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LA SINGULAR
CASA GIRATORIA DE CÓRDOBA
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La
casa giratoria de Córdoba en el momento en que es trasladada al
Museo de la industria.
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En
1951, Abdón Sahade, un inmigrante sirio, creó una extraordinaria casa, una
casa giratoria capaz de concretar un giro de 360 grados al jalar de una
palanca. Sahade quería ver siempre el sol; de ahí que la fachada de su
singular creación podía seguir los movimientos del Astro Rey. Luego de la
muerte de aquel extraordinario amante de la luz solar, la casa fue donada para
convertirse en patrimonio de la provincia de Córdoba, y un singular reflejo
de la desconocida Argentina Invisible.
E.I
LA
SINGULAR CASA GIRATORIA DE CÓRDOBA
Por
Marta Platía
Con
más de 100 toneladas de peso, sus puertas, ventanas y hasta sus canteros con
flores, una casa giratoria que es un ícono en esta capital dejó el
terreno donde estuvo plantada durante 53 años para instalarse en el Museo
de la Industria, en el barrio cordobés General Paz.
Ante el aplauso de la gente que salió a los balcones y a las veredas para ver
el insólito paso de "una casa entera" por las principales avenidas
céntricas, el hogar de la familia Sahade se desplazó durante más de 12
horas a lo largo de 26 cuadras.
El traslado no fue fácil: una empresa trabajó durante más de dos meses para
reforzar sus paredes y montarla sobre un descomunal remolque con 128
ruedas y 32 gatos hidráulicos. La lenta marcha incluyó también cortar con
motosierras las ramas de algunos árboles que obstaculizaban su paso.
"Yo la voy a extrañar mucho. Especialmente, sentarme en el borde, dejar
colgando las piernas y sentir el giro", le dijo a Clarín María
Sahade, de 24 años, bisnieta de Abdón Sahade, el creador de la casa. Junto a
su papá, de 50 años, también llamado Abdón, cuentan la historia de
"ese viejo lindo" que fue "el nono": un inmigrante sirio
que llegó a la Argentina en los años 20.
"No tenía más que segundo grado. Vino pobrísimo, como muchos, pero tenía
sueños, inteligencia y empuje", describe su nieto, quien ocupó
la casa desde 1977 hasta diciembre de 2003, con su esposa y sus cuatro hijos.
Entre todos sus sueños, surgió la casa giratoria: un gran plato de cemento
de 180 metros cuadrados, 11 de diámetro, sobre el que armó una casa
de ladrillos ahuecados y 6 metros de altura.
"Lo que él quería —describe Sahade nieto— era ver siempre el sol.
Por eso ideó un mecanismo a través del cual con sólo mover
una palanca la casa completa daba un giro de 360 grados.
"En ese entonces—aporta María— desde la loma en la que la hizo (en
el barrio de Nueva Córdoba, cerca de los barrancones del Zoológico),
él siempre podía ver el sol. Pero con el paso de los años, todo se llenó
de edificios, el sol se veía a veces y el giro ya no tenía sentido".
Abdón Sahade tardó cuatro años en darle forma a su insólito hogar.
Y lo inauguró el 10 de julio de 1951. (*)
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Fuente: "Mudan a un museo la
famosa casa giratoria de Córdoba", por Marta Platía, publicado en
diario Clarín, viernes 23 de abril de 2004, ciudad de Buenos Aires.
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