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LA
MÁGICA VISITA AL NIÑO CONVALECIENTE
No hay penumbra
en la sensibilidad del niño. Todo lo siente con intensidad.
La alegría y sus vivos centelleos de sonrisas. Y también el
frío de la desolación. En nuestro extraño planeta, millones
de niños sufren el prematuro desvanecimiento de la risa. La
pobreza, el pan que no visita con la suficiente frecuencia los
labios, las guerras, la muerte o la enfermedad, lanzan
sus flechas emponzoñadas contra la frágil ternura infantil.
Una de las formas del niño sin sol en el rostro es el niño convaleciente.
Desde hace ya varios años, la pasión por
el renacimiento de la felicidad de los niños genera un hecho
trascendente, silencioso, en la Argentina Invisible que coexiste
con la otra Argentina flagelada por la corrupción siniestra.
Desde 1984, Juan José Licastro tañe el arpa mágica del "Proyecto
Papá Noel" en el hospital de pediatría Garraham, en la
Ciudad de Buenos Aires.
Hasta 1990 la actividad benéfica de Licastro se concentró en
plazas y parques donde se le entregaba obsequios a los niños.
A partir del año 1991, la acción se deslizó hacia los nosocomios
donde laten numerosos chiquitos. El primer sitio elegido fue
el Hospital de Pediatría Garraham, donde Licastro (que oficia
mágicamente como Don Papá Noel o Balthasar) por primera vez
promovió el proyecto "Papá Noel". Junto a un grupo
de colaboradores, cada 24 ó 25 de Diciembre visitan a más de
450 chicos para difundir entre ellos, afecto, asombro, y encantados
obsequios.
En enero del año 2000 nació también el proyecto de Reyes Magos
para continuar la única finalidad, según palabras de Licastro:
"...de llevar un rato de alegría, charlar con los chicos,
compartir sus juegos, entregarles regalitos
y entender más de sus necesidades en cada 6 de Enero. Para este
nuevo proyecto elegimos un nuevo nosocomio, Casa Cuna; y, en
el 2000, 2001 y 2002, estuvimos con más de 350
chicos, todos internados en el Hospital. Asimismo, y culminada
nuestras recorridas por sendos Hospitales, nos reunimos con
chicos parientes de internados, visitantes, de la calle y
público en general para entregar los juguetes sobrantes y, desde
hace un par de años, ropa y vestimenta en general.
De esta manera, y entre el espacio íntimo de las salas,
y en nuestras representaciones en grupos organizados de chicos
en diferentes turnos, vivimos llenos de alegría y amor ese lugar
que existe en la sociedad y que hoy en día se encuentra tan
golpeado social, cultural y económicamente. Nuestro proyecto
no tiene ningún fin de lucro, sponsors, publicidades, reportajes
con la prensa o representaciones, sino, muy por el contrario,
se trata de una tarea en silencio y humildad, haciendo resaltar
que somos: PAPÁ NOEL, GASPAR, MELCHOR y BALTASAR".
Quizá, en los futuros años, el niño, hoy convaleciente, recuerde
la oportunidad en la que las frías paredes de un hospital se
esmaltaron con una venta resplandeciente. Una apertura luminosa
a través de la que, desde el mundo de la fantasía y la compasión,
llegaron los seres de túnicas encendidas. Esos seres, dibujados
con manos de cristal, que entregaron tantos regalos, tantas
antorchas, con las que se reencendió la sonrisa y la esperanza.
Esteban
Ierardo
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Desde
el Proyecto "Papa Noel", Licastro agradece:
" a todos los diferentes colaboradores en cada
tarea (aportes de dinero, juguetes y ropa usada,
clasificación y envoltura de regalos, fotografía,
maquillaje, vestuarios, traslados, custodia,
organización, cantantes y hasta diseño de
elementos), por acompañarme a crear una sonrisita en cada uno de estos niños en
dificultad".
Por
otra parte, quienes deseen colaborar con esta
propuesta o interiorizarse mas de la misma, esta es la
manera para entrar en comunicación:
José Luis Licastro
4340-8927 (LABORAL)
4982-4594 (PARTICULAR)
4340-8844 (FAX)
jose.licastro@siembra.com.ar
(E-MAIL)
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Balthasar saluda
durante una de sus mágicas visitas a los niños. |
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