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EL ARCA DE LA ALIANZA
Por Sergio Fuster
sergio@fuster.net

El
Arca de la Alianza: el
objeto más sagrado y poderoso del antiguo Israel. Construido con madera
rectangular espolvoreada con acacia de oro.
En cada extremo se alzaban dos querubines. Las alas de aquellos seres mágicos
se tocaban para formar el trono de Dios. En el interior del Arca se
guardaban las dos tablas de piedra con los diez mandamientos mosaicos
(escritos por el dedo de dios), el maná en un jarrón de oro, la vara
florecida de Aarón y un libro de la ley. El Arca de la Alianza
simbolizaba la presencia de Dios. Poseía también el carácter de
talismán en la batalla, como en la conquista de Jericó. Era muy
potente y debía ser envuelta en velos antes que la levantaran. Sólo el
sumo sacerdote podía acercarse al Arca misteriosa y resplandeciente, y
únicamente una vez al año, en el día de la expiación. Era tan
sagrada el Arca que el sólo tocarla ocasionaba la muerte inmediata. Luego
de que los hebreos se establecieron en Canán, el arca permaneció en el
tabernáculo en Silio. Luego estuvo en el Templo de Salomón. Y luego
desapareció...Hoy es una reliquia religiosa desaparecida, lo que
mantiene vivo el interés por su misterio tanto entre estudios de la
Biblia como entre arqueólogos que desean hallarla para demostrar
definitivamente su existencia histórica. Aquí nadaremos entre los
enigmas de la fascinante Arca mediante un artículo escrito
especialmente para la ocasión por el investigador bíblico argentino Sergio
Fuster, colaborador asiduo de Temakel.
Traspasando la pesada cortina de hilo azul, estampada con figuras de querubines de oro,
penetramos en el lugar más recóndito y santo del templo de los israelitas:
el sanctasanctórum. Este era un compartimiento de forma cúbica, cuyas
medidas significaban perfección y simetría a grado superlativo. Como tipo del cielo, morada de Yahvé, compartía el simbolismo de "centro" (1). En el corazón del recinto se hallaba el
artefacto más sagrado, la incontemplable y resplandeciente Arca de la
Alianza.
¿Existió realmente el Arca en tiempos bíblicos? ¿Que extrañas circunstancias
rodearon a su desaparición? ¿Que piensa la arqueología en estos últimos tiempos? y
¿Cuál es el simbolismo que encierra?
En épocas antiguas, era costumbre entre los seminómadas que vagaban por la
creciente fértil, conservar dentro de atai5des o arcones documentos importantes para la comunidad; ya sean títulos de propiedades o ídolos familiares conocidos como
"terafines" (2) . Existen referencias, que otros pueblos como los fenicios, arameos, acadios, árabes y egipcios usaran estas arcas con
fines domésticos o comunitarios (3).
La originalidad del arca de los hebreos, radicaba en que contenía evidencia de los hechos de redención de Dios (4) . Era un memorial
que hacía de archivo sagrado para la conservación de artículos que servían de recordatorio o
testimonio (Los diez mandamientos) (5). Esto la convertía en un artefacto religioso, ya
que era un emblema del culto primitivo; un símbolo de la soberanía y de la presencia
divina (b).
SU MODELO Y ESTRUCTURA
Según el libro de Exodo, Moisés mandó construir el Arca por orden expresa de Dios,
quien le dio el diseño por revelación divina. Lamentablemente, hasta el momento, no tenemos ningún grabado ni bajorrelieve de tiempos antiguos
que nos la muestre gráficamente. De todos modos, la descripción bíblica es lo bastante elocuente como para tener un conocimiento claro de la conformación de éste artefacto sagrado.
Esta fuente, nos habla del Arca como un cofre de madera de acacia de forma rectangular (7) . Estaba revestido con láminas de oro puro por dentro y por fuera, con dos aros a ambos lados.
Estos servían para su transportación, por medio de preciosos varales labrados, para
que ningún hombre pudiera siguiera tocarla.
El propiciatorio o plancha superior, funcionaba como tapa para sellar la caja, siendo su pieza principal. Realizada totalmente de oro puro y macizo. Este metal precioso fue usado como símbolo de incorruptibilidad.
Tenía además, un artístico borde del mismo material en forma de guirnalda.
Sobre la cubierta, Dios mandó que se labraran a martillo la figura de dos
querubines (Heb. KLHUVIN). Estos estaban arrodillados con los rostros vueltos hacia la
tierra (Heb.Kara, que significa "arrodillarse, inclinarse") .
Sus alas estaban extendidas, una en dirección a la otra. Tal vez su nombre se derive de la misma
raíz de inclinarse penitentemente ante la mismísima presencia de Dios,"aquel
que nadie puede siquiera verlo y sin embargo seguir viviendo" (Exodo 33:20).
EL ENIGMA DE LOS QUERUBINES DE
ORO
Con relación a estas misteriosas figuras, algunos biblistas relacionan el
término KERUVIN con la palabra acadia "KARIBU" (8) ; que según la iconografía oriental eran genios de figura semihumana o semianimal
que velaban a las puertas de los palacios.
Es cierto que los asirios hacían representaciones de criaturas aladas,
especialmente de toros o leones. Las encontramos entre los egipcios y también entre los hititas. El trono del rey de Hirán en
Biblos estaba soportado por dos criaturas de rostro humano, cuerpo de león y grandes
alas (9). Pero en realidad, nada se sabe del formato de los Querubines tallados en el propiciatorio. El historiador Josefo nos dice:
"...y tenía dos figuras que los hebreos llamaban Querubines; y
que son criaturas aladas, pero en su forma nada parecida a ninguno de los seres contemplados por los hombres, y
que Moisés asegura haber visto en el trono de Dios" (10)
Esta mención ambigüa, nos muestra que las ideas que estaban en boga en el primer siglo y en la época
talmúdica se hallaban bastante divididas. La confusión parte lógicamente, porque ninguno de los judíos de la era post-
exílica y cristiana habían visto los utensilios originales, ni del Tabernáculo mosaico, ni del edificio salomónico. Además las tradiciones del Antiguo
Testamento nos silencian muchos de los detalles que hoy intentamos
reconstruir.
Después que los judíos regresaron del cautiverio en Babilonia, levantaron un segundo templo bajo el mando del gobernador Zorobabel. Para entonces el
Arca ya no estaba. Parte del mobiliario fue repuesto, fueron modelados nuevos
candelabros de siete trazos, conocidos como los Menorah. Según el profeta
Zacarías simbolizaban "los siete ojos de Dios"(Zac 4:10). La opinión de Josefo y de Filón, era
que representaban los siete días de la creación; parecer que se trasladó a los autores
midrásticos (Siglos l-II).
Uno de ellos, aparece grabado en la parte superior del Arco de Tito, que conmemora la destrucción de Jerusalén en el año 70 EC. Al pie del
Menorah, se puede hacer una observación interesante. Allí se estampan
dos figuras híbridas enfrentadas, parecen
que son leviatanes o serpientes mitológicas hebreas. Según se pensaba eran mensajeros de Dios, cuya efigie coronaban el Arca de la Alianza
(11).
Otra tradición talmúdica, cuenta que se prohibió las representaciones de dicha iconografía por considerarlas idolátricas (12) . Si
bien, no se puede llegar a una conclusión definitiva, lo más probable es
que hayan sido figuras de aspecto humano. La excesiva tendencia al antropomorfismo
que caracterizó al culto temprano de Yahvé, nos hace realmente dudar que los
querubines de la cubierta se muestren como figuras grotescas hechas a imitación de monstruosas imágenes aladas de otras naciones (13). Sumado a esto, la creciente necesidad de dicha etnia de mostrar una marcada diferencia
con la religión de sus contemporáneos.
¿Fueron objetos idolátricos propios de un culto primitivo? ¿Habrán sido una amenaza contradictoria al característico
monoteísmo hebreo? Hay quien ha visto en los querubines una manifestación
totémica, evocando las costumbres semitas de guardar los ídolos domésticos o
máscaras cúlticas en las arcas familiares. Sin embargo, no hay evidencia de ello, ya
que el Decálogo, que el Arca misma guardaba, prohibía expresamente cualquier representación
física de Yahvé (Ex 20:4). Además, no estaban expuestas a los ojos del pueblo. Por lo tanto, no parece
verosímil que hayan sido utilizadas con ese propósito.
EL ARCA COMO CENTRO DE LAS TEOFANÍAS DE YAHVE
Desde los más antiguos documentos del Pentateuco, hasta la extensa literatura judaica de los primeros siglos; siempre se le
atribuyó carácter sagrado conmemorativo a las sitios donde Dios se manifestó. Esto se conoce como teofanía. Dichas fuentes nos hablan
que, cerca de las colinas de Judá, en un lugar llamado Betel, el patriarca Jacob soñó con una escalera que
llegaba a los cielos. Multitudes de ángeles transitaban por ella. Por la mañana, Jacob levantó un
altar de piedra como monumento de que allí se le apareció Dios.
Según el Midras, el patriarca pintó la piedra con polvo y Dios la hundió tan profundamente en la tierra que llego a ser el
omb1igo del mundo. El mismo relato cuenta que ésta fue el fundamento del posterior templo de Salomón (14).
Bet-El (Heb.Casa de Dios), ya había sido un santuario cananeo mucho antes de la época
patriarcal. Pero esta roca no era una "asera" o símbolo fálico, propio de la actividad ritual a los
Baales, sino que, los hebreos consideraron estos sitios como testimonio de la epifanía
divina.
En Sinaí, luego que Dios le entregara el Decálogo a Moisés, se efectuó
"El ritual de la Alianza". Este fue el paso previo a la construcción del
Tabernáculo y que los objetos sagrados, entre ellos el Arca.
Una vez que la ley fue puesta por escrito y leída, el pueblo replicó al
unísono: "Todo lo que Jehová ha hablado estamos dispuestos á hacerlo" (Ex 24:3—8)
A partir de allí entra en vigor la Alianza. Ahora su sociedad se manifestaba en
ella, esta se mantendría mientras fueran cumplidas todas las estipulaciones
divinas. En otras palabras, Israel aceptó el dominio de su Dios- Rey (15).
Acto seguido se levantó un santuario provisorio, con un altar central y doce columnas simbólicas, representando cada una de las tribus de Israel (16) . Dicha piedra, cumplía el papel que luego pasó a desempeñar el
Arca, ya que sobre ella se derramó la sangre de un sacrificio
expiatorio.
Cuando el cofre de Dios llegó a construirse, un mes después, la ley fue colocada en sus
entrañas. Constituyó un símbolo oficial de su gobernación visible y guardiana del estatuto divino.
Jehová no estaba un el Arca, su teofanía se trasladó desde la
cumbre del Sinai hasta posarse en forma de nube sobre ella. A este fenómeno numinoso se lo
conoció como el "SHEKINAH". Luz celestial que brillaba sobre las imágenes
querúbicas penitentes, como si el mismo dios estuviera montado sobre ellos; siendo el escabel de su trono. Las apariciones parciales que experimentaron
los patriarcas fueron reemplazadas por ese portento constante, destello
que acompañó al pueblo durante su travesía en el desierto. De día como columna serpenteante de humo y de noche como estela llameante.
NO FUE UN ARTEFACTO MÁGICO
En vísperas de la II Guerra Mundia1, los alemanes emprendieron la
búsqueda de Arca. Para elLo realizaron diversas expediciones arqueológicas en Oriente
Medio. La idea de Hitler, era valerse de ella como un artefacto mágico, un amuleto para obtener poderes paranormales.
Lo cierto es que no era un talismán, su sola presencia no garantizaba la obtención de los
resultados pretendidos (17). El siguiente ejemplo del libro bíblico de Josué lo expone. Después que el
poder de Dios emanado mediante el arca derribó los muros de Jericó, su
próximo objetivo militar fue la ciudad de Hai. Para su sorpresa, ahora sufrieron una aplastante derrota.
Con relación a Jericó, Jehová prohibió tomar botín. Sin embargo, un soldado de
Israel robó parte del despojo y lo escondió bajo su tienda. Sólo cuando el ladrón
fue descubierto y ejecutado, recién ahí, el ejército pudo reducir al próximo
emplazamiento.
En otra oportunidad, el Arca fue capturada por los filisteos durante un enfrentamiento. Este pueblo tenía por costumbre sacar los ídolos al campo de batalla. Por lo tanto
el Arca, para ellos, sería algo más que un trofeo, hablamos de una especie de
talismán que por el solo hecho de poseerla les daría mágicamente la victoria.
Los filisteos la depositaron en el templo de Dagón, divinidad
mitad hombre y mitad pez. Cada mañana cuando los sacerdotes entraban al recinto, encontraban al
icono del dios caído boca abajo; como inclinado delante de aquel símbolo del trono de Dios.
Según Josefo, los secuestradores fueron plagados con todo tipo de pestes y la gente moría de
disentería. Tal fue el terror, que decidieron devolverla de inmediato (18).
Según la ley mosaica, sólo el Sumo Sacerdote podía mirar el Arca, y solamente levitas designados podían transportarla. Cuando los israelitas fueron a recuperarla esto no se tuvo en cuenta. Fue entonces, que
la incontemplable Arca de Dios, emitiendo un tremendo poder sobrenatural, fulminó un buen número de
ellos (l9).
El poder que emanaba de ella no provenía de esotéricas fuerzas sino de Dios y
este sólo actuaba a favor de los que obedecían su ley.
La historia bíblica nos relata que luego de estos acontecimientos,
reposó en el Templo de Salomón hasta su posterior desaparición.
EL ARCA Y LA ARQUEOLOGIA
El
destino del Arca de la Alianza, representa uno de los grandes misterios
de la historia y la arqueología. Nadie sabe cuándo, ni en qué
circunstancias desapareció.
La
ultima referencia que dan las fuentes bíblicas nos llevan al año 642
aC., durante el reinado de Josías de Judá (2O). Ni en los anales
testamentarios, ni en los registros de Nabucodonosor II, existe mención
alguna que haya sido llevada a Babilonia después de la destrucción de
Jerusalén. Tampoco que haya sido traída del exilio y colocada en el
segundo templo o reemplazada por otra. Entonces, ¿qué pasó con el Arca?
Examinemos algunas de las tantas respuestas que ha intentado darnos la
ciencia. Por
mucho tiempo se pensó que el faraón Sisaq (conocido en los textos
egipcios como Sesonq 1 y fundador de la dinastía libia) era una posible
respuesta. En el aiio i~8 a C, invadió Judá con una poderosa fuerza
militar, capturó varias ciudades fortificadas y luego dirigió su
atención hacia Jerusalén (21).
El registro de 2 Crónicas 12:1-12, dice que Egipto desposó a la ciudad
santa de sus tesoros, lo que supone que Sisaq profanó el Templo. Esto ha
llevado a los investigadores a pensar que el Arca fue trasladada a lo que
fue la antigua Libia, donde actualmente se encontraría sepultada. Pero
dicha suposición desconoce un elemento fundamental, que existe una
mención de ella trescientos años después en 2 Cro 34:8-35:19. Ahora
si Sisaq penetró en el templo, ¿por qué no capturo el cofre? ¿Acaso
había sido escondida en algún cuarto secreto?
Esta es la posibilidad que actualmente se está considerando, que
esté
enterrada bajo
el monte Moría. Lamentablemente las excavaciones en el
lugar son
prácticamente imposibles, debido a que allí se levanta un lugar
sagrado para
los musulmanes, la cúpula de la Roca y la Mezquita de Al-Aqsa,
construida a principios del siglo VII eC.
Otro lugar donde se dice que es posible que
esté el Arca es en Etiopía. En la antiguedad funcionaba el gran reino
de Meroe. La línea real sólo era por vía materna y data del siglo VIl aC., pero según la leyenda, el fundador de esa dinastía fue el mítico hijo de
Salomón y la reina de Saba. De ahí que la fe de muchos atestigue que Etiopía es el actual depositario del cofre sagrado,
auque sus antiguos habitantes no adoraban a Yahvé, sino a Amon e Isis
(22).
Pero más allá de estas especulaciones, una cosa es cierta, el Arca sigue perdida y las causas todavía son un misterio.
Pero dejando de lado el punto de vista de la ciencia, nosotros vamos a tratar de develar otro de los enigmas
que la cubren; aquellos que sólo pueden ser vistos a la luz de la simbología.
EL ARCA COMO TIPO DE SALVACION
La totalidad de sus partes, contenía una altísima densidad simbólica. Sombra del trono de Dios, el Arca era su estrado. Jehová sentado sobre los
querubines en medio del campamento del antiguo Israel, gobernaba y emitía su legislación, la
Alianza (23).
Como elemento santo, fue el más completo tipo de salvación ante la condición de muerte
que padece la humanidad. En ella se conjugaba un mensaje ambivalente. Era como si estos
espíritus que coronaban el cofre tuvieran la facultad de dar muerte al pecador en cumplimiento de la sentencia divina, como de permitir el acceso a la
vida. Según el mito de origen, el jardín de Edén era como un tabernáculo
natural; contenía la provisión de vida eterna, representada en el Arbol sagrado (
24).
Cuando la primera pareja infligió la ley de Dios fueron exiliados del Jardín y condenados a muerte.
Querubines ardientes, con una espada de fuego, flanqueaban la entrada. Custodiando cl camino al Árbol de la Vida.
Esto nos retrotrae a varios mitos en los que se hallan motivos de monstruos o grifos vigilando y montando guardia frente a un árbol de la inmortalidad. El desafío es vencer a los custodios.
Hércules, para apoderarse de las manzanas de oro, debió reducir al dragón.
No desde la lucha heroica, ni desde la magia, sino desde la súplica y comprensión, Abel debe
conquistar el beneplácito de Dios. Debe comprar el acceso con su propia sangre o vida. Para que ello no ocurra ofrece un valor equivalente, la sangre de un torillo
sacrificial. Sólo pagando el precio se obtiene el pasaje al árbol deseado. Si
bien Jehová aceptó dicho acto consumiendo la ofrenda con una aterradora llamarada
que provenía desde la espada (25), el hecho de que Abel no obtuviera el paso demostraba que el sacrificio o pago no era suficiente.
La madera con la que estaba construida el Arca, tiene su correspondencia
en el Árbol de la Vida del que habla el mito. El propiciatorio, al puente
de entrada de Edén, lo que separaba lo divino de lo profano.
Durante el día de la expiación, el Sumo Sacerdote en representación
del pueblo, rociaba la sangre de un toro delante del Arca. Una vez del lado oriental y otra
del lado occidental de la cubierta, en símbolo de muerte y resurrección. Se pagaba con una
vida (sangre animal) por la vida que le correspondía dar a Israel. En cambio por el rescate se obtenía
perdón por el lapso de un año.
El ritual fue reinterpretado en la literatura apocalíptica temprana. Ahora la madera del Arca tenía una nueva correspondencia a escala mayor, al madero de Cristo y su sacrificio, dado a cambio no
sólo por los pecado de un pueblo sino abarcando a toda la humanidad.
El Arca no estaría en medio de Israel para siempre, su destino y
significación aún encierran muchos enigmas de orden histórico y religioso. El oráculo de
Jeremías había predicho que llegaría un tiempo en el que ya no habitaría en un templo
terrestre (Jer. 3:16,17). Una vez cumplida s función típica, sería una
sombra que se proyectaría en una verdadera realidad.
En una visión, Juan, el apostol, contempla la Jerusalén Celestial y el verdadero templo de cristal. Sobre un trono relumbrante la difusa
figura como de un hombre, era la mismísima persona de Yahvé. En medio de densas nubes se epifanizó el
Arca:
" Y se abrió el Santuario de Dios en el cielo, y apareció el
Arca de la Alianza en el Santuario, y se produjeron relámpagos
y truenos". (Apocalipsis ll:19)-Nueva Biblia de Jerusalén.
Para la interpretación cristiana, su paradero era evidente. Dios
mismo la hizo desaparecer para transferirla a esferas celestes. ¿Será esto un símbolo de que el trono de Dios ya no
regiría más sobre la tierra?
Pero más a1lá de la historia de Israel y de la teología cristiana,
herméticos secretos rodearon a este fabuloso artefacto de factura
humana pero de diseño divino. ¿Qué reflexión finalmente podemos hacer de
é1?
El Arca fue parte del pasado religioso de un pueblo. Mientras el historiador empírico y pragmático emprende su búsqueda bajo tierra, el creyente lo hace más arriba de ella, en los cielos. Para él su destino es claro, ya no pertenece a este mundo.
Símbolo del dios hebreo que mediatizó su presencia, seguirá
impartiendo esperanza de redención a los que hoy contemplan con fe el Arca de la Alianza.
NOTAS:
1) Mircea Eliade,
El Mito del Eterno Retorno, Bs.As.,Alianza 1968. Fg.26
2) Muchos han relacionado a los ídolos familiares con los textos de
execración (ll milenio aC.). Según la etimología hitita-hurrita,se
lee "Tarpis; y en semita "Tarpi". En ambos casos quiere decir
espíritu o demonio.
3) W.R.Vine, Diccionario Expositivo del Antiguo Testamento, Colombia, Ed.
Caribe 1984, pg.23
4) Ibídem
5) Insight on the scriptures, WR.1 91, Tomo l, pg 179.
6) John
Bright, La Historia de Israel., Ed. Desclee de Browe, España 1970, pag.
787.
7) Los hebreos usaban la medida del
codo antiguo, equivalente a 44,5 cm. Por lo tanto, el Arca medina 111cm .x b7cm. x
b7cm. Para otras medidas antiguas, ven J.B. Pritchard, La Sabiduría del
Antiguo Oriente, 1966 Pg. 250-251.
8)
Nueva Biblia de Jerusalén (Nota al pie)
9)Vila-Sculaim, Nuevo Diccionario
Bíblico Ilustrado, Ed Clie 1985, Pg 974.
10)
Antiguedades Judías, Libro lll, sec 134.
11)
Graves Patai, Los mitos hebreos, Ed. Alianza, pg. 48
12)
Obídem, pg.181.
13)
Aid to Bible Undestanding, 1971, Wet., pg. 1381
14)
Op. Nora 11. Aunque esta declaración es una inexactitud geográfica,
tiene valor en sentido mítoco como suceso instaurador.
16)
Op.Nota 6.
16)
La actividad semita en las minas del desierto del Sinaí, está
atestiguada por el papiro Harris l. Se hallaron restos de un precario
templo en Tinmah, que data del siglo Xll ac.; estaba techado como una
tienda, como el santuario en el desierto y con un recinto oculto.
Contenía además una serpiente de cobre con cabeza dorada. Gaalyah-
Cornfeld, Arqueología del a Bíblia, Ed. Victor, 1980.
17) Op. Nota 5.18)
18)
Op. Nota lo, Libro Vi, Sec. I.
19) Existen dudas acerca de cuantos hombres fueron muertos en dicha ocasión. El texto masorético nos
dice: "De modo que derribó entre el pueblo a 70 hombres-50 mil-".
Pero dicha construcción es ambigua, nos hace pensar que la cifra 50mil es una
interpolación.
20) Según el historiador
Tácito, cuando Jerusalén fue capturada en 63aC., Cneo, Pompeyo profano el santuario y halló el lugar
vacío.
21) Existe prueba arqueológica de dicha invasión en una estela fragmentaria hallada
en el valle de Megidó, en donde se menciona a SESONQ por nombre. En un
bajorrelieve del templo de Karnak, se mencionan los numerosos emplazamientos que Sisaq
conquistó.
Supplements to Vetus-Testamentum, Leiden 1957, Vol 4, pg.59-60.
22) Se hallaron en un templo en
Meroe, dos grupos de estatuarios tardíos. Eran divinidades leoninas aladas con cabezas de carneros,
custodiando un disco solar. ver Henri Puech, Las religiones antiguas, Siglo XXI,
México l977, pg. 197.
23) Gleason 1. Ancher, Reseña crítica del Antiguo testamento, EEUU,
Ed. Portavoz, 1974, Pg.263.
24)
Mircea Eliade, Tratado de Historia de las religiones, México, Ed. Era,
pg.263.
24)
¿Qué ha hecho la religión por la humanidad? Wt. l957, Pg . 67.
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