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BURLANDO EL AISLAMIENTO
 
Acerca de "Isla Negra", una revista nacida en la ciudad de Lujan
 

Entrevista de Andrés Manrique

 

      Contra la apatía, contra la mezquindad, contra el individualismo y contra la desesperanza: la libertad, la autogestión. De aquí, emergen y se avivan proyectos impulsados por pequeños grupos, a veces alguien solo/a, con la intención del intercambio (sin fines de lucro), y el indispensable impulso de abrirle espacios a lo que uno valora. La Isla Negra es uno de ellos, porque brinda un espacio a voces que no lo tendrían por pobreza de prensa, ausencia de aire, carencia de interés y falta de editoriales curiosas.

Cuando una isla nace para el contacto -sin convulsión ni maremoto, sino de a poco- no demora en tender puentes, en hacerse archipiélago. De pronto, regular, paciente y no tan prontamente, llega con su armado de poemas y mensajes a todos los países de Latinoamérica, encuentra hermana en Italia y se difunde por España.

La revista fue fundada por Gabriel Impaglione, responsable de su edición, contenido y difusión. Es de formato digital y llega gratuitamente, por correo electrónico, a quien se suscriba.

Gracias a esta cada vez menos isla, surgida en abril del 2004 y de frecuencia casi semanal, tenemos la oportunidad de leer y compartir poemas propios y de otros.

Ahora, lo invitamos a Gabriel Impaglione a la Argentina Invisible para que nos describa ciertas regiones de una Isla para nada Negra.

"De todas maneras aquí

me propongo terminar esto,

y antes de volver al Brasil

pasando por Antofagasta

en Isla Negra los espero,

entre ayer y Valparaíso." *

* Neruda, Pablo. Del poema "Itinerarios"

en Estravagario, Bs. As., Ed. Debolsillo, 2003. 

 

¿Cuándo empezaste con esta isla que ya va por la 44?

- Isla Negra comenzó en abril de 2004, desde la ciudad de Luján, Buenos Aires. Brazo poéticamente armado para la distribución digital de los contenidos del programa radial homónimo que se emitía por Radio Ciudad de Luján, vieja FM que abrió sus puertas generosamente. Ya se sabe que programas de poesía y literatura en general son perros verdes-rabiosos, poco gratos a los dueños de radios comerciales.

¿Y en qué consistía el programa?

- La gente pedía textos y la cosa comenzó a hacerse un poco más grande, con el tiempo.

¿Con qué frecuencia la estás publicando? 

-Semanalmente, casi... un delicado equilibrio entre su densidad y la periodicidad. No importa salir justo cada siete días, sino salir con contenidos...

¿Sabés qué recepción tiene?

- Si se trata del humor con que los suscriptores abren los archivos, en líneas generales es bueno. En los peorcitos (fanáticos de la lectura y todo eso), bárbaro. Entre los que comparten colaboraciones, textos y desvelos poéticos, maravillosa.

Si la idea de recepción viene unida a cantidades.... no hay estadísticas ni mucha preocupación por realizarlas. Sabemos que estamos llegando de a poco a 1600 suscriptores, y hay al menos otro tanto que la recibe de amigos, e incluso nosotros mismos la reenviamos a gente que no se ha suscripto: instituciones, nuevos contactos. Permanentemente se abre esta forma de distribución, en general para estimular su lectura.

¿En cuantos países se la recibe?

- No hemos hecho cuentas al respecto. En Latinoamérica no hay país que no tenga al menos una persona que la recibe. También en Europa hay cientos de suscriptores, estos datos se revelan por las colaboraciones que llegan periódicamente. Pocos suscriptores en Asia y Africa, pero buenos.

¿Quiénes colaboran regularmente?

- Hay un buen movimiento de interacción entre colaboradores y publicación, y sobre todo un nivel literario de excelencia, cosa difícil de conseguir en publicaciones de este tipo, donde se reciben muchas colaboraciones y parece estar escrito en alguna parte que hay que suscribirse y escribir a todo lo que ande por allí, aunque no se escriba jamás.

En este sentido, hay muchísimos suscriptores que se han abonado a Isla Negra para recibir contenidos, esto es muy saludable. No es una revista hecha entre gente que escribe, es una revista de la gente que siente placer con la literatura.

¿Tiene alguna línea editorial?

-Sí, afirmación de la libertad y la belleza, del antiimperialismo y la promoción cultural integradora. La poesía como casa de fraternidades. La voz por una cultura de paz.

¿Cuál es la intención de la publicación?

- Promover autores, poéticas, integrar culturas.

¿Repercusiones?

- Hay una experiencia de edición en papel que está realizando Gabriela Piccini en Pigüé con el nombre de El Viento en Isla Negra, uniendo con ambos nombres también un poema de Neruda. Gabriela, que es tan sensible como luchadora, esta consiguiendo en esa ciudad bonaerense la multiplicación del amor por la lectura, la participación creativa y el descubrimiento de autores y poéticas de todo el mundo.

Esta misma experiencia estamos tratando de llevarla adelante en Sardegna, para lo que estamos contactando amigos y colegas. Aquí en Italia editamos, en formato digital, la Revista Isola Nera, la versión italiana de Isla Negra. La dirije mi mujer, Giovanna Mulas, escritora italiana reconocida por su trayectoria. Es una experiencia realmente excelente, porque además de abrir el juego a autores sobre todo latinoamericanos, estamos acercando autores italianos a nuestra Latinoamérica, cosa que no es tan común (y no pregunten por qué, pero debe ser en todo sentido, en los espacios de la literatura, del arte en general, este "nefreguismo" por la promoción y la integración cultural).

Así, para Isola Nera, estamos traduciendo autores en lengua española al italiano y al sardo, como para Isla Negra, autores italianos al español.

La realización de la revista en papel, tipo periódico, de circulación gratuita en comercios, instituciones públicas, escuelas, bibliotecas, etc, será un buen paso avanti en la promoción literaria, y seguramente de esta experiencia surgirán otras ideas para darle estructura a un proyecto cultural más sólido.

¿Además, otros países? 

Sí, a su vez estamos charlando con dos amigos poetas, en Portugal y en Francia, para editar la isla Negra en esos idiomas y tratar de llevar cada tanto una edición en papel de distribución gratuita al menos en una ciudad de cada país. Se debe comenzar por algo, una pequeña acción, que multiplique y gane espacios y adherentes.

Además, hay bibliotecas que están armando con las ediciones de Isla Negra y de Isola Nera un archivo digital literario que ponen a disposición de los usuarios. La idea es buena, no cuesta nada, e incorpora al patrimonio autores y ediciones que de otra manera sería imposible incorporar.

En este sentido, las nuevas tecnologías ayudan para ampliar horizontes. Y nosotros decimos que las viejas tecnologías (por llamarla de algún modo), es decir la impresión en papel, ayudan a consolidar los espacios de integración cultural, porque ganan espacios en las casas de la gente: es allí donde radica su éxito.

¿Quisieras agregar algo?

Sí, una dirección electrónica para todos aquellos interesados en recibir las revistas o aportar ideas: poesia@argentina.com o a impaglioneg@yahoo.es.

 

 

 

 

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