. En
Cuadernos Ciberespacio y Sociedad, Nº 2, Febrero de 1999.
113
Aparte de los conocidos instrumentos de investigación, como
las cámaras fotográficas y de video por ejemplo, el
ciberespacio ofrece potencialidades únicas para la
investigación. La conjunción de tecnologías para la
investigación es más impresionante aún. La conjunción de
tecnologías de última generación (como el GPS –Global
Positioning System-, donde la conjunción de teléfono
celular, Internet y satélites, permiten el seguimiento, y
localización de individuos en tiempo real y espacio exacto.
Clarín, Jueves 25 de abril de 2002) demuestran un poder
asombroso y muchas veces aterrador de la posibilidad que
existe de investigar a las personas desde cualquier medio y
espacio. Toda esta información se vuelve fundamental –y a
veces de un valor sideral- tanto para instituciones movidas
por la lógica política de la seguridad como por la lógica
mercantil.
114
Op. Cit. 111.
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