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Ariel
Puyelli, escritor y gran difusor del fervor cultural
en Esquel, ciudad a los pies de la cordillera
patagónica. |
Esquel. Ciudad de la Patagonia. Río humano que late entre
los brazos de las antiquísimas montañas cordilleranas. Esquel
es una posible acepción mapuche que significaría: "abrojal"
o "lugar donde hay abrojos"; o puede derivar acaso
de Quesquele: "tembladeral", "mallín".
Esquel, cabecera del Departamento Futaleufú, nació en 1906
cuando arribó a la región el servicio de telégrafo. Desde
entonces, Esquel se alza sobre las márgenes del arroyo homónimo,
entre los Cerros La Zeta, el 21, La Cruz, el Nahuel Pan. Su
población excede actualmente los 23.000 habitantes (abajo
derecha, imagen aérea de la ciudad).
Entre sus calles perdura la Capilla Seion, inaugurada en el
año 1915, un edificio construido por la colectividad galesa
con materiales procedentes en su mayoría del lugar (ladrillos,
madera y áridos). Esquel alberga asimismo un Museo Indigenista
y de Ciencias Naturales del Oeste del Chubut, inaugurado en
1978, cuyo propósito es la preservación de piezas indígenas
de antiguas culturas de la Patagonia.
Y en Esquel palpita también el fervor por la creación
literaria y poética que emerge de la iniciativa y la labor
de Ariel
Puyelli, a quien conocí personalmente en un reciente
viaje a la Patagonia. Puyelli es oriundo de la localidad de
San Andrés de Giles, provincia de Buenos Aires; y, desde hace
algunos años, vive en Esquel junto con su esposa Analía, quien
también profesa la pasión por la cultura y la enseñanza.
Entre
1984 a 1999 Puyelli recorrió las sendas del periodismo escrito
y radial. Desde 1995 cultiva la literatura adulta e infantil,
el periodismo cultural y la docencia. Ha editado numerosas
publicaciones independientes e institucionales; algunas de
ellas, exhiben un delicado cuidado artesanal en su edición.
Entre
sus obras destacan El sueño del Sabio (relato de fantasía),
La Maldición del Chenque 2001 (novela de aventuras);
Góos y Kookne (adaptación de dos leyendas tehuelches)
2001; Las alas de Oliverio (novela de aventuras) 2002;
El Cultrún de Plata (novela de aventuras) 2003; La
verdadera historia del Ratón Pérez, biografía no autorizada
(relato con apéndice de testimonios) 2004. Esta última obra
provoca actualmente en Esquel, y otros lugares de la Patagonia,
una magnética ola de interés entre los niños y lectores de
otras edades. Ya varias escuelas han pedido a su autor el
envío de nuevos ejemplares donde vive la magia del Ratón Pérez.
Todos los meses, el tesón de Puyelli regala un nuevo número
de la revista literaria Palabras del Alma, encuentro con
la poesía y el cuento, y la revista A la luna, a las
dos y a las tres, destinada a alumnos de los niveles I
y II de E.G.B. Ambas publicaciones son de distribución gratuita.
Palabras
del Alma contienen los rayos creadores en poesía y narrativa
de numerosos autores patagónicos y, en algunos casos, de otras
regiones. Algunos de los autores de las gemas poéticas que
resplandecen en la publicación se reúnen en un taller literario
al que tuve el placer de asistir. Aquí se leen los propios
textos, se los comenta y critica.
Junto con Edgardo Suárez, Puyelli es un gran hacedor
de la iniciativa editorial del Grupo del Amigo del Libro,
que comentamos en el item anterior de La Argentina Invisible.
La
iniciativa, la constancia, el entusiasmo por propagar ricos
contenidos culturales y por promover la lectura y la sensibilidad
literaria, suponen un acto trascendente. Un acto del que nunca
darán noticias las primeras planas de los periódicos.
Su único y verdadero lugar es brillar en un recodo de la Argentina
Invisible.
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Imagen
de una de las calles de Esquel. |