Inicio  Volver Argentina invisible  Mapa del sitio

 

 

 

HISTORIA DE UNA GUITARRA
 
 

La guitarra abandonada en una esquina que rescató Hugo Covaro. Luego,  con amorosa atención, curó las heridas del "dulce madero" para hacerla así renacer.

  

   Cerca murmuran las olas de la costa patagónica. Una ciudad, Comodoro Rivadavia, late con su multitud de calles y edificios. Visito la Patagonia, visito al amigo y notable escritor patagónico Huvo Covaro (varias de sus obras pueden ser visitadas en la Biblioteca Virtual de este sitio). Profusos recuerdos y comentarios surgen en nuestro diálogo. Entonces, Covaro, hombre también de la poesía y el canto, recuerda: una guitarra, una mujer de figura octagonal y delicadas cuerdas. Una mujer sensible y de resonante garganta. 

Pero la mujer-guitarra yacía abandonada en una esquina. El poeta y cantor pasó delante de ella. Pensó que aquel olvido era una herida que silenciosamente sangraba en el costado del tiempo. Y con detenido afecto Covaro recogió la guitarra. Y durante varios años, con meticuloso y callado amor la recreó. La sanó. La hizo renacer. Y le escribió una canción. Y después le pidió permiso a la delicada y renacida creatura musical para que sus dedos recorrieran sus tersos cabellos con forma de cuerda.

Y con la música nacida de la mujer-guitarra, Covaro me cantó la canción dedica a ella, la canción que podrán hallar abajo de estas líneas.

Y el artista canta: "Ven a mi sueño pobre /de carpintero /quiero ver tus heridas / dulce madero"...

 Una historia rescatada de los ricos y olvidados meandros de la Argentina Invisible. Una historia a la que sigue esta canción para la guitarra. Que renace en el viento de la música. 
                                                                                                               
Esteban Ierardo

  

Torcaza de la tarde
madera tibia
¿Quién quebró tu velamen
de maravilla?

Tirada por la calle
lágrima viva
era un ángel caído
en pleno día.

Memoria de cigarra
ave perdida
corazón perfumado
de lejanías.

Regresa por mi copla
tus golondrinas
aromando canciones
guitarra mía.

(Estribillo)
Ven a mi sueño pobre
de carpintero
quiero ver tus heridas
dulce madero.
                                    Hugo Covaro

 

Hugo Covaro, a la izquierda, en las playas de Rada Tilly, junto a Ángel Uranga, otro importante escritor de Comodoro Rivadavia y la Patagonia.


 

 

 

   ©  Temakel. Por Esteban Ierardo